{"id":1357,"date":"2022-05-20T16:24:01","date_gmt":"2022-05-20T16:24:01","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=1357"},"modified":"2022-07-14T08:44:51","modified_gmt":"2022-07-14T08:44:51","slug":"excelsitud-y-oprobio-a-la-vez-el-convento-clariso-de-santa-isabel-de-los-angeles-en-la-cordoba-del-quinientos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/excelsitud-y-oprobio-a-la-vez-el-convento-clariso-de-santa-isabel-de-los-angeles-en-la-cordoba-del-quinientos\/","title":{"rendered":"Excelsitud y oprobio a la vez: El convento clariso de Santa Isabel de los \u00c1ngeles en la C\u00f3rdoba del Quinientos"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Como puso de manifiesto hace tiempo Maril\u00f3 Vigil, y otra investigaci\u00f3n posterior asimismo ha ratificado, comprender la <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/vida-cotidiana-en-los-cenobios-femeninos-andaluces-del-antiguo-regimen-despensa-y-mesa\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">vida cotidiana en los cenobios femeninos<\/a> del Antiguo R\u00e9gimen exige tener en cuenta que aqu\u00e9llos albergaban grupos muy heterog\u00e9neos de mujeres que recalaban all\u00ed por distintos motivos, voluntaria y conscientemente por sus propias inquietudes espirituales que las empujaban sinceramente a ser monjas, y con aquiescencia familiar; pero tambi\u00e9n sin \u00e9sta, por necesitar menos dote que las hijas destinadas al matrimonio en la familias elitistas, empujadas por fracasos amorosos, <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/mujeres-rebeldes-el-matrimonio-sin-consentimiento-paterno\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">resistencias a un matrimonio no deseado<\/a>, o inter\u00e9s por la cultura que un claustro femenino indudablemente siempre ofrec\u00eda con m\u00e1s y mejores garant\u00edas que la existencia secular. En todo caso, <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/monjas-en-la-andalucia-moderna-algunas-ideas-para-conocerlas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">monasterios y conventos femeninos<\/a> nunca fueron \u201caparcamientos\u201d de mujeres, en cuanto revueltas sin orden ni concierto, sino que cada una estaba, \u201cseg\u00fan su estado y condici\u00f3n\u201d, como rezaban los c\u00e1nones de la \u00e9poca, esto es, seg\u00fan la organizaci\u00f3n social; por supuesto, estuvieron sujetas desde Trento a imprescindible tutela masculina y al veredicto, a trav\u00e9s de la jerarqu\u00eda y aparato eclesi\u00e1sticos correspondientes, sobre lo que era edificante religiosa y moralmente, y qu\u00e9 reprobable y, por ende, perseguible y punible, precisamente, por el bien del orden social; y, como microcosmos de situaciones personales, psicol\u00f3gicas, familiares y sociales tan diferentes, aun heterog\u00e9neas, tambi\u00e9n aquellos fueron fuente constante de dificultades y conflictos, que casi siempre tuvieron que ver o se relacionaron con problemas mentales, pero igualmente sociales \u2013de diferencias sociales, y, por tanto, de alguna forma asimismo econ\u00f3micos y culturales- de quienes poblaron los claustros femeninos. Ejemplo magn\u00edfico de todo lo que acaba de indicarse, por la propia comunidad cenob\u00edtica y la relevante ciudad que la acogi\u00f3, fue el convento clariso cordob\u00e9s de Santa Isabel de los \u00c1ngeles en la \u00e9poca dorada del Quinientos espa\u00f1ol, en general, y andaluz, en particular. \u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cenobio de religiosas franciscas recoletas lo fund\u00f3 en 1489, en inmueble y collaci\u00f3n distinta a la que despu\u00e9s ocupar\u00eda hasta que hace poco m\u00e1s de cinco a\u00f1os en que la comunidad lo abandonara y fuera vendido para negocio de restauraci\u00f3n, do\u00f1a Marina de Villaseca, hija de Alonso Fern\u00e1ndez de Villaseca, y viuda de Garc\u00eda de Montemayor, para lo cual dedic\u00f3 sus propias casas de la calle Valderrama, en la collaci\u00f3n de Santiago, hoy parte del tambi\u00e9n convento clariso \u2013y \u00fanico que ya permanece en C\u00f3rdoba- de Santa Cruz. En ellas vivi\u00f3 la fundadora acompa\u00f1ada de