{"id":2079,"date":"2022-07-05T09:17:29","date_gmt":"2022-07-05T09:17:29","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=2079"},"modified":"2022-07-05T09:17:29","modified_gmt":"2022-07-05T09:17:29","slug":"resistencia-frente-al-control-patriarcal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/resistencia-frente-al-control-patriarcal\/","title":{"rendered":"Resistencia frente al control patriarcal"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La sociedad moderna era una sociedad de tipo patriarcal. La superioridad de los varones sobre las mujeres era una idea asumida que se sustentaba en la vieja filosof\u00eda aristot\u00e9lica y en las interpretaciones que sobre ella hab\u00eda llevado a cabo la escol\u00e1stica medieval. La sumisi\u00f3n femenina, como escribe Javier S\u00e1nchez-Cid, era el sustento patriarcal sobre el que descansaba la construcci\u00f3n ideol\u00f3gica de aquella sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u00e1mbito familiar, el control patriarcal se manifestaba no s\u00f3lo en la sumisi\u00f3n de la mujer al marido, justificada por la Iglesia y reforzada por la ley, sino tambi\u00e9n en la obediencia debida al padre por los hijos, incluso a la hora de decidir con qui\u00e9n hab\u00edan de casarse, en la prolongaci\u00f3n de la minor\u00eda de edad hasta los veinticinco a\u00f1os y en la subordinaci\u00f3n de los empleados y sirvientes a la autoridad del patr\u00f3n. El patriarcado lleg\u00f3 a ser de esta forma uno de los pilares fundamentales de la organizaci\u00f3n del edificio social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <em>pater familias<\/em> personalizaba el principio y la imagen de la autoridad dom\u00e9stica, al tiempo que era el principal garante de la defensa de la moralidad y el <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/las-mujeres-y-el-honor\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">honor<\/a> familiar, funci\u00f3n en la que colaboraban el resto de los varones adultos de la familia o el linaje. El marido estaba legitimado para corregir, incluso con <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/violencia-contra-la-mujer\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">castigos<\/a> f\u00edsicos moderados, a la esposa insumisa, los hijos d\u00edscolos o los criados desobedientes. Tambi\u00e9n se consideraba justificada -e incluso obligada- la reacci\u00f3n contra cualquier ofensa a la honra de la mujer o las hijas, aunque el poder consigui\u00f3 reconducir progresivamente los actos de reparaci\u00f3n privada hacia el efectivo ejercicio del monopolio de la justicia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a la autoridad del marido y del padre, sin embargo, se activaron resistencias. Los expedientes de separaci\u00f3n y divorcio de los tribunales eclesi\u00e1sticos est\u00e1n llenos de denuncias de mujeres contra la violencia de trato de sus maridos. Tampoco faltan ejemplos de reafirmaci\u00f3n y <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/mujeres-rebeldes-el-matrimonio-sin-consentimiento-paterno\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">rebeld\u00eda de mujeres<\/a> frente a sus c\u00f3nyuges. As\u00ed, por ejemplo, en 1763 don Joseph Garc\u00eda de la Banda, vecino y veinticuatro de Sevilla, denunciaba a su mujer, do\u00f1a Ana Ram\u00edrez, porque \u00e9sta, a los pocos meses de casarse,<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>empez\u00f3 a usar un genio tan incorregible y temerario en su conducta, tan tenaz en sus dict\u00e1menes, tan pagado de amor propio y tan enteramente insufrible como que en todo se manifest\u00f3 contraria a conservar aquella paz y uni\u00f3n correspondiente a los consortes\u2026<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Do\u00f1a Ana manifestaba abierta aversi\u00f3n a su marido, le hablaba con aspereza y lo injuriaba ante propios y extra\u00f1os, se fug\u00f3 de su casa tan s\u00f3lo ocho meses despu\u00e9s del matrimonio, \u201cdando grand\u00edsima nota en la vecindad\u201d, y -lo que era peor- sal\u00eda a la calle sola, sin la anuencia del esposo, vestida de forma indecente, \u201ccomo que iba con mantilla\u201d, profiriendo que era su \u00e1nimo separarse de su sufrido c\u00f3nyuge. Toda una indomable personalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este tipo de resistencias no s\u00f3lo se ejercieron dentro de las relaciones bendecidas por la instituci\u00f3n del matrimonio, sino tambi\u00e9n en las <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/matrimonios-secretos-y-matrimonios-clandestinos-en-la-andalucia-moderna\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">relaciones amorosas libres<\/a> (y, por tanto, pecaminosas). Veamos el siguiente curioso caso, en el que los protagonistas son un cl\u00e9rigo y su amante. En 1636 se promovi\u00f3 ante la justicia eclesi\u00e1stica sevillana un pleito contra el presb\u00edtero Jer\u00f3nimo de \u00c1vila por estar amancebado y en pecado p\u00fablico desde hac\u00eda m\u00e1s de diez a\u00f1os con do\u00f1a Mar\u00eda de Vargas, residente en Sevilla, pero natural de la villa de Utrera. La testigo Catalina de San Jos\u00e9, viuda vecina de la Magdalena, declar\u00f3 bajo juramento que<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>un dia bino la susodicha [Mar\u00eda de Vargas] a berle [al cl\u00e9rigo] y a llevarselo de la dicha casa desta testigo como lo hizo y asi como la dicha Maria de Bargas bido al dicho Jeronimo de Avila embistio a el y le dijo que era mal clerigo porque sabiendo las obligaciones que la tenia lo hacia tan mal y que tratase de vestirse que no se avia de quedar en aquella casa y esto dandole muchas patadas asiendole las barbas hasta que se lo llevo y quando le daba la dicha Maria las patadas le decia [\u00e9l] que lo dexase que era mui puta y [ella] le respondio que jamas lo avia sido si no era de \u00e9l dando mucho escandalo y murmuraci\u00f3n no solo en la casa donde vivia sino en toda la calle y oy actualmente esta haciendo vida maridable y tienen dos hijos que el uno se llama Jeronimo y el otro Cristoval\u2026<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una violenta escena y una borrascosa relaci\u00f3n, como se ha visto, que acab\u00f3 sin embargo felizmente, incluso con convivencia marital y descendencia por partida doble, a pesar de la condici\u00f3n de cl\u00e9rigo del tal Jer\u00f3nimo de \u00c1vila.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra vertiente de las resistencias frente al patriarcado la rastremos en las relaciones entre padres e hijos. La autoridad paterna llegaba al extremo de poder determinar el matrimonio de los hijos -y, sobre todo, el de las hijas- y, por tanto, de prohibir las relaciones con los pretendientes que no se consideraban adecuados. La Iglesia, aunque sosten\u00eda la libertad para contraer matrimonio, prescrib\u00eda tambi\u00e9n el respeto y la obediencia a los padres y consideraba pecado mortal no aceptar por mujer o marido al c\u00f3nyuge elegido por el padre. Las resistencias frente a esta faceta del orden patriarcal pod\u00edan acarrear tr\u00e1gicas consecuencias. Como ejemplo, v\u00e9ase este novelesco episodio, propio de <em>Romeo y Julieta<\/em>, acaecido en Marchena en 1523. El 28 de noviembre de aquel a\u00f1o, Juan de Escobar, hijo del regidor Pedro \u00c1lvarez de Becerril,<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>con poco temor de Dios e de la justi\u00e7ia, con escalas e aparexo que para ello llev\u00f3, escal\u00f3 el muro e fortaleza del castillo del lugar de Paradas (\u2026) e por fuerza o con palabras, o temores, o ynduzimientos sac\u00f3 del dicho castillo a Catalina de Escobar, donzella onesta, hixa de Bartolome Escobar, alcayde del dicho castillo (\u2026) e la llev\u00f3 donde bien le estuvo (\u2026) usando con ella a su voluntad, siendo como es su prima hermana\u2026<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los j\u00f3venes, que hac\u00eda alg\u00fan tiempo \u201cse concertaban e contrataban de amores\u201d, es decir, que estaban enamorados, huyeron juntos, manteniendo cohabitaci\u00f3n y trato carnal en la casa de una c\u00f3mplice de su fuga que viv\u00eda en la Puebla de Cazalla. Acumularon as\u00ed a los delitos de rapto y estupro el de incesto, a causa de su cercano parentesco. Perseguidos en primera instancia por un hermano de ella y luego por la justicia, fueron encontrados, apresados y juzgados. Juan de Escobar, aunque seg\u00fan derecho le correspond\u00eda la pena de muerte, fue condenado a que le