{"id":2082,"date":"2022-07-05T09:44:44","date_gmt":"2022-07-05T09:44:44","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=2082"},"modified":"2022-07-05T09:44:44","modified_gmt":"2022-07-05T09:44:44","slug":"desafios-a-la-moral-establecida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/desafios-a-la-moral-establecida\/","title":{"rendered":"Desaf\u00edos a la moral establecida"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia y el poder pol\u00edtico trataron de fiscalizar la conducta moral de la poblaci\u00f3n, como parte de un programa mucho m\u00e1s amplio de control social. Para lograrlo, no s\u00f3lo utilizaron la fuerza coercitiva de las leyes y los tribunales, sino que tambi\u00e9n intentaron introyectar estrictas normas en las conciencias de los s\u00fabditos, en un claro ejercicio de lo que Bordieu denomin\u00f3 \u201cviolencia simb\u00f3lica\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sexualidad se convirti\u00f3 de este modo en asunto central de los manuales de confesores. Se trataba de una sexualidad orientada exclusivamente hacia la procreaci\u00f3n dentro del matrimonio y que condenaba como lujuriosa cualquier otra manifestaci\u00f3n f\u00edsica de los afectos o los apetitos. El poder pol\u00edtico insisti\u00f3 por la v\u00eda represiva en la salvaguarda de una decencia y una moralidad que se entend\u00edan como un fundamento b\u00e1sico del orden social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cualquier acci\u00f3n que se saliera de ese estrecho marco moral era vista y tratada como una conducta desviada y, en consecuencia, no s\u00f3lo censurable, sino tambi\u00e9n sancionable en el \u00e1mbito judicial y en el espiritual. Pero no s\u00f3lo jueces y cl\u00e9rigos velaban por la moral. Las normas tambi\u00e9n se instrumentaron a trav\u00e9s de las autorregulaciones comunitarias, en medio de una sociedad que practic\u00f3 reciamente la autocontenci\u00f3n y que se mostraba fuertemente impregnada de valores transpersonales como la honra y el <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/las-mujeres-y-el-honor\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">honor<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, no podemos pensar en t\u00e9rminos de un cuerpo social enteramente sujeto a esta clase de imperativos. Las transgresiones eran frecuentes y en ellas podemos reconocer tambi\u00e9n formas, activas y pasivas, de resistencia. Los individuos de ambos sexos, sobre todo j\u00f3venes, intentaban burlar las prohibiciones y hallar espacios de encuentro y sociabilidad. Las fiestas propiciaban oportunidades de acercamiento, de ah\u00ed que fuesen objeto de vigilancia, aunque tambi\u00e9n de una relativa tolerancia, en un contexto en el que se combinaban el recelo hacia lo popular con la permanente negociaci\u00f3n de las realidades cotidianas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, por ejemplo, en Isla Mayor fue prohibida una romer\u00eda a la ermita de Nuestra Se\u00f1ora de Gu\u00eda por los des\u00f3rdenes que produc\u00eda, al celebrarse en descampado y con mucha concurrencia de gente. Las fiestas de Carnaval tambi\u00e9n ven\u00edan acompa\u00f1adas de excesos. De este modo, se llegaron a prohibir, entre otras manifestaciones, los juegos de columpios, ya que propiciaban la promiscuidad de uno y otro sexo. Un caso curioso encontramos en Puerto Real, donde en 1732 unas j\u00f3venes fingieron el velatorio de un ni\u00f1o muerto para encubrir un encuentro nocturno en el que participaron, \u201ccon festejo de m\u00fasica y baile\u201d, personas de ambos sexos, y que acab\u00f3 con varios detenidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las prescripciones de la moral familiar y sexual fueron a menudo burladas. En los archivos se documentan numerosos casos de adulterio. Cuando eran descubiertos, frente a la deformada imagen literaria de la reparaci\u00f3n del honor por la sangre, encontramos el recurso a la justicia o a la composici\u00f3n extrajudicial privada. En los primeros siglos modernos menudean los llamados <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/violencia-conyugal-a-traves-de-las-cartas-notariales-de-perdon\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u201cperdones de cuernos\u201d<\/a> en los protocolos de los notarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1613 lleg\u00f3 a o\u00eddos de la justicia de Chipiona que Juan de Palacios \u201cest\u00e1 p\u00fablicamente aman\u00e7ebado con una mujer casada, y del dicho delito ay grande esc\u00e1ndalo e murmuraci\u00f3n entre los vecinos\u201d. Apercibido, Palacios reincidi\u00f3 y fue conminado a corregir su conducta, bajo amenaza de condena a dos a\u00f1os de galeras y una fuerte multa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1763, Fernando Moreno del Real, vecino de la villa de Espera, descubri\u00f3 que su mujer recib\u00eda en su ausencia a otro hombre. Un d\u00eda que regres\u00f3 pronto a casa la sorprendi\u00f3 \u201cturbada y sobresaltada con lo inesperado de su venida\u201d, lo que le hizo sospechar. Irrumpi\u00f3 entonces en la alcoba y encontr\u00f3 al otro \u201coculto entre la cama y un arca\u201d. Siendo evidente la deshonra, el esposo burlado opt\u00f3 por marcharse y no volver hasta pasado un tiempo, hallando que la mujer hab\u00eda huido y se hab\u00eda refugiado en casa de sus padres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los religiosos, que tanto celaban por la moral, tampoco escaparon a la tentaci\u00f3n de la carne. Francisco N\u00fa\u00f1ez documenta ejemplos de cl\u00e9rigos lujuriosos en la Sevilla del Siglo de Oro. Tiempo despu\u00e9s, encontramos el caso de Rosal\u00eda Borrero, vecina de Umbrete, quien cada d\u00eda, entre las diez y las doce de la noche, cuando su marido ya estaba acostado, daba entrada oculta en su casa a Eustaquio Salado, cl\u00e9rigo subdi\u00e1cono. Ambos se encerraban en una sala sin luz y comet\u00edan en la oscuridad \u201ctorpes e indecentes llanezas\u201d, lo que, una vez sabido por el marido, lo resolvi\u00f3 a pedir el divorcio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fueron tambi\u00e9n muy frecuentes las relaciones extramaritales no adulterinas, que la Iglesia tachaba de simple fornicaci\u00f3n. Cuando de la relaci\u00f3n se segu\u00eda la p\u00e9rdida de la virginidad de la mujer, se consideraba un delito de estupro. A menudo, solteras o viudas alegaban que hab\u00edan consentido mantener relaciones carnales bajo palabra de casamiento incumplida por el var\u00f3n, lo que les val\u00eda para reclamarle responsabilidades. As\u00ed, en 1712, Sebasti\u00e1n Guti\u00e9rrez, mozo soltero, fue condenado a un a\u00f1o de destierro porque hab\u00eda incumplido la palabra de casamiento que hab\u00eda dado a su prima viuda, Francisca Guti\u00e9rrez, bajo la cual esta hab\u00eda consentido una relaci\u00f3n de la que hab\u00eda nacido un ni\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las relaciones homosexuales no s\u00f3lo estaban prohibidas, sino tambi\u00e9n duramente castigadas con la muerte en la hoguera. El jesuita padre Le\u00f3n da testimonio en sus memorias de diversos sodomitas ejecutados en Sevilla a fines del XVI y comienzos del XVII. Ello no inhibi\u00f3 la pr\u00e1ctica de la homosexualidad. Entre los tripulantes de los barcos de la <a href=\"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/la-carrera-de-indias\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Carrera de Indias<\/a>, confinados en sus naves durante meses de larga traves\u00eda, se detectaron numerosos casos, seg\u00fan Pablo Emilio P\u00e9rez-Malla\u00edna. Tambi\u00e9n hubo cl\u00e9rigos sodomitas. N\u00fa\u00f1ez Rold\u00e1n reconstruye con detalle el proceso por el pecado nefando del obispo de Salamina. El propio padre Le\u00f3n se refiere a ciertos doctos eclesi\u00e1sticos \u201cque tra\u00edan vestidos a las mil maravillas a algunos mancebitos bonitillos de rostro y los regalaban como cuerpos de reyes\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muy sonado en la Sevilla de fines del siglo XVI fue el caso de don Alonso T\u00e9llez Gir\u00f3n, un noble tambi\u00e9n acusado y condenado por pr\u00e1cticas homosexuales. En los <em>Sucesos de Sevilla<\/em> publicados por Francisco de Ari\u00f1o se recogen estos acontecimientos, que tuvieron lugar en 1597 y que recientemente ha evocado de nuevo Juan Cartaya Ba\u00f1os en un interesante art\u00edculo. Era don Alonso T\u00e9llez Gir\u00f3n alguacil mayor de Sevilla, caballero de la orden de Calatrava e hijo natural de don Juan T\u00e9llez Gir\u00f3n, IV conde de Ure\u00f1a y de una dama