{"id":2165,"date":"2022-07-07T10:46:42","date_gmt":"2022-07-07T10:46:42","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=2165"},"modified":"2022-07-07T10:46:42","modified_gmt":"2022-07-07T10:46:42","slug":"el-rito-matrimonial-la-mujer-desposada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/el-rito-matrimonial-la-mujer-desposada\/","title":{"rendered":"El rito matrimonial: La mujer desposada"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de celebrarse el matrimonio como uni\u00f3n carnal entre hombre y mujer, las Partidas hab\u00edan previsto, y as\u00ed lo regulaban, que entre ambos contrayentes se celebrara el desposorio y en la\u00a0 pr\u00e1ctica as\u00ed se hizo en el Valle del Guadalquivir y sus aleda\u00f1os en los siglos modernos aunque tengamos pocos testimonios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como derivaci\u00f3n del consensus maritalis romano, el desposorio es seg\u00fan la ley I del t\u00edtulo I de la Partida IV, que a su vez segu\u00eda la tradici\u00f3n del derecho civil romano, \u201cel prometimiento que facen los homes por palabra quando quieren casarse\u201d, aunque no fuese precisa la presencia de uno de ellos para su efectividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desposorio o sponsio, derivaba del verbo spondeo que significaba prometer de donde a su vez deriva el nombre de sponsalia (esponsales) para indicar la promesa de matrimonio, y sponsus (esposo) y sponsa (esposa) para designar los futuros contrayentes, t\u00e9rminos que a\u00fan perduran en la actualidad. Los requisitos para firmar los desposorios eran los mismos que para el matrimonio, salvo que los esponsales o acuerdos para tomar esposa o esposo pod\u00edan contraerse entre ni\u00f1os, para los cuales Justiniano estableci\u00f3 la edad m\u00ednima de siete a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque los esponsales daban lugar a un v\u00ednculo m\u00e1s social y eclesi\u00e1stico que jur\u00eddico, sin embargo, de su celebraci\u00f3n o de su incumplimiento se derivaban algunas consecuencias jur\u00eddicas y econ\u00f3micas tambi\u00e9n contempladas en el derecho de Justiniano. En la pr\u00e1ctica todo el proceso del desposorio comenzaba con una negociaci\u00f3n entre las partes, ya fuese entre los padres o representantes legales de los dos contrayentes o entre un var\u00f3n pretendiente y los padres de la novia por voluntad de ambas partes o por acercamiento mediante un casamentero o una celestina, o entre los mismos novios cuando estos estaban emancipados y eran mayores de 25 a\u00f1os y la mujer era soltera o viuda y due\u00f1a de su patria potestad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando este trato verbal de casamiento o desposorio acababa en acuerdo, lo cual hac\u00eda del acto un verdadero matrimonio seg\u00fan los c\u00e1nones eclesi\u00e1sticos, se concretaba y se firmaba una escritura ante escribano p\u00fablico, previa a la celebraci\u00f3n del sacramento: el padre o los padres de la novia otorgaban al pretendiente una carta notarial llamada de distintas maneras- \u201ccapitulaci\u00f3n\u201d, de \u201cprometimiento\u201d, o de \u201cpromesa\u201d o de \u201cpromesa y dote\u201d- por la cual se compromet\u00edan una vez velados los novios ante el altar al pago de una dote, cuya escritura se har\u00eda despu\u00e9s del casamiento, y en caso de incumplimiento se penalizar\u00eda al otorgante que habr\u00eda de pagar al novio frustrado el doble de la cantidad prometida en dote, tal como estipulaba tambi\u00e9n el derecho romano cl\u00e1sico. El pretendiente, por su parte, y en la misma escritura notarial de compromiso promet\u00eda las arras, oblig\u00e1ndose a entregarlas una vez efectuado el matrimonio. Si la escritura era de capitulaci\u00f3n, ambos pretendientes por medio de sus padres promet\u00edan llevar al matrimonio una dote (la mujer) y un capital (el hombre) que se llevar\u00eda de nuevo ante notario una vez realizado el casamiento. El capital no era m\u00e1s que la dote masculina que sol\u00edan llevar cuando se hac\u00edan matrimonios entre iguales, es decir entre hijos de familias ricas y que sol\u00eda ser en t\u00e9rminos cuantitativos y econ\u00f3micos similar o igual a la dote femenina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos encontrado acuerdos prematrimoniales o desposorios en distintos lugares de Andaluc\u00eda, aunque