{"id":2180,"date":"2022-07-08T10:32:44","date_gmt":"2022-07-08T10:32:44","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=2180"},"modified":"2022-07-12T08:05:42","modified_gmt":"2022-07-12T08:05:42","slug":"los-planes-de-reforma-del-sistema-carcelario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/los-planes-de-reforma-del-sistema-carcelario\/","title":{"rendered":"Los planes de reforma del sistema carcelario"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En el plano jur\u00eddico, la Ilustraci\u00f3n trajo consigo una renovaci\u00f3n profunda de los conceptos en torno a la penalidad. Tales cambios se basaron en la idea de la proporcionalidad entre las penas y los delitos, la supresi\u00f3n del tormento y los castigos corporales y la adopci\u00f3n de la privaci\u00f3n de libertad como procedimiento ordinario de sanci\u00f3n, en sustituci\u00f3n de los arbitrarios sistemas de punici\u00f3n que hab\u00edan imperado en el Antiguo R\u00e9gimen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta aquel momento, las c\u00e1rceles operaban como meros dep\u00f3sitos de los detenidos para asegurar que estos permanec\u00edan a disposici\u00f3n de los jueces mientras se instru\u00edan y sustanciaban sus causas. La prisi\u00f3n no se conceb\u00eda, por tanto, como un lugar para el cumplimiento de las condenas, sino como una garant\u00eda cautelar del proceso judicial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de ello, las <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/hampa-y-sociedad-el-mito-de-la-garduna-de-sevilla\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">condiciones de vida<\/a> en las prisiones eran muy penosas. La estancia de los presos se pod\u00eda prolongar durante largos per\u00edodos, ya que las causas se eternizaban; con frecuencia se recurr\u00eda a inmovilizarlos mediante cepos, grilletes y cadenas; las c\u00e1rceles estaban situadas en edificios de insuficiente capacidad, inseguros, h\u00famedos e insanos; las raciones de comida que se proporcionaba gratuitamente a los presos que carec\u00edan de recursos eran precarias y, frecuentemente, su subsistencia depend\u00eda de la caridad privada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La recepci\u00f3n en Espa\u00f1a de las nuevas ideas en torno a la prisi\u00f3n, sobre todo de la mano de Lardiz\u00e1bal, impuls\u00f3 la voluntad de reformar el sistema penitenciario. En Madrid, a iniciativa de la Asociaci\u00f3n del Buen Pastor, una instituci\u00f3n ben\u00e9fica dedicada a atender a los presos de la corte, se introdujo el trabajo de los presos en las c\u00e1rceles. Dignificar las condiciones de las prisiones, emplear a los presos en trabajos provechosos y corregirlos mediante la instrucci\u00f3n cristiana eran fines de la Asociaci\u00f3n del Buen Pastor que se nutr\u00edan de los conceptos humanitarios de la Ilustraci\u00f3n y que se convirtieron en un modelo a seguir para el resto del pa\u00eds. Por su parte, la <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/maria-magdalena-carrillo-de-albornoz-y-antich-1707-1786-una-pionera-en-la-proteccion-y-ayuda-a-las-mujeres-en-prision\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Real Asociaci\u00f3n de Caridad de Se\u00f1oras<\/a>, fundada en 1788, se consagr\u00f3 a ayudar a las mujeres presas en la galera y en las c\u00e1rceles madrile\u00f1as.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal fue el modelo que se intent\u00f3 extender al conjunto del pa\u00eds: establecimientos carcelarios de titularidad p\u00fablica que funcionaran con la colaboraci\u00f3n de asociaciones caritativas privadas bajo protecci\u00f3n real, basadas en conceptos humanitarios, cristianos y utilitarios: humanitarios, en la medida que trataban de mejorar las condiciones de internamiento y mitigar el sufrimiento de los presos; cristianos, por cuanto el intento de atraerlos al buen camino se basaba en su reeducaci\u00f3n religiosa y moral; utilitarios, finalmente, en tanto que hac\u00edan del trabajo manual de los reclusos no solo un mecanismo de correcci\u00f3n, sino tambi\u00e9n un valor provechoso individual y socialmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tal sentido, en 1814 el gobierno orden\u00f3 la supresi\u00f3n del tormento en el procedimiento judicial y que en todos los pueblos se construyesen c\u00e1rceles seguras y c\u00f3modas, en las que no se pusiera en riesgo la salud de los presos, reglament\u00e1ndose una polic\u00eda de c\u00e1rceles adecuada, a fin de que los delincuentes<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2026no sufran una pena anticipada y acaso mayor que la que corresponde a sus delitos, o que tal vez no merezcan en modo alguno, y para que estos mismos establecimientos no consuman parte de las rentas del Erario, y se destierre la ociosidad en ellos, logrando que los presos durante su estancia en la reclusi\u00f3n se hagan laboriosos, contribuyan a su mantenci\u00f3n y salgan corregidos de sus vicios y vasallos \u00fatiles.