{"id":2570,"date":"2022-08-01T11:19:20","date_gmt":"2022-08-01T11:19:20","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=2570"},"modified":"2022-08-01T11:19:20","modified_gmt":"2022-08-01T11:19:20","slug":"andalucia-en-la-politica-exterior-de-los-austrias-iii-crisis-del-sistema-imperial-y-delegacion-de-responsabilidades-1640-1700","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/andalucia-en-la-politica-exterior-de-los-austrias-iii-crisis-del-sistema-imperial-y-delegacion-de-responsabilidades-1640-1700\/","title":{"rendered":"Andaluc\u00eda en la pol\u00edtica exterior de los Austrias III. Crisis del sistema imperial y delegaci\u00f3n de responsabilidades (1640-1700)"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La rebeli\u00f3n de Portugal convirti\u00f3 a Andaluc\u00eda en uno de los escenarios principales de la guerra de baja intensidad que perdur\u00f3 en la raya fronteriza hasta finales de la d\u00e9cada de 1660, entra\u00f1\u00f3 un aumento de las levas militares y oblig\u00f3 a la poblaci\u00f3n a sufrir el paso de las tropas, como acreditan las quejas de la ciudad de Sevilla por el desembarco de 2.000 napolitanos en 1642. La ruptura de la uni\u00f3n ib\u00e9rica estimul\u00f3 asimismo el estallido de movimientos de protesta como el protagonizado por el marqu\u00e9s de Ayamonte y el duque de Medina Sidonia, cuya hermana estaba casada con el reci\u00e9n proclamado rey de Portugal, Juan IV de Braganza. No obstante, la p\u00e9rdida del imperio portugu\u00e9s permiti\u00f3 resolver gran parte de los contenciosos que la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica manten\u00eda con las Provincias Unidas en el \u00e1mbito ultramarino, en especial la espinosa cuesti\u00f3n brasile\u00f1a, lo que sumado al recelo neerland\u00e9s ante el avance de los efectivos militares franceses en los Pa\u00edses Bajos, en especial tras la ca\u00edda de Dunkerque en 1646, actu\u00f3 como uno de los principales precipitantes a la hora de impulsar las negociaciones de paz que ten\u00edan lugar en Westfalia desde 1643.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por la firma de la paz de M\u00fcnster el 30 de enero de 1648, la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica reconoc\u00eda finalmente la independencia de las Provincias Unidas, as\u00ed como su derecho a mantener sus posesiones coloniales y lograba, a cambio, asegurarse un nuevo y poderoso aliado mercantil fundamental para reforzar las medidas de guerra econ\u00f3mica contra Francia y Portugal. Ahora bien, frente a lo que hab\u00eda ocurrido con los anteriores socios comerciales y financieros genoveses, que se hab\u00edan integrado en los territorios bajo la jurisdicci\u00f3n del monarca cat\u00f3lico mediante enlaces matrimoniales con la \u00e9lite aristocr\u00e1tica y la oligarqu\u00eda urbana de las ciudades en las que operaban, los neerlandeses dispon\u00edan de la suficiente autonom\u00eda pol\u00edtica y no se mostraron interesados en beneficiarse del sistema de patronazgo regio. A cambio de su colaboraci\u00f3n, las Provincias Unidas lograron arrancar a la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica una serie de privilegios que le permitieron desplazar al resto de sus contrincantes de unos mercados fundamentales para fortalecer su posici\u00f3n de principal emporio comercial europeo. A partir de 1648, la activa colaboraci\u00f3n naval de la rep\u00fablica ofreci\u00f3 en excelentes condiciones algunos de los servicios que hasta el momento hab\u00edan proporcionado los armadores particulares de galeras genoveses, lo que garantiz\u00f3 el transporte de tropas entre Flandes y la pen\u00ednsula ib\u00e9rica y, una vez sofocada la revuelta de Catalu\u00f1a y concluido el conflicto con Lisboa, en sentido contrario. Esta cobertura naval se registraba tambi\u00e9n en la protecci\u00f3n al sistema de Flotas y Galeones para evitar que se repitiesen situaciones de bloqueo como las llevadas a cabo por la marina de guerra brit\u00e1nica entre 1656 y 1657. Los hombres de negocios neerlandeses cubrieron igualmente con eficacia la necesidad espa\u00f1ola de trigo b\u00e1ltico, cobre, provisiones para la flota, arboladuras, jarcias, velas y cualquier otro tipo de pertrechos navales, as\u00ed como de municiones que vinieron a sumarse a la creciente adquisici\u00f3n de barcos en los astilleros de \u00c1msterdam. Del mismo