{"id":679,"date":"2022-04-29T19:34:53","date_gmt":"2022-04-29T19:34:53","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=679"},"modified":"2022-05-07T14:30:43","modified_gmt":"2022-05-07T14:30:43","slug":"el-arte-de-la-plateria-en-la-andalucia-de-la-edad-moderna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/el-arte-de-la-plateria-en-la-andalucia-de-la-edad-moderna\/","title":{"rendered":"El Arte de la Plater\u00eda en la Andaluc\u00eda de la Edad Moderna"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La plater\u00eda de Andaluc\u00eda constituye un cap\u00edtulo fundamental de la espa\u00f1ola, incluso de la europea, dada la cantidad de obra que representa \u2013incluso a pesar de las muchas p\u00e9rdidas habidas\u2013, pero sobre todo por su nivel art\u00edstico. Ciertamente, tal importancia del arte de la plater\u00eda no extra\u00f1a en una tierra en la que las artes, sean la arquitectura, la escultura, la pintura o las distintas artes suntuarias, han tenido un gran desarrollo y valor con figuras y escuelas de primer orden.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es evidente que esta importancia de la plater\u00eda andaluza exige la consideraci\u00f3n de varias circunstancias, desde lo hist\u00f3rico o la propia significaci\u00f3n territorial hasta la profesi\u00f3n, sus obradores y artistas o la clientela y sus encargos. Una larga tradici\u00f3n hist\u00f3rica est\u00e1 detr\u00e1s de este desarrollo, tan rica tambi\u00e9n como la de la propia tierra. Su secuencia se remonta a la Edad Media, aunque su verdadero apogeo se da entre los siglos XVI y XVIII, y proseguir\u00e1 hasta el presente, sobre todo gracias a la actividad en torno a la Semana Santa, que en la actualidad garantiza esa perpetuaci\u00f3n. No menos importancia tienen las circunstancias del territorio, incluso el hecho de haberse convertido en la puerta de Am\u00e9rica, en el puente entre dos mundos, su tr\u00e1fico y sus riquezas, incluida la plata. Un vasto territorio de tierras ricas, de ciudades populosas y grandes pueblos, donde han prosperado la agricultura, las manufacturas y el comercio. Y con tales actividades el arte, que se ha visto favorecido asimismo por el car\u00e1cter de capitales episcopales y catedralicias de un buen n\u00famero de ciudades. Precisamente, en estas ciudades y alrededor de las catedrales y de la administraci\u00f3n diocesana se establecieron los principales obradores de plater\u00eda, que fueron centros de gran actividad y trabajo, integrados por un buen n\u00famero de art\u00edfices, cuya actividad se dedic\u00f3 mayormente a atender la demanda del culto. Catedrales, parroquias, conventos y cofrad\u00edas fueron clientes fijos, sin olvidar el papel de cl\u00e9rigos de relevancia, entre obispos y can\u00f3nigos, que por su alto rango se convirtieron en promotores de muchas obras, sobresaliendo personalidades como el cardenal Delgado y Venegas. De ello deriva el predominio de la plater\u00eda religiosa, que se prodig\u00f3 durante siglos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente, destaca este protagonismo de la plater\u00eda religiosa, que proporciona el cap\u00edtulo m\u00e1s brillante con obras de gran relevancia como las magnas custodias procesionales, que se cuentan entre las mejores de Espa\u00f1a, o esos espectaculares montajes destinados a solemnidades y fiestas extraordinarias, que tienen su mejor ejemplo en el trono eucar\u00edstico de la Catedral de Sevilla, ejemplo a su vez de lo que puede considerarse una plater\u00eda monumental. Sin embargo, no s\u00f3lo debe tenerse en cuenta este predominio de lo religioso, pues tambi\u00e9n hubo una importante plater\u00eda civil. Por supuesto, la aristocracia promovi\u00f3 el encargo suntuario, caso de vajillas o de otros enseres semejantes para sus palacios, aunque tambi\u00e9n las instituciones p\u00fablicas, particularmente los ayuntamientos, propiciaron una plater\u00eda propia de su rango y funci\u00f3n, entre las t\u00edpicas mazas o los recipientes para las votaciones, adem\u00e1s de las piezas dedicadas al servicio de sus capillas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo nivel de estas obras est\u00e1n los maestros que las crearon, abundando grandes figuras, de relieve y prestigio, cuya producci\u00f3n se llev\u00f3 incluso fuera de la regi\u00f3n, alcanzando tierras americanas, caso de la custodia procesional de la Catedral Primada de Santo Domingo. No obstante, tambi\u00e9n se recibieron maestros y obras de otros lugares. En efecto, los Arfe, establecidos en