{"id":1366,"date":"2022-05-20T16:55:15","date_gmt":"2022-05-20T16:55:15","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=1366"},"modified":"2022-05-20T16:55:15","modified_gmt":"2022-05-20T16:55:15","slug":"el-catastro-de-ensenada-por-descubrir-en-andalucia-una-mirada-desde-el-genero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/el-catastro-de-ensenada-por-descubrir-en-andalucia-una-mirada-desde-el-genero\/","title":{"rendered":"El Catastro de Ensenada por descubrir en Andaluc\u00eda: una mirada desde el g\u00e9nero"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Es sobradamente conocida la importancia del catastro de Ensenada para estudiar muchas facetas de la vida e historia espa\u00f1ola del siglo XVIII, en general, y andaluza, en particular, pero pocos son a\u00fan los trabajos que se acercan a dicha huella documental desde otra perspectiva muy sugestiva y sugerente, y sobre todo de actualidad, como es la del g\u00e9nero, una mirada desde el g\u00e9nero, pese a sus potencialidades importantes e interesantes en tal sentido. Y, sin embargo, partiendo de las aportaciones al respecto de Johan W. Scott a Mary Nash, pasando por Nathalie Z. Davis, M\u00aa Isabel del Val, M\u00f3nica Bolufer e Isabel Morant, o \u00c1ngela Mu\u00f1oz, entre muchas otras, y solo citando las reflexiones m\u00e1s centradas en el estado de la cuesti\u00f3n, con el catastro ensenadista podemos conocer a las mujeres, ya est\u00e9n solas o no, o ya sean laicas o eclesi\u00e1sticas, a trav\u00e9s del Interrogatorio General, si ostentan alguna ocupaci\u00f3n en el sector secundario y\/o terciario; y de las Respuestas Particulares de sus libros de Familias de Seglares y de Haciendas de Seglares, y de Haciendas de Eclesi\u00e1sticos, o libros de \u201clo personal\u201d y de \u201clo real\u201d, respectivamente, que iluminan sobre tipos de hogares \u2013edades, ocupaciones, convivientes- y realidad econ\u00f3mica \u2013trabajos, ingresos, gastos- del colectivo femenino. Pero como aqu\u00ed debo elegir, para las laicas expondr\u00e9 c\u00f3mo las ve y c\u00f3mo aparecen en la fuente; para las eclesi\u00e1sticas, una faceta muy poco a\u00fan explorada, los recursos que monjas y religiosas tienen como personas f\u00edsicas, pese al obligado voto de pobreza, que, por tanto, se romp\u00eda, aunque por razones de espacio ahora debo obviar la justificaci\u00f3n de dicha vulneraci\u00f3n. Y, en ambos casos, tomando como base el medio rural, por ser signo incuestionable de la sociedad andaluza y espa\u00f1ola del Antiguo R\u00e9gimen, en concreto, Espejo y Aguilar de la Frontera, para cada uno de sendos colectivos femeninos, y ambas, localidades bien representativas de la siempre importante zona de la campi\u00f1a cordobesa. \u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenzando por las mujeres laicas, puede fijarse, efectivamente, c\u00f3mo la fuente \u201chabla\u201d de ellas, c\u00f3mo las refleja, o, en su caso, deja que se expresen; y c\u00f3mo aparecen en sus unidades dom\u00e9sticas y recursos. En cuanto a lo primero, la observaci\u00f3n m\u00e1s generalizada que detecto es que solo figuran nombres y apellidos \u2013es decir, individualizan, identifican, total y completamente- cuando ellas encabezan directamente la casa, pero no de ninguna de las mujeres convivientes, ya sean familiares o no; ni tampoco cuando est\u00e1n casadas, con lo que la expl\u00edcita constataci\u00f3n de su personalizaci\u00f3n o no quiz\u00e1s se algo m\u00e1s social que de g\u00e9nero. Por eso se expresa as\u00ed Francisco Jurado de Priego, casado, se sesenta y cuatro a\u00f1os, cuando dice de s\u00ed mismo que tiene en su casa dos hijos de mayor edad, uno, procurador del n\u00famero de la villa, y, el otro, jornalero, y dos hijas; o Jacinta Serrano, viuda, de sesenta a\u00f1os, cuando sobre su propio hogar indica que tiene dos hijos, el uno de mayor edad, jornalero, y el otro, de menor, y dos hijas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a qu\u00e9 tipos de casas pueblan y de qu\u00e9 viven, lo que revela el examen de