modo, sus efectivos navales resultaron fundamentales para poner coto a la creciente beligerancia del corso franc\u00e9s en el Mediterr\u00e1neo y a partir de 1657 obtuvieron concesiones adicionales para operar y vender sus presas en los territorios bajo la jurisdicci\u00f3n del rey cat\u00f3lico. Asimismo, las Provincias Unidas presionaron para que se concertasen operaciones conjuntas en 1661 y 1664 en contra del corso berberisco que pon\u00eda en peligro sus transacciones en el Mediterr\u00e1neo. Aparte de los puertos ubicados en sus dominios ib\u00e9ricos e italianos, la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica contaba con una poderosa red de enclaves en la costa norteafricana. A pesar de las constantes acometidas militares contra dichos asentamientos, que supusieron la p\u00e9rdida de las plazas atl\u00e1nticas de La M\u00e1mora y Larache, en la costa mediterr\u00e1nea la presencia espa\u00f1ola no s\u00f3lo se mantuvo firme en Ceuta, el Pe\u00f1\u00f3n de V\u00e9lez, Melilla, Mazalquivir y Or\u00e1n, sino que logr\u00f3 incorporar en 1673 el pe\u00f1\u00f3n de Alhucemas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La imponente red de c\u00f3nsules desplegada por las Provincias Unidas en los principales puertos andaluces a los pocos d\u00edas de la ratificaci\u00f3n de la paz de M\u00fcnster actu\u00f3 como un factor determinante para consolidar la masiva penetraci\u00f3n de firmas holandesas como los Van Belle o los Coymans, que acabar\u00edan por controlar el nuevo sistema del asiento de negros a partir del acuerdo firmado entre la corona y la firma genovesa de Grillo y Lomel\u00edn en 1662. El c\u00f3nsul holand\u00e9s en C\u00e1diz despleg\u00f3 una impresionante red de sobornos en la Corte de Madrid y logr\u00f3 arrancar nuevas concesiones de la corona como acredita el Tratado de Comercio y Navegaci\u00f3n de 1650 por el que los barcos de la rep\u00fablica quedaban libres de los registros de los veedores de contrabando. La cooperaci\u00f3n hispano-neerlandesa culminar\u00eda en 1673 con la firma del tratado de La Haya por el que la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica logr\u00f3 involucrar al Emperador y al duque de Lorena en un acuerdo de alianza ofensiva contra Francia que romp\u00eda el aislamiento en el que se encontraban las Provincias Unidas tras la invasi\u00f3n conjunta de su territorio por parte de los ej\u00e9rcitos franco-brit\u00e1nicos en 1672. En el marco de dicho acuerdo y gracias a la activa mediaci\u00f3n de Manuel Belmonte, el principal representante de la rica comunidad sefardita en \u00c1msterdam y agente de Carlos II en dicha ciudad, el embajador espa\u00f1ol ante los Estados Generales, Francisco Manuel de Lira, logr\u00f3 negociar el env\u00edo de 18 nav\u00edos de alto bordo a Sicilia para sofocar la rebeli\u00f3n de Mesina. La empresa estaba a la cabeza del principal almirante de la rep\u00fablica, De Ruyter, que pudo contar tambi\u00e9n con las escuadras de galeras del rey cat\u00f3lico en el Mediterr\u00e1neo. El fracaso de la expedici\u00f3n, que culmin\u00f3 con la muerte del almirante y la contundente derrota de los efectivos hispano-neerlandeses frente a las costas de Palermo, no quebr\u00f3 la colaboraci\u00f3n naval hispano-neerlandesa. Gracias a la mediaci\u00f3n de Manuel Belmonte, Lira logr\u00f3 alcanzar un acuerdo con el Almirantazgo de \u00c1msterdam para saldar la deuda contra\u00edda en partidas de sal andaluza. El encargado de negociar en C\u00e1diz dicho acuerdo fue el sobrino de Belmonte, Francisco de Schonenberg, que acabar\u00eda por convertirse en el representante de los intereses del Pr\u00edncipe de Orange en Madrid y, finalmente, en el delegado de los Estados Generales ante el rey cat\u00f3lico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La alianza de los Habsburgo con la rep\u00fablica neerlandesa sigui\u00f3 consolid\u00e1ndose y se convirti\u00f3 en un factor determinante para garantizar el \u00e9xito de la expedici\u00f3n naval del estat\u00fader Guillermo III de Orange a Inglaterra en 1688, que culmin\u00f3 con la expulsi\u00f3n del trono brit\u00e1nico de Jacobo II Estuardo, el principal aliado de Luis XIV. La confluencia de intereses entre las dos principales potencias navales pon\u00eda fin a un largo periodo de enfrentamientos. Como consecuencia de la aplicaci\u00f3n de las sucesivas Actas de