{"id":2720,"date":"2022-09-22T10:03:12","date_gmt":"2022-09-22T10:03:12","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=2720"},"modified":"2022-09-22T10:03:12","modified_gmt":"2022-09-22T10:03:12","slug":"la-casa-de-ribera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/la-casa-de-ribera\/","title":{"rendered":"La Casa de Ribera"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Se denomina <em>Casa de Ribera<\/em> al linaje noble de dicho apellido asentado en Andaluc\u00eda a comienzos del siglo XV que extendi\u00f3 sus <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/la-expansion-del-regimen-senorial-en-andalucia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">se\u00f1or\u00edos<\/a> por el valle del Guadalquivir y la frontera con el reino de Granada hasta mediados del siglo XVII, llegando a ser una de las principales familias nobiliarias de la regi\u00f3n y de la Corona de Castilla, destacando por sus servicios a la monarqu\u00eda y su mecenazgo art\u00edstico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La familia Ribera procede y tiene su solar original en el reino de Galicia. Seg\u00fan L\u00f3pez de Haro, sus miembros descienden \u201cpor linea recta de varon de don Ramiro vltimo deste nombre Rey de Obiedo, y Leon\u201d. Dato fabuloso que contribuy\u00f3 a la legitimaci\u00f3n del linaje a trav\u00e9s de un relato que lo dotaba de prestigio y virtud, tanto por la antig\u00fcedad como por la relaci\u00f3n sangu\u00ednea con la monarqu\u00eda hispana. Frente a este origen cuasi m\u00edtico, la fundaci\u00f3n de la casa es un hecho hist\u00f3rico que podemos datar en tiempos de Per Af\u00e1n de Ribera \u2018el Viejo\u2019 (1338-1423) y que se establece con la concesi\u00f3n de armas propias y mayorazgo por parte de Juan II de Castilla en el a\u00f1o 1411.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por entonces, Per Af\u00e1n ya resid\u00eda en la ciudad de <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/la-oligarquia-local-de-sevilla\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sevilla<\/a> desde hac\u00eda varias d\u00e9cadas, participando en su cabildo municipal como <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/el-ayuntamiento-de-sevilla\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">caballero veinticuatro<\/a>. Miembro de la nobleza media caballeresca, se hab\u00eda ganado su posici\u00f3n a partir de una destacada labor como hombre de guerra al servicio de los reyes Trast\u00e1mara y de los Ponce de Le\u00f3n, la familia que, junto a la de los Guzmanes, ven\u00eda liderando en nombre de la corona la guerra contra Granada a lo largo de la baja Edad Media. Son los Ponce quienes nombraron a Per Af\u00e1n alcaide de su fortaleza de Arcos de la Frontera. Este activo papel b\u00e9lico le permiti\u00f3 ir accediendo, por merced real, a los cargos de capit\u00e1n general de la flota que asedi\u00f3 Lisboa en 1385, notario mayor de Andaluc\u00eda y, sobre todo, adelantado mayor de la Frontera o Andaluc\u00eda, lo que supondr\u00eda su encumbramiento social en 1396. No por casualidad, en 1394 y 1396 accedi\u00f3 respectivamente a los se\u00f1or\u00edos de Espera y Bornos (en la actual provincia de C\u00e1diz), que multiplicaron su capacidad se\u00f1orial, hasta entonces limitada a algunos enclaves menores del Aljarafe sevillano, y afianz\u00f3 su presencia en la vanguardia granadina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el establecimiento del mayorazgo y la casa en 1411, los Ribera se independizaron formalmente de los Ponce de Le\u00f3n. El siglo XV vio, por un lado, la extensi\u00f3n de la familia por el valle del Guadalquivir, al instalarse un hijo de Per Af\u00e1n, Miguel L\u00f3pez de Ribera, en tierras de \u00dabeda, donde hizo fortuna al servicio de la Casa de Molina. Por otro, la rama principal de la familia, representada por Diego G\u00f3mez de Ribera, inici\u00f3 su fulgurante ascenso hacia los m\u00e1s altos puestos de la nobleza andaluza desde Sevilla. En este proceso result\u00f3 fundamental