{"id":2074,"date":"2022-07-05T08:51:50","date_gmt":"2022-07-05T08:51:50","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=2074"},"modified":"2022-07-05T08:53:27","modified_gmt":"2022-07-05T08:53:27","slug":"hampa-y-sociedad-el-mito-de-la-garduna-de-sevilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/hampa-y-sociedad-el-mito-de-la-garduna-de-sevilla\/","title":{"rendered":"Hampa y sociedad: el mito de la Gardu\u00f1a de Sevilla"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Sevilla sufri\u00f3 una importante dislocaci\u00f3n social en el siglo XVI. La ciudad pas\u00f3 de unos 40.000 habitantes a 120.000, quiz\u00e1s 150.000. Este fuerte incremento poblacional deriv\u00f3 de que <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/sevilla-puerto-y-puerta-de-indias\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sevilla<\/a> fue designada como la capital del comercio colonial americano. Las riquezas procedentes de Indias flexibilizaron las fronteras sociales. La extraordinaria movilidad social fue una consecuencia de esta situaci\u00f3n, as\u00ed como la polarizaci\u00f3n de la sociedad entre ricos y pobres y los agudos contrastes entre la abundancia y la miseria. Las corrientes de inmigraci\u00f3n que afluyeron a la ciudad determinaron la presencia de una gran diversidad de gentes de toda procedencia. Sevilla se convirti\u00f3 en la gran Babilonia de Espa\u00f1a. No todos encontraron en ella acomodo: el desarraigo se hizo presente en una ciudad de oportunidades. La complejidad de la anatom\u00eda social de la Sevilla del Siglo de Oro es un factor a tener en cuenta a la hora de comprender la presencia de la delincuencia y los mitos que en torno a ella se forjaron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La literatura del Siglo de Oro construy\u00f3 una imagen deformada sobre este fen\u00f3meno, en cuyo origen las obras de Cervantes o la novela picaresca influyeron notablemente. Rinconete y Cortadillo consagraron el mito del patio de Monipodio como una sin\u00e9cdoque de la Sevilla de la \u00e9poca. En efecto, parece que toda Sevilla era un gran patio de Monipodio, una fraternidad de delincuentes entregados a la picaresca y al crimen, y que hablaba la jerga de la german\u00eda. Algo parecido puede decirse de <em>La vida del Busc\u00f3n don Pablos,<\/em> de Francisco de Quevedo. Cuando el protagonista de esta novela llega a Sevilla, se integra en una especie de fraternidad de matones, un c\u00edrculo que utiliza un lenguaje cerrado y gestos enigm\u00e1ticos s\u00f3lo comprendidos por ellos mismos, que beben vino sin mesura y que luego salen a la calle a ajustar cuentas, a buscar bronca y a matar. Sevilla fue mucho m\u00e1s que todo eso. Sin embargo, qued\u00f3 marcada por ese t\u00f3pico de ciudad de p\u00edcaros (estereotipo que se extendi\u00f3 a todos los andaluces), reforzado posteriormente por los clis\u00e9s rom\u00e1nticos que hicieron de Andaluc\u00eda un mundo de guapos, toreros y bandoleros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo cierto es que <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/el-desarrollo-urbano-de-la-sevilla-moderna\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sevilla<\/a>, como urbe que sufri\u00f3 un crecimiento descontrolado y en la que el dinero y la miseria corrieron al un\u00edsono, fue, eso s\u00ed, una ciudad parad\u00f3jica y conflictiva. La polarizaci\u00f3n social dio origen a tensiones y desajustes, que alimentaron la existencia del hampa, el crimen y los bajos fondos. Como ya demostrara Mary Elizabeth Perry, hampa y poder pol\u00edtico no fueron en Sevilla s\u00f3lo mundos enfrentados. El poder se benefici\u00f3 tambi\u00e9n de variadas formas de la existencia de la miseria y el hampa y se legitim\u00f3 en la b\u00fasqueda de remedios contra la pobreza y de castigo contra los fuera de la ley. En la Sevilla del siglo XVI existieron grandes fortunas, pero tambi\u00e9n pulularon mendigos, desheredados, p\u00edcaros, ladrones, delincuentes, ni\u00f1os de la calle, prostitutas, marginados y toda clase de desarraigados que buscaban como pod\u00edan su sustento diario y que practicaban el arte del sobrevivir cotidiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de los esfuerzos de disciplinamiento social que hizo el poder pol\u00edtico y religioso de la ciudad, las fronteras de la ley se traspasaron muy a menudo. La c\u00e1rcel real de la calle Sierpes (la principal de entre las varias que existieron en Sevilla junto a las c\u00e1rceles de la Audiencia, el arzobispado, la Inquisici\u00f3n o la Santa Hermandad) rebosaba de inquilinos y en ella reinaba un aut\u00e9ntico descontrol, como ponen de manifiesto la <em>Relaci\u00f3n<\/em> de Crist\u00f3bal de Chaves (1585-1597) o las memorias del jesuita