Navegaci\u00f3n brit\u00e1nicas destinadas a proteger sus mercados de la competencia de los hombres de negocios extranjeros, ambas potencias mar\u00edtimas se hab\u00edan visto envueltas en tres conflictos navales entre 1652 y 1674, en los que la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica se esforz\u00f3 por mantener una exquisita pol\u00edtica de neutralidad. No en vano, el estallido del primer conflicto entre ambas potencias, entre 1652 y 1654, y de la segunda guerra, entre 1665 y 1667, provoc\u00f3 importantes altercados en los <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/los-puertos-del-atlantico-andaluz-a-comienzos-de-la-edad-moderna\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">puertos andaluces<\/a> con escaramuzas militares que no llegaron a un estallido militar abierto como el acaecido en las aguas de Livorno en 1653. La rivalidad anglo-neerlandesa estimulaba la competencia, situaci\u00f3n que facilitaba el aprovisionamiento de servicios navales o de mano de obra esclava en mejores condiciones, por lo que la corona supo jugar con habilidad la carta de la concesi\u00f3n de nuevas ventajas para operar en sus mercados o la amenaza del cierre de los mismos como una eficaz arma de presi\u00f3n diplom\u00e1tica. As\u00ed se puso de relieve en el art\u00edculo secreto anejo a la alianza de La Haya de 1673, por el que el monarca cat\u00f3lico se compromet\u00eda a cerrar el acceso de sus mercados a los comerciantes ingleses en caso de que Carlos II Estuardo no se retirase de la contienda. Las presiones del Parlamento, que tem\u00eda las negativas consecuencias de un posible cierre de los mercados espa\u00f1oles, sumadas a la mediaci\u00f3n del embajador del monarca cat\u00f3lico facilitaron la firma, en febrero de 1674, de la segunda paz de Westminster entre Londres y La Haya. Se abr\u00eda de este modo paso a un paulatino proceso de acercamiento que se ver\u00eda afianzado gracias al matrimonio en 1677 entre Guillermo III y la hija del duque de York, Mar\u00eda Estuardo, lo que permitir\u00eda al estat\u00fader de Holanda convertirse once a\u00f1os despu\u00e9s en rey de Inglaterra con el s\u00f3lido respaldo parlamentario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La casa de Orange abandonaba, de este modo, su tradicional pol\u00edtica anti-espa\u00f1ola y pasaba a convertirse en el principal sost\u00e9n de los Habsburgo tanto de Viena como de Madrid, como qued\u00f3 patente durante la Guerra de la Liga de Augsburgo cuando, por vez primera, los aliados lograron contener la pol\u00edtica expansionista de Luis XIV. No s\u00f3lo se puso coto al avance franc\u00e9s en los Pa\u00edses Bajos, sino que las potencias mar\u00edtimas colaboraron de forma conjunta para frenar el creciente ascendiente de los comerciantes franceses en el Mediterr\u00e1neo. Con objeto de prevenir la superioridad de Francia en la zona, en 1689, Guillermo de Orange, a instancias de las comunidades mercantiles neerlandesa e inglesa, solicit\u00f3 al embajador espa\u00f1ol en Londres, Pedro Ronquillo: \u201clos puertos de Gibraltar y Mah\u00f3n para el abrigo de los bajeles ingleses y holandeses que vienen del Mediterr\u00e1neo y para tener en ellos los almacenes necesarios de municiones de guerra y boca\u201d (AGS, Estado, Leg. 4014). Nada menos que 24 a\u00f1os antes de la firma de la paz de Utrecht, las potencias mar\u00edtimas advert\u00edan sobre la importancia estrat\u00e9gica de ambos enclaves, aunque es necesario advertir que, a diferencia de lo que ocurrir\u00e1 en 1713, para finales del siglo XVII los neerlandeses todav\u00eda actuaban en igualdad de condiciones con los ingleses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque por el tratado de Ryswick en 1697 Francia se vio obligada a devolver Luxemburgo y a retirarse de Barcelona, la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica tuvo que otorgar a los hombres de negocios franceses los mismos privilegios mercantiles de los que disfrutaban las Provincias Unidas e Inglaterra en los mercados espa\u00f1oles, adem\u00e1s de reconocer los asentamientos franceses en la parte occidental de la isla de Santo Domingo. No obstante, holandeses e ingleses siguieron actuando como los principales proveedores de servicios navales a la corona y como los mejores garantes del buen funcionamiento de las rutas comerciales que enlazaban los dispersos