{"id":961,"date":"2022-05-07T16:20:42","date_gmt":"2022-05-07T16:20:42","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=961"},"modified":"2022-06-23T08:26:00","modified_gmt":"2022-06-23T08:26:00","slug":"la-armada-guardacostas-de-andalucia-1521-1562","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/la-armada-guardacostas-de-andalucia-1521-1562\/","title":{"rendered":"La Armada Guardacostas de Andaluc\u00eda (1521-1562)"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Armada Guardacostas de Andaluc\u00eda surgi\u00f3 en el a\u00f1o de 1521 debido a la llegada de corsarios en torno al cabo de San Vicente en busca de los buques que zarpaban hacia las Indias o, preferentemente, de los que regresaban. No obstante, exist\u00edan precedentes pues, por ejemplo, en 1507, el piloto de Santo\u00f1a Juan de la Cosa estuvo al mando de dos carabelas con la misi\u00f3n expresa de vigilar la costa, desde la bah\u00eda de C\u00e1diz hasta el cabo de San Vicente. Y seg\u00fan se especific\u00f3 en el asiento que se firm\u00f3 con \u00e9l, se armaron por la presencia continua de bandidos, <em>esperando la venida de los dichos nav\u00edos de las Indias<\/em>. Parece claro que los objetivos de esta peque\u00f1a escuadra capitaneada por el santo\u00f1\u00e9s eran similares a los que unos a\u00f1os despu\u00e9s tuvo la oficialmente instituida Armada Guardacostas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos aclarar que en la mayor\u00eda de los documentos de la \u00e9poca se le designa con el nombre de Armada de la Guarda de las Costas de Andaluc\u00eda que es como realmente se la conoci\u00f3 en el siglo XVI, aunque nosotros lo hemos sintetizado en la Armada Guardacostas de Andaluc\u00eda. Bien es cierto que tambi\u00e9n recibi\u00f3 otras denominaciones, como Armada del Poniente, o sencillamente de la Aver\u00eda, usando como nombre en este \u00faltimo caso el impuesto que la financiaba. Sin embargo, debemos reivindicar el car\u00e1cter netamente andaluz de esta escuadra, especialmente vinculada a los puertos onubenses, gaditanos y a la propia Sevilla.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Organizaci\u00f3n y financiaci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su m\u00e1ximo responsable era el juez, cargo de nombramiento real, que estaba asesorado por un consejo, formado por tres diputados, elegidos por los mercaderes de Indias. Este juez, pose\u00eda poderes casi absolutos en todo lo concerniente a su organizaci\u00f3n y funcionamiento. aunque las decisiones \u00faltimas estuvieron siempre reservadas al monarca. Normalmente, sol\u00eda desempe\u00f1ar la judicatura un oficial de la Casa de la Contrataci\u00f3n ya que su residencia en Sevilla, cabecera del monopolio, y su conocimiento de la situaci\u00f3n de la navegaci\u00f3n indiana, los facultaba especialmente para el puesto. No en vano, Juan L\u00f3pez de Recalde, conocido factor de la Casa de la Contrataci\u00f3n, fue juez de esta escuadra entre 1521 y 1522. Asimismo, Francisco Tello, tesorero de la misma instituci\u00f3n, desempe\u00f1\u00f3 el citado oficio entre 1536 y 1550. En otros casos, eran personas de alta estirpe nobiliaria o de un reconocido prestigio, como el conde de Osorno, que ejerci\u00f3 el cargo varios a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que concierne a los diputados de mercaderes se dispuso, como ya hemos afirmado, que fuesen tres, nombrados por aquellos mercaderes que demostrasen tener vecindad en Sevilla. La duraci\u00f3n de estos oficios estaba directamente relacionada con ese car\u00e1cter temporal de la armada, la cual sol\u00eda aprestarse en la primavera y se desmantelaba en la estaci\u00f3n invernal. De manera que mientras el juez sol\u00eda cumplir la anualidad completa, terminando de hacer tanto el balance econ\u00f3mico como las indemnizaciones a los propietarios de las embarcaciones, los diputados, en cambio, no sol\u00edan prolongar su oficio todo el a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La armada se financi\u00f3 \u00edntegramente a trav\u00e9s de la <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/la-reforma-de-la-averia-de-1660-1667\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aver\u00eda<\/a>, un