el asentamiento de sus se\u00f1or\u00edos en posiciones fronterizas con la adquisici\u00f3n de los derechos de lugares como Los Molares y El Coronil (en la actual provincia de Sevilla), Ca\u00f1ete la Real (en la de M\u00e1laga), Torre-Alh\u00e1quime y Alcal\u00e1 de los Gazules (en la de C\u00e1diz). El segundo pilar del \u00e9xito fue la alianza matrimonial con la familia Enr\u00edquez, algo a lo que se vio abocada la casa debido a la muerte en 1454 de su tercer se\u00f1or, Per Af\u00e1n de Ribera II, nieto del primero, sin heredero var\u00f3n. Su mujer, Mar\u00eda de Mendoza y Figueroa, qued\u00f3 viuda con cinco hijas, la mayor de las cuales, Beatriz de Ribera, cas\u00f3 con Pedro Enr\u00edquez, hijo del almirante de Castilla Fadrique Enr\u00edquez de Mendoza, de ascendencia real \u2013el fundador de su casa fue el infante Fadrique Alfonso, hijo del rey Alfonso XI y hermano del primer rey Trast\u00e1mara, Enrique II\u2013. Desde este momento, el apellido del linaje, el que portar\u00e1n sus se\u00f1ores, ser\u00eda <em>Enr\u00edquez de Ribera<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte prematura de Beatriz en 1469 reabri\u00f3 una crisis que iba a solventarse con su sustituci\u00f3n por Catalina, su hermana menor y segunda en la l\u00ednea hereditaria de los Ribera. Esta contrajo matrimonio con Pedro Enr\u00edquez en 1474, y, apuntalada la uni\u00f3n entre casas, se reanud\u00f3 la trayectoria de signo ascendente del linaje de la mano de las reformas de los nuevos monarcas castellano-aragoneses: los Reyes Cat\u00f3licos, llegados al trono precisamente en ese mismo a\u00f1o. Siendo Pedro Enr\u00edquez t\u00edo de Fernando el Cat\u00f3lico y Catalina de Ribera heredera del adelantado mayor de Andaluc\u00eda, resulta f\u00e1cil entender que los Enr\u00edquez de Ribera se convirtieran en los principales aliados en Andaluc\u00eda de unos reyes que anhelaban pacificar Sevilla para, consolidado su poder frente a la nobleza, proceder al asalto definitivo de las posesiones granadinas. De este modo, el fin de las bander\u00edas y guerras nobiliarias hispalenses entre Guzmanes y Ponces de Le\u00f3n tuvo mucho que ver con la mediaci\u00f3n entre ellos de los Ribera y su inclusi\u00f3n paulatina en la alta nobleza, que concluy\u00f3 en 1514 con la concesi\u00f3n del marquesado de Tarifa al hijo de Pedro y Catalina: Fadrique Enr\u00edquez de Ribera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante todo este proceso de ascenso social, y muy singularmente a partir de la uni\u00f3n con los Enr\u00edquez, la Casa de Ribera vivi\u00f3 asimismo un desarrollo econ\u00f3mico notable basado en, por una parte, el aprovechamiento sistem\u00e1tico de las extensas <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/cortijo-de-cereal\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">tierras cereal\u00edsticas<\/a> acumuladas en sus se\u00f1or\u00edos y posesiones privadas (cereal que incluso es exportado, a pesar de las prohibiciones propias de la \u00e9poca); por otra, en la explotaci\u00f3n de sus no menos cuantiosos <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/haciendas-de-olivar\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">olivares<\/a> para producir un aceite de oliva que, en gran medida, se us\u00f3 para impulsar la ya por entonces rentable industria jabonera sevillana, herencia que Pedro Enr\u00edquez hab\u00eda recibido de su padre el almirante de Castilla. El negocio segu\u00eda reportando ping\u00fces beneficios a la casa m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s, como recordar\u00eda el historiador Alonso Morgado en su descripci\u00f3n de las almonas de jab\u00f3n hispalense.