{"id":1807,"date":"2022-06-17T15:05:29","date_gmt":"2022-06-17T15:05:29","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=1807"},"modified":"2022-06-17T15:05:29","modified_gmt":"2022-06-17T15:05:29","slug":"bailes-de-mascaras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/bailes-de-mascaras\/","title":{"rendered":"Bailes de m\u00e1scaras"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El baile de m\u00e1scaras fue un formato que se populariz\u00f3 durante el siglo XVIII para la celebraci\u00f3n del carnaval, fiesta ancestral mucho m\u00e1s antigua y que revest\u00eda infinitas manifestaciones m\u00e1s. El origen del carnaval se remonta a la Edad Media y forma parte del calendario lit\u00fargico cristiano, como antesala de la abstinencia cuaresmal. Previamente a la Cuaresma corresponde exacerbar la alegr\u00eda y el placer de los sentidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las formas tradicionales de celebrar el carnaval eran variadas seg\u00fan regiones, pero presentaban unos denominadores comunes. Se trataba de una de las fiestas m\u00e1s interestamentales, puesto que implicaba a todos los grupos sociales con la venia de la Iglesia. El per\u00edodo carnavalesco finalizaba el mi\u00e9rcoles de Ceniza pero pod\u00eda iniciarse con una antelaci\u00f3n variable, prolong\u00e1ndose durante tres meses incluso, para alcanzar su apoteosis en los tres d\u00edas previos a su expiraci\u00f3n. Lejos de ser una fiesta paganizante, tambi\u00e9n se celebraba en los templos mediante ceremonias religiosas como la danza de los seises en la catedral de Sevilla desde 1695, que fue fundada por el caballero Francisco de Contreras y Chaves para ofrecer un desagravio por los des\u00f3rdenes e inmoralidades que se comet\u00edan en el triduo de carnaval. De hecho, la cultura popular hab\u00eda dotado a esta fiesta de unas manifestaciones caracterizadas por la desmesura y el desenfreno en palabras y hechos, la groser\u00eda y la obscenidad, los banquetes abundantes, la violencia contra personas, animales, propiedades y peleles, la inversi\u00f3n de valores y papeles, la s\u00e1tira social y pol\u00edtica, las concesiones a los apetitos carnales, la m\u00fasica grotesca y ruidosa, los columpios, los juegos y competiciones. En otras palabras, el carnaval era el \u00fanico momento del a\u00f1o en el que exist\u00eda la posibilidad de transgredir las leyes fundamentales de la sociedad con cierta impunidad. A partir del Renacimiento se fue urbanizando su celebraci\u00f3n, caminando hacia la teatralizaci\u00f3n a trav\u00e9s de los desfiles burlescos conocidos como m\u00e1scaras, consumando el paso de fiesta a espect\u00e1culo. Como veremos, en el siglo XVIII culminar\u00eda este proceso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el contrario, el baile de m\u00e1scaras fue un producto preferentemente elitista y cortesano que la Ilustraci\u00f3n trat\u00f3 de difundir por la sociedad en el siglo XVIII, como alternativa menos disruptiva. Procedente de Italia, la costumbre comenz\u00f3 a practicarse en Francia en el siglo XVIII con mayor asiduidad. En Par\u00eds, los bailes de m\u00e1scaras se sucedieron y alcanzaron su esplendor a partir de la regencia del duque de Orleans (1715-1723), fase en la que el clima de libertinaje vino a suceder a la \u00faltima etapa del anciano Luis XIV, caracterizada por la austeridad y la moralidad. En Espa\u00f1a, se introdujeron en el reinado de Carlos III, ejemplo de monarcas ilustrados. Durante a\u00f1os, el teatro profesional hab\u00eda sido prohibido por razones morales, de forma que los bailes de m\u00e1scaras vinieron a cubrir un vac\u00edo en los teatros y en la oferta de ocio urbano. La <em>Instrucci\u00f3n para la concurrencia de bailes en m\u00e1scara en el carnaval del a\u00f1o 1767<\/em>, publicada en Madrid, constituy\u00f3 la primera muestra espa\u00f1ola del fen\u00f3meno, que al a\u00f1o siguiente se reprodujo en las principales ciudades como Sevilla, Barcelona y C\u00e1diz. Esta propuesta ilustrada fue publicitada por las autoridades mediante reglamentos e instrucciones impresos y tambi\u00e9n publicaciones de car\u00e1cter epistolar, que hoy todav\u00eda se conservan en las bibliotecas hist\u00f3ricas. El objetivo \u00faltimo de la iniciativa era la educaci\u00f3n del pueblo, la reforma de las costumbres ancestrales m\u00e1s irracionales, el abandono de la cultura popular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los bailes de m\u00e1scaras se celebraban por la noche, dando comienzo a las 22 horas, y pod\u00edan extenderse hasta el amanecer. Su espacio natural fueron los salones de los palacios reales y nobiliarios, pero tambi\u00e9n adquirieron el formato p\u00fablico, celebr\u00e1ndose en teatros de \u00f3pera a los que se pod\u00eda acceder mediante el abono de una entrada, hasta tres veces a la semana. Se trataba de instalaciones adaptadas para muy variados espect\u00e1culos, con todas las comodidades dieciochescas. Los teatros dispon\u00edan de servicio de guardarropa, varios accesos y un vest\u00edbulo en el que apearse o esperar a los carruajes, iluminaci\u00f3n generosa, incluso enfermer\u00eda y calabozo. Las entradas se pon\u00edan a la venta por la ma\u00f1ana. Se elevaba el patio de butacas hasta la altura del escenario para aumentar el aforo. Avanzado el siglo XVIII bajo los auspicios de los burgueses ilustrados, este modelo fue difundido