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cumplimiento de esta orden, la <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/la-real-audiencia-de-sevilla\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Audiencia de Sevilla<\/a> dispuso realizar en todos los municipios que abarcaba su distrito una relaci\u00f3n del estado de las c\u00e1rceles reales; de la extensi\u00f3n y capacidad de sus edificios; de su disposici\u00f3n y solidez constructiva; de sus posibilidades de ampliaci\u00f3n; de la disposici\u00f3n, aseo y salubridad de sus estancias; de su seguridad para la custodia de los reos; del n\u00famero ordinario de estos; de los medios con que se manten\u00edan; de su m\u00e9todo de recaudaci\u00f3n y administraci\u00f3n de fondos; del n\u00famero de dependientes y sus dotaciones o salarios; de las raciones alimenticias de los presos, y, finalmente, de su gobierno y polic\u00eda, indicando las mejoras posibles, tanto en el plano material como en el moral, y haciendo extensivos estos informes, igualmente, a las casas de correcci\u00f3n de ambos sexos que hubiese en cada uno de los pueblos. Una vez recabadas todas las noticias expresadas, se enviar\u00edan a las salas del crimen de la Real Audiencia para que estas propusieran a su vista cuanto estimasen conveniente y pudiera servir para la formaci\u00f3n de un plan y reglamento general sobre la materia. El resultado de esta encuesta arroja muchas m\u00e1s sombras que luces sobre el estado de las c\u00e1rceles de las localidades que respondieron a ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1821, el <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/el-ayuntamiento-de-sevilla\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ayuntamiento<\/a> constitucional de Sevilla, presidido por don Justo Garc\u00eda de la Mata, convoc\u00f3 un concurso p\u00fablico para dise\u00f1ar un plan a fin de establecer en la ciudad una c\u00e1rcel y un presidio correccional. El concurso respond\u00eda a un premio, dotado con mil reales, ofrecido por don Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez de Montoya, y fue ganado por Manuel Mar\u00eda del M\u00e1rmol, siendo publicado poco tiempo despu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <em>Plan para el arreglo de c\u00e1rceles<\/em> de M\u00e1rmol se divide en cuatro partes o cap\u00edtulos, m\u00e1s una introducci\u00f3n. En esta llev\u00f3 a cabo, en lo sustancial, una cr\u00edtica de la \u00e9poca del absolutismo, en la que las c\u00e1rceles eran, a su juicio, un \u201calbergue del terror y miseria\u201d, as\u00ed como un elogio de la voluntad de cambiar la realidad penitenciaria que hab\u00eda tra\u00eddo consigo el triunfo de la libertad. Asimismo, en las p\u00e1ginas introductorias de su obra, M\u00e1rmol se refiere a los modernos modelos carcelarios admirados en su tiempo: los presidios de Nueva York y Filadelfia y el pan\u00f3ptico de Bentham, y reflexiona sobre los motivos de que estos no fueran aplicables en Sevilla. Entre ellos, apunta la acusada diferencia entre el n\u00famero de indigentes entre Estados Unidos y Sevilla. En su opini\u00f3n, la indigencia y el crimen est\u00e1n universalmente ligados. Pero, mientras que en Estados Unidos el n\u00famero de mendigos era escaso, en Sevilla \u201cenjambres de indigentes entorpecen las calles, plagan las plazas, vagan por los campos, sembrando de cr\u00edmenes el m\u00e1s feraz pero m\u00e1s abandonado suelo\u201d. Deb\u00edan encontrarse, por tanto, soluciones adaptadas a la realidad espec\u00edfica de la ciudad, y a este fin entreg\u00f3 M\u00e1rmol su esfuerzo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenz\u00f3 por exponer en el cap\u00edtulo inicial de su obra los fundamentos te\u00f3ricos de su plan. El discurso central de M\u00e1rmol radica en