Improving urban resilience and habitability by an effective regeneration of the streets: A comprehensive approach step-by-step validated in a real case

La temperatura ha aumentado, de media, 1ºC en todo el mundo, lo cual da lugar a eventos meteorológicos cada vez más extremos e intensos. Uno de los efectos del cambio climático es la isla de calor, que se refiere al aumento de la temperatura en zonas urbanas por factores del propio diseño de la ciudad.

Entonces, ¿se puede conseguir confort térmico en la actualidad, con condiciones de este calibre? Los investigadores del grupo Termotecnia proponen la adaptación de las calles y el desarrollo de nuevos espacios urbanos.

Para su implementación, es necesario el estudio de la temperatura en zonas urbanas, pero la comunidad investigadora excluye el calor antropogénico (es decir, derivado de la actividad humana) como criterio. Este estudio subraya la necesidad de inclusión del calor antropogénico como una variable en la monitorización de áreas urbanas en adaptación. Dicha monitorización, además, debería ser continua.

Para estudiar la inclusión del calor antropogénico como variable y comprobar su efectividad, se ha hecho un cálculo con co-simulación. Los parámetros se calcularon a través de un estudio de caso real, en la Avda. de la Cruz Roja en Sevilla, durante los meses de junio, julio, agosto y septiembre del año 2022.

Cálculo a través de la combinación de simulaciones

El proceso propuesto es el siguiente: en primer lugar, se hace una simulación con ENVI-met, en la que se crean el modelo y el clima y se recogen los datos. Como ENVI-met no incluye el calor antropogénico, se calcula la temperatura del aire interior (la cual incluye el calor derivado de la actividad humana) y, después, se reinserta ese valor en el programa. Se realiza de nuevo la simulación y se repite hasta que el valor de las cifras comience a estabilizarse. Es decir, la simulación por ENVI-met y el balance de energía se combinan hasta complementarse, facilitando de esta forma un ajuste más fiel a la realidad.

Los resultados han aportado conocimiento sobre la forma en que una adaptación urbana correcta impacta en el confort térmico de los transeúntes.

La metodología propuesta ha permitido identificar y comprender los diferentes fenómenos del entorno urbano, demostrando, por ejemplo, la eficacia del aumento del área de sombra y de la implementación de un pavimento de alta reflectancia. Además, el índice COMFA (método de evaluación del confort térmico en espacios abiertos) se completa y complementa al añadir datos antropogénicos.


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