{"id":1437,"date":"2022-05-24T16:34:33","date_gmt":"2022-05-24T16:34:33","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=1437"},"modified":"2022-05-24T16:34:33","modified_gmt":"2022-05-24T16:34:33","slug":"capellanias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/capellanias\/","title":{"rendered":"Capellan\u00edas"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Las capellan\u00edas fueron fundaciones perpetuas establecidas por una persona, generalmente acaudalada, a trav\u00e9s de las cuales se vinculaban algunos de sus bienes patrimoniales para asegurar la manutenci\u00f3n de uno o varios cl\u00e9rigos o el pago de una pensi\u00f3n a los mismos. Por su parte, estos cl\u00e9rigos quedaban obligados a cumplir de forma perpetua las mandas religiosas establecidas en la fundaci\u00f3n, que pudieron ser la celebraci\u00f3n de un cierto n\u00famero de misas o de otros cultos, en una capilla determinada, por el alma del fundador o de su familia. En definitiva, una capellan\u00eda fue un contrato entre un fundador y la Iglesia, como garante del cumplimiento de sus intenciones, donde se dieron dos condiciones, por una parte, la necesidad de pedir por el alma de uno o varios individuos, y por otra, la posibilidad de poder renunciar a ciertos bienes que, de otro modo, ir\u00edan a parar a los herederos o primog\u00e9nitos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a que estas fundaciones son de origen medieval, fue en el Antiguo R\u00e9gimen cuando experimentaron un mayor auge tanto en Espa\u00f1a, como en Portugal y Am\u00e9rica, circunstancia que se explica por el influjo de la cultura del Barroco, el \u00e9nfasis de la muerte, el Purgatorio y la salvaci\u00f3n del alma. No obstante, las capellan\u00edas establecidas en vida o por testamento, m\u00e1s all\u00e1 de poseer una funci\u00f3n religiosa o espiritual, sirvieron como instrumento de promoci\u00f3n social y de solidaridad familiar. En palabras de Pro Ruiz, las capellan\u00edas fueron una modalidad de propiedad vinculada, con la que los nobles atend\u00edan a las ramas secundarias de sus linajes que quedaban excluidas del mayorazgo. De este modo, la capellan\u00eda creaba un patrimonio vinculado e indisoluble que aseguraba el futuro de un segundo o tercer hijo. El derecho del patronato quedar\u00eda adem\u00e1s adscrito a la l\u00ednea principal de la familia, por lo que una vez que vacase la capellan\u00eda, el primog\u00e9nito volver\u00eda a otorgarla a un pariente suyo. De este modo se desarrollaba la solidaridad de familia en torno al titular del mayorazgo o <em>pater familias<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En consecuencia, la capellan\u00eda podr\u00eda considerarse como un mayorazgo de proporci\u00f3n reducida que se desarroll\u00f3 en un espectro social amplio. Sus fundadores respondieron a diversos perfiles sociales, procedentes de distintos \u00e1mbitos, que englobar\u00edan desde el espacio cortesano hasta el mundo rural. Hombres y mujeres, en matrimonio o en solitario, as\u00ed como cl\u00e9rigos, hombres de armas, regidores, labradores, escribanos o nobles, entre otros, establecieron este tipo de fundaciones en virtud de la familia, su protecci\u00f3n y pervivencia, aunque si se toma en cuenta la dotaci\u00f3n de bienes ra\u00edces sobre las que se asentaban las capellan\u00edas, podemos hablar en l\u00edneas generales de perfiles pertenecientes a grupos intermedios y preminentes de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a los tipos de capellan\u00edas, cabr\u00eda distinguir entre la <em>capellan\u00eda laical<\/em>, que implicaba que los bienes dotales permanecieran en posesi\u00f3n del patrono, quien gestionaba la capellan\u00eda sin ser el propietario, con la obligaci\u00f3n de entregar sus rentas al cl\u00e9rigo o capell\u00e1n \u00a0encargado de decir las misas; y la <em>capellan\u00eda eclesi\u00e1stica o colativa<\/em>, en la que las tierras y otros