territorios de la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica. Ante la cada vez m\u00e1s quebradiza salud de Carlos II, en los tratados de reparto alcanzados por Guillermo III y Luis XIV entre 1698 y 1700, el rey-estat\u00fader pretendi\u00f3 conjurar el peligro de una sucesi\u00f3n francesa a la corona espa\u00f1ola lo que fue recibido en Madrid como una intolerable traici\u00f3n por parte de sus aliados. Estas negociaciones dieron alas a aquellos sectores que apostaban por revisar las excesivas concesiones otorgadas a las potencias mar\u00edtimas y que ve\u00edan en el modelo de gobierno franc\u00e9s el fundamento de una nueva planta capaz de resolver los problemas que aquejaban a la Monarqu\u00eda. El nombramiento a finales de 1700 del nieto de Luis XIV, Felipe V de Borb\u00f3n, como \u00fanico heredero de la integridad de los dominios de la corona a la muerte del monarca cat\u00f3lico no provoc\u00f3 tan s\u00f3lo el f\u00e9rreo rechazo del Emperador, Leopoldo I, sino que desencaden\u00f3 tambi\u00e9n los recelos anglo-neerlandeses ante el temor a una ruptura del equilibrio de poderes en el continente. El enrarecimiento de las relaciones entre el nuevo gobierno de Madrid con las Provincias Unidas e Inglaterra tuvo consecuencias desastrosas para las firmas inglesas y neerlandesas asentadas en C\u00e1diz, M\u00e1laga o Sevilla que, a partir de marzo de 1701 y por recomendaci\u00f3n de las casas matrices de \u00c1msterdam y Londres, optaron por transferir sus productos a firmas genovesas o hanse\u00e1ticas para evitar el secuestro de los mismos en caso de ruptura de hostilidades. A la expulsi\u00f3n de las guarniciones holandesas de las plazas de la barrera en los Pa\u00edses Bajos espa\u00f1oles y su sustituci\u00f3n por efectivos franceses se sum\u00f3 la concesi\u00f3n, a finales de 1701, del asiento de esclavos a Jean Du Casse en nombre de la Compa\u00f1\u00eda francesa de Guinea. Se trataba de una amenaza intolerable para los intereses mercantiles anglo-neerlandeses en el espacio ultramarino ib\u00e9rico y precipit\u00f3 la firma de la Gran Alianza de La Haya por la que daba comienzo la Guerra de Sucesi\u00f3n a la corona espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autor: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/manuel-herrero-sanchez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Manuel Herrero S\u00e1nchez<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">HERRERO S\u00c1NCHEZ, Manuel, \u201cAndaluc\u00eda en las guerras de los Austrias\u201d en YUN, Bartolom\u00e9 (dir.), <em>Historia de Andaluc\u00eda. Vol. V: Entre el Viejo y el Nuevo Mundo,<\/em> Barcelona, Editorial Planeta, 2007, pp. 128-149.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HERRERO S\u00c1NCHEZ, Manuel, <em>El acercamiento hispano-neerland\u00e9s, 1648-1678<\/em>, Madrid, CSIC Colecci\u00f3n de Historia, 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ISRAEL, Jonthan, <em>Conflicts of Empires. Spain, the Low Countries and the Struggle for the World Supremacy, 1585-1713<\/em>, The Hambledon Press, Londres, 1997.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SAAVEDRA V\u00c1ZQUEZ, Mar\u00eda del Carmen (coord.), <em>La decadencia de la monarqu\u00eda hisp\u00e1nica en el siglo XVII. Viejas im\u00e1genes y nuevas aportaciones<\/em>, Madrid, Biblioteca Nueva, 2016.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SANZ CAMA\u00d1ES, Porfirio (coord.), <em>Tiempo de cambios. Guerra, diplomacia y pol\u00edtica internacional de la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica (1648-1700)<\/em>, Madrid, Actas, 2012.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-494c2d2c vp-id-fE2W9\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-8ff7d0a7\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/austrias3_1.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"1600x1110\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/austrias3_1.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"1600x1110\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/austrias3_1.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"1600x1110\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Peter van de Velde, Vista de Gibraltar con barcos en el puerto, despu\u00e9s de 1675<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Peter van de Velde, Vista de Gibraltar con barcos en el puerto, despu\u00e9s de 1675. Fuente: Wikipedia, Dominio p\u00fablico (https:\/\/es.m.wikipedia.org\/wiki\/Archivo:Pieter_van_de_Velde_-_Gezicht_op_Gibraltar_-_RCE.jpg)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/austrias3_1.