{"id":2458,"date":"2022-07-27T08:50:46","date_gmt":"2022-07-27T08:50:46","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=2458"},"modified":"2022-08-02T08:24:26","modified_gmt":"2022-08-02T08:24:26","slug":"la-imprenta-en-andalucia-en-la-edad-moderna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/la-imprenta-en-andalucia-en-la-edad-moderna\/","title":{"rendered":"La imprenta en Andaluc\u00eda en la Edad Moderna"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La invenci\u00f3n de la imprenta supuso una revoluci\u00f3n en cuanto a las formas de producci\u00f3n de los libros y, por tanto, a la difusi\u00f3n de las ideas, marcando el devenir de la cultura de los siglos modernos. Se puede considerar que la introducci\u00f3n de la imprenta en Espa\u00f1a fue temprana, puesto que no hubo que esperar ni dos d\u00e9cadas para que apareciese el primer taller en Segovia, de la mano de Juan Parix de Heidelberg, y el <em>Sinodal de Aguilafuente<\/em>, en 1472. Antes de finalizar el siglo encontramos la presencia de impresores en, al menos, una docena de ciudades, si bien, en un primer momento, controladas por impresores extranjeros, principalmente alemanes que, con frecuencia, se iban moviendo de ciudad en ciudad de manera itinerante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el primer tercio del siglo XVI, la imprenta andaluza experiment\u00f3 un auge importante, especialmente en la capital hispalense que tuvo un papel fundamental, tanto en la producci\u00f3n como en la distribuci\u00f3n de libros y, por ende, en la transformaci\u00f3n cultural de la regi\u00f3n, influyendo en el incremento de la alfabetizaci\u00f3n a lo largo de toda la Edad Moderna. Ya desde el siglo anterior, <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/sevilla-puerto-y-puerta-de-indias\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sevilla<\/a> hab\u00eda sido uno de los principales centros de distribuci\u00f3n de manuscritos, raz\u00f3n por la cual no es de extra\u00f1ar que tambi\u00e9n fuese uno de los primeros lugares en contar con talleres de imprenta, sobre todo si tenemos en cuenta que, adem\u00e1s de satisfacer las necesidades literarias de la ciudad y su periferia, se encargaban de abastecer al creciente <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/la-evolucion-del-comercio-colonial\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">mercado americano<\/a>. Y, precisamente, hablar de la imprenta en Andaluc\u00eda es hablar de la familia Cromberger. En 1501 llegaba a Sevilla el alem\u00e1n Jacobo Cromberger, que ser\u00eda decisivo en el desarrollo de la imprenta en la ciudad, iniciando una de las sagas de tip\u00f3grafos m\u00e1s importantes del siglo. Fue su hijo Juan quien llev\u00f3 el establecimiento a su actividad m\u00e1s din\u00e1mica y prol\u00edfica, siendo tambi\u00e9n los responsables de la primera imprenta que se estableci\u00f3 en tierras americanas, en M\u00e9xico, dirigida por su empleado Giovanni Paolo, y consiguiendo, adem\u00e1s, un privilegio para exportar libros a Nueva Espa\u00f1a. En 1540, Br\u00edgida Maldonado, viuda de Juan Cromberger, se hizo cargo del taller hasta la mayor\u00eda de edad del hijo de ambos, J\u00e1come, que se puso al frente del negocio en 1545 y que, lamentablemente, no pudo hacer frente a la crisis generalizada de la industria tipogr\u00e1fica en Espa\u00f1a, llevando a la casa a la ruina y desaparici\u00f3n, en 1557. En esas d\u00e9cadas salieron de las prensas de la familia m\u00e1s de 600 ediciones que, sumadas a la actividad de otros notorios impresores como Juan Varela de Salamanca, Dominico de Robertis o Andr\u00e9s de Burgos, situaron a Sevilla a la cabeza del comercio del impreso, tanto exterior como interior, condicionando el desarrollo de las imprentas en otras provincias al existir una nutrida red de libreros que distribu\u00edan las novedades por toda Andaluc\u00eda. De hecho, seg\u00fan algunas investigaciones, en la primera mitad de la centuria, Sevilla registraba 26 de los 31 impresores andaluces existentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en la segunda mitad, junto a talleres de vida ef\u00edmera, destacan otras figuras como Sebasti\u00e1n Trujillo, Fernando D\u00edaz y Mart\u00edn Montesdoca. La crisis econ\u00f3mica y la paulatina cesi\u00f3n de la hegemon\u00eda portuaria en detrimento de <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/el-modelo-evolutivo-de-una-ciudad-cadiz-y-su-proyeccion-americana\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00e1diz<\/a>, que vendr\u00eda a marcar la actividad impresora del final de la Edad Moderna andaluza, no impidieron a Sevilla seguir incrementando el n\u00famero de talleres, contabiliz\u00e1ndose, al menos, 70 activos para el siglo XVII. Dos imprentas destacar\u00e1n en este periodo: la de Francisco de Lyra Barreto para la primera mitad y la de