Le\u00f3n y Valladolid, se ocuparon de obras fundamentales del patrimonio andaluz. Y de otro lado, piezas tan extraordinarias como la famosa custodia del Mill\u00f3n de la Catedral de C\u00e1diz o la del Corpus de la Catedral de Guadix proceden de Madrid y de Salamanca. Sin olvidar lo que se trajo de fuera de la Pen\u00ednsula, empezando por el legado americano o desde Italia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una etapa fundamental de la plater\u00eda en Andaluc\u00eda se inaugura a principios del siglo XVI, cuando el alem\u00e1n Enrique de Arfe se encarga de hacer la custodia de la Catedral de C\u00f3rdoba, tan monumental y original con su estructura abierta, aunque todav\u00eda conforme al g\u00f3tico final, de ricas y complejas formas. Una contribuci\u00f3n de tal envergadura tuvo sus consecuencias, pues fue una gran oportunidad para el desarrollo y la renovaci\u00f3n de la plater\u00eda andaluza, que bien encarna un importante colaborador de Arfe en esa custodia, Juan Ruiz, llamado el Vandalino. Representa un primer jal\u00f3n de la plater\u00eda renacentista, al comp\u00e1s de lo que la escuela de Enrique de Arfe dej\u00f3 en otros lugares de Espa\u00f1a, con el hijo de ese Arfe, Antonio, o Francisco Becerril en Cuenca. As\u00ed lo testimonia su custodia de la Catedral de Ja\u00e9n, en la que destacan sus torrecillas de los \u00e1ngulos y sus balaustres. Vinculado a C\u00f3rdoba desde sus or\u00edgenes, acab\u00f3 estableci\u00e9ndose en Sevilla, donde hizo la referida custodia de la Catedral de Santo Domingo. Interesa resaltar todos esos v\u00ednculos con esas distintas ciudades, C\u00f3rdoba, Ja\u00e9n y Sevilla, pues de este modo se fecundan tres importantes obradores de la plater\u00eda andaluza del siglo XVI. C\u00f3rdoba ya se constituye en un centro con activos plateros, como los varios miembros de la familia Fern\u00e1ndez Rubio o Rodrigo de Le\u00f3n, una figura esencial en el \u00faltimo tercio de la centuria, cuya contribuci\u00f3n a la catedral revela toda su grandeza, en especial los portapaces donados por el duque de Segorbe, que denotan un noble clasicismo y particular riqueza de esmaltes. Ja\u00e9n tambi\u00e9n es en este tiempo un obrador relevante, en consonancia con la etapa de esplendor que conoce esta tierra y sus principales ciudades. Un platero importante es Francisco Mu\u00f1iz, a juzgar por su custodia de Hu\u00e9scar (Granada). Sin embargo, la gran figura es Francisco Merino, que en el \u00faltimo tercio del siglo desempe\u00f1\u00f3 un papel fundamental, incluso fuera de su tierra. En realidad, se estableci\u00f3 en Toledo, donde hizo gran carrera, aunque retorn\u00f3 a Ja\u00e9n cuando era ya un platero consagrado y desde aqu\u00ed atendi\u00f3 diversos encargos para distintos puntos de Andaluc\u00eda, se\u00f1aladamente la cruz patriarcal de la Catedral de Sevilla, ejemplo anticipador del estilo purista y geom\u00e9trico, muestra adem\u00e1s de una gran cultura art\u00edstica, remitiendo a la arquitectura de Miguel \u00c1ngel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Quinientos marca una etapa de particular apogeo para la plater\u00eda en Sevilla, dada la grandeza y el car\u00e1cter cosmopolita de esta ciudad, gran urbe entre Europa y Am\u00e9rica. Y su catedral no s\u00f3lo era espejo de sus grandezas hist\u00f3ricas sino que tambi\u00e9n se convirti\u00f3 en instituci\u00f3n para relevantes personajes y eruditos. Evidentemente, la ciudad y su catedral precisaron de grandes encargos de plater\u00eda. Estas posibilidades explican el traslado del Vandalino de C\u00f3rdoba a Sevilla, pero asimismo la presencia de otros plateros se\u00f1alados. Para la catedral trabajaron los Ballesteros, dejando en ella una obra muy significativa y de gran valor, que permite contemplar la evoluci\u00f3n desde un primer Renacimiento, caracterizado por el uso de balaustres \u2013portapaces de la Ascensi\u00f3n y de la Asunci\u00f3n, de Hernando Ballesteros el Viejo\u2013, hasta otro m\u00e1s maduro, en el que el ornato se hace m\u00e1s geom\u00e9trico y abstracto \u2013jarras de \u00f3leos, de Hernando Ballesteros el Mozo\u2013. La d\u00e9cada de los a\u00f1os 80 se\u00f1ala el m\u00e1ximo esplendor. Es entonces cuando Merino realiza la cruz patriarcal, pero tambi\u00e9n cuando Juan de Arfe lleva a cabo la gran custodia procesional del Corpus Christi, de tan magn\u00edfica arquitectura que no deja de evocar el templete de Bramante en San Pietro in Montorio, de Roma; clasicismo y riqueza dan las notas principales y se ponen al servicio de