impuesto que gravaba <em>el oro y perlas y otras mercader\u00edas, que viniesen de las Indias, y del Poniente, y de Canarias, y de las Azores, y de las islas Maderas y Berber\u00eda, a las ciudades de Sevilla, y C\u00e1diz y Jerez de la Frontera, y las villas del Puerto de Santa Mar\u00eda, y Sanl\u00facar de Barrameda, y Rota, y Chipiona, y los puertos del condado de Niebla, y Ayamonte, y Lepe y la Redondela<\/em>. El porcentaje oscil\u00f3, dependiendo de las necesidades defensivas de cada a\u00f1o, oscilando en el siglo XVI entre el 0,5 y el 8 por ciento anual, situ\u00e1ndose la imposici\u00f3n media en el 3,3 por ciento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque eran los mercaderes la parte m\u00e1s interesada en la seguridad de las costas sus quejas por el desembolso que hac\u00edan en concepto de aver\u00eda eran constantes. Adem\u00e1s, siempre hubo una gran resistencia por parte de los mercaderes a seguir abon\u00e1ndolo cuando estos rumores cesaban. Una de sus reivindicaciones m\u00e1s comunes era que tan solo se aplicase el gravamen sobre aquellas mercanc\u00edas que viniesen de las Indias, pero, en ning\u00fan caso, sobre las que saliesen de los puertos de Andaluc\u00eda que no eran objeto de la codicia corsaria. Obviamente, el emperador jam\u00e1s acept\u00f3 tal reivindicaci\u00f3n. En otras ocasiones, eran los grandes <em>se\u00f1ores<\/em> de Andaluc\u00eda los que se opon\u00edan a que en su jurisdicci\u00f3n se recaudase la aver\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Capitanes Generales eran los m\u00e1ximos responsables en el mar y ostentaban la m\u00e1xima autoridad. Sin embargo, sus decisiones estaban relacionadas con lo militar, dejando la decisi\u00f3n de los asuntos n\u00e1uticos en manos del piloto. Adem\u00e1s, cada capit\u00e1n contaba con una tripulaci\u00f3n de su confianza, hasta el punto que, en ocasiones, cuando se les destitu\u00eda tambi\u00e9n su tripulaci\u00f3n quedaba relevada. Esto le ocurri\u00f3 a Sim\u00f3n Lorenzo, en 1537, que por motivos personales se neg\u00f3 a ir con su nav\u00edo escoltando a Blasco N\u00fa\u00f1ez de Vela y le embargaron la carabela <em>y pusieron otra gente<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los capitanes de cada nav\u00edo estaban a las \u00f3rdenes directas del capit\u00e1n general, el cual los pod\u00eda deponer en caso de incumplir sus instrucciones. Eran propuestos por el juez, aunque la decisi\u00f3n final estaba siempre sujeta a su aceptaci\u00f3n por el capit\u00e1n general.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Competencias y estrategias<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los veleros utilizados por esta armada fueron los t\u00edpicamente atl\u00e1nticos; en las primeras d\u00e9cadas carabelas y naos y, desde la d\u00e9cada de los sesenta, fundamentalmente galeones. Tambi\u00e9n se emplearon fragatas y otros buques menores de apoyo. Sin embargo, ocasionalmente tambi\u00e9n se usaron galeras, sobre todo cuando su cometido era limpiar de fustas berberiscas la zona comprendida entre el cabo de San Vicente y el estrecho de Gibraltar. Muchos de estos buques sol\u00edan ser de propiedad particular, es decir, de comerciantes y armadores gaditanos o sevillanos principalmente. Los que parec\u00edan m\u00e1s adecuados para los fines de la armada eran requisados, compensando econ\u00f3micamente a su propietario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los bajeles que compusieron la armada oscilaron entre uno y nueve, dependiendo de los rumores que circulasen sobre la presencia de corsarios en las costas, as\u00ed como de la urgencia que hubiera en su despacho. En 1538 la situaci\u00f3n debi\u00f3 parecer tranquila, pues, dispuso tan solo de un barco del que fue capit\u00e1n Hernando Blas que parti\u00f3 con el objetivo de <em>limpiar todos los rincones de la costa de los franceses<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo referente a los objetivos y a las rutas que frecuentaba la escuadra, estaban muy bien especificados: en primer lugar, el trayecto Azores\u2011 Sanl\u00facar de Barrameda, acompa\u00f1ando a los nav\u00edos que ven\u00edan de regreso del Nuevo Mundo