{"id":1440,"date":"2022-05-24T17:17:08","date_gmt":"2022-05-24T17:17:08","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=1440"},"modified":"2022-05-26T14:04:13","modified_gmt":"2022-05-26T14:04:13","slug":"los-senorios-en-el-reino-de-granada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/los-senorios-en-el-reino-de-granada\/","title":{"rendered":"Los se\u00f1or\u00edos en el Reino de Granada"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la Edad Media y la Edad Moderna, el se\u00f1or\u00edo fue un dominio territorial cuyo titular dispon\u00eda de patrimonio, rentas y jurisdicci\u00f3n merced a la concesi\u00f3n regia, pues era la Corona quien ced\u00eda o traspasaba a un particular las funciones jurisdiccionales (justicia y gobierno) sobre un territorio determinado y sus habitantes. El se\u00f1or\u00edo como instituci\u00f3n permaneci\u00f3 pr\u00e1cticamente inalterable durante los tres siglos de modernidad y de ella disfrutaron fundamentalmente la nobleza y el clero. Por lo que respecta a la propiedad territorial y de jurisdicci\u00f3n, los se\u00f1or\u00edos pudieron ser de varias clases: se\u00f1or\u00edos territoriales, que implicaban que el se\u00f1or fuese propietario de la tierra; se\u00f1or\u00edos jurisdiccionales, donde el se\u00f1or ejerci\u00f3 los derechos que le hab\u00edan sido concedidos para administrar justicia, nombrar cargos y cobrar impuestos, pero no gozaba de la propiedad de la tierra; y se\u00f1or\u00edos mixtos, en los que el se\u00f1or gozaba de la propiedad y jurisdicci\u00f3n sobre un territorio. En cuanto a la titularidad de los se\u00f1or\u00edos, esta pudo ser individual o colectiva, laica o eclesi\u00e1stica. En este sentido, existieron diferentes tipos de se\u00f1or\u00edos como los infantazgos, los se\u00f1or\u00edos de las \u00d3rdenes Militares, los se\u00f1or\u00edos abadengos o eclesi\u00e1sticos, de behetr\u00eda, o los se\u00f1or\u00edos nobiliarios o solariegos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda, hablar de se\u00f1or\u00edo, implica hablar tambi\u00e9n de realengo, definido como aquel territorio o lugar que jurisdiccionalmente depende directamente del rey. Sin embargo, como han apuntado algunos autores, como Enrique Soria Mesa, no podemos entender se\u00f1or\u00edo y realengo como dos realidades opuestas, sino como dos formas de gobernar y controlar el territorio de la Monarqu\u00eda, pues el se\u00f1or\u00edo fue otra forma m\u00e1s de administrar los dominios de la Corona. En este sentido, se debe tener en cuenta que los se\u00f1ores poseen la jurisdicci\u00f3n que el soberano les ha delegado, como proyecci\u00f3n suya, por lo que no puede entenderse a los se\u00f1ores como un poder rival o equiparable, sino como una extensi\u00f3n del poder del rey.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El se\u00f1or\u00edo naci\u00f3 siempre de la merced regia, de la voluntad del monarca, siendo diversas las formas de conceder dicha merced, pues pudieron otorgarse como donaciones, ventas, trueques o como condonaci\u00f3n a una deuda. La naturaleza de los se\u00f1ores fue igualmente diversa pues, como se ha se\u00f1alado, estuvieron en manos de eclesi\u00e1sticos, pero tambi\u00e9n de importantes Casas nobiliarias, de sectores medios y bajos de la nobleza, y de oligarcas locales \u00e1vidos de distinci\u00f3n. Sin duda, el se\u00f1or\u00edo entra\u00f1\u00f3 diversidad de relaciones con el poder central e impuls\u00f3 numerosas estrategias familiares y matrimoniales para consolidar la posici\u00f3n social de quienes gozaban de estas mercedes, o bien, de quienes aspiraban a ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El modelo de se\u00f1or\u00edo granadino procede del se\u00f1or\u00edo castellano bajomedieval y guarda similitudes en su configuraci\u00f3n poblacional con los se\u00f1or\u00edos de otros territorios de la Monarqu\u00eda, especialmente, con el Reino de Valencia, al menos, hasta principios del siglo XVII. En el contexto del reino de Granada, estas concesiones se iniciaron tras su