la exaltaci\u00f3n religiosa, seg\u00fan conven\u00eda a la incipiente implantaci\u00f3n de la Contrarreforma. Otra figura que protagoniza la \u00faltima parte del siglo XVI es Francisco Alfaro, quien tuvo un gran obrador desde el que atendi\u00f3 los encargos de distintas poblaciones del arzobispado, entre ellos las custodias de Carmona, \u00c9cija y Marchena, que representan bien su estilo clasicista-manierista, cuya erudici\u00f3n art\u00edstica queda bien reflejada en los elementos procedentes de la arquitectura de Hern\u00e1n Ruiz II \u2013remate de la Giralda\u2013 o de la escultura de Miguel \u00c1ngel \u2013sepulcros M\u00e9dicis\u2013. Para la Catedral de Sevilla ejecut\u00f3 una obra excepcional, el sagrario del altar mayor, cuyas columnas salom\u00f3nicas lo convierten en la imagen del Templo de Salom\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Granada, tras la toma de los Reyes Cat\u00f3licos, se convierte en una ciudad emblem\u00e1tica, s\u00edmbolo del triunfo cristiano y de la gloria de la monarqu\u00eda. Ello se escenifica a trav\u00e9s del arte y, por supuesto, de la plater\u00eda. La necesidad del adecuado ajuar para el nuevo culto cat\u00f3lico contribuy\u00f3 a la formaci\u00f3n de un obrador, que tambi\u00e9n atendi\u00f3 a otros grandes templos de la Andaluc\u00eda Oriental, se\u00f1aladamente a Guadix y Almer\u00eda. As\u00ed se advierte con la aportaci\u00f3n de Crist\u00f3bal de Rivas, que dejo obras relevantes, como la llamada Cruz del Cabildo de la Catedral Guadix, de 1581. En M\u00e1laga, tambi\u00e9n tras la conquista, surgi\u00f3 un obrador propio, al que se asociaron maestros de la importancia de Gregorio de Fr\u00edas, que hizo las andas para el Corpus.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siglo XVII, a pesar de que el panorama resulta distinto al de la centuria anterior, circunstancias como el pleno desarrollo de la Contrarreforma y el auge religioso con los conventos, las cofrad\u00edas, etc. har\u00e1n que la plater\u00eda siga siendo muy importante y se mantenga un alto nivel de la misma. Durante buena parte de la centuria predomina el estilo purista de car\u00e1cter geom\u00e9trico. En C\u00f3rdoba ese estilo se manifiesta muy bien con su decoraci\u00f3n de gallones o listones y sus espejos ovales, frecuentemente con esmaltes. Esto es lo que ofrecen sucesivos maestros desde los inicios mismos de la centuria, como Pedro S\u00e1nchez de Luque que trabaj\u00f3 tanto para las grandes parroquias del obispado como para la catedral, para la que hizo la importante cruz del obispo Mardones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Granada el estilo purista tiene rasgos distintivos con sus volutas, asitas y otros elementos semejantes que enriquecen los perfiles de las piezas, tal como deja ver el relicario de San Cecilio de la Catedral de Granada o la custodia port\u00e1til de la parroquia de la Encarnaci\u00f3n de Motril. Un hecho singular da especial relieve a la plater\u00eda granadina del Seiscientos y a su avance hacia lo barroco; se trata de la presencia de Alonso Cano en la catedral y de su aportaci\u00f3n a la plater\u00eda de la misma. En efecto, se le atribuye con fundamento la traza del arca eucar\u00edstica del Jueves Santo \u2013caracter\u00edstica del artista por su forma arquitect\u00f3nica y decoraci\u00f3n, as\u00ed como por los ni\u00f1os que le sirven de base\u2013, realizada por el platero catedralicio Diego Cervantes Pacheco, quien a su vez se ocup\u00f3 de las magnas l\u00e1mparas de la capilla mayor, tambi\u00e9n con dibujo de Alonso Cano, que alcanz\u00f3 a dotarlas de particular originalidad y m\u00e9rito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Avanzado el siglo XVII, en su segunda mitad, la plater\u00eda se hace decididamente barroca. En C\u00e1diz, su custodia procesional, debida al platero Antonio Su\u00e1rez, muestra un curioso juego de soportes a diferente escala y gran riqueza decorativa que denotan su car\u00e1cter barroco. \u00c9ste se acrecent\u00f3 con los a\u00f1adidos dieciochescos, el paso procesional y los faroles, que remiten a los plateros Juan Pastor y Sebasti\u00e1n de Alcaide. En Sevilla, que sigue siendo un destacado obrador de plater\u00eda, se alcanza la plenitud barroca con artistas como Diego de Le\u00f3n y Crist\u00f3bal S\u00e1nchez de la Rosa, que trabajaron en la custodia de la Magdalena, la cual comparte muchos rasgos con la de C\u00e1diz, aunque se distingue de ella por incorporar columnas salom\u00f3nicas, por lo que su efecto resulta mucho m\u00e1s