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1600\" height=\"1110\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/austrias3_1.jpg\" class=\"wp-image-2571\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/austrias3_1.jpg\" >Peter van de Velde, Vista de Gibraltar con barcos en el puerto, despu\u00e9s de 1675<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-2b9ea8ad\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/austrias3_3.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"637x800\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/austrias3_3.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"637x800\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/austrias3_3.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"637x800\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Joshua Van Belle, Murillo (1670). National Gallery, Dubl\u00edn<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Joshua Van Belle, Murillo (1670). National Gallery, Dubl\u00edn. Fuente: Wikipedia, Dominio p\u00fablico (https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Archivo:Retratodejosuavanbellers8.jpg)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/austrias3_3.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"637\" height=\"800\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/austrias3_3.jpg\" class=\"wp-image-2572\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/austrias3_3.jpg\" >Joshua Van Belle, Murillo (1670). National Gallery, Dubl\u00edn<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-1b39e2eb\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/austrias3_4.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"1023x793\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/austrias3_4.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"1023x793\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/austrias3_4.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"1023x793\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Gerard ter Borch, Ratificaci\u00f3n del Tratado de M\u00fcnster en 1648, \u00c1msterdam, Rijksmuseum<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Gerard ter Borch, Ratificaci\u00f3n del Tratado de M\u00fcnster en 1648, \u00c1msterdam, Rijksmuseum. Fuente: Wikipedia, Dominio p\u00fablico (https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Westfaelischer_Friede_in_Muenster_(Gerard_Terborch_1648).jpg)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/austrias3_4.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1023\" height=\"793\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/austrias3_4.jpg\" class=\"wp-image-2573\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/austrias3_4.jpg\" >Gerard ter Borch, Ratificaci\u00f3n del Tratado de M\u00fcnster en 1648, \u00c1msterdam, Rijksmuseum<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La rebeli\u00f3n de Portugal convirti\u00f3 a Andaluc\u00eda en uno de los escenarios principales de la guerra de baja intensidad que perdur\u00f3 en la raya fronteriza hasta finales de la d\u00e9cada de 1660, entra\u00f1\u00f3 un aumento de las levas militares y oblig\u00f3 a la poblaci\u00f3n a sufrir el paso de las tropas, como acreditan las quejas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2571,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[],"footnotes":""},"categories":[119,5],"tags":[53],"class_list":["post-2570","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica","category-politica-instituciones","tag-manuel-herrero-sanchez","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2570","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2570"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2570\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2574,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2570\/revisions\/2574"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2571"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2570"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2570"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2570"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}