conquista por los Reyes Cat\u00f3licos, a fin de implantar las estructuras castellanas sobre la poblaci\u00f3n musulmana. En consecuencia, determinados lugares fueron entregados por los monarcas en r\u00e9gimen de se\u00f1or\u00edo en recompensa a diferentes servicios realizados por quienes conformaban un grupo dominante. La primera concesi\u00f3n tuvo lugar en 1490 al cardenal don Pedro Gonz\u00e1lez de Mendoza, que recibi\u00f3 el estado del Cenete, sin embargo, la mayor\u00eda de las concesiones se realizaron entre 1492 -coincidiendo con el fin de la Guerra de Granada- y 1494, y se prolongar\u00edan hasta finales de siglo, quedando as\u00ed configurado pr\u00e1cticamente el mapa de se\u00f1or\u00edos en este territorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La concesi\u00f3n de se\u00f1or\u00edos sirvi\u00f3 entonces para recompensar servicios militares, pol\u00edticos y econ\u00f3micos prestados durante la contienda por miembros de la m\u00e1s alta nobleza quienes, en buena parte de los casos, gozaban ya de riqueza y posesiones se\u00f1oriales en tierras castellanas o aragonesas. Obtener ahora una de estas mercedes en el reino de Granada supon\u00eda reforzar su estatus y poder. Algunos de los agraciados en esta coyuntura fueron, entre otros, los Ponce de Le\u00f3n, los Guzm\u00e1n o los Fern\u00e1ndez de C\u00f3rdoba. Junto a ellos, tambi\u00e9n recibieron estas mercedes individuos pr\u00f3ximos al monarca de rango inferior, que ocupaban puestos cortesanos o de gobierno de la Monarqu\u00eda. Algunos de los se\u00f1or\u00edos concedidos sirvieron tambi\u00e9n para compensar las p\u00e9rdidas experimentadas por ciertas Casas nobiliarias a manos de la Corona, que aprovech\u00f3 para recuperar lugares estrat\u00e9gicos como las plazas de C\u00e1diz, Gibraltar o Cartagena. A cambio de estos lugares se conceder\u00edan nuevos se\u00f1or\u00edos. Es el caso de los Fajardo, Adelantados Mayores del reino de Murcia, quienes, a cambio de Cartagena, recibieron las villas de V\u00e9lez Blanco, V\u00e9lez Rubio, Portilla y Las Cuevas al norte de la actual provincia de Almer\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que respecta a la distribuci\u00f3n del se\u00f1or\u00edo en el territorio, todo apunta a que no se siguieron unas directrices muy marcadas, pues mientras a los se\u00f1ores fronterizos se les concedieron lugares pr\u00f3ximos a sus estados (caso del estado de los V\u00e9lez o de las cesiones realizadas a los Fern\u00e1ndez de C\u00f3rdoba en M\u00e1laga), para el resto de nobles castellanos no se estableci\u00f3 un criterio fijo. En el caso de las zonas centrales del reino, estas se reservar\u00edan a las ciudades para procurar la existencia de alfoces amplios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los territorios entregados, los se\u00f1ores encontraron una poblaci\u00f3n mud\u00e9jar \u2013m\u00e1s tarde morisca\u2013 altamente rentable, que heredaba los derechos impositivos de los sultanes nazar\u00edes, cargas que, am\u00e9n de su complejidad, eran muy lucrativas. A fin de incrementar sus rentas y de contrarrestar el desequilibrio num\u00e9rico con la comunidad vencida, algunos se\u00f1ores buscaron tambi\u00e9n el modo de atraer nueva poblaci\u00f3n castellana, reconocida como cristiano-vieja. Los levantamientos y sublevaciones de los musulmanes frente a las fuerzas cristianas evidenciaron desde fechas tempranas la dif\u00edcil convivencia. Estos hechos, permitieron incumplir las benignas capitulaciones firmadas en un primer momento ante los Reyes Cat\u00f3licos, y dieron paso a las primeras expulsiones de mud\u00e9jares, la privaci\u00f3n de sus bienes, el inicio de las repoblaciones con cristianos viejos y la conversi\u00f3n general de 1502, que termin\u00f3 con el estatus mud\u00e9jar. Estos cambios tambi\u00e9n repercutieron en el poder que desplegaron los se\u00f1ores sobre sus tierras, pues mientras que en \u00e9poca mud\u00e9jar estaban limitados por la necesidad de cumplir con lo acordado en las capitulaciones, ahora, tras desaparecer estas