fuese cortado un pie y a sufrir destierro vitalicio. Catalina de Escobar fue condenada, por su parte, a perder la mitad de sus bienes y a ser encerrada en un monasterio de monjas. Pagaron, pues, un alto precio por su amor y por desafiar el orden patriarcal establecido, aunque en el momento de procederse a cumplir la sentencia contra el joven se produjeron resistencias populares que impidieron que aqu\u00e9lla se consumara: no compareci\u00f3 cirujano, el barbero del pueblo llamado para sustituirle se neg\u00f3 a cortarle el pie al chico y los muchos concurrentes se opusieron tambi\u00e9n a la ejecuci\u00f3n de la cruel sentencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez casada, la mujer deb\u00eda permanecer de por vida bajo el dominio del marido. Pasaba as\u00ed sin soluci\u00f3n de continuidad de la autoridad del padre a la del esposo. La posibilidad de separarse para rehacer su vida con otro hombre era nula, aun en el caso de que la Iglesia, bajo cuya jurisdicci\u00f3n estaba la instituci\u00f3n del matrimonio, concediera el divorcio. La \u00fanica posibilidad de resistir a este designio era la fuga del domicilio conyugal, perseguida por la justicia y penada como un grave delito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este fue el caso de Catalina Su\u00e1rez, casada con un administrador del impuesto de Millones, quien en 1664 huy\u00f3 con su amante, Rodrigo Narv\u00e1ez, criado de su marido, a quien robaron toda su ropa de vestir y quinientos cincuenta reales de vell\u00f3n que guardaba en una caja que descerrajaron. Con la ayuda de un c\u00f3mplice que les proporcion\u00f3 unos caballos, se fueron a Jerez de la Frontera, y de all\u00ed a Sanl\u00facar de Barrameda, para despu\u00e9s pasar a Almonte y finalmente ir a Sevilla. Tras ser denunciados por el marido, se hicieron diligencias de b\u00fasqueda en dos ventorrillos de Valencina por donde hab\u00edan pasado y, finalmente, la mujer fue prendida en Sevilla. Aleg\u00f3 a su favor que hab\u00eda sido raptada violentamente por Narv\u00e1ez y que hab\u00eda sufrido amenazas de muerte por parte de este. Remitida a la c\u00e1rcel p\u00fablica de Puerto Real, finalmente su marido pidi\u00f3 que se la entregaran y se apart\u00f3 de la querella, prometiendo que respetar\u00eda su vida y que no le infligir\u00eda da\u00f1o alguno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las mujeres casadas protagonizaron tambi\u00e9n actitudes de resistencia ante las amenazas y coacciones de sus maridos para disponer a su antojo de ellas y de sus bienes. En 1571, Francisca Su\u00e1rez huy\u00f3 de su casa en Sevilla y se refugi\u00f3 en un emparedamiento de mujeres porque su marido le inflig\u00eda \u201cmuy malos tratamientos y me trat\u00e1bades muy \u00e1speramente y me quisisteis matar y de miedo que no me mat\u00e1sedes me sal\u00ed de vuestra casa\u2026\u201d. En 1751, Florentina Montanaro, esposa de un rico comerciante portuense, Agust\u00edn Ram\u00edrez Ortu\u00f1o, se resolvi\u00f3 a protestar un poder que otorg\u00f3 para que \u00e9ste dispusiera de la mitad de los bienes gananciales que a ella le correspond\u00edan, y que firm\u00f3 \u201cviolentada a instancias y persuasiones del enunciado (\u2026) su marido, al que no puede resistir por (\u2026) su genio violento y dominante\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ocasiones, el destino elegido por los padres para sus hijas no fue el matrimonio, sino el claustro. Esta decisi\u00f3n no siempre fue recibida con agrado por las afectadas, algunas de las cuales llegaron a protagonizar actitudes de resistencia. Es el caso, por ejemplo, de do\u00f1a Mar\u00eda de Eraso. Destinada a un convento de \u00c9cija, en 1640 gan\u00f3 una demanda de nulidad de votos. Sin embargo, su familia no le permit\u00eda que abandonara el claustro, donde pasaba angustias y penalidades. Cuando finalmente logr\u00f3 salir, su hermano y otros caballeros juraron que \u201ccomo hay cielo, ha de volver al convento\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autor: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/juan-jose-iglesias-rodriguez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Juan Jos\u00e9 Iglesias Rodr\u00edguez<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">CANDAU CHAC\u00d3N, Mar\u00eda Luisa, <em>Entre procesos y pleitos. Hombres y mujeres ante la justicia en la Edad Moderna (Arzobispado de Sevilla, siglos XVII y XVIII)<\/em>, Sevilla, Universidad de Sevilla, 2020.