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre 1492 y 1509, Francisco Enr\u00edquez de Ribera, hijo de Pedro Enr\u00edquez y su primera mujer, Beatriz de Ribera, ejerci\u00f3 como V adelantado de Andaluc\u00eda y jefe de la Casa de Ribera, al frente de la cual desarroll\u00f3 una actividad continuista con la de su padre, aunque algo eclipsada en lo social por la de su madrastra Catalina de Ribera. Fue el primer hijo de esta, Fadrique, quien a la muerte de su medio hermano dio a la casa un nuevo impulso, moderniz\u00e1ndola y dot\u00e1ndola con sus acciones b\u00e9licas, civiles y religiosas de gran prestigio social tanto en Sevilla como en Andaluc\u00eda y en la Corte, lo que resultar\u00eda determinante para que su linaje recibiera el espaldarazo final, el que trajo la obtenci\u00f3n del mencionado t\u00edtulo nobiliario de marqu\u00e9s de Tarifa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre 1509 y 1594, las tres generaciones que se sucedieron al frente de la Casa de Ribera se afanaron en dar el salto de la pol\u00edtica andaluza a la cortesana. As\u00ed, el cargo de adelantado de Andaluc\u00eda, basal para la familia en el siglo XV, pero en retroceso, como la propia actividad militar, desde la conquista de Granada en 1492, pas\u00f3 a un progresivo segundo plano, especialmente con la llegada de los t\u00edtulos nobiliarios: el mencionado de marqu\u00e9s de Tarifa (1514) y el m\u00e1s prominente de duque de Alcal\u00e1 de los Gazules (1558). Desde el ascenso de Carlos V al poder, su intercambio epistolar con el se\u00f1or de la Casa de Ribera respecto a las guerras con Francia denot\u00f3 este cambio de dimensi\u00f3n. Sin embargo, fue el sucesor de Fadrique a la muerte de este sin descendientes leg\u00edtimos en 1539, su sobrino Per Af\u00e1n de Ribera y Enr\u00edquez, quien result\u00f3 reconocido con el ducado. Inclusi\u00f3n en la grandeza nobiliaria que aconteci\u00f3, no por casualidad, a la vuelta de su exitoso ejercicio como virrey y capit\u00e1n general de Catalu\u00f1a desde 1554. A ello le sigui\u00f3 otro nombramiento con el que Felipe II encumbraba a la Casa de Ribera a lo m\u00e1s alto de su <em>cursus honorum<\/em> imperial: el de virrey de N\u00e1poles, cargo que Pedro ejercer\u00eda desde 1559 hasta su muerte en 1571.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El prestigio del linaje se mantuvo durante las siguientes d\u00e9cadas, y ello a pesar de la franca crisis en la que cay\u00f3 la Casa de Ribera durante los a\u00f1os en que el hermano del tercer Per Af\u00e1n (tambi\u00e9n muerto sin sucesor leg\u00edtimo), Fernando Enr\u00edquez de Ribera, figur\u00f3 al frente de ella. Una profunda crisis econ\u00f3mica azot\u00f3 a la casa durante estos a\u00f1os motivada por el gasto desaforado de su predecesor, las suspensiones de pago filipinas, que afectaron a sus negocios sevillanos, y la lucha de diversos municipios bajo se\u00f1or\u00edo de los Ribera por pasarse al r\u00e9gimen realengo, cuya principal consecuencia ser\u00eda la p\u00e9rdida del se\u00f1or\u00edo de Tarifa en 1596. Todo ello impidi\u00f3 al duque seguir financiando el acceso a los costosos puestos gubernamentales imperiales, viendo mermar su papel en la pol\u00edtica de la monarqu\u00eda. A pesar de ello, nominalmente los reyes siguieron contando con los Ribera en sus actos y decisiones, lo que se reflej\u00f3 en los matrimonios del linaje, que no bajaron del m\u00e1ximo nivel (emparentaron con los Gir\u00f3n, los Moura, etc.). Y la casa no dej\u00f3 de alumbrar figuras notables e influyentes en su siglo, como Juan de Ribera, hijo \u201cnatural\u201d del I duque Per Af\u00e1n, conocido arzobispo de Valencia, adalid de la Contrarreforma y de la expulsi\u00f3n de los moriscos y santo de la Iglesia cat\u00f3lica desde 1960.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El final del siglo XVI y el primer tercio del XVII supusieron una etapa de transici\u00f3n para la Casa de Ribera en varios sentidos: la salida de la crisis, la recuperaci\u00f3n de la actividad imperial y el traslado de su centro de acci\u00f3n a la Corte de Madrid. La transici\u00f3n comenz\u00f3 con la minor\u00eda de edad del tercer duque, Fernando Af\u00e1n de Ribera Enr\u00edquez y Gir\u00f3n, nieto del segundo, al morir a los 25 a\u00f1os el hijo y heredero leg\u00edtimo de este y padre de aquel, Fernando Enr\u00edquez de Ribera. Al llegar a la jefatura de la casa con 