restricciones, contaban con mayor libertad para gobernar sobre sus vasallos moriscos. Este margen de libertad posibilit\u00f3 el establecimiento de un gravoso sistema de impuestos que ser\u00eda asumido a cambio de la permisividad y protecci\u00f3n que ofrec\u00edan los se\u00f1ores a sus vasallos, pues se les permitieron pr\u00e1cticas prohibidas por la Corona y la Iglesia, como portar armas o continuar con sus manifestaciones culturales y religiosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con motivo de la guerra de las Alpujarras (1568-1570) y la expulsi\u00f3n de los moriscos, las consecuencias para los territorios de se\u00f1or\u00edo del Reino de Granada fueron acusadas, provocando un vac\u00edo demogr\u00e1fico que cost\u00f3 d\u00e9cadas cubrir. La expulsi\u00f3n comport\u00f3 adem\u00e1s repercusiones negativas para los se\u00f1ores a nivel econ\u00f3mico, quienes perdieron vasallos altamente rentables, no s\u00f3lo por su capacidad de trabajo, sino tambi\u00e9n por los costosos impuestos que soportaban. En consecuencia, si algo afect\u00f3 al devenir de los se\u00f1or\u00edos granadinos fue sin duda la expulsi\u00f3n de los moriscos y la Repoblaci\u00f3n, hecho de gran trascendencia para el r\u00e9gimen se\u00f1orial granadino que alter\u00f3 por completo el equilibrio local del poder. A partir de 1570 la conformaci\u00f3n social de estos lugares experiment\u00f3 una importante transformaci\u00f3n, pues la despoblaci\u00f3n no se equilibr\u00f3 \u00edntegramente con la llegada de repobladores, produci\u00e9ndose as\u00ed un fuerte descenso de las rentas se\u00f1oriales. Adem\u00e1s, los nuevos vasallos no estuvieron dispuestos a ser sobornados y sufrir los abusos econ\u00f3micos experimentados por sus antecesores, por tanto, el poder se\u00f1orial se vio mermado. Los nuevos pobladores, estructurados en torno al concejo, resistieron con m\u00e1s fuerza a las presiones de la autoridad se\u00f1orial, amparados en \u00faltima instancia por la Corona, quien les concedi\u00f3 numerosas facultades a las autoridades locales y representantes vecinales, fortaleciendo as\u00ed su influencia frente al poder se\u00f1orial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sorprendentemente, pese a la p\u00e9rdida de poblaci\u00f3n en estos lugares y las condiciones desfavorables del siglo XVII, provocadas por epidemias y cat\u00e1strofes naturales, durante esta centuria y la siguiente fue produci\u00e9ndose una paulatina recuperaci\u00f3n poblacional que lleg\u00f3 a duplicar los efectivos humanos. Las sucesivas repoblaciones -sobre todo a partir de la segunda-, permitieron que, am\u00e9n del progresivo aumento de la poblaci\u00f3n, fuera surgiendo una nueva sociedad de medianos labradores donde pronto comenzaron a existir diferencias de riqueza que se fueron consolidando con planificadas estrategias familiares y matrimoniales que posibilitaron la acumulaci\u00f3n de tierras. El incremento de riqueza de estas familias deriv\u00f3 en la conformaci\u00f3n de oligarqu\u00edas locales poderosas, dispuestas a hacer frente a los se\u00f1ores y a conquistar los honores y privilegios que hasta el momento hab\u00edan estado reservados a la nobleza. Esta ambici\u00f3n de ascenso social se vio favorecida adem\u00e1s por una coyuntura de incremento de la enajenaci\u00f3n de honores y otras gracias que se intensific\u00f3 desde el primer tercio del siglo XVII y continu\u00f3, al menos, hasta mediados del siglo XVIII. El poder e influencia de estas oligarqu\u00edas gener\u00f3 una importante lucha antise\u00f1orial que se fue incrementando a lo largo del siglo XVIII y que llegar\u00eda incluso a cuestionar la propia existencia del se\u00f1or\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que respecta a la evoluci\u00f3n cuantitativa de los se\u00f1or\u00edos granadinos, en los primeros a\u00f1os del siglo XVI apenas hubo alteraciones en el mapa se\u00f1orial trazado con anterioridad. Sin embargo, conforme avanz\u00f3 el siglo, las concesiones comenzaron a multiplicarse con motivo de