Consideraciones iniciales

No puede decirse, ciertamente, que la historia de las hablas andaluzas sea un terreno sin hollar en la actividad de la Lingüística hispánica.

Todo lo contrario: desde, al menos, finales de la década de 1950 se han ido sucediendo análisis minuciosos de viejos documentos, se han exhumado testimonios de personajes de diversas épocas, andaluces y no andaluces, que emitían noticias, juicios y valoraciones sobre las formas de hablar en Andalucía, se han elaborado hipótesis acerca de cómo surgió y se difundió lo que en su origen fue una más de las disidencias que el castellano medieval conocía en su seno. Pero, con todo ello, no podemos decir que lo sepamos todo, pues ni siquiera en lo fundamental los investigadores acaban de ponerse de acuerdo.

En efecto: aún podemos preguntarnos si el andaluz nació en el s. XIII, o si hay que esperar hasta el XVIII para hablar de andaluz como modalidad lingüística cumplida. Se discute si es una evolución autóctona del castellano traído a Andalucía por los reconquistadores, o si venía ya hecho de fuera, en mayor o en menor grado.

Hay agrias disputas sobre el valor de los viejos testimonios escritos para datar, sobre ellos, el origen de los cambios fonéticos más característicos de nuestras hablas... Y no se debe olvidar, por último, que lo que muchos, andaluces y no andaluces, filólogos y profanos, creen la mayor virtualidad de las hablas andaluzas, su prolongación americana, sigue poniéndose en duda: verdaderamente, ¿puede decirse que el español de América, con toda su complejidad, es, sin más, una prolongación del de Andalucía?

Como es fácil de imaginar, no se puede responder ahora a todas estas preguntas. Falta tiempo, y no es este el lugar para entrar en discusiones pormenorizadas sobre cada punto.

Pero, a pesar de todo, sí puede ofrecerse hoy un acervo bastante sustancioso de lo que se sabe, de lo que los filólogos consideran como verdad más o menos adquirida, y que sirve de punto de partida para nuevas investigaciones.

Es posible que nuevos hallazgos pongan en cuestión los cimientos de este edificio, pero es difícil: mucho tendrían que cambiar los datos para que la imagen histórica del andaluz que se va a presentar se modifique radicalmente en los próximos tiempos. Más bien, lo que parece más probable es que poco más podemos esperar de fuentes documentales aún desconocidas o poco exploradas.



Extraido de: Rafael Cano Aguilar, "La historia del andaluz", en Actas de las Jornadas sobre "El habla andaluza. Historia, normas, usos", Ayuntamiento de Estepa, 2001, 33-57


Vídeo sobre el habla andaluza