los Blas, padre e hijo, para la segunda. En el caso de los Blas, su \u00e9xito y notoriedad se debi\u00f3, en gran parte, al reci\u00e9n creado t\u00edtulo de Impresor Mayor de la Ciudad que, junto a otros nombramientos institucionales, les permitieron monopolizar los encargos oficiales. El siglo XVIII mostrar\u00e1 una tendencia similar, aunque contabiliz\u00e1ndose un menor n\u00famero de imprentas, 55 concretamente, caracteriz\u00e1ndose por el desarrollo de s\u00f3lidas sagas familiares como los Blas y Quesada; los L\u00f3pez de Haro; los Puerta; los Hermosilla; los Leefdael y los Recientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Sevilla, como provincia pionera del asentamiento y desarrollo estable de la imprenta en Andaluc\u00eda, le sigui\u00f3 Granada y, ya en la segunda mitad del siglo XVI, se unieron Ja\u00e9n y C\u00f3rdoba. Tras ellas, aunque de manera inestable y con una producci\u00f3n poco numerosa, como veremos, encontramos un rosario de ciudades que contaron, al menos con un taller, si bien los suministros de estos enclaves fueron muy dependientes de las prensas sevillanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Granada tenemos establecido entre 1504 y 1508 al tip\u00f3grafo sevillano Juan Varela de Salamanca, aunque tras su marcha no volver\u00e1 a haber un impresor hasta 1534, cuando aparezca el taller de Sancho de Nebrija. A lo largo de este siglo se llegan a contabilizar hasta 11 impresores, si bien ser\u00e1 durante el XVII cuando se consolide este arte en la ciudad, con un notable incremento de impresores en activo (casi cincuenta) y una multiplicaci\u00f3n m\u00e1s que notable de las obras que ven la luz, pasando de no llegar a 200 en el XVI a encontrar m\u00e1s de 700 durante esta centuria. La misma tendencia alcista se manifiesta en el siglo ilustrado, donde la Imprenta Real se convierte en el taller m\u00e1s productivo de toda la centuria en Granada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hubo que esperar a mitad de siglo para que la imprenta apareciera en Ja\u00e9n, concretamente en Baeza, gracias a su Universidad. Inicialmente lo hace con una modesta e irregular capacidad productiva, fruto de la escasez de recursos y medios. A medida que avanza la d\u00e9cada, y coincidiendo con el aumento de su relaci\u00f3n comercial con Sevilla y Granada, los grandes centros andaluces, ir\u00e1 incrementando su producci\u00f3n, si bien no se puede considerar su consolidaci\u00f3n hasta el \u00faltimo cuarto del siglo, gracias, principalmente, a los talleres de Fernando D\u00edaz de Montoya y Juan Bautista de Montoya. Baeza ser\u00e1 la \u00fanica ciudad giennense con imprenta durante el siglo XVI puesto que la capital no dispondr\u00e1 de talleres hasta comienzos del siglo XVII, cuando algunos de los impresores baezanos se trasladen hasta all\u00ed movidos por las mejores posibilidades de producci\u00f3n, gracias a los encargos institucionales del Municipio y el Cabildo Catedralicio. Tambi\u00e9n en Ja\u00e9n asistimos al desarrollo de familias impresoras que ir\u00e1n aumentando la gloria de su casa en varias generaciones. Por ejemplo, junto a los Montoya, que ya destacaron en el siglo XVI y que seguir\u00e1n creciendo en el XVII, encontramos a la familia Cuesta, que inicia su actividad con Pedro de la Cuesta Furgolla, uno de los impresores m\u00e1s activos del siglo. Tambi\u00e9n tenemos el caso de los Copado, que empiezan a imprimir en el \u00faltimo cuarto del siglo XVII, pero que van a destacar, sobre todo, en el siglo XVIII. Junto a las sagas familiares, no podemos dejar de mencionar a Francisco P\u00e9rez Castilla, el impresor m\u00e1s productivo en la capital jiennense durante el siglo XVII, vinculado, totalmente a las impresiones de tem\u00e1tica religiosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, en C\u00f3rdoba fueron la Iglesia y el gobierno local quienes tuvieron un papel imprescindible en el desarrollo y consolidaci\u00f3n de la imprenta, algo com\u00fan en todo el reino, pero especialmente significativo en algunas ciudades. Ser\u00eda un serm\u00f3n, precisamente, el primer trabajo del que se tiene constancia, y sali\u00f3 de las prensas de Juan Bautista Escudero, en 1555. Y, as\u00ed, no es de extra\u00f1ar que la mayor\u00eda de la producci\u00f3n Cordobesa, al menos durante los siglos XVI y XVII, la copen las publicaciones de tem\u00e1tica religiosa: junto a los sermones, encontramos villancicos, liturgia, reglas constitucionales, etc. En ese siglo y medio desde su instauraci\u00f3n, se publicaron casi 300 ediciones. Sin embargo, ya en el siglo XVIII, C\u00f3rdoba se convirti\u00f3 en la novena ciudad de Espa\u00f1a en t\u00e9rminos de producci\u00f3n impresa, siendo la tercera de Andaluc\u00eda, y destacando como g\u00e9nero los pliegos sueltos, que marcar\u00e1n tambi\u00e9n la edici\u00f3n del siglo XIX, cuando se convierta