soltera de Osuna, Leonor de Espinosa. Tuvo la desgracia este personaje de contrariar al patriarca Juan de Ribera, arzobispo y virrey de Valencia, a causa de una minucia, pues \u00e9ste se encaprich\u00f3 de unas colgaduras de terciopelo que hab\u00edan sido de los duques de Osuna y que don Juan T\u00e9llez Gir\u00f3n no le quiso dar, sac\u00e1ndolas a p\u00fablica almoneda. Ello le acarre\u00f3 graves acusaciones de malversaci\u00f3n por parte de Juan de Ribera, a las que el patriarca a\u00f1adi\u00f3 los rumores que circulaban por Sevilla de que T\u00e9llez Gir\u00f3n hab\u00eda envenenado a su mujer para quedarse con un jugoso mayorazgo que \u00e9sta hab\u00eda heredado y que, adem\u00e1s, el bastardo del duque de Osuna frecuentaba los ambientes homosexuales clandestinos de la capital hispalense, que se refugiaban en la solitaria Huerta del Rey, vecina al convento dominico de Portaceli.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un alcalde del crimen de la Chanciller\u00eda de Granada, el licenciado Mart\u00edn de Peredo Velarde, fue comisionado por el Consejo de Castilla para averiguar estos delitos. T\u00e9llez Gir\u00f3n march\u00f3 de inmediato a Madrid para buscar valedores y defenderse, pero mientras tanto el juez prendi\u00f3 al mayordomo y a otros criados del alguacil mayor sevillano y \u201capret\u00e1ndoles el juez (\u2026) vinieron a confesar que Don Alonso era puto y hizo brava informaci\u00f3n el juez sobre ello\u201d. Gir\u00f3n fue apresado y conducido con grilletes a Sevilla. Sali\u00f3 en su defensa el nuncio, alegando el fuero eclesi\u00e1stico que le correspond\u00eda a Gir\u00f3n por ser caballero de h\u00e1bito, pero de nada le vali\u00f3. El juez de la causa le sac\u00f3 al desdichado alguacil una terrible confesi\u00f3n con ardides y enga\u00f1os: envi\u00f3 al verdugo a la celda de Gir\u00f3n cargado de maderas y cordeles y le notific\u00f3 que el rey hab\u00eda ordenado que se le diese garrote ocultamente para evitar esc\u00e1ndalos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Horrorizado, Gir\u00f3n pidi\u00f3 el sacramento de la confesi\u00f3n, acudiendo entonces un dominico, \u201cel cual persuadi\u00f3 a D. Alonso de que confesase su crimen; y creyendo \u00e9ste que era irremediable su muerte, no s\u00f3lo confes\u00f3 haber muerto \u00e1 su mujer, sino tambi\u00e9n que siendo muchacho, asistiendo en N\u00e1poles a su t\u00edo el gran Virrey, Duque de Alcal\u00e1, se hab\u00eda juntado carnalmente con un hombre\u201d. Durante la incoaci\u00f3n de la causa, adem\u00e1s, varios testigos declararon que Gir\u00f3n hab\u00eda continuado con tales pr\u00e1cticas a su regreso a Espa\u00f1a, sirvi\u00e9ndose para ello de sus pajes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El dominico, salt\u00e1ndose a la torera el secreto de confesi\u00f3n, dio cuenta inmediata al juez de estas palabras, tras lo cual se retir\u00f3 el verdugo enviado supuestamente para la ejecuci\u00f3n secreta del reo. \u00c9ste fue posteriormente condenado a una muerte infamante, pues la sentencia incluy\u00f3 la prohibici\u00f3n a que subiera al pat\u00edbulo llevando el h\u00e1bito de la orden de Calatrava:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2026 y como la oy\u00f3 el Don Alonso Gir\u00f3n era lastima vello que se mesaba las barbas y se echaba en el suelo, porque aunque sab\u00eda que iba a morir, no entendi\u00f3 que hab\u00eda de morir tan disfamadamente (\u2026) y ningun caballero hubo que de pesar saliese de su casa en todo aqu\u00e9l d\u00eda: y en martes 29 de abril de 1597 a\u00f1os lo sacaron caballero en una mula, cubierto de luto, y a un criado suyo con \u00e9l y los quemaron, que fue la mayor l\u00e1stima del mundo y hobo muchas revueltas y entredicho, y ces\u00f3 el Oficio divino\u2026<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La homosexualidad femenina permanece, sin embargo, invisibilizada. Lo mismo ocurre con la masturbaci\u00f3n, otra pr\u00e1ctica considerada inmoral. El franciscano Jos\u00e9 Gavarri aseguraba haber confesado a m\u00e1s de cinco mil mujeres que hab\u00edan practicado tocamientos il\u00edcitos. El pecado solitario apenas ha dejado rastro en la documentaci\u00f3n. Sin embargo, el cabrero Juan de Espartinas fue acusado en 1629 por un zagal de haberle dicho un d\u00eda: \u201c\u00bfQuieres que me haga la pu\u00f1eta y echar\u00e9 leche?