Pedro de Le\u00f3n. La justicia se aplicaba con dureza y a menudo se convert\u00eda en un espect\u00e1culo p\u00fablico ejemplarizante. Sin embargo, no alcanzaba a garantizar el control social, ni su funcionamiento aseguraba que la corrupci\u00f3n no se instalara en sus propias estructuras. Aunque muy exagerada, se lleg\u00f3 a construir una imagen de Sevilla como ciudad sin ley, en la que convivieron las disposiciones emanadas de la autoridad con las reglas propias de las organizaciones de delincuentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He aqu\u00ed un ejemplo, una demoledora estampa literaria de la Sevilla del Siglo de Oro recogida en el manuscrito de Francisco Porras de la C\u00e1mara (racionero de la catedral de Sevilla):<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ninguna administraci\u00f3n de justicia, rara verdad, poca verg\u00fcenza y temor de Dios, menos confianza; ninguno alcanza su derecho sino compr\u00e1ndolo, ni cobra su hacienda si no es dando el diezmo al receptor (\u2026) aqu\u00ed no a\u00e7otan sino al que no tiene espaldas, ni condenan a remo, sino al que no tiene bra\u00e7os; ni perecen ningun delinquente, sino el que padece necesidad y no tiene que dar a los escribanos, procuradores y jueces. Seis a\u00f1os ha que no he visto ahorcar en Sevilla ladr\u00f3n, ni tal se probar\u00e1 habiendo enjambres de ellos como de avejas (\u2026) lo que m\u00e1s en Sevilla ay son formantes, mancebados, testigos falsos, rufianes, asesinos, logreros, regatones, vagabundos que viven del milagro de Mahoma, s\u00f3lo de lo que juegan y roban en las casas de billar y en las tablas de dados, pues pasan de trescientas casas de juego y tres mil de rameras (\u2026). (<\/em>F. Porras de la C\u00e1mara, citado por Dom\u00ednguez Ortiz, <em>Orto y ocaso de Sevilla<\/em>, y por Mary Elizabeth Perry, <em>Hampa y Sociedad en la Sevilla del Siglo de Oro<\/em>)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre este sustrato apareci\u00f3 la leyenda de la Gardu\u00f1a, supuesta sociedad secreta con gran arraigo en Sevilla y origen supuesto de la Mafia siciliana, la Camorra napolitana y la N\u2019drangheta calabresa. El nombre deriva, probablemente, de una obra literaria de mediados del siglo XVII. En efecto, <em>La Gardu\u00f1a de Sevilla<\/em> es, originalmente, una novela picaresca de finalidad ejemplarizante, obra de Alonso de Castillo Sol\u00f3rzano. Esta obra trata de una moza \u201clibre y liviana\u201d, de \u201cinclinaci\u00f3n traviesa, con libertad demasiada y con despejo atrevido\u201d, a quien el autor compara con la gardu\u00f1a, animal que hace \u201cda\u00f1o hurtando, y esto es siempre de noche\u201d. La Gardu\u00f1a, alias de esta libertina mujer, utiliza sus artes para enga\u00f1ar a los hombres y para robarles su dinero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en el siglo XIX se difunde el mito de la existencia de una sociedad secreta, con el mismo nombre, organizada a semejanza de una hermandad religiosa, con un hermano mayor o maestre a su cabeza, a la que se supone fundada en Toledo a comienzos del siglo XV con la finalidad de perseguir a jud\u00edos y musulmanes. M\u00e1s tarde se extender\u00eda por toda Espa\u00f1a, agrupando a importantes criminales y malhechores, y tendr\u00eda una importante presencia en Sevilla. Se dice que en 1821 fue apresado en Sevilla su hermano mayor, Francisco Cortina, en cuya casa se hall\u00f3 el Libro Mayor secreto de la organizaci\u00f3n, en el que se consignaban sus actividades. Cortina, sus lugartenientes y otros gardu\u00f1istas habr\u00edan sido juzgados, condenados a muerte y ejecutados en la Plaza Mayor de Sevilla el 25 de noviembre de 1822. Los documentos de este proceso habr\u00edan desaparecido en el incendio del archivo de la Real Audiencia de Sevilla de 1918.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, nada est\u00e1 probado. Todo parece una leyenda inventada por dos liberales exaltados, Victor de F\u00e9real (posible seud\u00f3nimo de la francesa madame de Suberwick) y Manuel de Cuendias e incorporada al libro <em>Misterios de la Inquisici\u00f3n y otras sociedades secretas<\/em>, publicado en 1845 por el primero de ellos con notas del segundo, que supuestamente hab\u00eda sido el oficial que hab\u00eda detenido a Francisco Cortina e intervenido el Libro Mayor de la Gardu\u00f1a. Julio Caro Baroja calific\u00f3 como falsos los papeles de la Gardu\u00f1a, y otros autores, como Le\u00f3n Arsenal, Hip\u00f3lito S\u00e1nchiz y Fernando Prado (<em>Historia de las sociedades secretas espa\u00f1olas, 1500-1936<\/em>, 2006) han negado su existencia real. As\u00ed pues, la Gardu\u00f1a no pasa de ser un mito fundado en una ficci\u00f3n literaria y que ha gozado del beneficio de la curiosidad que