sospechamos que hubo muchos al comienzo de la edad Moderna y disminuyeron con el paso del tiempo. No obstante las familias m\u00e1s ricas mantuvieron el ritual de las capitulaciones matrimoniales que es la f\u00f3rmula que adquiere entre ellas el desposorio. En diciembre de 1614 do\u00f1a Lucrecia Fantoni, viuda, y su hija de 17 a\u00f1os do\u00f1a Gema Federighi de una parte y don Antonio Mar\u00eda Bucarelli, de otra, firmaron una capitulaci\u00f3n y promesa de dote en la cual se establec\u00edan los plazos para el casamiento o boda, el tiempo de convivencia en casa de la novia tras el enlace, el compromiso de ayuda alimentaria del novio con relaci\u00f3n a su futura suegra y el valor de la dote que llevar\u00eda la novia y las arras que entregar\u00eda el novio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En muchas ocasiones el desposorio adquir\u00eda la forma notarial de promesa de dote, firmada entre las partes antes de que los novios fuesen velados y\u00a0 la hemos encontrado en muchos lugares de Andaluc\u00eda. Entre los protocolos notariales de Carmona nos sirve la que otorg\u00f3 el padre de la novia Bartolom\u00e9 Mart\u00edn Claros, vecino en los arrabales de la collaci\u00f3n de San Pedro, en 18 de octubre de 1515, cuyo tenor se iniciaba con un condicional que caracterizaba a estas escrituras:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>si nuestro se\u00f1or fuere servido que vos Matheo S\u00e1nchez Pacheco casardes con Leonor G\u00f3mez mi fija leg\u00edtima e fija de Elvira Gomez mi mujer difunta que Dios aya, por palabras de presente segund orden de la Sancta Madre Iglesia de Roma y ella con vos, de vos dar me obligo de vos cumplir e dar en casamiento e para su propio dote e caudal de la dicha Leonor G\u00f3mez mi fija, los bienes siguientes: una aran\u00e7ada de majuelo\u2026e medio horno de pan coser\u2026e m\u00e1s 5.000 mrs en atav\u00edo earreo de casa; los quales dichos bienes de susonombrados e decvlarados me obligo de vos dar luego como vos los dichos Matheo S\u00e1nchez y Leonor G\u00f3mez mi fija fu\u00e9redes casados e velados como dicho es por el d\u00eda de Santa Mar\u00eda de agosto primero que vendr\u00e1\u2026<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El acuerdo del desposorio o el desposorio mismo se escrituraba en otros lugares como \u201cconcierto y dote\u201d, pues aunque la dote no se entregar\u00eda hasta despu\u00e9s de celebrado el matrimonio, no era razonable separar ambos momentos del ritual matrimonial y volver por segunda vez al escribano para registrarla. Generalmente no sol\u00eda pasar mucho tiempo entre el desposorio y la boda. No obstante, los acuerdos entre los padres de los contrayentes -que participaban en el acuerdo- eran a veces m\u00e1s precisos y detallados que el que se acaba de reproducir. En julio de 1595 Gonzalo del Castillo y Marcos Vela, vecinos de Lebrija y progenitores de Antonio de Lugo y de Francisca Ben\u00edtez respectivamente, firmaban una escritura de \u201cconcierto y dote\u201d seg\u00fan la cual \u201centre nosotros est\u00e1 tratado y concertado de casar y velar en faz de la santa madre Iglesia por palabras de presente que hagan verdadero matrimonio a Antonio\u2026 y a Francisca\u2026, por tanto desde luego para cuando este matrimonio venga en efecto les mandamos de nuestros bienes propios\u2026 yo Gonzalo del Castillo la mitad de unas casas que tengo en esta villa en la calle del Romo y una vaca de color pintada vac\u00eda y un jumento de color blanco de edad de tres a\u00f1os y diecis\u00e9is fanegas de trigo en grano y en ropas de su vestir veinte ducados; e yo el dicho Marcos Vela dar\u00e9 a a la dicha mi hija un buey de carreta de los que yo tengo que se llama Capit\u00e1n y una vaca de vientre vac\u00eda y su ajuar de ropas y preseas de casa\u2026y m\u00e1s sus vestidos con que pueda servirse y salir a misa\u201d. Entre las estipulaciones del desposorio se a\u00f1ad\u00eda que podr\u00eda romperse el acuerdo si uno de los novios decid\u00eda entrar en religi\u00f3n o si se produjese un episodio de una gravedad moral escandalosa. Si una de las partes se saliera fuera del acuerdo sin causas justificadas que no fueran esas, los desobedientes pagar\u00edan una pena de cien ducados. Pero las promesas se pod\u00edan romper tambi\u00e9n de com\u00fan acuerdo entre los padres sin m\u00e1s motivos que la voluntad de los