{"id":1502,"date":"2022-05-30T18:18:34","date_gmt":"2022-05-30T18:18:34","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=1502"},"modified":"2022-09-06T10:01:54","modified_gmt":"2022-09-06T10:01:54","slug":"la-armada-de-la-guarda-de-la-carrera-de-indias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/la-armada-de-la-guarda-de-la-carrera-de-indias\/","title":{"rendered":"La Armada de la Guarda de la Carrera de Indias"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En su <em>Norte de la Contrataci\u00f3n <\/em>publicado en 1672, el hombre de estado espa\u00f1ol Jos\u00e9 de Veitia Linaje consideraba \u201canchuroso golfo\u201d la labor de escribir sobre las armadas y flotas de la <a href=\"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/la-carrera-de-indias\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Carrera de Indias<\/a>. No en vano, en el \u00faltimo tercio del XVII, tratar sobre el dispositivo militar de la Carrera supon\u00eda emprender un extenso ejercicio de Historia. La Corona y el Comercio hispalense llevaban implementando desde los a\u00f1os veinte del siglo XVI diversas escuadras destinadas a proteger los convoyes mercantes que realizaban los tornaviajes atl\u00e1nticos. De hecho, muchas de estas primitivas unidades, a las que se adjudicaron nombres como \u201cArmada del Poniente\u201d o \u201c<a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/la-armada-guardacostas-de-andalucia-1521-1562\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Armada de la Guarda de las Costas de Andaluc\u00eda<\/a>\u201d, fueron financiadas a trav\u00e9s del c\u00e9lebre <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/la-reforma-de-la-averia-de-1660-1667\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">impuesto de la aver\u00eda<\/a> por el sector mercantil bajo andaluz -devenido a partir de 1543 en el Consulado de Cargadores a Indias- y se encargaban de escoltar a las flotas indianas en un amplio espacio mar\u00edtimo entre el cabo de San Vicente, las Canarias y las Azores. Paralelamente, desde fines de la d\u00e9cada de los treinta, fue haci\u00e9ndose com\u00fan que distintas armadas costeadas ya fuese por la real hacienda o por la aver\u00eda acompa\u00f1asen a los barcos mercantes en su ida y retorno de las Indias custodiando el regreso en salvamento de los metales preciosos. Las necesidades defensivas variaban en funci\u00f3n de las relaciones de la Monarqu\u00eda con sus rivales europeos, y entre 1562 y 1568, condicionadas las autoridades por la pugna sostenida con la Sublime Puerta, oper\u00f3 una armada de galeras dirigida a resguardar a las flotas en el tramo final de su periplo hasta Espa\u00f1a, siendo sufragada por la aver\u00eda. En 1567, al parecer con el concurso de la real hacienda, fue creada la unidad llamada a convertirse en la clave de b\u00f3veda de la organizaci\u00f3n naval de la Carrera, la Armada de la Guarda. Dirigida primero por Pedro Men\u00e9ndez de Avil\u00e9s y seguidamente por Crist\u00f3bal de Eraso, su prop\u00f3sito difer\u00eda en teor\u00eda sustancialmente de su hom\u00f3nima del XVII, ya que la escolta de las flotas quedaba en un segundo plano frente a la defensa de las costas caribe\u00f1as ante el corso y la participaci\u00f3n en ciertas empresas b\u00e9licas. No obstante, sus mayores \u00e9xitos los cosechar\u00eda precisamente actuando como escolta de las dos flotas, la de Nueva Espa\u00f1a y la de Tierra Firme, plenamente institucionalizadas hacia 1574.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El car\u00e1cter y aspecto de la Armada de la Guarda de la Carrera de Indias durante alrededor de media centuria vendr\u00eda marcado por el asiento concertado entre la Corona y el Consulado en 1591, el cual estipulaba una unidad compuesta por diez galeones, cuatro lanchas y dos pataches, tripulada por unos tres mil hombres entre mariner\u00eda, soldadesca y artilleros. Desde ese entonces, su fortaleza militar quedar\u00eda en buena medida al arbitrio de los requerimientos y pareceres de los cargadores a Indias y, no menos, de la recaudaci\u00f3n de la aver\u00eda y la evoluci\u00f3n en el tiempo de su bolsa fiscal, aut\u00e9ntico term\u00f3metro de