bienes pasaban a integrar el patrimonio de la Iglesia, un sistema de vinculaci\u00f3n atractivo para las familias fundadoras, ya que implicaba una reducci\u00f3n de las cargas fiscales sobre esta parte del patrimonio. Esta \u00faltima modalidad de <em>capellan\u00eda eclesi\u00e1stica o colativa<\/em> funcion\u00f3 como beneficio eclesi\u00e1stico, que respond\u00eda a un nuevo modo de organizaci\u00f3n del patrimonio de la Iglesia: el sistema beneficial. Este sistema llev\u00f3 consigo que los cl\u00e9rigos dispusieran de bienes y rentas asignadas para su sustento hasta su muerte. Para garantizar estas rentas, ya desde la Edad Media se cre\u00f3 dicho sistema que garantizaba, a la muerte del cl\u00e9rigo, que su patrimonio no pasara a la Iglesia, sino que fuera revertido a la familia para emplearse en otro pariente. Estas <em>capellan\u00edas colativas<\/em> fueron, por tanto, verdaderos beneficios eclesi\u00e1sticos, mientras que las <em>capellan\u00edas laicales<\/em> tuvieron \u00fanicamente la obligaci\u00f3n de sustentar a un cl\u00e9rigo para que dijera ciertas misas o realizara otros encargos de car\u00e1cter religioso. No obstante, en ambos casos, estas fundaciones sirvieron como v\u00eda para evitar la enajenaci\u00f3n del patrimonio y proteger la capellan\u00eda de la mala gesti\u00f3n de sus poseedores pues, en el caso de las <em>capellan\u00edas eclesi\u00e1sticas<\/em>, se proteg\u00eda el patrimonio de la Iglesia de la posible mala gesti\u00f3n del clero beneficial y, en el caso de las <em>capellan\u00edas laicales,<\/em> se proteg\u00eda de las ramas secundarias de la familia, asegur\u00e1ndoles la perpetuidad de una renta procedente de bienes propios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente, en pocas ocasiones los bienes vinculados a estas fundaciones pueden equipararse a la importancia de aquellos vinculados en los mayorazgos, aunque tampoco podemos afirmar que en todos los casos el patrimonio medio de una capellan\u00eda fuese exiguo, pues las hubo que se crearon sobre un importante n\u00famero de propiedades. Algunos ejemplos los tenemos en las capellan\u00edas establecidas en las poblaciones del norte del Reino de Granada, o en algunos territorios de C\u00f3rdoba, donde ricos labradores locales, inmersos en procesos de ascenso social, fundaron capellan\u00edas valoradas en considerables cantidades de dinero. En estos casos, el objetivo ser\u00eda asegurar una considerable renta al capell\u00e1n, como base de sustento econ\u00f3mico, y contar con respaldo suficiente para que pudiera ascender en la carrera eclesi\u00e1stica. Asimismo, es rese\u00f1able que aunque los bienes iniciales no fuesen en principio muy gruesos, con el paso del tiempo y las estrategias del grupo familiar, el patrimonio se podr\u00eda ir incrementando favoreciendo as\u00ed el ascenso social. De este modo, pese a que una parte considerable de los capellanes pertenecieron a sectores medios que ingresaron en el clero secular y el bajo clero, esta posibilidad de acrecentamiento patrimonial podr\u00eda tornarse en una buena oportunidad para promocionar. La capellan\u00eda se convirti\u00f3 as\u00ed en un medio de sustento, que posibilit\u00f3 la obtenci\u00f3n de un sueldo y el desempe\u00f1o de una profesi\u00f3n remunerada, pero tambi\u00e9n pudo representar un trampol\u00edn social que permiti\u00f3 el acceso a puestos de poder local o eclesi\u00e1stico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En toda fundaci\u00f3n de capellan\u00eda se distinguieron dos figuras, la del patr\u00f3n, persona que decid\u00eda y administraba la capellan\u00eda tras la muerte del fundador; y el capell\u00e1n, cl\u00e9rigo que deb\u00eda cumplir con las mandas vinculadas a la capellan\u00eda y con la condici\u00f3n <em>sine qua non<\/em> de estar tonsurado -haber obtenido el primero de los grados clericales- y contar con, al menos, catorce a\u00f1os de edad. Como afirmara Arturo Morgado, ignoramos