progenitores, verdaderos hacedores de la uni\u00f3n y de la desuni\u00f3n preconyugal. De manera que el desposorio quedaba sin valor. Eso fue lo que ocurri\u00f3 en la misma villa de Lebrija el 21 de abril de 1521cuando el trapero Diego Fern\u00e1ndez y su colega Alonso P\u00e9rez acudieron al notario para romper un concierto entre ambos, seguramente solo hecho de palabra sin presencia de escribano dos a\u00f1os antes, que \u201centre nos fue platicado e hablado en raz\u00f3n de un casamiento\u201d, entre Francisco y Juana sus respectivos hijos. Para evitar pleitos y sin que mediara penalizaci\u00f3n alguna la voluntad declarada de los padres era \u201cque el dicho casamiento no pase\u201d, pues en ese plazo de tiempo transcurrido entre el acuerdo y la ruptura, Alonso P\u00e9rez hab\u00eda casado a su hija Juana con otro pretendiente, de modo que se daban por libres y quitos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En conclusi\u00f3n, el desposorio, un ritual prematrimonial de origen romano, que aparece en las escrituras notariales bajo otras denominaciones (promesa, concierto, capitulaciones), se mantuvo vigente especialmente en la Andaluc\u00eda rural hasta el siglo XX. Como f\u00f3rmula oral o escrita expresaba un acuerdo matrimonial al que llegaban los padres para casar a sus hijos antes del acto sacramental y sin que la libre voluntad de los novios interviniese en la decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autor:<a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/francisco-nunez-roldan\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"> Francisco N\u00fa\u00f1ez Rold\u00e1n<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">NU\u00d1EZ ROLDAN, FRANCISCO, \u201cCompromiso matrimonial, dote y ajuar femenino en el Bajo Guadalquivir (1513-1556)\u201d, en <em>Archivo Hispalense<\/em>, 279-281, 2009, pp.127-139.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NU\u00d1EZ ROLDAN, FRANCISCO, \u201cLa mujer en el mundo rural hispalense del siglo XVI. Matrimonio, dote y capital\u201d, en <em>Actas del 14\u00ba encuentro provincial de investigadores locales. Mujeres que hacen historia (siglos XVI-XVIII),<\/em> Diputaci\u00f3n de Sevilla, 2019, pp. 135-158.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NU\u00d1EZ ROLDAN,FRANCISCO, \u201cLa dote de la mujer y la aportaci\u00f3n del hombre en la composici\u00f3n del capital familiar inicial. Un ejemplo en la Andaluc\u00eda rural de los siglos XVII y XVIII\u201d, en LOBO DE ARAUJO, Mar\u00eda Marta y ESTEVES, Alexandra<em>, Tomar estado: dotes e casamentos (s\u00e9culos XVI-XIX), <\/em>Braga, CITCEM, 2010, pp. 107-120.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NU\u00d1EZ ROLDAN, Francisco, \u201cTres familias florentinas en Sevilla: Federighi, Fantoni y Bucarelli (1570-1625)\u201d, en <em>Presencia italiana en Andaluc\u00eda, siglos XIV-XVII. Actas del III Coloquio Hispano-Italiano<\/em>, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas, 1989, pp. 23-50.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-09816fb3 vp-id-27WdBU\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-0f81dc99\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/ritomatrimonial1.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"3087x4226\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/ritomatrimonial1.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"3087x4226\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/ritomatrimonial1.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"3087x4226\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Jan van Eyck, El matrimonio Arnolfini, 1434. National Gallery, Londres<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Jan van Eyck, El matrimonio Arnolfini, 1434. National Gallery, Londres. Fuente: Wikipedia, dominio p\u00fablico (https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Retrato_de_Giovanni_Arnolfini_y_su_esposa#\/media\/Archivo:Van_Eyck_-_Arnolfini_Portrait.jpg)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/ritomatrimonial1.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3087\" height=\"4226\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/ritomatrimonial1.jpg\" class=\"wp-image-2166\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/ritomatrimonial1.jpg\" >Jan van Eyck, El matrimonio Arnolfini, 1434. 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