la necesidad de humanizar la prisi\u00f3n. El primer presupuesto del que parte es la necesidad de separar en prisiones diferentes a los simples detenidos y a los ya condenados. Los primeros, en su opini\u00f3n, deb\u00edan gozar de la presunci\u00f3n de inocencia. El contacto con los segundos pod\u00eda corromperlos y predisponerlos al delito, pues la c\u00e1rcel es una escuela de delincuencia. M\u00e1rmol sigue en este razonamiento las ideas de Filangeri, quien propugnaba no mezclar a inocentes y delincuentes. La eficacia de esta separaci\u00f3n de establecimientos exig\u00eda una clarificaci\u00f3n sem\u00e1ntica previa: puesto que en la antigua c\u00e1rcel hab\u00eda convivido todo tipo de presos, era preciso prescindir de esta dominaci\u00f3n, que mov\u00eda a confusi\u00f3n, y distinguir entre dos tipos diferentes de instituciones: la casa de detenidos, o <em>Detenci\u00f3n<\/em>, y la casa destinada a reformar a los delincuentes, o <em>Correcci\u00f3n<\/em>. Las nuevas realidades penitenciarias exig\u00edan tambi\u00e9n un nuevo l\u00e9xico ajustado a su finalidad. Ello no eliminaba la continuidad de los viejos presidios, como los de Ceuta o la Carraca, que se reservar\u00edan para penar los delitos m\u00e1s graves. De este modo, quedar\u00eda establecido un principio de gradualidad penal asentado sobre tres niveles diferenciados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo principio sobre el que deb\u00eda descansar el sistema penitenciario consiste, para M\u00e1rmol, en que la prisi\u00f3n no debe llevar aparejadas m\u00e1s penas que la privaci\u00f3n de libertad. Invocando la Constituci\u00f3n de 1812, sostiene que la c\u00e1rcel debe servir para asegurar, y no para torturar ni degradar a los presos. El sistema, pues, deb\u00eda evitar cualquier tipo de vejaci\u00f3n. De la mano de Bentham, el ilustrado sevillano lleva a cabo un repaso de los males aparejados a la detenci\u00f3n o prisi\u00f3n de una persona. La privaci\u00f3n de los placeres de la libertad, de la comunicaci\u00f3n con su familia y amigos, del desempe\u00f1o de ocupaciones laborales y cargos p\u00fablicos, de la ocasi\u00f3n de mejorar su fortuna y los riesgos para la salud derivados de la prisi\u00f3n le parecen suficiente castigo. Abomina, por tanto, de otros castigos accesorios, como la sujeci\u00f3n con cadenas, grilletes y esposas, o el aislamiento en calabozos separados, m\u00e1s all\u00e1 de la necesaria incomunicaci\u00f3n que requiriesen las causas o las que derivasen del castigo de actos de indisciplina. Si la inmovilizaci\u00f3n de los presos se justificaba en el riesgo de fuga, bastaba con dotar a las prisiones de la seguridad necesaria para impedirlas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las condiciones de vida en prisi\u00f3n deb\u00edan estar regidas, seg\u00fan M\u00e1rmol, por criterios humanitarios. La comida de los prisioneros no deb\u00eda ser desagradable, ni estar mal preparada. Deb\u00eda permit\u00edrseles a los reclusos llevar de su casa el lecho para dormir c\u00f3modamente en la c\u00e1rcel, o proporcionarle uno la instituci\u00f3n al que no dispusiera de medios. No se les deb\u00eda negar la comunicaci\u00f3n con el exterior, ni las visitas, ni recibir o enviar cartas. Era preciso clasificarlos debidamente en funci\u00f3n de su sexo, edad, condici\u00f3n y gravedad de sus delitos, evitando mezclarlos de manera inadecuada. No se muestra partidario, sin embargo, M\u00e1rmol de la prisi\u00f3n celular, que a\u00edsla a los encerrados. En este sentido, es m\u00e1s partidario de Howard, quien escribi\u00f3 que la soledad forzada de los presos los hac\u00eda caer en la desesperaci\u00f3n y la locura. \u00bfY c\u00f3mo deb\u00eda clasificarse a los presos? M\u00e1rmol estima que esta labor deb\u00eda confiarse a inspectores que tuvieran presentes tanto los delitos por los que hab\u00edan sido condenados como el car\u00e1cter de cada uno, para as\u00ed acertar en su decisi\u00f3n. Propone una distribuci\u00f3n en siete categor\u00edas: homicidas y grandes ladrones, rateros, obscenos, pendencieros y borrachos, traidores y perturbadores del orden p\u00fablico, deudores y tramposos y, finalmente, aquellos que han ofendido a la religi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero una de las principales claves del sistema propuesto por M\u00e1rmol consiste en evitar la ociosidad en la prisi\u00f3n, haciendo