la salud del monopolio sobre el comercio transatl\u00e1ntico. Asimismo, a diferencia de su antecesora, su \u00fanico fin residir\u00eda en la protecci\u00f3n y escoltas de las flotas, retornando a Andaluc\u00eda en el interior de las bodegas de los galeones la plata y el oro americanos, pero tambi\u00e9n otros productos de gran valor como la grana y el a\u00f1il. Pese a su importancia capital, cabe afirmar que los tambi\u00e9n conocidos como \u201cGaleones de la plata\u201d o \u201cArmada de la Aver\u00eda\u201d distaban de ser el \u00fanico mecanismo de defensa de la Carrera. A estos hab\u00eda que sumarles las capitanas y almirantas de las respectivas flotas de Nueva Espa\u00f1a y Tierra Firme (desaparecidas las segundas en 1647), la Armada de Honduras (suerte de ap\u00e9ndice de la flota de Nueva Espa\u00f1a), la recurrencia a contar con el resguardo de la Armada del Mar Oc\u00e9ano coincidiendo con la vuelta de los Galeones a la Pen\u00ednsula o, conforme avanz\u00f3 el XVII, la constituci\u00f3n improvisada de armadillas en las que llegaban a ser embarcadas las milicias c\u00edvicas de la Andaluc\u00eda Occidental. Y es que uno de los rasgos definitorios de la Armada de la Guarda fue su conexi\u00f3n y engarce con las instituciones militares presentes en el reino de Sevilla: el presidio de C\u00e1diz y la Capitan\u00eda General del Mar Oc\u00e9ano y Costas de Andaluc\u00eda ostentada por los Medina Sidonia primero y Medinaceli despu\u00e9s, esenciales para canalizar tanto recursos humanos (soldados, marineros) como materiales. A comienzos de siglo, el ritmo de la Armada de la Aver\u00eda era anual. Los galeones zarpaban de Sanl\u00facar o C\u00e1diz en alg\u00fan momento entre inicios de marzo y mediados de mayo \u201cen conserva\u201d con la flota de Tierra Firme, para recalar en las plazas indianas de Santa Marta, Cartagena y, sobre todo, Portobelo, donde recog\u00edan la plata altoperuana. A continuaci\u00f3n, era habitual que la Armada de la Guarda se reuniese en La Habana con las flotas y las naos de Honduras, a fin de atravesar todas juntas el oc\u00e9ano, regresando al eje C\u00e1diz-Sanl\u00facar en oto\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el engranaje imperial espa\u00f1ol, la Armada de la Guarda cumpl\u00eda un papel imponderable. Del \u00e9xito de unos galeones que transportaban la plata del rey y particulares depend\u00edan los asientos con la gran banca internacional y las provisiones generales que garantizaban la pol\u00edtica exterior de la Monarqu\u00eda. Es por eso por lo que la alta oficialidad de la formaci\u00f3n, desde los capitanes generales a los capitanes de mar y guerra de los galeones, pasando por el gobernador de la infanter\u00eda espa\u00f1ola que guarnicionaba las naves, el denominado Tercio de Galeones, exaltasen el desempe\u00f1o de la Armada. Sin embargo, la reputaci\u00f3n de la unidad en otros c\u00edrculos de poder, como la Junta de Armadas, era cuanto menos controvertida, imput\u00e1ndosele toda clase de corruptelas. Los galeones eran un im\u00e1n para el fraude y el contrabando, sus bastimentos eran de mala calidad, sol\u00edan ir pobremente armados, los militares eran acusados de ser comerciantes encubiertos que sobornaban a los ministros con tal de obtener sus puestos, o los asientos suscritos entre el Consulado y los due\u00f1os de los galeones empleados solo acertaban a proveer naves peque\u00f1as y maltratadas. Bajo semejantes declaraciones subyac\u00eda la rivalidad entre los mandos de la Armada del Mar Oc\u00e9ano y la Armada de la Guarda. \u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En contraposici\u00f3n con las personalistas armadas de finales del XVI, a principios del nuevo siglo la Corona enfatiz\u00f3 en su voluntad de controlar los galeones. Tras 1605, la inaugurada Junta de Guerra de Indias -e intermitentemente la C\u00e1mara de Indias- se encarg\u00f3, de la mano de la secretar\u00eda del Per\u00fa del Consejo de Indias, de gestionar los asuntos de la unidad, designando a los militares y escogiendo entre los oficiales del sueldo propuestos por el Consulado. Con todo, el financiamiento y conservaci\u00f3n de esta armada permanente supuso un reto