{"id":1550,"date":"2022-06-02T08:50:46","date_gmt":"2022-06-02T08:50:46","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=1550"},"modified":"2022-06-02T14:06:29","modified_gmt":"2022-06-02T14:06:29","slug":"violencia-conyugal-a-traves-de-las-cartas-notariales-de-perdon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/violencia-conyugal-a-traves-de-las-cartas-notariales-de-perdon\/","title":{"rendered":"Violencia conyugal a trav\u00e9s de las cartas notariales de perd\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de las cartas notariales de perd\u00f3n o apartamientos de querella podemos estudiar la violencia y los conflictos interpersonales en sus diversas manifestaciones. Agresiones contra la integridad f\u00edsica, contra el honor y la honra o contra la propiedad pod\u00edan resolverse de forma privada al margen de los tribunales de justicia. As\u00ed, muertes, heridas, maltratos de obra y de palabra, injurias, forzamientos, estupros, adulterios, hurtos, robos y otras ofensas se arreglaban ante el notario p\u00fablico. Este redactaba el instrumento y legitimaba el acuerdo alcanzado entre las partes, que normalmente consist\u00eda en compensar econ\u00f3micamente a la v\u00edctima o en el establecimiento por parte de esta de una serie de \u201ccalidades o condiciones\u201d que la parte querellada deb\u00eda cumplir. Tambi\u00e9n existieron razones religiosas o m\u00e1s personas que expresaron los otorgantes para justificar el perd\u00f3n, lo que convierte cada documento en un caso particular. En cambio, al agresor se le exim\u00eda de cualquier culpabilidad que se le hubiese incriminado. De modo que el perd\u00f3n notarial era un instrumento jur\u00eddico de resoluci\u00f3n de conflictos muy extendido en la Edad Moderna con el que podemos estudiar no solo la violencia en la medida que aparecen los delitos condonados, sino tambi\u00e9n otros mecanismos de resoluci\u00f3n de conflictos alternativos al sistema judicial, como la infrajusticia o la extrajusticia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las agresiones f\u00edsicas contra la mujer es una de las modalidades de violencia que se han abordado mediante el empleo de las cartas de perd\u00f3n. Baste con citar el trabajo realizado por Francisco J. S\u00e1nchez Cid, <em>La violencia contra la mujer en la Sevilla del siglo de oro (1569-1626)<\/em>, publicado en 2011, en el que el autor estudia todas las formas de violencia interpersonal que han padecido las mujeres a trav\u00e9s del an\u00e1lisis de 248 escrituras procedentes del Archivo Hist\u00f3rico Provincial de Sevilla. En esta ocasi\u00f3n, mostraremos brevemente el uso del perd\u00f3n para solucionar los conflictos matrimoniales derivados en violencia conyugal. Las querellas que interpon\u00edan las mujeres maltratadas por sus maridos incoadas en los tribunales civiles o eclesi\u00e1sticos eran paralizadas mediante la concesi\u00f3n del perd\u00f3n notarial. El maltrato no era una raz\u00f3n suficiente para tramitar un pleito, por lo que las f\u00e9minas deb\u00edan complementar la causa con otras acusaciones como el abandono del hogar, el adulterio o el incumplimiento de los deberes maritales. Adem\u00e1s, los pleitos de nulidades o separaciones matrimoniales no eran asequibles a todos, ni la legislaci\u00f3n civil o can\u00f3nica otorgaba el mismo tratamiento a hombres y mujeres, ni tampoco la sociedad se basaba en la igualdad de sexos ya que el modelo patriarcal era el imperante en aquellos tiempos. Por tanto, a las mujeres se las releg\u00f3 a una posici\u00f3n de inferioridad con respecto al hombre, quedando subordinadas a la figura masculina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El camino para muchas mujeres maltratadas y abusadas por sus maridos fue la reconciliaci\u00f3n. Una reconciliaci\u00f3n pac\u00edfica, pactada y ratificada en escritura p\u00fablica, en la que la esposa exoneraba al marido de toda culpabilidad y hasta justificaba su acci\u00f3n cuando no pod\u00eda seguir una querella. Es