{"id":2896,"date":"2022-09-26T11:20:36","date_gmt":"2022-09-26T11:20:36","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=2896"},"modified":"2022-09-26T11:22:52","modified_gmt":"2022-09-26T11:22:52","slug":"seises","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/seises\/","title":{"rendered":"Seises"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Las catedrales en la Edad Moderna eran instituciones colegiadas formadas por diferentes cuerpos. Una de ellas era la de los mozos de coro, esto es, ni\u00f1os varones destinados al servicio de la liturgia durante su infancia a cambio de una educaci\u00f3n, dirigidos por el sochantre, los cuales protagonizaban la fiesta del obispillo el d\u00eda de San Nicol\u00e1s. Los seises eran un grupo selecto de mozos de coro, caracterizado por sus cualidades musicales y buenas voces. Se trataba de un n\u00famero variable entre dos y diecis\u00e9is ni\u00f1os, que en Sevilla se fij\u00f3 en diez en 1565, con edades comprendidas entre los 6 y los 10 a\u00f1os. En las fuentes hist\u00f3ricas se les llama mozos de coro, cantorcillos, cantorcicos y desde la segunda mitad del siglo XVI seises o seyeses. El n\u00famero de seis ni\u00f1os titulares se convirti\u00f3 en paradigm\u00e1tico desde los primeros tiempos, aunque tambi\u00e9n exist\u00edan otros cuatro supernumerarios para cometidos especiales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien exist\u00edan mozos de coro al servicio de las catedrales desde sus or\u00edgenes medievales, el fen\u00f3meno de los seises tuvo su nacimiento en Florencia en el siglo XV por fundaci\u00f3n papal, y muy poco tiempo despu\u00e9s comenzaron a aparecer en otras catedrales como la de Sevilla. Los seises son una realidad en m\u00faltiples catedrales en la Edad Moderna, dentro y fuera de Andaluc\u00eda. En Toledo hab\u00eda seises desde \u00e9poca visig\u00f3tica: en el rito moz\u00e1rabe, los ni\u00f1os desempe\u00f1an un gran papel. En el siglo XV, el cardenal Jim\u00e9nez de Cisneros intent\u00f3 recuperar este rito, y de resultas el cardenal Sil\u00edceo fund\u00f3 en 1545 la escuela de seises toledanos. En la\u00a0<a href=\"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/la-catedral-de-granada\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">catedral de Granada<\/a> existen seises desde al menos 1520, seg\u00fan la Consueta o c\u00f3digo musical de la Catedral de Granada, y desde 1535 fueron seis. Tambi\u00e9n hubo dos seises en la <a href=\"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/de-mezquita-mayor-de-cordoba-a-catedral-de-santa-maria-de-la-asuncion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">catedral de C\u00f3rdoba<\/a>, cuatro en la de <a href=\"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/santa-iglesia-catedral-basilica-de-nuestra-senora-de-la-encarnacion-malaga\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">M\u00e1laga<\/a> desde 1562, y cuatro en la de <a href=\"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/catedral-de-la-asuncion-de-jaen\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ja\u00e9n<\/a> desde 1548.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los primeros tiempos, acud\u00edan a diario a la catedral para vestir el uniforme, ayudar en la liturgia y recibir clases en alguna capilla. No fue hasta el siglo XVI cuando diversas catedrales fueron creando colegios internos para ellos. En el caso de Sevilla, en 1526 el arzobispo Alonso Manrique fund\u00f3 el colegio del Cardenal o de San Isidoro, pero en poco tiempo la formaci\u00f3n de los seises recay\u00f3 sobre el propio maestro de capilla o director de la <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/la-capilla-musical-de-la-catedral-de-sevilla\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">capilla musical<\/a>, quien a cambio de una raci\u00f3n deb\u00eda educarlos en su propia casa, bajo su tutela. Debido a que supon\u00eda una responsabilidad demasiado pesada para el maestro de capilla, se acab\u00f3 creando la figura subalterna de maestro de seises para descargarle de esta tarea. Puesto que era