Ser madre de gemelas en la antigua Roma: el epitafio de Marsidia Estable

Hoy en día, cuando una mujer espera gemelos, puede saberlo desde las primeras semanas de embarazo gracias a una ecografía. Pero ¿os imagináis lo que supondría tener gemelos en la antigua Roma, cuando no existían los medios médicos de los que disponemos actualmente?

Los embarazos gemelares presentan mayores riesgos que los embarazos únicos, tanto para la madre como para los bebés. En Roma, además, las mujeres tenían que afrontar la incertidumbre del parto sin apenas saber qué estaba ocurriendo en su interior. Descubrir que venían dos niños en lugar de uno podía ser toda una sorpresa, y conseguir que ambos sobrevivieran, junto con su madre, no debía de ser una tarea sencilla.

Como madre de gemelas, es una cuestión que me he planteado muchas veces. ¿Qué suerte corrían las mujeres romanas que tenían hijos a pares? ¿Cómo vivían la maternidad y qué recuerdos conservaban de sus hijos?

Para responder a estas preguntas, hoy os presento a Marsidia Estable, una mujer que vivió en Roma durante el siglo I d. C., fue madre de gemelas y alcanzó una edad más que respetable para su época: superó los setenta años.

Conocemos su historia gracias a una inscripción funeraria en verso, conservada actualmente en el Ashmolean Museum de Oxford, que recuerda tanto a Marsidia como a una de sus hijas, Agateméride, fallecida prematuramente.

El poema, escrito en primera persona como si hablara la propia difunta, dice así:

«Si por piedad dejasen los hados que alguien se salve, yo sería liberada la primera, Marsidia Estable, aun siendo madre de una hermosa prole de hijas, pues tuve gemelas y un nieto también muy querido. He superado en mi vida las setenta cosechas, incinerada cuando la vejez ya he disfrutado. Si Agateméride no hubiese aumentado nuestras cenizas antes de tiempo, madre ella también hubiera sido y yo entonces habría tenido más suerte que todas, pues dejando a los míos vivos habría sido enterrada».

El epitafio nos cuenta bastante sobre esta familia. Marsidia había llegado a la vejez, tenía dos hijas gemelas y había conocido al menos a uno de sus nietos. Sin embargo, la muerte prematura de Agateméride había empañado lo que, de otro modo, habría considerado una vida afortunada. La hija había muerto antes que la madre, invirtiendo el orden natural que todos esperamos.

Una de las interpretaciones propuestas para esta inscripción identifica a la otra gemela con Euheméride, la mujer que encargó el monumento funerario. De ser así, fue una de las hermanas quien decidió recordar juntas a su madre y a su hermana fallecida. Es una reconstrucción posible de las relaciones familiares, aunque no todos los editores han interpretado del mismo modo el parentesco entre las mujeres mencionadas. Desde el punto de vista literario, el epitafio presenta otra peculiaridad. Está compuesto en dísticos elegíacos, la combinación de un hexámetro y un pentámetro que se empleaba frecuentemente en la poesía funeraria latina. La composición muestra un cuidado considerable, aunque los nombres propios de las difuntas plantean algunas dificultades métricas. Al fin y al cabo, no siempre era fácil introducir los nombres de personas reales en un verso latino respetando todas las exigencias del metro. Pero quizá lo más interesante es la manera en que Marsidia, a través de la voz que le presta el poema, hace balance de su propia vida. No se lamenta de haber muerto después de más de setenta años. Lo que le duele es haber sobrevivido a una de sus hijas. La inscripción nos recuerda así algo que resulta muy cercano: las preocupaciones de una madre por sus hijos, la alegría de ver crecer a la familia y el dolor de perder a alguien demasiado pronto.

Y, como madre de gemelas, no puedo evitar pensar en aquella mujer que, hace casi dos mil años, también tuvo que enfrentarse a la sorpresa, las dificultades y las alegrías de criar a dos niñas al mismo tiempo. Su epitafio habla de la muerte, como tantos otros poemas funerarios romanos, pero también nos permite conocer una pequeña parte de su experiencia como madre.

Referencia epigráfica: CIL VI 22251. Ashmolean Museum, Oxford, inv. AN.Chandler.3.17 (AshLI 16).

Ser madre de gemelas en la antigua Roma: el epitafio de Marsidia Estable
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