el caso del perd\u00f3n de heridas que otorg\u00f3 Mar\u00eda del Castillo a favor de su marido Antonio Jurado, en 1667: \u201cy conociendo que en haberme dado las dichas heridas el dicho mi marido no tiene culpa ni voluntad de hacerlo, porque se ha entendido y tiene por cierto que el susodicho estaba con alg\u00fan maleficio\u201d; o el perd\u00f3n por malos tratos otorgado por Ana de Castro: \u201cen consideraci\u00f3n de que yo le provoqu\u00e9 para que me hiciere los dichos malos tratamientos\u201d. En otros casos la restauraci\u00f3n del matrimonio no fue posible. La esposa vejada determinaba una serie de condiciones que imposibilitaba la convivencia, como las que fij\u00f3 do\u00f1a Francisca de Ayll\u00f3n a su marido Juan Silvestre: \u201cque el susodicho no venga a inquietarme a este convento, ni entre en su puerta adentro, ni que otra persona en su nombre me ponga demanda sobre que salga a hacer vida maridable con \u00e9l, porque si lo intentare va a seguir la dicha causa\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El acercamiento ten\u00eda lugar gracias a la intervenci\u00f3n de mediadores a los que las escritura com\u00fanmente alude de forma gen\u00e9rica -\u201cpor ruego de buenas personas\u201d, \u201cpor intercesi\u00f3n de personas honradas que en ello han intervenido\u201d-. Estos pacificadores sol\u00edan ser p\u00e1rrocos o personas de prestigio dentro de la comunidad, pero tambi\u00e9n familiares o amistades de los c\u00f3nyuges pod\u00edan intermediar y relajar la situaci\u00f3n. Algunos, incluso, se compromet\u00edan a trav\u00e9s de una carta de obligaci\u00f3n que se adjuntaba al perd\u00f3n a que el ofensor no volver\u00eda a agredir a la v\u00edctima, incurriendo el obligado a fuertes penas en caso de no cumplirlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras mujeres corrieron con peor suerte y fueron asesinadas por manos de sus maridos. En estos casos, el perd\u00f3n de muerte condonaba el uxoricidio cometido por el marido. Normalmente eran los padres o hermanos de la v\u00edctima los que perdonaban el homicidio, pero tambi\u00e9n se dieron casos en los que los propios hijos del matrimonio remit\u00edan la querella y perdonaban a su padre. Esto se dio en casos extremos de necesidad y urgencia, puesto que el castigo del delito, en caso de dictarse sentencia, ser\u00eda de graves consecuencias para los agraviados ya que los menores quedar\u00edan hu\u00e9rfanos de padre y madre. As\u00ed, el curador de los menores de 10 y 7 a\u00f1os perdon\u00f3 al uxoricida y padre de los ni\u00f1os con la finalidad de paralizar el proceso judicial porque iba a ser condenado a pena de muerte, qued\u00e1ndose los dichos menores \u201chu\u00e9rfanos y descarriados y sin amparo ni persona que los alimente, siendo as\u00ed que el dicho su padre los ha alimentado hasta ahora y los alimenta y quiere alimentar de aqu\u00ed en adelante, con que a los dichos menores se les sigue notoria utilidad de perdonar al dicho su padre\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, tambi\u00e9n encontramos perdones en los que los malos tratos se producen antes de consumarse el matrimonio, como el caso de Mar\u00eda Bautista, que otorga perd\u00f3n a su marido declarando que, antes de casarse con \u00e9l, se querell\u00f3 criminalmente por haberle dado bofetadas y hacerle malos tratamientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para concluir podemos decir que el perd\u00f3n notarial fue un instrumento ampliamente usado para resolver los problemas derivados del matrimonio postridentino. Adem\u00e1s de reparar la violencia f\u00edsica y verbal padecida por la f\u00e9mina, tambi\u00e9n se dieron situaciones conflictivas en las que el afectado era el var\u00f3n. El adulterio cometido por la mujer, seg\u00fan los par\u00e1metros ide\u00f3logos de la \u00e9poca, era el peor de los cr\u00edmenes puesto que atentaba gravemente contra el honor masculino, por lo que el perd\u00f3n de \u201ccuernos\u201d otorgado por el marido enga\u00f1ado