considerado un maestro de segunda categor\u00eda, existi\u00f3 una gran movilidad en el puesto. No todos los maestros de seises fueron ejemplares, y se les encomendaban tareas demasiado heterog\u00e9neas, por lo que a veces la alimentaci\u00f3n, la higiene o la formaci\u00f3n de los ni\u00f1os result\u00f3 menoscabada. En 1636 los seises dejaron de vivir en casa de los maestros e ingresaron con los ni\u00f1os de coro en el colegio de San Isidoro, aunque all\u00ed recib\u00edan una educaci\u00f3n distinta de la de los mozos de coro -que eran mayores que ellos-, viv\u00edan apartados con su maestro y llevaban un uniforme rojo distintivo. Recib\u00edan clases tanto de m\u00fasica como de moral, lat\u00edn y gram\u00e1tica, y deb\u00edan simultanearlas con su servicio en las horas can\u00f3nicas en la catedral. El colegio de San Isidoro dejar\u00eda de existir en 1820, v\u00edctima de los recortes presupuestarios en la Iglesia, y los seises volver\u00edan a vivir en sus domicilios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El maestro de capilla era el encargado de reclutar a los seises, aunque el cabildo contara con la \u00faltima palabra tanto en la admisi\u00f3n como en el despido. No s\u00f3lo eran oriundos de la ciudad, sino que pod\u00edan provenir de lugares muy lejanos, del medio rural&#8230; El maestro de capilla viajaba a otras ciudades para cumplir su reclutamiento, o un representante suyo. Los seises eran presentados por sus familiares o conocidos como aspirantes a la plaza. Se requer\u00eda que previamente supieran leer y escribir y tuvieran una buena voz que alcanzase registros agudos. Hubo ni\u00f1os de buena voz vendidos por sus padres al mejor postor para seises, porque las catedrales compet\u00edan entre s\u00ed por ellos. No se conoce que la de Sevilla castrara a ninguno, pero s\u00ed se hablaba de capones de otras catedrales cuando se sal\u00eda a buscar aspirantes. Precisamente porque sus funciones eran eminentemente musicales, los seises dejaban de serlo cuando mudaban la voz, en la pubertad. Recib\u00edan una gratificaci\u00f3n y se les desped\u00eda: para que no quedasen desamparados y no se desaprovechase la formaci\u00f3n lit\u00fargica que hab\u00edan recibido, en la catedral de Sevilla exist\u00edan becas o \u201cprebendillas\u201d para que algunos de ellos continuasen sus estudios en el colegio de san Isidoro y posteriormente en los estudios superiores de san Miguel, con vistas a convertirse en cl\u00e9rigos. Algunos lograron continuar en la m\u00fasica al incorporarse a la capilla musical como cantores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ni\u00f1os seises ten\u00edan encomendadas tareas especializadas en m\u00fasica: por lo general cantaban en las horas del Oficio Divino junto con los can\u00f3nigos, interpretando la voz de tiple o soprano y la de alto o contralto, y en ocasiones especiales tambi\u00e9n ejecutaban una danza religiosa en el altar y en procesiones. Eran seleccionados por la calidad de su voz, pero no fueron castrados, salvo muy excepcionalmente durante el siglo XVII, aunque las leyes civiles y eclesi\u00e1sticas lo condenaban. Tambi\u00e9n pod\u00edan ayudar en las tareas de servir el altar junto con los otros mozos de coro. Adem\u00e1s de mantenerlos y educarlos, se les estimulaba con salarios especiales, subvenciones y premios con motivo de fiestas o acontecimientos, por su habilidad y buenos servicios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su papel p\u00fablico m\u00e1s relevante ten\u00eda lugar en la festividad del <a href=\"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/el-corpus-christi-en-sevilla\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Corpus Christi<\/a>, porque formaban parte de la procesi\u00f3n, antecediendo al Sant\u00edsimo Sacramento en el punto \u00e1lgido del cortejo. Constitu\u00edan la danza religiosa que aportaba el cabildo de la catedral, diferente a las dem\u00e1s porque no era mixta ni portaba m\u00e1scaras ni m\u00fasica de instrumentos populares. Ejecutaban su baile antes y despu\u00e9s de la procesi\u00f3n, y durante la misma, en