El ensayo de tracción es, fundamentalmente, el método más básico y crucial para entender la resistencia mecánica. Consiste en tomar una probeta (una muestra estandarizada del material), sujetarla por los extremos y estirarla a una velocidad constante hasta que se rompe.
Mientras estiramos, la máquina mide dos cosas continuamente:
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La Fuerza que estamos aplicando.
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El Alargamiento que sufre el material.
Con estos datos, construimos el “mapa de identidad” del material: la Curva Tensión-Deformación. A partir de ella, obtenemos las propiedades críticas.
1. Las Propiedades Clave (Lo que buscamos)
Al analizar la curva, nos fijamos en cuatro puntos o zonas críticas, para seleccionar materiales en la vida real:
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Módulo de Young (Rigidez): Es la pendiente de la zona inicial (recta). Nos dice cuánto se estira el material bajo una carga.
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Ejemplo: El acero tiene un módulo alto (es rígido, se estira poco). La goma tiene uno bajísimo.
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Límite Elástico (σy): Es la frontera crítica. Si pasas este punto, el material ya no recupera su forma original; se ha deformado permanentemente (deformación plástica). En ingeniería estructural, nunca queremos pasar de aquí.
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Resistencia a la Tracción: Es el punto más alto de la curva. La tensión máxima que aguanta antes de empezar a romperse o sufrir estricción (adelgazamiento local).
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Ductilidad: ¿Cuánto se estiró antes de romper? Si se estira mucho (como un chicle), es dúctil. Si se rompe de golpe sin avisar (como una tiza), es frágil.
2. Comportamiento en Metales
En los metales, el ensayo de tracción suele ser bastante predecible porque su estructura cristalina es ordenada.
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Zona Elástica: Es lineal y perfecta. Cumple la Ley de Hooke (σ = E · ε).
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Fluencia: Muchos aceros muestran un “escalón” extraño justo al pasar el límite elástico, donde el material cede momentáneamente.
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Estricción (Necking): En metales dúctiles, verás que justo antes de romper, la probeta se hace muy fina en el centro (cuello de botella).
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Fractura: Puede ser dúctil (forma de copa y cono, superficie rugosa) o frágil (corte limpio y brillante, típica de hierros fundidos).
3. Comportamiento en Polímeros (Plásticos)
Aquí es donde la cosa se complica. Los polímeros son largas cadenas moleculares (como espaguetis cocidos), no cristales rígidos. Su comportamiento en el ensayo de tracción es muy distinto y depende de su familia:
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Termoestables (rígidos): Se comportan casi como cerámicas. Suben recto y rompen de golpe. Son frágiles y duros (ej. baquelita).
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Termoplásticos (dúctiles): Tienen una curva fascinante. Suben, ceden, y luego se estiran muchísimo (orientación de cadenas) antes de endurecerse un poco y romper. Pueden estirarse un 100% o 500% (ej. polietileno de las bolsas).
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Elastómeros (Gomas): No tienen casi zona lineal. Es una curva en forma de “J”. Cuesta poco estirarlos al principio, pero las cadenas se tensan y se vuelven rígidos al final.
¡Ojo! A diferencia de los metales, los polímeros son Viscoelásticos. Esto significa que si hago el ensayo de tracción muy rápido, el plástico parecerá más rígido y frágil. Si lo hago lento, parecerá más blando y dúctil. El tiempo y la temperatura son críticos aquí.
Resumen Comparativo
| Propiedad | Metales | Polímeros |
| Rigidez (Módulo) | Muy Alta (Gigapascales) | Baja (Megapascales) |
| Deformación Máx. | Generalmente < 50% | Puede superar el 500% |
| Sensibilidad | Poco sensible a velocidad de ensayo | Muy sensible a velocidad y temperatura |
| Mecanismo | Movimiento de dislocaciones | Desenrollado y deslizamiento de cadenas |