5. Necesidades a las que responde en la sociedad.
¿Por qué se basa en el acompañante, en lugar de estar dirigida por el usuario de la silla? Primero, por la seguridad del usuario de la silla. Si tiene limitaciones de movilidad o cognitivas, el producto desarrollado le posibilitará disfrutar de las ventajas de la inclusión digital: pasear por el campo, participar en una carrera popular, desplazarse por un hospital o aeropuerto. El acompañante mantiene la responsabilidad de guiarlo.
Esto cubre los casos en los que el usuario de la silla no quiere o no puede encargarse de dirigirla, ni siquiera con gestos o con movimiento de ojos, que son las últimas tendencias en aplicación de la Inteligencia Artificial (Al) al guiado de sillas de ruedas (por ejemplo, en 2018 nace Wheelie 7, de la asociación entre Intel y HOOBOX Robotics. Aún no la vemos comercializada.).
Segundo, da comodidad al acompañante. Su papel cambia, desde esforzado asistente a acompañante del paseo. El recorrido no depende de su capacidad de empujar. Personas mayores o de limitadas condiciones físicas pueden actuar como acompañantes. Tercero, deja libres las manos del acompañante. Puede llevar las manos ocupadas, un paquete, un niño de la mano, por ejemplo. Cuarto, amplía los casos de uso. La solución está pensada para el uso en exteriores (entornos no controlados, difíciles). Puede comercializarse para interiores (entornos controlados), como hospitales, centros de rehabilitación, hogares y aeropuertos.
El producto está dirigido a un amplio sector social. Usuarios de sillas de ruedas eléctricas que precisen navegación asistida. Usuarios de sillas de ruedas manuales que requieran una solución completa de motorización y de navegación asistida. Toda persona que precise controlar una silla de ruedas, como acompañante, simplemente paseando junto a la silla, sin contacto con ella (sin esfuerzo físico), con sus manos libres. En general, usuarios de sillas de ruedas eléctricas y no eléctricas.