may\u00fasculo. En la primera mitad del XVII, los asientos contra\u00eddos con el Comercio andaluz y la ocasional administraci\u00f3n directa de la Casa de la Contrataci\u00f3n hubieron de arrostrar una coyuntura desfavorable, marcada por la retracci\u00f3n del comercio, el infra registro, la fiscalidad extraordinaria desencadenada por la Monarqu\u00eda y el consecuente incremento del peso de la hacienda real en la subvenci\u00f3n de la armada. Log\u00edsticamente, las dificultades no fueron menores. La oligarqu\u00eda hispalense, infiltrada mediante la venalidad en los cuadros de la Casa y los oficios de la Armada, dispens\u00f3 en el trascurso de d\u00e9cadas el aceite, vino y carnes imprescindibles para el avituallamiento de las fuerzas navales. Pero en los a\u00f1os treinta, la incapacidad de la administraci\u00f3n de la aver\u00eda de adquirir por s\u00ed sola los pertrechos con los que surtir la Armada o carenar los nav\u00edos condujo a la entrada en escena de empresarios y asentistas como los Ladr\u00f3n de Guevara, Diego Cardoso y Duarte de Acosta. Una din\u00e1mica pareja a la irrupci\u00f3n de C\u00e1diz como complejo log\u00edstico de la Carrera en detrimento de Sevilla. Aun con la relativa modestia de sus efectivos, ni la administraci\u00f3n de la aver\u00eda ni la fundici\u00f3n de artiller\u00eda de bronce de Sevilla lograron siempre dispensar el armamento de rigor para la Armada, volvi\u00e9ndose cada vez m\u00e1s frecuente el expediente de tirar de los almacenes de la Capitan\u00eda General de la Artiller\u00eda de Espa\u00f1a ubicados en C\u00e1diz o Jerez. \u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien es cierto que, al menos hasta la d\u00e9cada de los cuarenta, estos problemas no fueron \u00f3bice para que la Armada de la Guarda cumpliese su objetivo b\u00e1sico, traer a buen recaudo los caudales indianos. Las mayores p\u00e9rdidas materiales y humanas eran fruto no de los enemigos, sino de los naufragios provocados por la alteraci\u00f3n de los tiempos de navegaci\u00f3n a causa de la guerra y la apremiante sed de plata de la Corona. El paulatino retraso tecnol\u00f3gico de las armadas hisp\u00e1nicas, tema complejo, era susceptible de no ser decisivo, como demostr\u00f3 la f\u00e9rrea resistencia impuesta por los galeones de la plata de Carlos de Ibarra en 1638 a la tentativa de ser capturados por los neerlandeses a vista de la costa cubana, o la lucha entablada en 1640 en la bah\u00eda de C\u00e1diz entre los galeones de Jer\u00f3nimo G\u00f3mez de Sandoval y una escuadra francesa dispuesta a repetir el \u00e9xito de Fuenterrab\u00eda. La aut\u00e9ntica sima de la Armada de la Guarda, como de la Carrera en su conjunto, acontecer\u00eda en la d\u00e9cada de los cincuenta, cuando la brecha t\u00e9cnica entre espa\u00f1oles e ingleses se revel\u00f3 insalvable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de 1660, con ocasi\u00f3n de la reformulaci\u00f3n de la aver\u00eda, la Armada de la Guarda resultante era sensiblemente dis\u00edmil en comparaci\u00f3n con la de los albores del XVII. El componente empresarial de generales, almirantes y capitanes se hab\u00eda acentuado y formalizado en los anteriores veinte a\u00f1os. Por medio del beneficio de las plazas y el concierto de asientos de carenas, los antiguos defraudadores pasaron a ser piedra angular de la financiaci\u00f3n del operativo militar. Esta \u201cprivatizaci\u00f3n\u201d, atomizada y mucho m\u00e1s bilateral que en el periodo de los asientos de la aver\u00eda, llev\u00f3 a que el origen de bastantes capitanes estuviese fuertemente ligado a la burgues\u00eda de los negocios. Dichas transformaciones tuvieron su correlato en la fisionom\u00eda de la Armada: los galeones incrementaron su tonelaje, el convoy mercante se redujo y los viajes se tornaron espor\u00e1dicos. Los galeones de la plata, otrora una fuerza t\u00e9cnicamente envidiable, eran ahora un contingente reducid\u00edsimo en comparaci\u00f3n con lo que pod\u00edan botar franceses, ingleses u holandeses. Si no fueron capturados en el \u00faltimo tercio de siglo, fue por el inter\u00e9s del resto de potencias atl\u00e1nticas en su preservaci\u00f3n como fiable nexo comercial entre Europa y las Indias Occidentales. La conclusi\u00f3n de su historia, como armada de la aver\u00eda, tuvo lugar en 1708.