La sostenibilidad y la responsabilidad medioambiental son fundamentales para proteger la salud global. La contaminación del aire, agua y suelo, contaminación alimentaria, emisiones químicas o el cambio climático son algunos de los factores determinantes de la salud de las personas, pudiendo ocasionar enfermedades respiratorias, cardiovasculares e incluso trastornos mentales. En este sentido, las instituciones sanitarias toman cierta relevancia contribuyendo a la degradación del medioambiente, puesto que son grandes consumidores de recursos y generadores de residuos y emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera debido a su práctica clínica, conformando un marco idóneo para la implementación de prácticas sostenibles que colaboren en la protección de la salud global. La responsabilidad de incorporar este tipo de prácticas recae desde los propios ciudadanos hasta los niveles superiores de gestión, quienes se encargan de la implementación de normativas y planes de gestión ambientales en sus centros sanitarios. Contar con el apoyo de estas figuras para la investigación en sostenibilidad permite conocer fortalezas y debilidades de los sistemas sanitarios en cuanto a una atención sanitaria respetuosa con el medioambiente se refiere.
La difusión de las actividades sostenibles implementadas en ciertos centros sanitarios puede servir de referencia para otros, promoviendo la replicación de buenas prácticas y el fortalecimiento del sistema mientras que, las debilidades detectadas pueden inspirar el diseño de nuevos modelos de atención más eficientes. Desde el grupo de investigación Desh-Global, los primeros proyectos sobre la temática ya obtuvieron dos fases de financiación, bajo el título “Desarrollo de un Modelo -ético y con perspectiva de género- para la implementación de medidas de sostenibilidad en centros e instituciones de atención sanitaria (SUSTAinsHealth)”. .