con los caudales indianos. En segundo lugar, las costas del suroeste peninsular, desde el cabo de San Vicente hasta C\u00e1diz, lugares donde sol\u00edan aguardar los corsarios a las flotas del Nuevo Mundo. Y en tercer, y \u00faltimo lugar, la v\u00eda Sanl\u00facar de Barrameda\u2011 Canarias, protegiendo a las flotas que sal\u00edan de Sevilla con destino a las Indias porque, como dec\u00eda Girolamo Benzoni, <em>hasta all\u00ed llega a la ida el camino peligroso<\/em>. Pese a todo, este tercer derrotero fue en general menos conflictivo que las dos anteriores ya que a los corsarios les interesaba bastante m\u00e1s el oro y los caudales que tra\u00edan los nav\u00edos de regreso a la Pen\u00ednsula que los productos primarios y las manufacturas textiles que portaban en el camino de ida al Nuevo Mundo.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a que su lugar habitual de vigilancia eran las costas andaluzas, lo que a la Corona y a los mercaderes le interesaba era la protecci\u00f3n de la Carrera de Indias que tan importantes ingresos supon\u00edan para las arcas reales y para los bolsillos de los sufridos comerciantes. De manera que el objetivo que justific\u00f3 su creaci\u00f3n lo podemos resumir en una frase que aparece en uno de los documentos de la \u00e9poca, es decir, <em>para que limpien de corsarios la costa y los resistan y ofendan y nuestros s\u00fabditos naveguen con seguridad&#8230;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los a\u00f1os sucesivos continu\u00f3 la labor de la Armada Guardacostas, aunque su actuaci\u00f3n dej\u00f3 de ser tan relevante al regularizarse el sistema de flotas indianas que, como es bien sabido, llevaba consigo a la Armada de la Guarda de la Carrera. Desde 1567 inici\u00f3 una nueva etapa en la que con frecuencia se adentraba en la protecci\u00f3n de las rutas de la Carrera de Indias colaborando, tanto con la Armada del Caribe como con la de la Guarda de la Carrera. Precisamente en este a\u00f1o se aprest\u00f3 una gruesa escuadra, en este caso y excepcionalmente financiada de las arcas reales, al mando de Pedro Men\u00e9ndez de Avil\u00e9s, destinada a proteger las rutas de la Carrera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inicialmente su actuaci\u00f3n anual se daba por finalizada en la temporada fr\u00eda, permiti\u00e9ndose a los nav\u00edos zarpar sin protecci\u00f3n, <em>porque entrando el invierno pod\u00edan ir con mucho menor riesgo de enemigos<\/em>. Esta parada estacional era una norma en el Mediterr\u00e1neo desde tiempos de los fenicios, continuando dicha pr\u00e1ctica hasta bien avanzada la Edad Moderna. Pero este car\u00e1cter temporal fue remitiendo con el paso de los a\u00f1os ya que cada vez m\u00e1s los corsarios, dado su progresivo conocimiento de las rutas comerciales, se decid\u00edan a continuar sus ataques en la tempestuosa estaci\u00f3n invernal. La Corona termin\u00f3 por tomar conciencia del problema y en 1536 orden\u00f3 al juez de la Armada que no la desmantelara en invierno, pues, los corsarios <em>no dejaran de seguir lo que han comenzado&#8230;<\/em> Y precisamente, este a\u00f1o de 1536 fue el primero en el que la Guardacostas continu\u00f3 durante el invierno su labor de custodia de las costas del suroeste peninsular.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>De la Armada Guardacostas a la del oc\u00e9ano<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta formaci\u00f3n estuvo en activo hasta 1562 en que, tras quedar obsoleta, fue sustituida por una ef\u00edmera armada de galeras, con objetivos muy similares. Esta escuadra de galeras fue aprobada por una disposici\u00f3n regia del 26 de abril de 1562 y se mantuvo en activo hasta 1568. Se financi\u00f3 tambi\u00e9n a trav\u00e9s de la aver\u00eda, y la capitan\u00eda general la ostent\u00f3 \u00c1lvaro de Baz\u00e1n, marqu\u00e9s de Santa Cruz. Despu\u00e9s de esta fecha, dada su escasa operatividad, fue sustituida por la Armada del Oc\u00e9ano que adem\u00e1s de defender el suroeste peninsular, como la Guardacostas, se le encargo con frecuencia el refuerzo de la defensa de las flotas de Indias. En 1573 Pedro Men\u00e9ndez de Avil\u00e9s figuraba como capit\u00e1n general de la