por todas las ciudades con la vocaci\u00f3n de monopolizar la celebraci\u00f3n del carnaval. Lejos de ser eventos elitistas, los precios eran asequibles para ciertos sectores (por ejemplo, la entrada costaba 10 reales en Sevilla en 1768) y en algunas ocasiones se arremolinaban las muchedumbres a pesar de contemplar un aforo limitado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los disfraces que frecuentaron los bailes de carnaval contemplaban el cambio de sexo, de edad, de nacionalidad y de grupo social. No obstante, las autoridades prohib\u00edan disfraces sat\u00edricos contra el gobierno y la Iglesia, las armas y joyas aut\u00e9nticas, el exceso de lujo. Incluso las telas permitidas estaban explicitadas. Aunque los disfraces de naciones y provincias eran apropiados, no deb\u00edan ser trajes regionales o populares. Los m\u00e1s fomentados por la est\u00e9tica dieciochesca fueron los de la <em>Commedia dell\u2019Arte<\/em> italiana: Polichinela, Arlequ\u00edn, Pierrot, Pantalone&#8230; A falta de disfraz, hab\u00eda quien recurr\u00eda al denominado <em>domin\u00f3<\/em>, que consist\u00eda en ir de inc\u00f3gnito bajo una vestidura talar con capucha. Los reglamentos de los bailes obligaban a llevar disfraz y m\u00e1scara, aunque pon\u00e9rsela era opcional. El anonimato permit\u00eda emprender aventuras amorosas no aprobadas socialmente, pero los des\u00f3rdenes p\u00fablicos eran prevenidos por el personal de seguridad pertrechado con bastones. De hecho, tan s\u00f3lo se permit\u00eda dicho anonimato dentro del recinto del baile, nunca en la v\u00eda p\u00fablica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La diversi\u00f3n que ofrec\u00edan los bailes de carnaval abarcaba desde el baile hasta la comida. Las danzas de sociedad a la moda en el siglo XVIII eran de origen franc\u00e9s, tales como el minueto, la gavota, el rigod\u00f3n, la contradanza y otras, y se exig\u00eda observar el decoro al danzar, lejos de la lujuria carnavalesca propia de la cultura popular. Los g\u00e9neros m\u00e1s populares, como el bolero o el fandango, quedaban impl\u00edcitamente excluidos. La m\u00fasica era interpretada por orquestas de m\u00fasicos que sumaban hasta cuarenta individuos, situadas en varios extremos del sal\u00f3n. La coreograf\u00eda era dirigida por una figura de autoridad, el maestro de danzar, quien ten\u00eda autoridad incluso para asignar parejas. En cuanto a los refrigerios, como tentempi\u00e9 de madrugada se serv\u00edan bebidas no alcoh\u00f3licas (agua de lim\u00f3n, agua clara, caf\u00e9, chocolate, t\u00e9, sorbete, horchata, zumo, incluso caldo) y dulces, que deb\u00edan ser abonados aparte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la pr\u00e1ctica, esta propuesta ilustrada para la celebraci\u00f3n del carnaval supon\u00eda que el pueblo perdiese el papel activo que siempre se hab\u00eda reservado, pasando a ser un receptor pasivo de cultura elitista. Por el contrario, a la burgues\u00eda se le brindaba una forma de acceder a diversiones cortesanas y h\u00e1bitos nobiliarios a trav\u00e9s de su capacidad econ\u00f3mica. En el caso de Sevilla, aunque los primeros d\u00edas la asistencia fue discreta, al final del carnaval de 1768 el \u00e9xito hab\u00eda sido notable. No obstante, el Asistente Pablo de Olavide, que hab\u00eda sido su principal promotor, fue denunciado ante la Inquisici\u00f3n por poner en marcha iniciativas inmorales y la prudencia le aconsej\u00f3 retirar los folletos de reglamento de bailes de carnaval. La resistencia tradicionalista fue encabezada por la parte m\u00e1s moralista del clero, se\u00f1alando que los bailes de m\u00e1scaras eran ajenos a la educaci\u00f3n, los est\u00e1ndares de decoro y moral locales, aun cuando el reglamento hab\u00eda previsto todos los detalles para no dejar espacio a la improvisaci\u00f3n ni al desorden. En Espa\u00f1a, los bailes de m\u00e1scaras de carnaval no pudieron sobrevivir a la ca\u00edda en desgracia de sus creadores, los m\u00e1s provectos ilustrados (el conde de Aranda, el Asistente Pablo de Olavide), gozando de no m\u00e1s de cinco temporadas. El fen\u00f3meno no volver\u00eda a recuperarse a comienzos del siglo XIX.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autora: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/clara-bejarano-pellicer\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Clara Bejarano Pellicer<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BEJARANO PELLICER, Clara, \u201cEl baile de m\u00e1scaras: una propuesta ilustrada para el carnaval\u201d, en \u00c1LVAREZ SANTAL\u00d3, Le\u00f3n Carlos (coord.), <em>Estudios de Historia Moderna en homenaje al profesor Antonio Garc\u00eda-Baquero, <\/em>Sevilla, Universidad de Sevilla, 2009, pp. 229-242.<\/p>\n<p>CARO BAROJA, Julio, <em>El carnaval, <\/em>Madrid: Taurus, 1979.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GONZ\u00c1LEZ, Carlos, \u201cLas funciones de m\u00e1scaras p\u00fablicas (1767-1773):\u00a0agentes para el gobierno de la m\u00fasica y el baile, comercializaci\u00f3n de repertorios y su m\u00fasica\u201d, en \u00a0SANJU\u00c1N ASTIGARRAGA, Jos\u00e9 Ignacio\u00a0(dir.), <em>Danza y ballet en Espa\u00f1a<\/em>, Asociaci\u00f3n Luigi Bocherini, 2015, pp. 33-50.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MORENO MENG\u00cdBAR, Andr\u00e9s, <em>La \u00f3pera en Sevilla (1731-1992), <\/em>Sevilla, Servicio de Publicaciones del Ayuntamiento de Sevilla, 1994.