en buena medida cu\u00e1les fueron los requisitos espec\u00edficos exigidos al capell\u00e1n, aunque todo apunta a que la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica tuvo bastante poco que decir en la provisi\u00f3n de las capellan\u00edas, siempre que el propuesto por el patr\u00f3n cumpliera con los requisitos exigidos, ya se\u00f1alados. Por lo que respecta al patr\u00f3n, estos ejercer\u00edan como titulares y protectores de la capellan\u00eda, debiendo velar por su buen funcionamiento. Estar\u00edan encargados adem\u00e1s de nombrar capellanes y sacristanes, de acudir al culto, y de ejercer su derecho a enterrarse donde dispusiera la fundaci\u00f3n. Habitualmente, los patronos fueron los primog\u00e9nitos y cabezas de familia y ostentaron, junto a los patronatos de capellan\u00edas, otros v\u00ednculos como mayorazgos o se\u00f1or\u00edos. Por su parte, los capellanes fueron designados de forma premeditada respondiendo a una pol\u00edtica familiar establecida que persegu\u00eda la protecci\u00f3n de la familia, o bien, la ostentaci\u00f3n social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda, en el establecimiento de la capellan\u00eda, el fundador defendi\u00f3 ante todo los intereses del linaje, pues determinaron habitualmente que el patronazgo recayera en primera instancia en miembros del clan familiar, siguiendo el mismo orden sucesorio que el empleado para la constituci\u00f3n de los mayorazgos; y, en segundo t\u00e9rmino, establecieron en la mayor parte de las capellan\u00edas que estas fueran servidas ante todo por miembros del propio linaje fundador, lleg\u00e1ndose incluso a penalizar con una mayor carga de misas a todos aqu\u00e9llos que fuesen extra\u00f1os al mismo. En este marco, cabe destacar tambi\u00e9n el fen\u00f3meno de las acumulaciones de capellan\u00edas en una sola persona, como consecuencia de estrategias familiares, que posibilitaron no solo el acopio de estas fundaciones, sino tambi\u00e9n la concentraci\u00f3n de estos v\u00ednculos en un solo patr\u00f3n o la suma de derechos en manos de los primog\u00e9nitos de las grandes familias locales. Otras razones que explicar\u00edan la concentraci\u00f3n de varias capellan\u00edas en manos del mismo capell\u00e1n pudieron ser la disminuci\u00f3n y p\u00e9rdida de valor de la congrua de algunas de ellas, y la desigual representaci\u00f3n de la proporci\u00f3n entre n\u00famero de capellanes y cantidad de capellan\u00edas a asignar por un mismo patr\u00f3n dentro de su parentela. En este \u00faltimo factor incidir\u00eda la concentraci\u00f3n y uni\u00f3n de familias, mayorazgos y patronatos en una misma persona o rama de un linaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encontramos tambi\u00e9n el efecto contrario, pues hubo determinados cl\u00e9rigos bien asentados en el estamento nobiliario que renunciar\u00edan a sus v\u00ednculos en favor de parientes m\u00e1s j\u00f3venes y con menos fortuna para que pudieran sostenerse y emprender sus propios procesos de ascenso y consolidaci\u00f3n, reforzando as\u00ed el poder del grupo. As\u00ed, cuando la acumulaci\u00f3n de capellan\u00edas hubiese procurado la consolidaci\u00f3n econ\u00f3mica del cl\u00e9rigo poseedor, \u00e9ste podr\u00eda renunciar a los cargos en los patronos para que nombraran, como nuevo titular de la capellan\u00eda, a quien le hiciera m\u00e1s falta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a que, como se\u00f1al\u00f3 Gonzalo J. Herreros, las capellan\u00edas sirvieron en ocasiones como redes clientelares, pues en algunos casos se comprueba que, cu\u00e1ndo la estirpe del fundador y los patrones no dispon\u00edan de varones con que ocupar las funciones de capell\u00e1n, se generaron grupos familiares ajenos que albergaron sucesivamente los puestos de capell\u00e1n y que se convirtieron en clientes sociales de la familia que pose\u00eda el patronazgo, lo cierto es que casi siempre prim\u00f3 