Armada del Oc\u00e9ano con el cometido espec\u00edfico de limpiar las aguas de corsarios, <em>para guarda y seguridad de las naos y flotas<\/em> que por ellas navegan. \u00a0Un cometido id\u00e9ntico al que hab\u00eda tenido siempre la Guardacostas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su importancia estrat\u00e9gica era tal que en caso de acoplarse a las flotas de Indias y a la Armada de la Guarda de la Carrera, todos los mandos se supeditaban a la autoridad suprema del capit\u00e1n general de la del Oc\u00e9ano. Esta escuadra estuvo formada inicialmente por ocho galeones y tres pataches, con una tripulaci\u00f3n superior a las 2.000 personas, entre marineros y soldados. Sin embargo, el potencial siempre era relativo, pues variaba dependiendo de la disponibilidad y de la amenaza corsaria. De hecho, en 1595 patrull\u00f3 con quince galeones originarios del puerto de Pasajes y en a\u00f1os posteriores lleg\u00f3 a disponer de hasta una veintena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor parte de las unidades que uso fueron galeones, pero tambi\u00e9n emple\u00f3, como en casi todas las flotas y armadas, nav\u00edos menores y m\u00e1s r\u00e1pidos como fragatas, bergantines o pataches. Ocasionalmente, tambi\u00e9n incorpor\u00f3 urcas, unos nav\u00edos gruesos con una amplia capacidad de carga pero que no estaban especialmente preparados para la guerra. Sin embargo, desde la tercera d\u00e9cada del siglo XVII sufri\u00f3 la requisa de unidades para el servicio de las escoltas de las flotas o para usarlos como galeones de la plata por lo que la escuadra experiment\u00f3 un progresivo debilitamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queda claro, pues, que el origen de esta escuadra se remonta al a\u00f1o 1521 cuando se cre\u00f3 la Guardacostas de Andaluc\u00eda y que despu\u00e9s, ya bajo la denominaci\u00f3n de Armada del Oc\u00e9ano, se mantuvo en activo hasta el decreto de supresi\u00f3n de las Armadas de 1717.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusiones<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Armada Guardacostas de Andaluc\u00eda jug\u00f3 un papel muy importante en la defensa del tr\u00e1fico comercial en el entorno peninsular. Su andadura fue dif\u00edcil debido a su deficiente financiaci\u00f3n lo cual qued\u00f3 traducido a su vez en una gran falta de medios. La escasez de artiller\u00eda fue un problema cr\u00f3nico que afect\u00f3 a todas las armadas del Imperio, por lo que continuamente el juez solicitaba piezas de artiller\u00eda, p\u00f3lvora y munici\u00f3n a la Corona. Igualmente, detectamos un numero de nav\u00edos demasiado escaso en relaci\u00f3n a los corsarios franceses que, salvo en alguna rara ocasi\u00f3n, gozaron de superioridad num\u00e9rica. Otro de los problemas que m\u00e1s incidieron en su devenir fue su car\u00e1cter eventual que, sin duda, le perjudic\u00f3 enormemente en el desempe\u00f1o de sus funciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, pese a los limitados medios de los que dispuso, los resultados que obtuvo fueron positivos. Dispuso de capitanes generales de gran pericia que con frecuencia supieron salir indemnes en situaciones delicadas. De forma que cuando se enfrentaron en condiciones al menos de igualdad salieron siempre airosos, merced a las buenas artes de sus capitanes, y cuando se encontraron en inferioridad de condiciones supieron, casi siempre, solventar el enfrentamiento con el menor n\u00famero de p\u00e9rdidas posible para la armada y la flota de las Indias. El objetivo se cumpli\u00f3, y la escuadra logr\u00f3 con \u00e9xito que la mayor\u00eda de las flotas de Indias alcanzaran sin graves percances los puertos andaluces. Los comerciantes se beneficiaron de esta protecci\u00f3n y tambi\u00e9n el Rey, que tuvo m\u00ednimamente garantizada la defensa de sus caudales de Indias, con muy poco coste para las arcas reales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra cuesti\u00f3n diferente es que cada vez m\u00e1s los corsarios se adentraban en los oc\u00e9anos, siendo la protecci\u00f3n que ofrec\u00eda la Guardacostas insuficiente. Por ello, cada vez era m\u00e1s necesario que los buques de guerra acompa\u00f1asen a las flotas a lo largo de todo su recorrido, como se implement\u00f3 cuando se regul\u00f3 el sistema de flotas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autor: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/esteban-mira-caballos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Esteban Mira Caballos<\/a>\u00a0<\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">CABALLERO JU\u00c1REZ, Jos\u00e9 Antonio, <em>El r\u00e9gimen jur\u00eddico de las armadas de la Carrera de Indias, siglos XVI y XVII<\/em>, M\u00e9xico, U.N.A.M., 1997.