barroco. La custodia fue terminada por Juan Laureano de Pina, que cabe considerar la gran figura de la plater\u00eda sevillana entre el siglo XVII y XVIII. Su nombre se vincula a importantes obras catedralicias, como el trono eucar\u00edstico de las Octavas y el sepulcro de San Fernando, en la Capilla Real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siglo XVIII constituye otra etapa de esplendor, gracias a la prosperidad de la centuria, entre la riqueza agr\u00edcola y algunas manufacturas, y a una Contrarreforma retardada que justifican tal esplendor de la plater\u00eda, que en s\u00ed misma adquiere gran vistosidad y elegancia, destacando la fase rococ\u00f3 a partir de los mediados del siglo, coincidiendo con el tiempo de econom\u00eda m\u00e1s pujante. De esta manera se revitalizan los viejos obradores, al tiempo que prosperan otros, incluso en poblaciones peque\u00f1as. En Granada siguen los plateros de cierto prestigio, como Salvador de Arg\u00fceta o Francisco Franco de Sarabia. Ja\u00e9n conoce una etapa brillante con los distintos miembros de la familia Guzm\u00e1n, muy activos, que adem\u00e1s abarcan otros lugares, como Granada. Tambi\u00e9n es brillante el panorama de M\u00e1laga, que incluso lleg\u00f3 a tener peculiaridades propias en c\u00e1lices y copones, que se hacen con base bulbosa de planta ondulante y nudo periforme, todo ello con acanaladuras o gallones. Algunos de este tipo se conocen en la producci\u00f3n de Jos\u00e9 Peralta, uno de los principales maestros del obrador malague\u00f1o en el apogeo de la \u00faltima parte de la centuria. M\u00e1laga se reforz\u00f3 a su vez con otro importante centro de plater\u00eda, Antequera, que ahora se desarrolla con notables maestros, empezando por Gaspar N\u00fa\u00f1ez de Castro que en los principios de la centuria se ocup\u00f3 de la custodia de Baeza, realizada a la manera de la de Juan de Arfe para la Catedral de Sevilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Sevilla prosigui\u00f3 su obrador como uno de los centros importantes de la plater\u00eda andaluza como bien testimonian sus grandes maestros y su relevante producci\u00f3n. As\u00ed pueden citarse notables plateros como Manuel Guerrero, que intervino en el trono catedralicio de las Octavas, iniciado por su t\u00edo Juan Laureano de Pina, o Tom\u00e1s S\u00e1nchez Reciente, autor del retablo de plata del Se\u00f1or de la Pasi\u00f3n, en la iglesia del Salvador, originariamente destinado a la Encarnaci\u00f3n, antiguo templo de los jesuitas. Desde luego, estas obras dan perfecta idea de la magnitud de las realizaciones sevillanas. Se pueden sumar otros maestros, caso de Jos\u00e9 Alexandre y Ezquerra, Blas de Amat o Juan Bautista Zuloaga, que protagonizan un importante cap\u00edtulo de la plater\u00eda rococ\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la plater\u00eda andaluza del siglo XVIII es sobre todo cordobesa, una centuria con una gran actividad en la construcci\u00f3n y reforma de edificios religiosos, que a su vez se llenan de retablos y renuevan sus ajuares. Este protagonismo de lo religioso est\u00e1 en relaci\u00f3n con otra importante circunstancia: C\u00f3rdoba es una ciudad eclesi\u00e1stica con muchas parroquias, numerosos conventos y, sobre todo, la catedral. Precisamente, el clero catedralicio tendr\u00e1 su papel en el desarrollo de la plater\u00eda, con sus donaciones y encargos. Adem\u00e1s, debe a\u00f1adirse que algunos de los miembros son promovidos a algunos obispados y con este nuevo rango patrocinan obras de plater\u00eda que siguen encomendando a los conocidos maestros cordobeses. De esta manera se alcanza una particular difusi\u00f3n, en la que tambi\u00e9n colaboran los plateros que act\u00faan de agentes comerciales y recorren muchos territorios con sus ventas y su asistencia a las ferias. Tampoco debe olvidarse el reconocimiento de la calidad y del valor art\u00edstico de la plater\u00eda cordobesa, el cual fue suficiente para su desarrollo y difusi\u00f3n. As\u00ed, se cre\u00f3 un gran obrador, atendido por numerosos plateros, que destacaron a lo largo de todo el siglo. Entre ellos figuran Bernab\u00e9 Garc\u00eda de los Reyes, contando su producci\u00f3n con magn\u00edficas custodias procesionales, como la de Espejo, en la que tambi\u00e9n interviene Tom\u00e1s Jer\u00f3nimo de Pedraxas, art\u00edfice que a su vez destac\u00f3 como tracista de arquitectura, incluso se le ha atribuido la definitiva configuraci\u00f3n de la Sacrist\u00eda de la Cartuja de Granada. Pero el siglo XVIII cordob\u00e9s