los hogares liderados por mujeres solas \u2013viudas, solteras, y casadas abandonadas-, situaci\u00f3n que es la que m\u00e1s me interesa para poder comparar con lo que se est\u00e1 realizando de forma similar tambi\u00e9n para otros lugares como C\u00e1diz, Granada, Castilla La Mancha o Extremadura \u2013aportaciones de Birriel Salcedo, Garc\u00eda Gonz\u00e1lez, Pascua S\u00e1nchez, Test\u00f3n N\u00fa\u00f1ez y S\u00e1nchez Rubio, o Tovar Pulido, asimismo entre otras-, para comprobar su peso, integrantes y composici\u00f3n; y si estas jefaturas femeninas de casas, familias y hogares se corresponden o no con recursos econ\u00f3micos, esto es, si la pobreza, en cuanto total carencia de cualquier tipo de efectos \u2013inmobiliario ra\u00edz, r\u00fastico y\/o urbano; semovientes; y mobiliario o bienes de capital-, tiene rostro femenino o no, es que si bien casi siempre son viudas y solteras las figuras dominantes en la pobreza de solemnidad, lo que est\u00e1 indicando que a tal situaci\u00f3n a la que se asocian socialmente, tambi\u00e9n aqu\u00ed se hace muy presente lo social frente al g\u00e9nero, pues casi siempre son los hogares de las nobles donde predomina el servicio o la esclavitud; e incluso, que podemos llevarnos sonoras sorpresas, como ocurre con las religiosas clarisas de la tambi\u00e9n localidad cordobesa de Palma del R\u00edo, por ejemplo, m\u00e1s ricas que sus convecinas carmelitas descalzas, y, en algunos conceptos del patrimonio, incluso superando al monacato masculino palme\u00f1o. Como dec\u00eda, esta constataci\u00f3n de nuevo parece dirigir la cuesti\u00f3n e interpretaci\u00f3n del fen\u00f3meno m\u00e1s a razones econ\u00f3micas, familiares y sociales que de g\u00e9nero, pero esta es solo una de las varias y distintas dimensiones de esta problem\u00e1tica, sin olvidar que debo seguir profundizando para obtener resultados contundentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser\u00e1, efectivamente, posible obtenerlos cuando sume todas las declaraciones personales de sus vecinos y vecinas a casos como los de Juana Josefa de Soria, viuda, de sesenta a\u00f1os, y con un hijo entrado en los dieciocho, jornalero; do\u00f1a Ana de Pineda, soltera, de cuarenta a\u00f1os; do\u00f1a Crisanta \u00c1lvarez, labradora por mano ajena, soltera, de veintiocho a\u00f1os, y con dos sirvientas; Mar\u00eda Cher\u00eda, mesonera y mercera al por menor, viuda, de sesenta y seis a\u00f1os, con una hija y dos sirvientas; o Mar\u00eda de Espejo, mujer de Juan de Porras, \u201causente sin saber su paradero\u201d (Libro 429 de cabezas de casa y familias de seglares del catastro ensenadista de la localidad, f\u00ba 104r.), de cincuenta y tres a\u00f1os, con dos hijos, uno de mayor edad, jornalero, y otro menor, y una hija. N\u00f3tese, en esa ya indicada interesante dimensi\u00f3n de la encuesta ensenadista desde el g\u00e9nero que indaga c\u00f3mo la fuente se expresa sobre las mujeres, o \u00e9stas lo hacen directamente, lo que ya se\u00f1al\u00e9: que ya sean hijas, otras familiares, criadas o sirvientas, faltan nombres, edades y ocupaciones, pero igual que cuando los varones encabezan sus casas. Y, por supuesto, cuando tenga analizadas todas las confesiones que afectan a los patrimonios, \u00fanica forma de saber si sobre la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de las f\u00e9minas, certificaciones \u201cde lo real\u201d, como las de Mar\u00eda de la Ascensi\u00f3n Alc\u00e1ntara, due\u00f1a de una casa en la calle del Pilar, \u201cde habitaci\u00f3n baja y alta, con diez varas de frente y ocho de fondo\u201d, y regulado su alquiler anual en sesenta y seis reales de vell\u00f3n; de Juana de Luque Ram\u00edrez, asimismo propietaria de otra casa en la misma calle, aunque alquilable por ochenta y ocho reales; los mismos que se eval\u00faan para la casa de Mar\u00eda Josefa Lucena, sita en la calle de Santo Domingo, aunque ella tambi\u00e9n es due\u00f1a de \u201cuna pieza de tierra de secano plantada de olivos en l\u00edneas derechas al pago de la Alcantarilla, distante