11 a\u00f1os, y hasta su mayor\u00eda de edad en 1605, la administraci\u00f3n ducal iba a ser <em>de facto<\/em> manejada por su madre, Ana Gir\u00f3n, hija del primer duque de Osuna. Esta centr\u00f3 sus esfuerzos en contener los gastos, parar la creciente hipoteca de los bienes de la casa y cerrar los pleitos se\u00f1oriales que tanto hab\u00edan lastrado a la familia en las d\u00e9cadas precedentes. Ello retrasar\u00eda la cortesanizaci\u00f3n de la Casa de Ribera, fen\u00f3meno que se produjo en un clima general proclive al establecimiento de las principales casas nobiliarias en Madrid desde el comienzo del reinado de Felipe III, lo que era la principal (y termin\u00f3 siendo la \u00fanica) forma de participar de los consejos y cargos reales. Desde 1605, sentadas las bases de la recuperaci\u00f3n, Fernando pudo empezar a plantearse el traslado a la Corte y su vuelta al circuito imperial, lo cual logr\u00f3 en 1619, cuando fue nombrado capit\u00e1n general y virrey de Catalu\u00f1a. Desde este momento, la Casa de Ribera no volver\u00e1 a residir oficialmente en Andaluc\u00eda, alternando su sede entre Madrid, donde Fernando lleg\u00f3 a ser miembro de la C\u00e1mara de su majestad y de sus consejos de Estado y Guerra, y las capitales de destino de los diferentes cargos que le fueron asignados: embajador espa\u00f1ol ante la Santa Sede en 1625 y virrey de N\u00e1poles en 1629, tras su desafortunada gesti\u00f3n volvi\u00f3 a Madrid para que en 1632 se le destinase a Sicilia como virrey y en 1636 a Mil\u00e1n como gobernador. Sin llegar a tomar posesi\u00f3n de esta plaza, Felipe IV lo nombr\u00f3 plenipotenciario para la negociaci\u00f3n que en Colonia buscar\u00eda cerrar la Guerra de los Treinta A\u00f1os. No lleg\u00f3 a pisar suelo alem\u00e1n, muriendo a su paso por Austria en 1637.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez m\u00e1s, el duque falleci\u00f3 sin heredero var\u00f3n, pues tanto su hijo como la mujer y el hijo de \u00e9ste hab\u00edan fallecido en Italia entre 1633 y 1634. Le quedaba una hija, Mar\u00eda Enr\u00edquez de Ribera Gir\u00f3n y Moura, conocida en la \u00e9poca como la princesa de Paterno, pero esta falleci\u00f3 tambi\u00e9n en 1639. La sucesi\u00f3n de la casa pas\u00f3 as\u00ed a la l\u00ednea del hermano menor del duque Fernando, muerto en 1633 y cuya hija, Ana Mar\u00eda Luisa Enr\u00edquez Af\u00e1n de Ribera Portocarrero y C\u00e1rdenas, hab\u00eda contra\u00eddo matrimonio en Madrid con el VII duque de Medinaceli, Antonio Juan Luis de la Cerda. Fue el hijo de ambos, Juan Francisco, quien en 1645 hered\u00f3 la casa. Desde ese momento, el apellido De la Cerda se impuso al Enr\u00edquez de Ribera, quedando la Casa de Ribera y sus se\u00f1or\u00edos incluidos en la ampl\u00edsima n\u00f3mina de los estados de Medinaceli.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde su fundaci\u00f3n en 1411, la Casa de Ribera despleg\u00f3 un importante mecenazgo art\u00edstico, ligado singularmente a las estrategias espirituales que, como para toda familia noble de la \u00e9poca, supon\u00edan uno de los m\u00e1s importantes cap\u00edtulos de su consolidaci\u00f3n como l\u00edderes de una sociedad cuya relaci\u00f3n con la trascendencia religiosa es bien conocida. As\u00ed, en el mismo a\u00f1o de 1411, Per Af\u00e1n de Ribera patrocin\u00f3 la erecci\u00f3n de la nueva iglesia del monasterio de cartujos de Santa Mar\u00eda de las Cuevas de Sevilla, con objeto de establecer en ella su pante\u00f3n familiar. Entre las numerosas obras p\u00edas del linaje desde ese momento ninguna destacar\u00eda tanto como la fundaci\u00f3n por parte de Catalina de Ribera en 1500 del Hospital de la Sangre o de las Cinco Llagas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u00e1mbito civil, el protagonismo de los Ribera empez\u00f3 en 1483, cuando la propia Catalina junto a su marido Pedro Enr\u00edquez adquirieron los terrenos de la collaci\u00f3n de San Esteban (provenientes de confiscaciones a familias jud\u00edas por parte de la Inquisici\u00f3n, recientemente