La construcción no es sólo un asunto de edificios y ciudades sino que comprende más agentes, actuaciones y transformaciones que determinan la manera en que el fenómeno de la construcción respeta o incumple los principios y criterios del desarrollo sostenible a través de todo su ciclo de vida: urbanización del suelo rústico, construcción de edificios, uso y mantenimiento, y demolición o rehabilitación. Dentro de este ciclo una fuerte transformación ocurre al principio del mismo, al transformar el suelo rústico a urbano. Por ello, el presente trabajo analiza su huella ecológica, teniendo en cuenta los siguientes impactos: maquinaria, mano de obra, materiales de construcción y superficie edificada. De todos estos elementos se calcula su HE en función de cada uno de los territorios productivos (fósil o territorio para la absorción del CO2, cultivos, pastos, bosques, ocupación directa y mar productivo).