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autor: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/alfonso-jesus-hernandez-rodriguez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Alfonso Jes\u00fas Hern\u00e1ndez Rodr\u00edguez<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">AND\u00daJAR CASTILLO, Francisco, \u201cLos generales y almirantes de la Carrera de Indias en el \u00faltimo tercio del siglo XVII. Pr\u00e9stamos y venalidad\u201d, en IGLESIAS RODR\u00cdGUEZ, Juan Jos\u00e9 y GARC\u00cdA BERNAL, Jos\u00e9 Jaime, <em>Andaluc\u00eda en el mundo atl\u00e1ntico moderno: agentes y escenarios<\/em>, Madrid, S\u00edlex, 2016, pp. 265-286.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CABALLERO JU\u00c1REZ, Jos\u00e9 Antonio, <em>El r\u00e9gimen jur\u00eddico de las armadas de la Carrera de Indias. Siglos XVI y XVII<\/em>, M\u00e9xico, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, 1997.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00cdAZ BLANCO, Jos\u00e9 Manuel, \u201cUna armada de galeras para la Carrera de Indias: el Mediterr\u00e1neo y el comercio colonial en tiempos de Felipe II\u201d, en <em>Revista de Indias<\/em>, vol. LXIIV, 262, 2014, pp. 661-692.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00cdAZ BLANCO, Jos\u00e9 Manuel, \u201cSobre las armadas de Indias. La pr\u00e1ctica del beneficio y la crisis de la aver\u00eda (1660-1700)\u201d, en <em>Gladius: estudios sobre armas antiguas, armamento, arte militar y cultura en Oriente y Occidente<\/em>, 35, 2015, 117-138.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HERN\u00c1NDEZ RODR\u00cdGUEZ, Alfonso J., \u201cEl alojamiento de soldados del Tercio de Galeones en Andaluc\u00eda (1600-1615), en IGLESIAS RODR\u00cdGUEZ, Juan Jos\u00e9, GARC\u00cdA BERNAL, Jos\u00e9 Jaime y MELERO MU\u00d1OZ, Isabel Mar\u00eda, <em>Ciudades atl\u00e1nticas del sur de Espa\u00f1a: la construcci\u00f3n de un mundo nuevo (siglos XVI-XVIII)<\/em>, Sevilla, Universidad de Sevilla, pp. 209-224.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SERRANO MANGAS, Fernando, <em>Armadas y flotas de la plata (1620-1648)<\/em>, Madrid, Banco de Espa\u00f1a, 1989.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-dfc37c2f vp-id-1iqyb2\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-a2691d01\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/guarda1.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"1920x1837\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/guarda1.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"1920x1837\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/guarda1.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"1920x1837\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">La recuperaci\u00f3n de la isla de San Crist\u00f3bal, 1634-1635. F\u00e9lix Castello<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">La recuperaci\u00f3n de la isla de San Crist\u00f3bal, 1634-1635. F\u00e9lix Castello. Fuente: Museo del Prado, Madrid (https:\/\/www.museodelprado.es\/coleccion\/obra-de-arte\/la-recuperacion-de-la-isla-de-san-cristobal\/119c4fc5-4fa0-4a5a-ab42-9d513b6bea08)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/guarda1.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1920\" height=\"1837\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/guarda1.jpg\" class=\"wp-image-1504\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/guarda1.jpg\" >La recuperaci\u00f3n de la isla de San Crist\u00f3bal, 1634-1635. F\u00e9lix Castello<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-e80e0427\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/guarda2.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"2972x1996\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/guarda2.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"2972x1996\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/guarda2.