de la poblaci\u00f3n media legua\u201d, y tasada en cuarenta reales de vell\u00f3n (libro 428 de Hacienda de Seglares), son puntuales y simb\u00f3licas, o parte de una presencia m\u00e1s s\u00f3lida de las mujeres en la propiedad de bienes de distinta naturaleza y seg\u00fan el contenido de \u00e9stos, raz\u00f3n por la que suele ser frecuente que las mujeres sean propietarias de ganader\u00eda, seg\u00fan sucede en C\u00f3rdoba capital. \u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que respecta a las religiosas, me apoyo en lo que dijeron poseer en el catastro de Ensenada las religiosas clarisas del convento aguilarense de Nuestra Se\u00f1ora de la Coronada, originado en el siglo XV cuando don Alonso de Aguilar fund\u00f3 la ermita dedicada a aquel t\u00edtulo, aunque es su nieta, do\u00f1a Teresa Enr\u00edquez de C\u00f3rdoba, quien, queriendo dejar su huella, en recuerdo a sus padres, en la villa de Aguilar, lo instituye, en la segunda mitad del Quinientos, por su fervor hacia la regla franciscana, permaneciendo las religiosas en \u00e9l desde 1566 hasta 1873 en que lo abandonan por declararse en ruina. Y \u00e9ste es el que en 1752 es catastrado en la encuesta ensenadista, ante el que detecto hasta tres situaciones diferentes de religiosas seg\u00fan la disponibilidad personal de peculio o bienes, pese, insisto, a la obligada pobreza reglar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por un lado, diecinueve religiosas con solo bienes de capital, al declarar tener solo la compensaci\u00f3n monetaria que anualmente les abona el convento por raz\u00f3n de renuncia de leg\u00edtimas \u201crealizada al tiempo de su profesi\u00f3n\u201d (Libro de Haciendas de Eclesi\u00e1sticos, ff. 852r.): Es lo que se dijo de sor Mar\u00eda de San Jos\u00e9 y Ca\u00f1ete, pero exactamente lo mismo para las dieciocho clarisas restantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, cuatro que solo tienen patrimonio inmobiliario, y donde destaca la religiosa do\u00f1a Isabel de la Visitaci\u00f3n, cuyo patrimonio est\u00e1 formado por inmueble urbano y r\u00fastico y tres obligaciones tributarias sobre una de sus tierras, lo que indica cierto nivel y status que aquilatar\u00e1 su origen familiar y adscripci\u00f3n socioprofesional. Pese a sus cargas en contra, el activo es mayor, por lo que balance positivo para sus finanzas. En su patrimonio urbano, media casa en calle Pintada, dotada de planta alta y baja, y una bodega abastecida de cuatro tinajas por valor de cuarenta reales; la asignaci\u00f3n catastral de la vivienda, si estuviera alquilada, es de ciento sesenta reales de vell\u00f3n, por lo que, junto al artefacto de la bodega, supone todo doscientos reales de vell\u00f3n. En su patrimonio r\u00fastico, es propietaria de tres piezas de tierra, y obviamente todas en r\u00e9gimen de gesti\u00f3n indirecta al arrendarse, en los tres casos, al presb\u00edtero don Juan Luis de Toro, actividad agraria, efectivamente, hasta cierto punto frecuente en la clerec\u00eda rural; el valor catastral de todas esas propiedades r\u00fasticas supone mil ciento setenta y seis reales de vell\u00f3n, montante quiz\u00e1s debido al alto valor de la producci\u00f3n dominante, el olivar en los tres casos, cultivo en auge en el Setecientos, como sabemos por otras localidades cordobesas, y cuant\u00eda a la que debe sumarse la renta que percibe por su gesti\u00f3n, trescientos ochenta y siete reales con diecisiete maraved\u00edes, aumentando as\u00ed el patrimonio personal de la religiosa. Sobre la \u00faltima pieza agraria gravitan tres cargas en contra \u2013dos censos redimibles y una memoria perpetua- a favor de distintos prestamistas, pero teniendo en cuenta que la \u00faltima pieza de tierra tiene un valor de cierta enjundia \u2013cuatrocientos setenta reales de vell\u00f3n, integrando valoraci\u00f3n y utilidad por la gesti\u00f3n-, y solo los r\u00e9ditos a pagar de las tres cargas indicadas, ascendientes a ciento nueve reales y diecis\u00e9is maraved\u00edes de vell\u00f3n, el balance total de la misma, y, por