en uno de los principales focos productores de esta literatura en todo el reino. A nivel de talleres, la principal actividad de la ciudad sali\u00f3 de las prensas de los Garc\u00eda Rodr\u00edguez, Juan de Medina y Santiago y su sucesor, Luis de Ramos y Coria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En C\u00e1diz la imprenta se hizo esperar casi al siglo XVII, puesto que el primer impresor que se registra es Rodrigo de Cabrera, en 1598. Sin embargo, la ciudad ir\u00e1 agrandando la lista de talleres a medida que se desarrolla econ\u00f3micamente, contando con un buen n\u00famero de imprentas y, lo m\u00e1s importante, con elevados n\u00fameros a nivel de producci\u00f3n de obras. Esta tendencia al alza se mantendr\u00e1, tambi\u00e9n, durante el siglo XVIII, antesala de lo que suceder\u00e1 en la capital gaditana en el periodo de 1810-1812 en t\u00e9rminos de impresiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Igual de tard\u00eda ser\u00e1 la imprenta en M\u00e1laga, donde Juan Ren\u00e9 comienza su actividad en 1599. Durante el siglo XVII destacan en la ciudad Claudio Bol\u00e1n y su viuda, Isabel Mart\u00ednez; Antonio Ren\u00e9 de Lezcano; Lorenzo Estrada; Juan Serrano de Vargas y su sobrino Mateo L\u00f3pez Hidalgo, y Pedro Castera. El n\u00famero de impresores y el volumen de su producci\u00f3n se ver\u00e1n incrementadas notablemente durante el siglo XVIII.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Universidad jug\u00f3 en Osuna un papel determinante en la instauraci\u00f3n temprana de la imprenta, tal y como hab\u00eda ocurrido en Baeza. As\u00ed pues, todas las publicaciones saldr\u00e1n vinculadas a la instituci\u00f3n, aunque el volumen de producci\u00f3n nunca ser\u00e1 rese\u00f1able, probablemente por la cercan\u00eda con otras ciudades en un momento de eclosi\u00f3n del mercado del libro. El primer impresor fue Juan de Le\u00f3n en 1549, que se mantendr\u00eda activo hasta 1555 y, despu\u00e9s habr\u00eda un periodo de vac\u00edo editorial que no cambi\u00f3 hasta la llegada de Juan Serrano de Vargas, en 1622. Tras \u00e9l, y siempre simultaneando su actividad en otros centros como ya lo hab\u00edan hecho sus antecesores, encontramos a Manuel Botello de Paiva (1629-1630) y Luis Estupi\u00f1\u00e1n (1638-1642). No vuelve a haber publicaciones hasta el siglo XVIII, donde s\u00f3lo aparece una obra, atribuida a la imprenta de la propia Universidad (1718).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro centro menor con imprenta temprana es Jerez de la frontera (con una publicaci\u00f3n de Micer Jorge, en 1564), aunque su verdadero momento editorial llega en el XVII, con una intensa actividad marcada por los talleres de Fernando Rey (1619-1636), Diego P\u00e9rez Estupi\u00f1\u00e1n (1646-1663) y Juan Antonio Tarazona (1671-1683).\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Curioso es el caso de Antequera que, aunque comienza pronto la actividad impresora (Andr\u00e9s Lobato, activo entre 1570 y 1577) destaca, principalmente, por el establecimiento del taller de los herederos del humanista Antonio de Nebrija (Elio Antonio, su nieto, entre 1573-1589, y Agust\u00edn Antonio, su bisnieto, de 1595 a 1600).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Junto a las anteriores podemos mencionar tambi\u00e9n Sanl\u00facar de Barrameda (1576), \u00c9cija (1624) o el Puerto de Santa Mar\u00eda (1700) y as\u00ed hasta una veintena de ciudades donde se llega a imprimir una o varias obras en alg\u00fan momento del periodo, tal y como recogen los estudios realizados. Las razones son variadas, destacando situaciones de crecimiento, tanto demogr\u00e1fico como econ\u00f3mico, existencia de centros de estudio o de benefactores, si bien hay que recordar que, en muchas ocasiones, un mismo impresor trabajaba en diferentes ciudades simult\u00e1neamente. Estos centros, a la sombra de las grandes capitales que dominaron la producci\u00f3n y el mercado del impreso, aunque no destaquen por su producci\u00f3n, puesto que, en ocasiones, s\u00f3lo sali\u00f3 de sus prensas una obra, vienen a completar el panorama editorial andaluz en la Edad Moderna.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autora<strong>: <\/strong><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/alba-de-la-cruz-redondo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Alba de la Cruz Redondo<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda <\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">INFANTES, V\u00edctor, LOPEZ y Fran\u00e7ois y BOTREL, Jean-Fran\u00e7ois, <em>Historia de la edici\u00f3n y de la lectura en Espa\u00f1a, 1472-1914<\/em>, Madrid, Fundaci\u00f3n Germ\u00e1n S\u00e1nchez Ruip\u00e9rez, 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PE\u00d1A, Manuel, RUIZ, Pedro y SOLANA, Juli\u00e1n (Coords.), <em>La cultura del libro en la Edad Moderna<\/em>. Andaluc\u00eda y Am\u00e9rica<em>, <\/em>C\u00f3rdoba, Universidad de C\u00f3rdoba, 2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PE\u00d1A, Manuel, RUIZ, Pedro y SOLANA, Juli\u00e1n (Coords.), <em>Historia de la edici\u00f3n y la lectura en Andaluc\u00eda (1478-1808)<\/em>, C\u00f3rdoba, Universidad de C\u00f3rdoba, 2020.