trabajar a los presos en tareas moderadas que les proporcionaran ocupaci\u00f3n, ingresos para contribuir a su decente manutenci\u00f3n y medios para afrontar la dif\u00edcil transici\u00f3n a la vida en libertad cuando cumplieran su encierro. La constituci\u00f3n de una Junta de Caridad era a su parecer, en tal sentido, un medio \u00fatil no s\u00f3lo para supervisar las condiciones de vida en la prisi\u00f3n, sino tambi\u00e9n para buscar labores para los presos y proporcionarles los materiales e instrumentos adecuados. No era partidario M\u00e1rmol, sin embargo, de los trabajos forzados en obras p\u00fablicas, porque expon\u00eda a los penados a la verg\u00fcenza de ser vistos y reconocidos por la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El autor del <em>Plan<\/em> defiende la necesidad de erradicar todo abuso en la prisi\u00f3n, as\u00ed como la de suprimir los castigos corporales infligidos a los reclusos. Propugna la implantaci\u00f3n de eficaces reglamentos de orden interno. La indisciplina no deb\u00eda ser sancionada con golpes, sino con el aislamiento, la oscuridad y la dieta, como suger\u00eda Bentham. Y de la misma manera que se deb\u00eda castigar al indisciplinado, se deb\u00eda recompensar a los obedientes y pac\u00edficos. M\u00e1rmol conf\u00eda no solo en el valor correccional del trabajo, sino tambi\u00e9n en el de la religi\u00f3n, por lo que estimaba que la pr\u00e1ctica de esta se deb\u00eda fomentar en las prisiones. Su concepci\u00f3n humanitaria de la prisi\u00f3n le lleva, finalmente, a preferir pecar por indulgencia que por dureza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque voluntarista y en buena medida ut\u00f3pico, el <em>Plan de prisiones<\/em> de Manuel Mar\u00eda del M\u00e1rmol constituye un exponente cualificado de las nuevas ideas y de los <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/miradas-extranjeras-sobre-el-proteccionismo-y-el-libre-comercio\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">proyectos de reforma<\/a> que la Ilustraci\u00f3n, primero, y el Liberalismo, despu\u00e9s, abrigaron en torno al concepto y la realidad de la prisi\u00f3n, tanto en Europa como en Am\u00e9rica, as\u00ed como del nuevo paradigma punitivo que se abr\u00eda decididamente paso y que respond\u00eda al proceso radical que se\u00f1al\u00f3 la transformaci\u00f3n filos\u00f3fica y jur\u00eddica trascendental de los s\u00fabditos en ciudadanos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autor: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/juan-jose-iglesias-rodriguez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Juan Jos\u00e9 Iglesias Rodr\u00edguez<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Fuentes<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lardiz\u00e1bal y Uribe, Manuel de, <em>Discursos sobre las penas contrah\u00eddo a las leyes criminales de Espa\u00f1a para facilitar su reforma<\/em>, Madrid, edici\u00f3n de 1828. En <a href=\"http:\/\/hdl.handle.net\/10651\/3000\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Repositorio Institucional de la Universidad de Oviedo<\/em><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manuel Mar\u00eda del M\u00e1rmol, <em>Plan para el arreglo de c\u00e1rceles y presidio correccional en Sevilla: se\u00f1alamiento de edificios proporcionados<\/em>, Sevilla, Imprenta Mayor, 1821. En <em><a href=\"http:\/\/www.bibliotecavirtualdeandalucia.es\/catalogo\/es\/consulta\/registro.do?id=1043342\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Biblioteca Virtual de Andaluc\u00eda<\/a>. <\/em><\/p>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">FRAILE, Pedro, <em>Un espacio para castigar. La c\u00e1rcel y la ciencia penitenciaria en Espa\u00f1a (siglos XVIII-XIX)<\/em>, Barcelona, Ediciones Serbal, 1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HERAS SANTOS, Jos\u00e9 Luis de las, <em>La justicia penal de los Austrias en la Corona de Castilla<\/em>, Salamanca, Universidad de Salamanca, 1994, pp. 265-290.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">IGLESIAS RODR\u00cdGUEZ, Juan Jos\u00e9, \u201cC\u00e1rceles gaditanas del Antiguo R\u00e9gimen: El Puerto de Santa Mar\u00eda y su entorno provincial\u201d, en <em>Revista de Historia de El Puerto<\/em>, 64, 2020, pp. 9-53.