despierta toda noticia sobre sociedades secretas y esot\u00e9ricas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autor: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/juan-jose-iglesias-rodriguez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Juan Jos\u00e9 Iglesias Rodr\u00edguez<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Fuentes<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">CASTILLO SOL\u00d3RZANO, Alonso de, <em>La gardu\u00f1a de Sevilla y anzuelo de las bolsas<\/em>, Madrid, Imprenta del Reino, 1642 [reed. en Madrid, Lectura, colecci\u00f3n Cl\u00e1sicos Castellanos, 1922]. Disponible en l\u00ednea la edici\u00f3n de 1644 en la <a href=\"http:\/\/bdh.bne.es\/bnesearch\/detalle\/bdh0000078429\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Biblioteca Nacional de Espa\u00f1a<\/em><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CHAVES, Crist\u00f3bal de, <em>Relaci\u00f3n de la c\u00e1rcel de Sevilla<\/em>, Madrid, Cl\u00e1sicos El \u00c1rbol, 1983.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">F\u00c9REAL, V\u00edctor, <em>Misterios de la Inquisici\u00f3n y otras sociedades secretas<\/em>, publicado en Barcelona, Imprenta de J. Roca y Compa\u00f1\u00eda, 1845.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LE\u00d3N, Pedro de, <em>Grandeza y miseria de Andaluc\u00eda: testimonio de una encrucijada hist\u00f3rica, 1578-1616<\/em>, edici\u00f3n de Pedro Herrera Puga, Granada, Facultad de Teolog\u00eda, 1981.<\/p>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">ARSENAL, Le\u00f3n, S\u00c1NCHIZ, Hip\u00f3lito y PRADO, Fernando, <em>Historia de las sociedades secretas espa\u00f1olas, 1500-1936<\/em>, Madrid, Sepha, 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CARO BAROJA, Julio, \u201cPapeles (falsos) de la Gardu\u00f1a\u201d, en <em>Revista de Occidente<\/em>, 374-375, 2012, pp. 99-108.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PERRY, Mary Elizabeth, <em>Hampa y Sociedad en la Sevilla del Siglo de Oro<\/em>, Sevilla, Ensenada3, Sevilla, 2012.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-4d73ceb3 vp-id-uheJ7\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-103543f6\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/hampa1.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"785x1104\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/hampa1.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"785x1104\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/hampa1.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"785x1104\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Portada de La Gardu\u00f1a de Sevilla y anzuelo de las bolsas, obra de Alonso de Castillo Sol\u00f3rzano, 1644<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Portada de La Gardu\u00f1a de Sevilla y anzuelo de las bolsas, obra de Alonso de Castillo Sol\u00f3rzano, 1644. Fuente: Biblioteca Nacional de Espa\u00f1a, R\/13895 (http:\/\/bdh-rd.bne.es\/viewer.vm?id=0000078429&amp;page=1)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/hampa1.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"785\" height=\"1104\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/hampa1.jpg\" class=\"wp-image-2072\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/hampa1.jpg\" >Portada de La Gardu\u00f1a de Sevilla y anzuelo de las bolsas, obra de Alonso de Castillo Sol\u00f3rzano, 1644<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-5a525ad0\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/hampa2.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"1920x1415\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/hampa2.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"1920x1415\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/hampa2.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"1920x1415\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Rinconete y Cortadillo, \u00f3leo de Arturo Montero y Calvo (1881)<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Rinconete y Cortadillo, \u00f3leo de Arturo Montero y Calvo (1881). Fuente: Museo del Prado (https:\/\/www.museodelprado.es\/coleccion\/obra-de-arte\/rinconete-y-cortadillo\/7fb89ef0-78a7-43a4-bf9e-c7df8cb0e590).<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/hampa2.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1920\" height=\"1415\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/hampa2.jpg\" class=\"wp-image-2073\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/hampa2.jpg\" >Rinconete y Cortadillo, \u00f3leo de Arturo Montero y Calvo (1881)<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sevilla sufri\u00f3 una importante dislocaci\u00f3n social en el siglo XVI. 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