la recompensa de servicios, la liquidaci\u00f3n de deudas y compromisos, y la venta de se\u00f1or\u00edos para satisfacer las necesidades econ\u00f3micas de la Monarqu\u00eda. Fue a comienzos del reinado de Felipe II cuando esta \u00faltima v\u00eda de obtenci\u00f3n comenz\u00f3 a tomar fuerza, siendo el reino de Granada uno de los territorios donde m\u00e1s enajenaciones de se\u00f1or\u00edos se contabilizan. Desde 1558, las ventas fueron un importante canal de ingresos para una Monarqu\u00eda que atravesaba apuros financieros. No obstante, antes de esta fecha ya hab\u00eda existido una demanda significativa por parte de regidores y otros miembros de las elites locales, quienes hab\u00edan propuesto a la Corona la compra de determinados lugares. El perfil de los adquirientes de se\u00f1or\u00edos respondi\u00f3 mayormente a oligarcas urbanos, altos bur\u00f3cratas, comerciantes o hacendados, que ve\u00edan en estas ventas una oportunidad inigualable de ascenso social. Bajo el reinado de Felipe II, las ventas afectaron principalmente a las ciudades de Granada, M\u00e1laga y Ronda, produci\u00e9ndose tambi\u00e9n alguna venta en el actual territorio almeriense de las villas de Urr\u00e1cal y Olula del R\u00edo, en 1564. Con el inicio del nuevo siglo, las ventas prosiguieron con Felipe III, siendo entonces los regidores los compradores mayoritarios que, como parte de las oligarqu\u00edas locales, buscaban escalar socialmente mediante la obtenci\u00f3n de honores y mercedes. No obstante, el mayor volumen de ventas se produjo con Felipe IV, periodo en que se acometieron casi la mitad del total de enajenaciones de se\u00f1or\u00edos llevadas a cabo en la Edad Moderna, en el reino de Granada. Esta din\u00e1mica de ventas comenz\u00f3 a reducirse con Carlos II y pr\u00e1cticamente desapareci\u00f3 con la llegada de la nueva dinast\u00eda borb\u00f3nica y la creaci\u00f3n de la Junta de Incorporaci\u00f3n (1707), que busc\u00f3 recuperar los se\u00f1or\u00edos obtenidos de forma ileg\u00edtima. \u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a las transformaciones que experiment\u00f3 el mapa de los se\u00f1or\u00edos del reino de Granada a lo largo de la Edad Moderna, lo cierto es que estas no fueron excesivamente significativas. S\u00ed hubo peque\u00f1as modificaciones que implicaron que tierras de realengo se convirtieran en se\u00f1or\u00edos, y viceversa. Estos cambios, que se explican por el paso de las propiedades de unas manos a otras, a partir de f\u00f3rmulas como las ventas, herencias, dotes o matrimonios, no cesaron de estar latentes hasta las primeras d\u00e9cadas del siglo XIX, cuando los se\u00f1or\u00edos fueron abolidos por la Cortes de C\u00e1diz en 1811. La escasa movilidad de los se\u00f1or\u00edos se entiende tambi\u00e9n por su vinculaci\u00f3n al mayorazgo, una instituci\u00f3n que permiti\u00f3 acumular patrimonio, preservarlo y protegerlo para evitar su dispersi\u00f3n, posibilitando la uni\u00f3n de estados o se\u00f1or\u00edos, principalmente, mediante estrategias matrimoniales.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autora: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/maria-del-mar-felices-de-la-fuente\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Mar\u00eda del Mar Felices de la Fuente<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda <\/strong><\/h4>\n<p>AND\u00daJAR CASTILLO, Francisco y D\u00cdAZ L\u00d3PEZ, Juli\u00e1n Pablo (coords.), <em>Los se\u00f1or\u00edos en la Andaluc\u00eda Moderna. El Marquesado de los V\u00e9lez, <\/em>Almer\u00eda, Instituto de Estudios Almerienses, 2007.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DOM\u00cdNGUEZ ORTIZ, Antonio, <em>Instituciones y sociedad en la Espa\u00f1a de los Austrias<\/em>, Barcelona, Ariel, 1985.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DOM\u00cdNGUEZ ORTIZ, Antonio, \u201cR\u00e9gimen se\u00f1orial y reformismo borb\u00f3nico\u201d, en DOM\u00cdNGUEZ ORTIZ, Antonio, <em>Sociedad y Estado en el siglo XVIII espa\u00f1ol, <\/em>Barcelona, Ariel, 1990, pp. 429-453.