\u201d. A lo que expl\u00edcitamente a\u00f1adi\u00f3: \u201cy as\u00ed (\u2026) la hizo y ech\u00f3 leche por su miembro\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este personaje aparece tambi\u00e9n relacionado con la transgresi\u00f3n tenida como m\u00e1s grave entre las consideradas <em>contra natura<\/em>: el bestialismo o relaci\u00f3n sexual con animales. En efecto, Espartinas, en presencia de otro cabrero y del referido zagal, apart\u00f3 presuntamente una cabra del reba\u00f1o y luego \u201cse abraz\u00f3 con la dicha cabra y tuvo con ella exceso carnal con su miembro\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Semejante acusaci\u00f3n se hizo tambi\u00e9n en 1655 contra un moro llamado Mahamet, a quien un hortelano sorprendi\u00f3 cometiendo pecado de bestialidad con una burra. El desdichado neg\u00f3 el cargo, pero m\u00e1s tarde lo confes\u00f3 bajo tormento (pas\u00f3 de la burra al potro) y fue condenado a sufrir garrote y a que luego su cad\u00e1ver fuera quemado junto al animal hasta quedar ambos reducidos a cenizas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autor: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/juan-jose-iglesias-rodriguez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Juan Jos\u00e9 Iglesias Rodr\u00edguez<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">CARTAYA BA\u00d1OS, Juan, \u201cEl dram\u00e1tico fin de Don Alonso T\u00e9llez Gir\u00f3n, o las desventuras del licenciado Peredo Velarde: un sonado suceso en la Sevilla del siglo XVI\u201d, en <em>Cuadernos de Ayala<\/em>, 51, 2014, pp. 17-21.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">IGLESIAS RODR\u00cdGUEZ, Juan Jos\u00e9, \u201cTensiones y rupturas: conflictividad, violencia y criminalidad en la Edad Moderna\u201d, en IGLESIAS RODR\u00cdGUEZ, Juan Jos\u00e9 (ed.), <em>La violencia en la historia: an\u00e1lisis del pasado y perspectiva sobre el mundo actual<\/em>, Huelva, Universidad de Huelva, 2012, pp. 41-91.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">N\u00da\u00d1EZ ROLD\u00c1N, Francisco, <em>La vida cotidiana en la Sevilla del Siglo de Oro<\/em>, Madrid, S\u00edlex, 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">N\u00da\u00d1EZ ROLD\u00c1N, Francisco, <em>El pecado nefando del obispo de Salamina. Un hombre sin concierto en la corte de Felipe II<\/em>, Sevilla, Universidad de Sevilla, 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P\u00c9REZ-MALLA\u00cdNA, Pablo Emilio, <em>Los hombres del Oc\u00e9ano. Vida cotidiana de los tripulantes de las flotas de Indias. Siglo XVI<\/em>, Sevilla, Diputaci\u00f3n de Sevilla, 2021.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-945cf8a2 vp-id-1Q5bgP\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-0ea40e83\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/desafios_moral_1.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"548x778\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/desafios_moral_1.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"548x778\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/desafios_moral_1.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"548x778\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">\u201cBien tirada est\u00e1\u201d, por Francisco de Goya, serie Los Caprichos<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">\u201cBien tirada est\u00e1\u201d, por Francisco de Goya, serie Los Caprichos. Fuente: Wikipedia, Dominio p\u00fablico (https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Bien_tirada_est%C3%A1#\/media\/Archivo:Bien_tirada_est%C3%A1.jpg)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/desafios_moral_1.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"548\" height=\"778\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/desafios_moral_1.jpg\" class=\"wp-image-2081\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/desafios_moral_1.jpg\" >\u201cBien tirada est\u00e1\u201d, por Francisco de Goya, serie Los Caprichos<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Iglesia y el poder pol\u00edtico trataron de fiscalizar la conducta moral de la poblaci\u00f3n, como parte de un programa mucho m\u00e1s amplio de control social. 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