TECNOLOGÍAS FACILITADORAS ESENCIALES (TFE)

Los principales programas de investigación europeos consideran como Tecnologías Facilitadoras Esenciales (TFE) o Key Enable Technologies (KETs) a la nanotecnología; la micronanoelectrónica; la fotónica; la biotecnología; la fabricación y procesamiento avanzado; los materiales avanzados. Y una séptima, personalizada en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), como tecnología facilitadora transversal. Estas tecnologías presentan un uso intensivo en conocimiento, están asociadas a una elevada intensidad de I+D y muestran ciclos muy rápidos de innovación. Estas innovaciones son esenciales para el desarrollo de un territorio, potenciando la generación de riqueza y la creación de puestos de trabajo cualificados.

Su relevancia no se ciñe solamente a su papel como sectores emergentes, sino que resultan estratégicas dado su carácter transversal que es fundamental en la vertebración de los sectores basados en el conocimiento.

 

En este sentido, la Comisión Europea se ha marcado como objetivo la implantación definitiva de las redes 5G. Una tecnología pensada para acelerar el llamado ‘internet de las cosas’, en inglés, internet of things (IoT), que se propone la mutación de objetos cotidianos en aparatos inteligentes capaces de interactuar entre ellos para anticiparse a las necesidades de los seres humanos. El horizonte que está despejándose es el de aparatos cotidianos comunicándose entre sí y con las personas. Con esta perspectiva se espera un fuerte cambio social auspiciado por las grandes transferencias de datos en un planeta hiperconectado. Internet será una tecnología tan importante en el siglo XXI como la electricidad lo fue en el siglo XX. En pocos años, la economía y la sociedad dejarán de existir tal y como las conocemos. La innovación como palanca de progreso resolverá adecuadamente las nuevas demandas sociales.

Gran parte de esa transformación o revolución silenciosa será provocada por las tecnologías emergentes que utilizarán las redes digitales como correa de transmisión. Los servicios de internet ya pueden devolver información antes de que la solicite el usuario pero en un futuro se anticiparán hasta el punto que cualquier dispositivo podrá reconocer el estado de ánimo del usuario.

Los campos de investigación y experimentación están trabajando para lograr una total interacción entre hombre y máquina a través de audio y video. La Inteligencia Artificial (AI) aplicada a entornos físicos permitirá que estos interactúen con las personas, una utilidad que será imprescindible para la mejorar y facilitar la vida a personas con diversidad funcional física, sensorial y/o cognitiva.

El desarrollo de las tecnologías emergentes de información y comunicación tendrá lugar principalmente a través del ocio y el entretenimiento (películas, fotos, vídeos, juegos…). La herramienta de comunicación o interfaz fundamental será la televisión digital, sobre todo cuando se integren alta definición e internet. Las conexiones a internet con banda ancha asegurarán la descarga cada vez más rápida de datos y contenidos en alta definición. Estos tres pilares (TV, internet y alta definición) son la base de la actual cuarta década digital.

En breve, todas las conexiones vía internet serán inalámbricas por medio de WiFI, Zigbee u otras tecnologías, que aprovecharán para su despliegue definitivo las actuales infraestructuras públicas. También se podrá utilizar la infraestructura doméstica para optimizar recursos. Se implantarán las redes LiFi, una tecnología de transmisión de datos bidireccional más rápida que el cable óptico y que pretende revolucionar las comunicaciones móviles transmitiendo datos a través de la iluminación LED.

Sin embargo, en la actualidad las capacidades y potencialidades que proporcionan las tecnologías TIC no son aprovechadas por las viviendas y edificios. Su arquitectura y concepción va, generalmente, por detrás de los intereses, necesidades y deseos de sus habitantes. En este sentido, la colaboración multidisciplinar se convierte en imprescindible para resolver esta limitación.

Los conceptos de Hogar Digital e Inteligencia Ambiental, en inglés Ambient Intelligence (AmI), son herramientas muy eficaces para conseguir la integración de tecnologías emergentes en la edificación, ya que permiten resolver adecuadamente los problemas de gestión y ahorro energético, satisfacer las necesidades de comunicación e información y, además, se centran en hacer el entorno físico de personas con diversidad funcional más seguro, accesible y personalizado, facilitando su desarrollo personal, físico e intelectual. Los avances obtenidos en los espacios destinados a estos colectivos específicos serán extrapolables al resto de la sociedad con la consiguiente mejora en el bienestar, confort y calidad de vida en general.