la descendencia de los fundadores o el parentesco colateral para que fueran los miembros del linaje quienes gozaran de estos v\u00ednculos. En consecuencia, podemos afirmar que la contribuci\u00f3n de los laicos en las donaciones de capellan\u00edas y obras p\u00edas, as\u00ed como en las fundaciones de capellan\u00edas fue muy importante, creando una estructura de apoyo y solidaridad mutua, intentando asegurar no solo el bienestar del fundador fallecido en el \u201cm\u00e1s all\u00e1\u201d, sino tambi\u00e9n el de su familia y allegados en la vida terrenal. La colaboraci\u00f3n familiar fue evidente en la fundaci\u00f3n de capellan\u00edas como muestra de solidaridad grupal, pero tambi\u00e9n fue un modo de distinci\u00f3n y ostentaci\u00f3n de la clase dominante, confluyendo as\u00ed en la fundaci\u00f3n de estos vinculados tres tipos de necesidades fundamentales: la espiritual, la material y la social. Las capellan\u00edas aportaron numerosos beneficios a las familias que las fundaron, pues permitieron vincular patrimonio para los hijos segundones, sirvi\u00f3 de resorte para el mantenimiento de las relaciones clientelares con otras ramas colaterales del linaje y permiti\u00f3 a su vez colmar las aspiraciones espirituales y el ansia de memoria de quienes las crearon.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras el esplendor de estas fundaciones, en la segunda mitad del siglo XVIII comenzar\u00edan a aparecer una serie de medidas que las restringir\u00edan, hasta que, a comienzos del siglo XIX, concretamente en 1820, se terminaron prohibiendo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autora: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/maria-del-mar-felices-de-la-fuente\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Mar\u00eda del Mar Felices de la Fuente<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda<br \/><\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">BAJ\u00c9N ESPA\u00d1OL, Melchor, \u201cBeneficios y capellan\u00edas: manifestaci\u00f3n de la devoci\u00f3n y la fe popular\u201d, en <em>Memoria Ecclesiae<\/em>, 21, 2002, pp. 455-471.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CASTRO P\u00c9REZ, Candelaria, CALVO RUIZ, Mercedes y GRANADO SU\u00c1REZ, Sonia, \u201cLas capellan\u00edas en los siglos XVII-XVIII a trav\u00e9s del estudio de su escritura de fundaci\u00f3n\u201d, en <em>Anuario de Historia de la Iglesia<\/em>, 16, 2007, pp. 335-347.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HERREROS MOYA, Gonzalo J., \u201cAs\u00ed en la tierra como en el cielo. Aproximaci\u00f3n al estudio de las capellan\u00edas en la Edad Moderna: entre la trascendencia y la pol\u00edtica familiar. El caso de C\u00f3rdoba\u201d, en <em>Historia y Genealog\u00eda,<\/em> 2, 2012, pp. 111-144.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MORGADO GARC\u00cdA, Arturo, <em>Ser cl\u00e9rigo en la Espa\u00f1a del Antiguo R\u00e9gimen,<\/em> C\u00e1diz, Universidad de C\u00e1diz, 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PRO RUIZ, Seraf\u00edn, \u201cLas capellan\u00edas: familia, Iglesia y propiedad en el Antiguo R\u00e9gimen\u201d, en <em>Hispania Sacra<\/em>, XLI, 1989, pp. 585-602.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SORIA MESA, Enrique, \u201cLas capellan\u00edas en la Castilla Moderna: familia y ascenso social\u201d, en IRIGOYEN L\u00d3PEZ, Antonio y P\u00c9REZ ORTIZ, Antonio L. (eds.), <em>Familia, transmisi\u00f3n y perpetuaci\u00f3n (siglos XVI-XIX),<\/em> Murcia, Universidad de Murcia, 2002, pp. 135-148.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las capellan\u00edas fueron fundaciones perpetuas establecidas por una persona, generalmente acaudalada, a trav\u00e9s de las cuales se vinculaban algunos de sus bienes patrimoniales para asegurar la manutenci\u00f3n de uno o varios cl\u00e9rigos o el pago de una pensi\u00f3n a los mismos. 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