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CEREZO MART\u00cdNEZ, Ricardo, <em>Las Armadas de Felipe II<\/em>, Madrid, San Mart\u00edn, 1988.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FERN\u00c1NDEZ DURO, Ces\u00e1reo, <em>Armada espa\u00f1ola, desde la uni\u00f3n de los reinos de Castilla y Arag\u00f3n<\/em>, Madrid, Instituto de Historia y Cultura Naval, 1972.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MIRA CABALLOS, Esteban, \u201cLa Armada de la Guarda de las Costas de Andaluc\u00eda (1521-1525)\u00bb, <em>Andaluc\u00eda y Am\u00e9rica<\/em>. C\u00f3rdoba, Cajasur, 1994.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MIRA CABALLOS, Esteban, <em>La Armada Guardacostas de Andaluc\u00eda y la defensa de la Carrera de Indias (1521-1550),<\/em> Sevilla, Mu\u00f1oz Moya Editor, 1998.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MIRA CABALLOS, Esteban, <em>Las Armadas Imperiales. La guerra en el mar en tiempos de Carlos V y Felipe II<\/em>. Madrid, La Esfera de los Libros, 2005.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-e1b505aa vp-id-Z1Fo4pe\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-5452f5c5\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/armadas1.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"1291x634\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/armadas1.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"1291x634\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/armadas1.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"1291x634\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">S\u00e1nchez Coello, Alonso (atribuido), Vista de la ciudad de Sevilla<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">S\u00e1nchez Coello, Alonso (atribuido), Vista de la ciudad de Sevilla. Fuente: Museo del Prado (https:\/\/www.museodelprado.es\/coleccion\/obra-de-arte\/vista-de-la-ciudad-de-sevilla\/df3adb65-3fbd-4438-8c06-d75e8685f117)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/armadas1.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1291\" height=\"634\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/armadas1.jpg\" class=\"wp-image-965\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/armadas1.jpg\" >S\u00e1nchez Coello, Alonso (atribuido), Vista de la ciudad de Sevilla<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        <\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n La Armada Guardacostas de Andaluc\u00eda surgi\u00f3 en el a\u00f1o de 1521 debido a la llegada de corsarios en torno al cabo de San Vicente en busca de los buques que zarpaban hacia las Indias o, preferentemente, de los que regresaban. No obstante, exist\u00edan precedentes pues, por ejemplo, en 1507, el piloto de Santo\u00f1a Juan [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":965,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[],"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[84],"class_list":["post-961","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-andalucia-america","tag-esteban-mira-caballos","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/961","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=961"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/961\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1882,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/961\/revisions\/1882"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/965"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=961"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=961"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=961"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}