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P\u00c9REZ BOYERO, <em>Enrique, Moriscos y cristianos en los se\u00f1or\u00edos del Reino de Granada (1490-1568)<\/em>, Granada, Universidad de Granada, 1997.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SORIA MESA, Enrique, <em>La venta de Se\u00f1or\u00edos en el Reino de Granada bajo los Austrias,<\/em> Granada, Universidad de Granada, 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SORIA MESA, Enrique, <em>Se\u00f1ores y oligarcas: los se\u00f1or\u00edos del Reino de Granada en la Edad Moderna, <\/em>Granada, Universidad de Granada, 1997.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-879b2351 vp-id-Z1O9oih\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-2ea41707\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/sen\u0303orios3.png\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"1200x675\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/sen\u0303orios3.png\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"1200x675\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/sen\u0303orios3.png\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"1200x675\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Mapa de los se\u00f1or\u00edos del Reino de Granada seg\u00fan las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Mapa de los se\u00f1or\u00edos del Reino de Granada seg\u00fan las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada. Fuente: Tyk, Wikipedia, CC BY-SA 3.0 (https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Archivo:Se%C3%B1or%C3%ADos_del_Reino_de_Granada.svg)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/sen\u0303orios3.png\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"675\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/sen\u0303orios3.png\" class=\"wp-image-1442\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/sen\u0303orios3.png\" >Mapa de los se\u00f1or\u00edos del Reino de Granada seg\u00fan las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-56f56ca3\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/velez-blanco-castillo.jpeg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"1000x789\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/velez-blanco-castillo.jpeg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"1000x789\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/velez-blanco-castillo.jpeg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"1000x789\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Castillo de V\u00e9lez Blanco, construido por el I marqu\u00e9s de los V\u00e9lez, D. Pedro Fajardo y Chac\u00f3n, entre 1506-1515<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Castillo de V\u00e9lez Blanco, construido por el I marqu\u00e9s de los V\u00e9lez, D. Pedro Fajardo y Chac\u00f3n, entre 1506-1515. Fuente: Fotograf\u00eda de Juan Miguel Pando Barrero (1915-1992), Fototeca del Patrimonio Hist\u00f3rico, Ministerio de Educaci\u00f3n, Cultura y Deporte de Espa\u00f1a, CC BY-NC-ND 4.0 (https:\/\/www.europeana.eu\/es\/item\/2022709\/oai_fototeca_mcu_es_fototeca_PANDO_PAN_B_008298)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/velez-blanco-castillo.jpeg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"789\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/velez-blanco-castillo.jpeg\" class=\"wp-image-1463\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/velez-blanco-castillo.jpeg\" >Castillo de V\u00e9lez Blanco, construido por el I marqu\u00e9s de los V\u00e9lez, D. Pedro Fajardo y Chac\u00f3n, entre 1506-1515<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante la Edad Media y la Edad Moderna, el se\u00f1or\u00edo fue un dominio territorial cuyo titular dispon\u00eda de patrimonio, rentas y jurisdicci\u00f3n merced a la concesi\u00f3n regia, pues era la Corona quien ced\u00eda o traspasaba a un particular las funciones jurisdiccionales (justicia y gobierno) sobre un territorio determinado y sus habitantes. 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