algunas de las estaciones en que la procesi\u00f3n se deten\u00eda. Los seises bailaban en el trascoro ante la custodia primero, en segundo lugar ante al arzobispo, y en tercer puesto ante el Cabildo y el tribunal de la Inquisici\u00f3n, antes de que saliese la procesi\u00f3n del Corpus, en el presbiterio bajo. En 1613 bailaron por primera vez en el altar mayor. Durante la procesi\u00f3n tambi\u00e9n cantaban villancicos. En los primeros tiempos de la fiesta sacramental, en el Renacimiento, los seises cantaban y tocaban instrumentos vestidos de \u00e1ngeles con guirnaldas y alas doradas y formaban parte de un conjunto de figuras teatrales en torno a la Roca. Parece que comenzaron a bailar en la procesi\u00f3n a comienzos del siglo XVI, al son de la m\u00fasica religiosa ejecutada por los cantores y ministriles de la catedral. En todas las \u00e9pocas, la indumentaria de los seises no dej\u00f3 de cambiar e incorporar novedades y dise\u00f1os: a mediados del siglo XVI cambiaron las guirnaldas por sombreros, a mediados del siglo XVII tomaron las casta\u00f1uelas y a fines de la centuria los adornos a la moda en el traje. Antes de adoptar el aspecto de pajecillos cortesanos, los seises llegaron a vestir de pastorcillos, de peregrinos y de ejecutantes de la conocida danza de espadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la octava del Corpus, los seises de Sevilla cantan y bailan en las v\u00edsperas solemnes de cada d\u00eda desde 1613, por fundaci\u00f3n de Mateo V\u00e1zquez de Leca. Tambi\u00e9n act\u00faan en la octava de la Inmaculada desde fines del siglo XVI, con atuendo azul celeste, por fundaci\u00f3n de Gonzalo N\u00fa\u00f1ez de Sep\u00falveda, as\u00ed como en el triduo de carnaval desde 1695 por fundaci\u00f3n de Francisco de Contreras y Chaves. A su vez, interven\u00edan en toda clase de fiestas religiosas o mon\u00e1rquicas que celebrase la catedral, en autos o representaciones, en las siestas musicales o conciertos sacros vespertinos de algunos per\u00edodos festivos, en la fundaci\u00f3n del culto mariano que la catedral de Sevilla celebraba todos los s\u00e1bados, e incluso sus servicios fueron cedidos para algunas fiestas particulares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los seises no han conservado su danza inc\u00f3lume, sino que ha ido sufriendo transformaciones a lo largo del tiempo, en especial en el barroco, en el que el p\u00fablico demandaba novedades. La danza de los seises se transmitir\u00eda entre generaciones de seises y cada maestro har\u00eda sus arreglos de acuerdo con la m\u00fasica con pasos y figuras tradicionales. Desde hace ya siglos, la danza se inicia con los ni\u00f1os en dos filas enfrentadas, con el sombrero bajo el brazo y las casta\u00f1uelas en las manos. Los m\u00e1s bajos se sit\u00faan en el centro de las filas. Como sol\u00eda suceder en las <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/danzas-de-sociedad\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">danzas<\/a> europeas de sal\u00f3n en el Antiguo R\u00e9gimen, los brazos siempre permanecen ca\u00eddos, y para suplir el salto se levantan sobre las puntas de los pies. Es una danza de combate, simula dos filas que se enfrentan, pero tambi\u00e9n traza s\u00edmbolos a\u00e9reos de significado religioso para Sim\u00f3n de la Rosa o Herminio Gonz\u00e1lez Barrionuevo, aunque Jos\u00e9 S\u00e1nchez Romero y Castellanos de Losada han sugerido que el baile tuviese su origen con influencias moz\u00e1rabes o jud\u00edas. Los motivos geom\u00e9tricos se han podido tomar de la cer\u00e1mica y el arte \u00e1rabe de Sevilla. La posici\u00f3n de salida en dos filas enfrentadas procede de la seguidilla. La danza de los seises sevillanos proviene del Renacimiento, con pasos italianos simples hacia adelante y al lado, y alg\u00fan giro en el sitio al final de frase. Son pasos lentos, s\u00f3lo el giro es r\u00e1pido. Sus figuras se denominan cadenas, calados, cruces, ese y alas. Su coreograf\u00eda se construy\u00f3 con figuras y pasos de las danzas del Renacimiento y el Barroco que constitu\u00edan su entorno: la danza de espadas, las danzas de sarao como la pavana, la seguidilla, el minu\u00e9\u2026 Aunque no se conserva la m\u00fasica que danzaban antes del siglo XIX, sabemos que eran villancicos con introducci\u00f3n, estribillo y coplas. Se bailan dos coplas, dos estribillos y dos interludios instrumentales con casta\u00f1uelas. \u00c9stas se tocaban moviendo las mu\u00f1ecas hacia adelante, con las cuerdas en torno a las mu\u00f1ecas o los dedos. En la catedral de Sevilla y en la Biblioteca Colombina se conservan motetes del siglo XVI que pudieron ser arreglados para la danza de los seises.