instalada en Sevilla) sobre los que erigieron el que acabar\u00e1 por ser su principal palacio urbano: la conocida como <a href=\"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/la-casa-de-pilatos-sevilla\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Casa de Pilatos<\/a>. Fue la propia Catalina quien, ya viuda, y advirtiendo que el mayorazgo principal de la Casa de Ribera se reservaba para Francisco, hijo primog\u00e9nito de Pedro Enr\u00edquez con Beatriz de Ribera, y queriendo dejar bien posicionados a sus dos hijos, Fadrique y Fernando, compr\u00f3 en 1496 las casas sobre las que se levant\u00f3 otro c\u00e9lebre palacio sevillano, el de las Due\u00f1as. Fadrique Enr\u00edquez de Ribera, al acceder a la jefatura de la casa en 1509, lejos de conformarse con lo recibido, hizo de estos espacios a lo largo del siglo XVI el hogar de la vanguardia intelectual, del arte y de los modos renacentistas. As\u00ed, a la vuelta de su afamada peregrinaci\u00f3n a Jerusal\u00e9n (1518-1520, de la que dej\u00f3 constancia con un libro de memorias), trajo a la ciudad a los escultores genoveses que reformar\u00edan su palacio e impulsar\u00edan la estatuaria cl\u00e1sica en una ciudad que empezaba a ser vislumbrada como una \u2018nueva Roma\u2019. Testigo de ello son los monumentos funerarios que mand\u00f3 levantar en el pante\u00f3n familiar de La Cartuja en 1520 para sus ancestros, y muy singularmente los que se corresponden con las tumbas de sus progenitores. En esta misma l\u00ednea, en 1521 reform\u00f3 el humilladero de la Cruz del Campo, con objeto de inaugurar un <em>via crucis<\/em> cuyo punto de partida estableci\u00f3 en la plaza que abri\u00f3 frente a la Casa de Pilatos, a la que dot\u00f3 de portada cl\u00e1sica entre 1528 y 1529. Finalmente, en 1546 su sobrino y sucesor Per Af\u00e1n de Ribera y Enr\u00edquez comenz\u00f3 a ejecutar la concebida como su obra magna (encargada en su testamento de 1538): la nueva sede del Hospital de las Cinco Llagas (actual Parlamento de Andaluc\u00eda), mudado desde su primitiva y limitada localizaci\u00f3n en pleno centro de la ciudad a un nuevo solar extramuros, frente a la Puerta de la Macarena, donde se levantar\u00eda y lucir\u00eda exento uno de los edificios m\u00e1s amplios y vanguardistas de la \u00e9poca en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, por supuesto, siguiendo los patrones de los hospitales italianos, y en cuya largu\u00edsima obra (en realidad nunca concluida) participar\u00edan arquitectos de la talla de Mart\u00edn de Gainza, Hern\u00e1n Ruiz II y Asensio de Maeda, protagonistas de otras construcciones paradigm\u00e1ticas de la Sevilla del momento, como el campanario de la Giralda y las salas capitulares de la catedral, las nuevas casas del Cabildo o la reforma de la Real Audiencia. A finales del siglo XVI, el duque Fernando Enr\u00edquez de Ribera volvi\u00f3 a apostar por el enriquecimiento del legado art\u00edstico de la Casa de Pilatos, destacando en esta etapa la creaci\u00f3n de su famosa biblioteca, siendo como fue \u00e9l mismo literato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En balance, lo cierto es que ninguna corporaci\u00f3n, p\u00fablica o privada, pudo por s\u00ed sola dejar a Sevilla un legado renacentista tan vasto como el de la Casa de Ribera, que la ciudad distingue a\u00fan hoy en d\u00eda con la presencia en su callejero de numerosas denominaciones en honor a los miembros de este linaje: desde las calles \u201cAdelantado\u201d, \u201cdon Fadrique\u201d y \u201cSan Juan de Ribera\u201d en el entorno del Hospital de las Cinco Llagas, hasta el llamado desde 1895 \u201cPaseo de Catalina de Ribera\u201d nada menos que junto a los Alc\u00e1zares Reales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Ribera reprodujeron su mecenazgo en otros de sus enclaves se\u00f1oriales, destacando Bornos como una especie de segunda capital del linaje. Aqu\u00ed se fund\u00f3 el monasterio de jer\u00f3nimos de Santa Mar\u00eda del Rosario (1505), se reform\u00f3 el viejo castillo para convertirlo en palacio se\u00f1orial renacentista (d\u00e9cada de 1520 y 1569-71) y se fund\u00f3 el convento del Corpus Christi (1597), entre otras obras. Y, aunque el inter\u00e9s en su patrimonio andaluz decay\u00f3 tras su paulatina instalaci\u00f3n en la corte de Madrid, este seguir\u00e1 siendo una referencia para el prestigio social de la Casa de Ribera hasta su entronque con los Medinaceli a mediados del siglo XVII.