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"2972x1996\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Expulsi\u00f3n de los holandeses de la isla de San Mart\u00edn, 1 de julio de 1633. Atribuido a Juan de la Corte. Museo Naval, Madrid<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Expulsi\u00f3n de los holandeses de la isla de San Mart\u00edn, 1 de julio de 1633. Atribuido a Juan de la Corte. Museo Naval, Madrid. Fuente: Wikipedia, Dominio p\u00fablico (https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Expulsi%C3%B3nDeLosHolandesesDeLaIslaDeSanMart%C3%ADn16330701-2.jpg)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/guarda2.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2972\" height=\"1996\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/guarda2.jpg\" class=\"wp-image-1505\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/guarda2.jpg\" >Expulsi\u00f3n de los holandeses de la isla de San Mart\u00edn, 1 de julio de 1633. Atribuido a Juan de la Corte. Museo Naval, Madrid<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-36a72f4d\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/guarda3.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"319x592\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/guarda3.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"319x592\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/guarda3.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"319x592\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Adri\u00e1n Pulido Pareja, atribuido a Juan Bautista Mart\u00ednez del Mazo, National Gallery, Londres<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Adri\u00e1n Pulido Pareja, atribuido a Juan Bautista Mart\u00ednez del Mazo, National Gallery, Londres. Fuente: Wikipedia, Dominio p\u00fablico (https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Retrato_de_don_Adri%C3%A1n_Pulido_Pareja,_by_Mart%C3%ADnez_del_Mazo.jpg)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/guarda3.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"319\" height=\"592\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/guarda3.jpg\" class=\"wp-image-1506\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/guarda3.jpg\" >Adri\u00e1n Pulido Pareja, atribuido a Juan Bautista Mart\u00ednez del Mazo, National Gallery, Londres<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-41b1da31\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/AGI_galeon.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"2700x1913\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/AGI_galeon.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"2700x1913\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/AGI_galeon.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"2700x1913\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Plano del Gale\u00f3n &quot;Nuestra Se\u00f1ora de la Mar&quot;, perteneciente a la Real Armada de la Carrera a cargo de don Diego Fern\u00e1ndez de C\u00f3rdoba, marqu\u00e9s del Vado, y naufragada en Bermudas hacia el a\u00f1o de 1695<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Plano del Gale\u00f3n \u00abNuestra Se\u00f1ora de la Mar\u00bb, perteneciente a la Real Armada de la Carrera a cargo de don Diego Fern\u00e1ndez de C\u00f3rdoba, marqu\u00e9s del Vado, y naufragada en Bermudas hacia el a\u00f1o de 1695. Fuente: Archivo General de Indias, MP-INGENIOS, 318TER (http:\/\/pares.mcu.es\/ParesBusquedas20\/catalogo\/description\/12777188)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/AGI_galeon.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2700\" height=\"1913\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/AGI_galeon.jpg\" class=\"wp-image-2733\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/AGI_galeon.jpg\" >Plano del Gale\u00f3n \u00abNuestra Se\u00f1ora de la Mar\u00bb, perteneciente a la Real Armada de la Carrera a cargo de don Diego Fern\u00e1ndez de C\u00f3rdoba, marqu\u00e9s del Vado, y naufragada en Bermudas hacia el a\u00f1o de 1695<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su Norte de la Contrataci\u00f3n publicado en 1672, el hombre de estado espa\u00f1ol Jos\u00e9 de Veitia Linaje consideraba \u201canchuroso golfo\u201d la labor de escribir sobre las armadas y flotas de la Carrera de Indias. 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