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La danza de los seises de Sevilla fue puesta en cuesti\u00f3n en la \u00faltima d\u00e9cada del siglo XVII por parte del propio arzobispo de Sevilla, el aragon\u00e9s Jaime de Palafox, quien prohibi\u00f3 las danzas del Corpus que costeaba el concejo por considerarlas profanas y no apropiadas para espacios religiosos, y asimil\u00f3 la de los seises a \u00e9stas. No obstante, las autoridades locales cerraron filas en torno a sus tradiciones y lograron la supervivencia de la danza de los seises.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autora: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/clara-bejarano-pellicer\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Clara Bejarano Pellicer<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda <\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">AYARRA JARNE, Jos\u00e9 Enrique, \u201cLos ni\u00f1os seises de la catedral de Sevilla\u201d, en <em>Bolet\u00edn de Bellas Artes<\/em>, 42-43, 2014-2015, pp. 61-71.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BEJARANO PELLICER, Clara, <em>Los sonidos de la ciudad: el paisaje sonoro de Sevilla, siglos XVI al XVIII, <\/em>Sevilla, ICAS, 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BROOKS, Lynn Matluck, <em>The dances of the procesions of Seville in Spain\u2019s Golden Age, <\/em>Kassel, Reichenberger, 1988.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DE LA ROSA Y L\u00d3PEZ, Sim\u00f3n, <em>Los seises de la catedral de Sevill<\/em>a, Sevilla, Francisco de P. D\u00edaz, 1904.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GONZ\u00c1LEZ BARRIONUEVO, Herminio, <em>Los seises de Sevilla<\/em>, Sevilla, Castillejo, 1992.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MORILLAS RODR\u00cdGUEZ-CASO, Juan Jos\u00e9, \u201cLos seises de Sevilla\u201d, en LABARGA GARC\u00cdA, Ferm\u00edn, <em>Festivas demostraciones. Estudios sobre las cofrad\u00edas del Sant\u00edsimo y la fiesta del Corpus Christi, <\/em>Logro\u00f1o, Instituto de Estudios Riojanos, 2010, pp. 557-570.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-a5b36879 vp-id-QGXBH\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-6070d6de\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Los_Seises.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"694x513\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Los_Seises.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"694x513\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Los_Seises.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"694x513\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Corpus Christi en Sevilla. La danza de los Seises en la catedral. Xilograf\u00eda coloreada del siglo XIX, basada en un dibujo de Fernando Tirado y Cardona<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Corpus Christi en Sevilla. La danza de los Seises en la catedral. Xilograf\u00eda coloreada del siglo XIX, basada en un dibujo de Fernando Tirado y Cardona. Fuente: Wikipedia, Dominio p\u00fablico (https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Seises#\/media\/Archivo:Los_Seises.jpg)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Los_Seises.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"694\" height=\"513\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Los_Seises.jpg\" class=\"wp-image-2898\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Los_Seises.jpg\" >Corpus Christi en Sevilla. 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