ende del patrimonio global de do\u00f1a Isabel, es claramente positivo. En este mismo subgrupo constan tambi\u00e9n tres religiosas que figuran juntas en la misma entrada catastral, seguramente por relaciones de parentesco entre s\u00ed o de bastante proximidad, como para compartir patrimonio inmobiliario r\u00fastico \u2013sor Isabel de la Cruz, sor Mar\u00eda de Cristo y sor Juana de la Encarnaci\u00f3n-, quienes poseen exclusivamente bienes r\u00fasticos, aunque las tres piezas de tierra de escaso valor presumiblemente por su poca extensi\u00f3n y productividad; por eso las religiosas las \u201cbenefician\u201d, como reza la apuntaci\u00f3n catastral, o administran directamente a trav\u00e9s de un familiar; que no tengan cargas en contra, precisamente por incapacidad para sustentarlas; y que solo les reporte a las propietarias apenas sesenta y seis reales de vell\u00f3n <em>per capita<\/em>, cifra algo superior a la media que las clarisas reciben de compensaci\u00f3n monetaria del convento por renuncia de sus leg\u00edtimas, pero obviamente cantidad bastante modesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, solo una religiosa, sor Leonor de San Gregorio y Herrera, consta poseyendo riqueza r\u00fastica y compensaci\u00f3n monetaria, ascendiendo su riqueza total catastrada a trescientos noventa y ocho reales de vell\u00f3n, suma de los cuarenta y ocho que recibe del convento por la renuncia de leg\u00edtimas que hizo al tiempo de su profesi\u00f3n, y los trescientos cincuenta que le reportan sus cuatro piezas de tierra de sembradura de secano en el Cerro de San\u00a0 Crist\u00f3bal, Fontanar de la Membrilla, y salida de la calle de las Obejas; con una superficie global muy peque\u00f1a de solo veintitr\u00e9s celemines, todos de secano y alternando cebada madura o verde \u2013alcacer- y trigo, pero de buena calidad, sin cargas, y de la que tambi\u00e9n dispone la propiedad, por lo que, pese a ser la \u00fanica religiosa que combine ambas fuentes de ingresos, retenga algo m\u00e1s del 12% en el total de las clarisas catastradas con recursos propios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo caso, dos importantes observaciones se abren paso de toda esta casu\u00edstica. Una, el peso de la propiedad inmueble, en general, y de la r\u00fastica, en particular, lo que explica que el segundo grupo posea una mayor riqueza frente al primero, solo sustentado en la ya consabida compensaci\u00f3n monetaria anual, diferencia a\u00fan m\u00e1s clamorosa si tenemos en cuenta el n\u00famero de personas de cada grupo, pr\u00e1cticamente del sencillo al doble. Y otra, las diferencias, incluso las disparidades de que hablo casi desde el principio, y no solo obviamente entre los dos grupos analizados y en las que acabo de incidir, sino tambi\u00e9n <em>intra <\/em>grupos, tanto por las religiosas que perciben una anualidad del convento por la renuncia de sus leg\u00edtimas al momento de la profesi\u00f3n; cuanto, y sobre todo, por las que poseen propiedades r\u00fasticas de distinta naturaleza, donde por sus extensiones y cultivos, y aun sin despreciar lo que acumula ella sola sor Leonor de San Gregorio, claramente destaca sor do\u00f1a Isabel de la Visitaci\u00f3n con su m\u00e1s del 88% frente a las otras tres religiosas propietarias de bienes r\u00fasticos, y pr\u00e1cticamente la mitad del patrimonio total de las veinticuatro clarisas catastradas con recursos propios en 1752.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autora: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/maria-soledad-gomez-navarro\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Mar\u00eda Soledad G\u00f3mez Navarro<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Fuentes<\/strong><\/h4>\n<p>Respuestas Generales del Catastro de Ensenada, <a href=\"http:\/\/pares.mcu.es\/Catastro\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">PARES<\/a>.\u00a0<\/p>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIRRIEL SALCEDO, Margarita, \u201cEllas gobiernan la casa. Jefaturas de hogar femeninas en el Valle de Lecr\u00edn (s. XVIII)\u201d, en <em>Revista del Centro de Estudios Hist\u00f3ricos de Granda y su Reino<\/em>, 31, 2019, p. 57-82.