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-cbd580b5 vp-id-25CfBL\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-e029bb47\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/imprenta1.png\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"677x931\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/imprenta1.png\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"677x931\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/imprenta1.png\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"677x931\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Portada de la Historia eclesi\u00e1stica del reino y obispado de Ja\u00e9n, impresa en Ja\u00e9n por Francisco P\u00e9rez de Castilla en 1634<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Portada de la Historia eclesi\u00e1stica del reino y obispado de Ja\u00e9n, impresa en Ja\u00e9n por Francisco P\u00e9rez de Castilla en 1634. Fuente: Biblioteca Complutense de Madrid, Dominio p\u00fablico (https:\/\/archive.org\/details\/bub_gb_6SNrDjt1e4EC\/page\/n1\/mode\/2up)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/imprenta1.png\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"677\" height=\"931\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/imprenta1.png\" class=\"wp-image-2460\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/imprenta1.png\" >Portada de la Historia eclesi\u00e1stica del reino y obispado de Ja\u00e9n, impresa en Ja\u00e9n por Francisco P\u00e9rez de Castilla en 1634<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-5b13e40f\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/imprentac2.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"1045x1553\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/imprentac2.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"1045x1553\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/imprentac2.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"1045x1553\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Primer folio del contrato entre Juan Pablos, componedor de letras de molde, y Juan Cromberger, impresor, para llevar una prensa e imprimir libros en M\u00e9xico, Nueva Espa\u00f1a (12 de junio de 1539)<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Primer folio del contrato entre Juan Pablos, componedor de letras de molde, y Juan Cromberger, impresor, para llevar una prensa e imprimir libros en M\u00e9xico, Nueva Espa\u00f1a (12 de junio de 1539). Fuente: Archivo Hist\u00f3rico Provincial de Sevilla\/1.1.2\/\/Protocolos Notariales, 57P (https:\/\/www.juntadeandalucia.es\/cultura\/archivos\/web_es\/contenido?id=36e7b739-c308-11e8-ac59-000ae4865a5f&amp;idActivo=&amp;idContArch=f9655964-1527-11de-9776-00e000a6f9bf&amp;idArchivo=762085e1-469f-11dd-bfe7-31450f5b9dd5)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/imprentac2.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1045\" height=\"1553\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/imprentac2.jpg\" class=\"wp-image-2590\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/imprentac2.jpg\" >Primer folio del contrato entre Juan Pablos, componedor de letras de molde, y Juan Cromberger, impresor, para llevar una prensa e imprimir libros en M\u00e9xico, Nueva Espa\u00f1a (12 de junio de 1539)<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La invenci\u00f3n de la imprenta supuso una revoluci\u00f3n en cuanto a las formas de producci\u00f3n de los libros y, por tanto, a la difusi\u00f3n de las ideas, marcando el devenir de la cultura de los siglos modernos. Se puede considerar que la introducci\u00f3n de la imprenta en Espa\u00f1a fue temprana, puesto que no hubo que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2460,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[],"footnotes":""},"categories":[6,98],"tags":[43],"class_list":["post-2458","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-cultura-escrita","tag-alba-de-la-cruz-redondo","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2458","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2458"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2458\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2591,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2458\/revisions\/2591"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2460"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2458"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2458"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2458"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}