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autor: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/juan-manuel-castillo-rubio\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Juan Manuel Castillo Rubio<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">ARGOTE DE MOLINA, Gonzalo, <em>Nobleza de Andaluc\u00eda<\/em>, Ja\u00e9n, Instituto de Estudios Giennenses, 1957.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GONZ\u00c1LEZ MORENO, Joaqu\u00edn, \u201cDon Fadrique Enr\u00edquez de Ribera\u201d, en <em>Archivo Hispalense<\/em>, 39\/12, 1963, pp. 201-280.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LADERO QUESADA, Miguel \u00c1ngel, \u201cDe Per Af\u00e1n a Catalina de Ribera. Siglo y medio en la historia de un linaje sevillano (1371-1514)\u201d, en <em>En la Espa\u00f1a medieval<\/em>, 4, 1984, pp. 447-498.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L\u00d3PEZ DE HARO, Alonso, <em>Nobiliario geneal\u00f3gico de los Reyes y T\u00edtulos de Espa\u00f1a<\/em>, Madrid, Luis S\u00e1nchez, 1622.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00c1NCHEZ SAUS, R., <em>Linajes sevillanos medievales<\/em>, vol. I, Sevilla, Guadalquivir, 1991.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-39ba3c15 vp-id-Z20aVEQ\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-a75e570a\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Imagen-1.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"909x683\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Imagen-1.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"909x683\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Imagen-1.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"909x683\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Hospital de las Cinco Llagas, Proyecto de planta baja<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Hospital de las Cinco Llagas, Proyecto de planta baja. Fuente: Archivo de la Diputaci\u00f3n de Sevilla, ES.41063.ADPSE 24\/7, 1853.<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Imagen-1.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"909\" height=\"683\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Imagen-1.jpg\" class=\"wp-image-2741\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Imagen-1.jpg\" >Hospital de las Cinco Llagas, Proyecto de planta baja<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se denomina Casa de Ribera al linaje noble de dicho apellido asentado en Andaluc\u00eda a comienzos del siglo XV que extendi\u00f3 sus se\u00f1or\u00edos por el valle del Guadalquivir y la frontera con el reino de Granada hasta mediados del siglo XVII, llegando a ser una de las principales familias nobiliarias de la regi\u00f3n y de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2741,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[],"footnotes":""},"categories":[107,3],"tags":[69],"class_list":["post-2720","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nobleza","category-sociedad","tag-juan-manuel-castillo-rubio","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2720","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2720"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2720\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2851,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2720\/revisions\/2851"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2741"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2720"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2720"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2720"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}