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FARGAS PE\u00d1ARROCHA, Adela, \u201cObedecer y resistir: antidisciplinas cotidianas frente a la autoridad patriarcal en la Edad Moderna\u201d, en PE\u00d1A D\u00cdAZ, Manuel (coord.), <em>La vida cotidiana en el mundo hisp\u00e1nico (siglos XVI-XVIII)<\/em>, Madrid, Abada, 2012, pp. 119-136.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">IGLESIAS RODR\u00cdGUEZ, Juan Jos\u00e9, \u201cConflictos y resistencias femeninas. Mujeres y justicia en la Espa\u00f1a moderna\u201d, en TORREMOCHA HERN\u00c1NDEZ, Margarita y CORADA ALONSO, Alberto (eds.), <em>La mujer en la balanza de la justicia (Castilla y Portugal, siglos XVII y XVIII)<\/em>, Valladolid, Castilla Ediciones, 2017, pp. 13-50.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MANTEC\u00d3N MOVELL\u00c1N, Tom\u00e1s A., TORRES ARCE, Marina Y TRUCHUELO GARC\u00cdA, Susana (coords.), <em>Dimensiones del conflicto: resistencia, violencia y polic\u00eda en el mundo urbano<\/em>, Santander, Universidad de Cantabria, 2020.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PE\u00d1A D\u00cdAZ, Manuel, <em>Historias cotidianas: resistencias y tolerancias en Andaluc\u00eda (siglos XVI-XVIII)<\/em>, Granada, Comares, 2019.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-71b3bff5 vp-id-2wWJeg\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-f0e0aae8\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/459px-Mujer_maltratada_con_un_basto\u0301n_Goya.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"459x599\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/459px-Mujer_maltratada_con_un_basto\u0301n_Goya.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"459x599\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/459px-Mujer_maltratada_con_un_basto\u0301n_Goya.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"459x599\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Mujer maltratada con un bast\u00f3n, por Francisco de Goya<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Mujer maltratada con un bast\u00f3n, por Francisco de Goya. Fuente: Wikipedia, Dominio p\u00fablico (https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Archivo:Mujer_maltratada_con_un_bast%C3%B3n_%28Goya%29.jpg)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/459px-Mujer_maltratada_con_un_basto\u0301n_Goya.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"459\" height=\"599\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/459px-Mujer_maltratada_con_un_basto\u0301n_Goya.jpg\" class=\"wp-image-2078\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/459px-Mujer_maltratada_con_un_basto\u0301n_Goya.jpg\" >Mujer maltratada con un bast\u00f3n, por Francisco de Goya<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La sociedad moderna era una sociedad de tipo patriarcal. La superioridad de los varones sobre las mujeres era una idea asumida que se sustentaba en la vieja filosof\u00eda aristot\u00e9lica y en las interpretaciones que sobre ella hab\u00eda llevado a cabo la escol\u00e1stica medieval. La sumisi\u00f3n femenina, como escribe Javier S\u00e1nchez-Cid, era el sustento patriarcal sobre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2078,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[],"footnotes":""},"categories":[167,3],"tags":[79],"class_list":["post-2079","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conflictividad","category-sociedad","tag-juan-jose-iglesias-rodriguez","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2079","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2079"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2079\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2080,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2079\/revisions\/2080"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2078"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2079"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2079"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2079"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}