evitaba la venganza de sangre que este pod\u00eda ejecutar contra los ad\u00falteros. Tambi\u00e9n documentamos casos en los que la mujer asesinaba a sus hijos y era el marido quien le perdonaba el filicidio para evitar que recayera sobre ella la pena capital. Pero, sin duda alguna, la mujer fue la que sufri\u00f3 los peores embates de una sociedad gobernada por hombres bajo la concepci\u00f3n de inferioridad y sumisi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autora: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/antuanett-garibeh-louze\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Antuanett Garibeh Louze<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">CANDAU CHAC\u00d3N, Mar\u00eda Luisa, \u201cEn torno al matrimonio: mujeres, conflictos, discursos\u201d, en PE\u00d1A D\u00cdAZ, Manuel (coord.), <em>La vida cotidiana en el mundo hisp\u00e1nico (siglos XVI-XVIII)<\/em>, Madrid, Adaba, 2012, pp. 97-118.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GARIBEH LOUZE, Antuanett, \u201cTransgredir los l\u00edmites del matrimonio: la infidelidad y el amancebamiento en la Sevilla moderna\u201d, en IGLESIAS RODR\u00cdGUEZ, Juan Jos\u00e9, GARC\u00cdA BERNAL, Jos\u00e9 J. y MELERO MU\u00d1OZ, Isabel Mar\u00eda (coords.), <em>Ciudades atl\u00e1nticas del sur de Espa\u00f1a: la construcci\u00f3n de un mundo nuevo (siglos XVI-XVIII)<\/em>, Sevilla, Editorial Universidad de Sevilla, pp. 317-336.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MANTEC\u00d3N MOVELL\u00c1N, Tom\u00e1s A., \u201cLa violencia marital en la corona de Castilla durante la Edad Moderna\u201d, en IRIGOYEN L\u00d3PEZ, Antonio<em>, Familia, transmisi\u00f3n y perpetuaci\u00f3n (siglos XVI-XIX)<\/em>, Murcia, Universidad de Murcia, 2002, pp. 19-55.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MANTEC\u00d3N MOVELL\u00c1N, Tom\u00e1s A., \u201cLas fragilidades femeninas en la Castilla moderna\u201d, en C\u00d3RDOBA DE LA LLAVE, Ricardo (coord.), <em>Mujer, marginaci\u00f3n y violencia. Entre la Edad Media y los tiempos modernos<\/em>, C\u00f3rdoba, Universidad de C\u00f3rdoba, 2006, pp. 279-281.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">REGUERA, I\u00f1aki, \u201cMalos tratos y violencia conyugal en la sociedad vasca de la Edad Moderna\u201d, en <em>Memoria y civilizaci\u00f3n: anuario de historia<\/em>, 16, 2013, pp. 137-174.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VIGIL, Maril\u00f3<em>, La vida de las mujeres en los siglos XVI y XVII<\/em>, M\u00e9xico, Siglo Veintiuno Editores, 1986.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-9323cc4c vp-id-Z2cVsRF\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-d6a8a56f\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Detalle_de_cuernos.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"777x827\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Detalle_de_cuernos.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"777x827\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Detalle_de_cuernos.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"777x827\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Carta de perd\u00f3n de cuernos de Diego Mart\u00edn a Juan de los Reyes, que hab\u00eda cometido adulterio con su mujer. Sevilla, 1625<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Carta de perd\u00f3n de cuernos de Diego Mart\u00edn a Juan de los Reyes, que hab\u00eda cometido adulterio con su mujer. Sevilla, 1625. Fuente: AHPSE, Protocolos Notariales, 17817P <\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Detalle_de_cuernos.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"777\" height=\"827\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Detalle_de_cuernos.jpg\" class=\"wp-image-1558\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Detalle_de_cuernos.jpg\" >Carta de perd\u00f3n de cuernos de Diego Mart\u00edn a Juan de los Reyes, que hab\u00eda cometido adulterio con su mujer. 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