es fundamentalmente el siglo de Dami\u00e1n de Castro, que como ninguno encarna el genuino rococ\u00f3 cordob\u00e9s con sus dise\u00f1os arquitect\u00f3nicos y ornamentales de sinuosa configuraci\u00f3n y gran riqueza decorativa de rocallas, a lo que Castro une un de despliegue de esculturas, frecuentemente de peque\u00f1o tama\u00f1o, que con el contraste de escalas que representan hacen m\u00e1s grandiosa la obra de plater\u00eda. Su arte, con todas esas caracter\u00edsticas, se manifiesta en plenitud en el arca eucar\u00edstica de Jueves Santo de la Catedral de C\u00f3rdoba. Pero este protagonismo del gran maestro no debe ensombrecer otras figuras que como \u00e9l brillaron en la segunda mitad de la centuria, sobre todo Antonio de Santa Cruz y Zald\u00faa.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autores:<a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/ignacio-jose-garcia-zapata\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"> Ignacio Jos\u00e9 Garc\u00eda Zapata<\/a> y <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/jesus-rivas-carmona\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Jes\u00fas Rivas Carmona<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">ESTERAS MART\u00cdN, Cristina, \u201cNuevas aportaciones a la historia de la plater\u00eda andaluza-americana\u201d, en <em>Andaluc\u00eda y Am\u00e9rica en el Siglo XVII: actas de las III Jornadas de Andaluc\u00eda y Am\u00e9rica<\/em>, Sevilla, CSIC, 1985, tomo II, pp. 31-57.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VALVERDE FERN\u00c1NDEZ, Francisco, <em>El Colegio-Congregaci\u00f3n de plateros cordobeses durante la Edad Moderna<\/em>, C\u00f3rdoba, Universidad de C\u00f3rdoba, 2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SANZ, Mar\u00eda Jes\u00fas, \u201cLos estilos en la plater\u00eda barroca andaluza\u201d, en S\u00c1NCHEZ-LAFUENTE GEMAR, Rafael (coord.), <em>El fulgor de la plata<\/em>, Sevilla, Junta de Andaluc\u00eda, 2007, pp. 42-65.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RIVAS CARMONA, Jes\u00fas, \u201c\u00b4Splendor Deri\u00b4. La plater\u00eda y el culto en las catedrales andaluzas durante el Barroco\u201d, en S\u00c1NCHEZ-LAFUENTE GEMAR, Rafael (coord.), <em>El fulgor de la plata<\/em>, Sevilla, Junta de Andaluc\u00eda, 2007, pp. 84-103.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SANTOS M\u00c1RQUEZ, Antonio y SANZ, Mar\u00eda Jes\u00fas, <em>Francisco de Alfaro y la renovaci\u00f3n de la plater\u00eda sevillana en la segunda mitad del siglo XVI<\/em>, Sevilla, Ayuntamiento de Sevilla, 2013.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NICOL\u00c1S MART\u00cdNEZ, Mar\u00eda del Mar, \u201cLa plater\u00eda en las catedrales del antiguo Reino de Granada: breve valoraci\u00f3n de sus tesoros: el todo y las partes\u201d, en ANGUITA HERRADOR, Mar\u00eda del Rosario (coord.), <em>Maestros plateros en Ja\u00e9n<\/em>, Ja\u00e9n, Fundaci\u00f3n Caja Rural, 2017, pp. 79-87.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-26a054b5 vp-id-Zw8Xcd\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-09bafca7\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria1.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"3024x4032\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria1.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"3024x4032\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria1.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"3024x4032\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Custodia, Juan de Arfe, Sevilla, 1580-1587<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Custodia, Juan de Arfe, Sevilla, 1580-1587. Catedral de Sevilla. Fuente: Fotograf\u00eda de Ignacio Jos\u00e9 Garc\u00eda Zapata.<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria1.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3024\" height=\"4032\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria1.jpg\" class=\"wp-image-854\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria1.jpg\" >Custodia, Juan de Arfe, Sevilla, 1580-1587<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n\n\n<div style=\"height:21px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-ad30d4e3 vp-id-Z2kavpg\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"2\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-7ebdcc31\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria2.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"3024x4032\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria2.