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">IGLESIAS RODR\u00cdGUEZ, Juan Jos\u00e9, \u201cHumanizar la prisi\u00f3n. El plan para el arreglo de las c\u00e1rceles de Sevilla de Manuel Mar\u00eda del M\u00e1rmol (1821)\u201d, en Gloria A. FRANCO RUBIO, Inmaculada ARIAS DE SAAVEDRA AL\u00cdAS y Ofelia REY CASTELAO (eds.), <em>El telar de la vida: tramas y urdimbres de lo cotidiano. Maneras de vivir en la Espa\u00f1a moderna<\/em>, Gij\u00f3n, Ediciones Trea, 2021, pp. 211-221.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">TORREMOCHA HERN\u00c1NDEZ, Margarita, <em>C\u00e1rcel de mujeres en el Antiguo R\u00e9gimen. Teor\u00eda y realidad penitenciaria de las galeras<\/em>, Madrid, Dykinson, 2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">TRINIDAD FERN\u00c1NDEZ, Pedro, \u201cLa reforma de las c\u00e1rceles en el siglo XIX: las c\u00e1rceles de Madrid\u201d, en <em>Estudios de Historia Social<\/em>, 22-23,1982, pp. 69-187.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">TRINIDAD FERN\u00c1NDEZ, Pedro, <em>La defensa de la sociedad. C\u00e1rcel y delincuencia en Espa\u00f1a (siglos XVIII-XIX)<\/em>, Madrid, Alianza Editorial, 1991.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-e009dcdb vp-id-Z1owKpa\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-966f350e\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Ca\u0301rcel_Real_de_Sevilla.png\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"996x602\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Ca\u0301rcel_Real_de_Sevilla.png\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"996x602\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Ca\u0301rcel_Real_de_Sevilla.png\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"996x602\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Fachada de la c\u00e1rcel real de Sevilla. Plano de Juan Navarro, 1714<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Fachada de la c\u00e1rcel real de Sevilla. Plano de Juan Navarro, 1714. Fuente: Wikipedia, Dominio p\u00fablico (https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/C%C3%A1rcel_Real_de_Sevilla#\/media\/Archivo:C%C3%A1rcel_Real_de_Sevilla.png)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Ca\u0301rcel_Real_de_Sevilla.png\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"996\" height=\"602\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Ca\u0301rcel_Real_de_Sevilla.png\" class=\"wp-image-2182\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Ca\u0301rcel_Real_de_Sevilla.png\" >Fachada de la c\u00e1rcel real de Sevilla. Plano de Juan Navarro, 1714<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-dc082c28\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Plan-para-el-arreglo-de-ca\u0301rceles-Ma\u0301rmol.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"921x1483\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Plan-para-el-arreglo-de-ca\u0301rceles-Ma\u0301rmol.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"921x1483\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Plan-para-el-arreglo-de-ca\u0301rceles-Ma\u0301rmol.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"921x1483\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Portada del plan de reforma de la c\u00e1rcel de Sevilla de Manuel Mar\u00eda del M\u00e1rmol, ejemplar custodiado en la Biblioteca de la Universidad de Sevilla<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Portada del plan de reforma de la c\u00e1rcel de Sevilla de Manuel Mar\u00eda del M\u00e1rmol, ejemplar custodiado en la Biblioteca de la Universidad de Sevilla. Fuente: Fundaci\u00f3n Universitaria San Pablo CEU (Madrid): http:\/\/hdl.handle.net\/10637\/3580<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Plan-para-el-arreglo-de-ca\u0301rceles-Ma\u0301rmol.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"921\" height=\"1483\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Plan-para-el-arreglo-de-ca\u0301rceles-Ma\u0301rmol.jpg\" class=\"wp-image-2183\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Plan-para-el-arreglo-de-ca\u0301rceles-Ma\u0301rmol.jpg\" >Portada del plan de reforma de la c\u00e1rcel de Sevilla de Manuel Mar\u00eda del M\u00e1rmol, ejemplar custodiado en la Biblioteca de la Universidad de Sevilla<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el plano jur\u00eddico, la Ilustraci\u00f3n trajo consigo una renovaci\u00f3n profunda de los conceptos en torno a la penalidad. 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