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PLAZA ORELLANA, Roc\u00edo, <em>Los espect\u00e1culos esc\u00e9nicos en Sevilla bajo el gobierno de Godoy (1795-1808)<\/em>, Sevilla, Diputaci\u00f3n de Sevilla, 2007.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-bd5388f6 vp-id-2bLE4B\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-a307c279\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mascaras1.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"3000x2185\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mascaras1.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"3000x2185\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mascaras1.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"3000x2185\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Tiepolo Giandomenico (1727-1804), El minu\u00e9<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Tiepolo Giandomenico (1727-1804), El minu\u00e9. Fuente: Museo Nacional D\u2019Art de Catalunya (https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/el-minue\/giandomenico-tiepolo\/064989-000)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mascaras1.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3000\" height=\"2185\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mascaras1.jpg\" class=\"wp-image-1808\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mascaras1.jpg\" >Tiepolo Giandomenico (1727-1804), El minu\u00e9<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-e960db5f\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mascaras2.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"1200x722\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mascaras2.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"1200x722\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mascaras2.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"1200x722\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Nicholas Cochin, El baile de los tejos, 1745<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Nicholas Cochin, El baile de los tejos, 1745. Museo del Louvre. Fuente: Dominio p\u00fablico, Wikipedia (https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Nicolas_Cochin_Masked_Ball_1745.jpg#\/media\/File:Nicolas_Cochin_Masked_Ball_1745FXD.jpg)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mascaras2.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"722\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mascaras2.jpg\" class=\"wp-image-1809\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mascaras2.jpg\" >Nicholas Cochin, El baile de los tejos, 1745<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-ce07286a\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mascaras3.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"1134x1680\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mascaras3.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"1134x1680\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mascaras3.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"1134x1680\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Instrucci\u00f3n para la concurrencia de bailes en m\u00e1scara en el carnaval del a\u00f1o 1767<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Instrucci\u00f3n para la concurrencia de bailes en m\u00e1scara en el carnaval del a\u00f1o 1767. Fuente: Biblioteca Regional de Madrid, copia digital de la Biblioteca Virtual de la Comunidad de Madrid (https:\/\/bibliotecavirtualmadrid.comunidad.madrid\/bvmadrid_publicacion\/es\/consulta\/registro.do?id=1232)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mascaras3.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1134\" height=\"1680\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mascaras3.jpg\" class=\"wp-image-1810\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mascaras3.jpg\" >Instrucci\u00f3n para la concurrencia de bailes en m\u00e1scara en el carnaval del a\u00f1o 1767<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        <\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El baile de m\u00e1scaras fue un formato que se populariz\u00f3 durante el siglo XVIII para la celebraci\u00f3n del carnaval, fiesta ancestral mucho m\u00e1s antigua y que revest\u00eda infinitas manifestaciones m\u00e1s. El origen del carnaval se remonta a la Edad Media y forma parte del calendario lit\u00fargico cristiano, como antesala de la abstinencia cuaresmal. Previamente a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1808,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[],"footnotes":""},"categories":[6,100],"tags":[38],"class_list":["post-1807","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-musica-danza-artes-escenicas","tag-clara-bejarano-pellicer","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1807","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1807"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1807\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1811,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1807\/revisions\/1811"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1808"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1807"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1807"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1807"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}