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GARC\u00cdA GONZ\u00c1LEZ, Francisco, \u201cVejez, viudedad y soledad rural. Viudas, hogares y pr\u00e1cticas familiares en la Espa\u00f1a centro-meridional del siglo XVIII\u201d, en <em>Studia Historica. Historia Moderna<\/em>, 38\/2, 2016, pp. 287-324.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G\u00d3MEZ NAVARRO, M\u00aa Soledad, \u201cRepensar historiogr\u00e1ficamente para conocer m\u00e1s: Espejo en su contexto (Antiguo R\u00e9gimen)\u201d, en <em>Revista Feria Real en honor de San Bartolom\u00e9<\/em>, 2021, pp. 33-38.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G\u00d3MEZ NAVARRO, M\u00aa Soledad y CORT\u00c9S DUMONT, Sara, \u201cAlgo de lo que saber m\u00e1s: bienes temporales de las religiosas (Aguilar de la Frontera, C\u00f3rdoba, a mediados del Setecientos)\u201d, en CAMPOS Y FERN\u00c1NDEZ DE SEVILLA, Francisco Javier (coord.), <em>La clausura femenina en Espa\u00f1a e Hispanoam\u00e9rica: Historia y tradici\u00f3n viva<\/em>, 1, San Lorenzo del Escorial, Instituto Escurialense de Investigaciones Hist\u00f3ricas y Art\u00edsticas, 2020, pp. 453-480.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">TOVAR PULIDO, Raquel, \u201cLa riqueza patrimonial de las familias de las viudas jiennenses en el siglo XVIII\u201d, en <em>Cuadernos de Historia Moderna<\/em>, 42\/1, 2017, pp.195-220.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-09881157 vp-id-ZiGp4d\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-87b9f6a3\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/ensenada3.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"1863x1080\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/ensenada3.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"1863x1080\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/ensenada3.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"1863x1080\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Diego Vel\u00e1zquez, Cristo en la casa de Marta y Mar\u00eda, The National Gallery, Londres<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Diego Vel\u00e1zquez, Cristo en la casa de Marta y Mar\u00eda, The National Gallery, Londres. Fuente: Dominio p\u00fablico<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/ensenada3.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1863\" height=\"1080\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/ensenada3.jpg\" class=\"wp-image-1365\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/ensenada3.jpg\" >Diego Vel\u00e1zquez, Cristo en la casa de Marta y Mar\u00eda, The National Gallery, Londres<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es sobradamente conocida la importancia del catastro de Ensenada para estudiar muchas facetas de la vida e historia espa\u00f1ola del siglo XVIII, en general, y andaluza, en particular, pero pocos son a\u00fan los trabajos que se acercan a dicha huella documental desde otra perspectiva muy sugestiva y sugerente, y sobre todo de actualidad, como es [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1365,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[],"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[136],"class_list":["post-1366","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-papel-mujeres","tag-maria-soledad-gomez-navarro","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1366","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1366"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1366\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1367,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1366\/revisions\/1367"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1365"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1366"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1366"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1366"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}