VALENCIA / 4-5 de junio de 2026

 

 

La arquitectura contemporánea se enfrenta al reto inapelable de humanizar sus espacios y responder a las realidades neurodegenerativas de la población. En este escenario, la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universitat Politècnica de València se ha convertido en el epicentro del debate internacional con la celebración del I Congreso Internacional de Arquitectura y Accesibilidad Universal (INHABIC). En este foro científico, el grupo de investigación andaluz Healthy Architecture & City ha presentado una metodología pionera y herramientas de diseño que sitúan el comportamiento humano y el deterioro cognitivo en el eje de la investigación.

 

Una respuesta científica a una necesidad social

Bajo el lema de un hábitat verdaderamente inclusivo, el Congreso INHABIC nació con el firme propósito de abordar de manera integral la accesibilidad cognitiva en el entorno urbano y doméstico. En un entorno donde las ciudades y las viviendas suelen estructurarse bajo parámetros estándar que ignoran la diversidad funcional, la cita académica ha servido para demostrar que el diseño espacial influye de manera directa en la autonomía y la calidad de vida de las personas.

María Lozano en INHABIC, Valencia 2026

María Lozano en su intervención en el Congreso Hábitat inclusivo (INHABIC)

La persona como centro de la investigación

En este prestigioso marco, los investigadores María Lozano Gómez, Pablo José Valero Flores y Santiago Quesada García expusieron la ponencia titulada “Metodología y herramientas para proyectar viviendas adaptadas al deterioro cognitivo: principios y criterios de diseño accesible”. Su intervención desgranó los pilares de una propuesta que rompe con los enfoques arquitectónicos tradicionales, caracterizados a menudo por una perspectiva meramente teórica, visual o compositiva.

El núcleo de esta aportación radica en su carácter holístico e interactivo. La metodología defendida por el equipo destaca por un proceso de co-diseño e indagación activa a través de la interacción directa con personas diagnosticadas con la enfermedad de Alzheimer, así como con sus familiares y cuidadores directos. De este modo, las rutinas diarias, las desorientaciones espaciales, las necesidades de seguridad y las respuestas emocionales frente al entorno se convierten en la fuente primaria de datos. La arquitectura deja de ser un contenedor abstracto para transformarse en una disciplina moldeada por y para el comportamiento humano.

 

Sello andaluz para la transferencia del conocimiento

Esta transferencia científica se enmarca de forma directa en el proyecto de investigación VIVAlz (US.24-17), una investigación financiada por la Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda de la Junta de Andalucía. El respaldo institucional a este proyecto subraya la urgencia social y política de trasladar los hallazgos de los laboratorios universitarios al parque de vivienda pública y privada.

Con la presentación de estos principios y criterios de diseño accesible en el Congreso INHABIC, el grupo Healthy Architecture & City no solo aporta soluciones técnicas medibles, sino que redefine el rol social del arquitecto. La arquitectura se consolidan así como un entorno protésico de primer orden, capaz de prolongar la permanencia de las personas con alzhéimer en sus hogares bajo condiciones de dignidad, confort y seguridad.

 

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