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"3024x4032\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria2.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"3024x4032\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Sagrario, Francisco Alfaro, Sevilla, 1593-1596<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Sagrario, Francisco Alfaro, Sevilla, 1593-1596. Catedral de Sevilla. Fuente: Fotograf\u00eda de Ignacio Jos\u00e9 Garc\u00eda Zapata.<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria2.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3024\" height=\"4032\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria2.jpg\" class=\"wp-image-855\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria2.jpg\" >Sagrario, Francisco Alfaro, Sevilla, 1593-1596<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-5f08faee\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria3.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"3055x2379\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria3.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"3055x2379\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria3.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"3055x2379\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Juego de aguamanil, Dami\u00e1n de Castro, C\u00f3rdoba, 1759-1767<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Juego de aguamanil, Dami\u00e1n de Castro, C\u00f3rdoba, 1759-1767. Colecci\u00f3n particular. Fuente: Fotograf\u00eda de Francisco Javier Montalvo.<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria3.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3055\" height=\"2379\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria3.jpg\" class=\"wp-image-856\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria3.jpg\" >Juego de aguamanil, Dami\u00e1n de Castro, C\u00f3rdoba, 1759-1767<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-3aba6596\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria4.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"2362x3219\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria4.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"2362x3219\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria4.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"2362x3219\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">\u00c1nfora \u00f3leo de los enfermos, Miguel de Guzm\u00e1n y S\u00e1nchez, Ja\u00e9n, 1775-1780<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">\u00c1nfora \u00f3leo de los enfermos, Miguel de Guzm\u00e1n y S\u00e1nchez, Ja\u00e9n, 1775-1780. Colecci\u00f3n particular. Fuente: Fotograf\u00eda de Francisco Javier Montalvo.<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria4.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2362\" height=\"3219\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria4.jpg\" class=\"wp-image-857\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria4.jpg\" >\u00c1nfora \u00f3leo de los enfermos, Miguel de Guzm\u00e1n y S\u00e1nchez, Ja\u00e9n, 1775-1780<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-12b91f62\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria5.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"2448x3263\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria5.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"2448x3263\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria5.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"2448x3263\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Portapaz, Francisco Franco de Sarabia y Cisneros, Granada, 1793<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Portapaz, Francisco Franco de Sarabia y Cisneros, Granada, 1793. Colecci\u00f3n particular. Fuente: Fotograf\u00eda de Francisco Javier Montalvo<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria5.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2448\" height=\"3263\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria5.jpg\" class=\"wp-image-858\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/plateria5.jpg\" >Portapaz, Francisco Franco de Sarabia y Cisneros, Granada, 1793<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La plater\u00eda de Andaluc\u00eda constituye un cap\u00edtulo fundamental de la espa\u00f1ola, incluso de la europea, dada la cantidad de obra que representa \u2013incluso a pesar de las muchas p\u00e9rdidas habidas\u2013, pero sobre todo por su nivel art\u00edstico. 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