otras se\u00f1oras devotas y de su estamento, constituyendo solo un beaterio, si bien sujeto en la observancia a la regla de San Francisco, hasta conseguir de Inocencio VIII la primera regla de Santa Clara \u2013castidad, obediencia, <em>y sin propio<\/em>-, seg\u00fan su bula emitida en Roma el seis de enero de 1491, y con la que tambi\u00e9n se le conced\u00eda la traslaci\u00f3n del convento al lugar que ha ocupado hasta el siglo XXI, como dec\u00eda, en la antigua ermita de la Visitaci\u00f3n de la Virgen que, con el tiempo, qued\u00f3 en el interior de aqu\u00e9l, por haberse labrado iglesia nueva, frente a la parroquial de Santa Marina, y a costa, en su mayor parte, de don Luis G\u00f3mez de Figueroa, de la familia Villaseca, a quien las religiosas reconocieron el patronato con enterramiento por escritura otorgada en C\u00f3rdoba el trece de octubre de 1585 ante Diego de Molina, y pante\u00f3n en el que se han enterrado muchos se\u00f1ores de aquella noble estirpe, algunos muy notables por sus servicios prestados a la monarqu\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consolidado en el siglo siguiente, es precisamente en el Seiscientos, cuando otro don G\u00f3mez de Figueroa, decidido protector del cenobio y, a la vez, de todos los artistas, y muy particularmente de Antonio del Castillo, le manda pintar un gran cuadro de la Visitaci\u00f3n de la Virgen y Santa Isabel para el altar mayor, la centuria en que Santa Isabel llega a ser un convento muy grande, aunque algo irregular al formarse por la habitual uni\u00f3n de diferentes casas, con una gran huerta \u2013indispensable, por otra parte, para el mantenimiento alimenticio y de esparcimiento de la comunidad claustral femenina-; con una iglesia muy capaz y de alg\u00fan m\u00e9rito, con varios altares dedicados a varias reliquias, entre ellas, de San Francisco, Santa Clara, un pedazo de <em>Lignum Crucis<\/em>, o una espina de la corona de Cristo, lo que sin duda fundamenta y explica la fama que tuvo, am\u00e9n de otras circunstancias y avatares, como ahora se dir\u00e1; y donde llegaron a tener enterramiento, adem\u00e1s de los marqueses de Villaseca, los del Carpio, Almunia, y Guadalc\u00e1zar, prueba, otra vez, de su notoriedad y del indudable predicamento de que goz\u00f3 entre lo m\u00e1s granado de la nobleza local, de cuyos v\u00e1stagos femeninos, en gran medida, se nutri\u00f3. Pero, vayamos ya a lo que aqu\u00ed interesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La comunidad de Santa Isabel de los \u00c1ngeles fue siempre de las m\u00e1s numerosas y ejemplares de C\u00f3rdoba, pasando algunas veces de cincuenta religiosas; de aqu\u00ed salieron doce para fundar el convento sevillano de Santa Mar\u00eda de Jes\u00fas, en 1520, llevando de priora a la hermana menor de la fundadora, cuya vida virtuosa dej\u00f3 muy buenos recuerdos. Es tambi\u00e9n lo que sucedi\u00f3 con otras, como sor Mar\u00eda de Jes\u00fas, que muri\u00f3 en 1512; sor Mar\u00eda de Contreras, sor Mar\u00eda Magdalena \u2013hija de don Alonso de C\u00e1rcamo, se\u00f1or de Aguilarejo, y fallecida en 1580-; sor Francisca de Ervas \u2013en 1571-; sor Mar\u00eda de Cristo \u2013en 1600, y de quien se contaban muchas muestras de santidad-: o sor Francisca L\u00f3pez de Haro, difunta diez a\u00f1os despu\u00e9s en gran opini\u00f3n de santa, e hija de don Diego L\u00f3pez de Haro y Guzm\u00e1n y de do\u00f1a Antonia Guzm\u00e1n, y progenitores de ocho hijas a todas las cuales hicieron religiosas de este convento clariso. Pero no todos fueron hitos exitosos y gloriosos, pues asimismo constan y se cuentan varias tradiciones de esta casa religiosa que fueron funestos y adversos. As\u00ed, en el barrio de Santa Marina, donde aqu\u00e9l se ubicaba, como ya sabemos, moraban dos hermanos de distinto sexo; ella inici\u00f3 relaciones amorosas con un joven de inferior rango social, algo tan importante en el Antiguo R\u00e9gimen, que aun rebasaba todas las posibles causas que pudieran alegarse para impedir la uni\u00f3n de los amantes. Considerando el hermano ser in\u00fatiles cuantas reflexiones le hac\u00eda para que terminara tal relaci\u00f3n, resolvi\u00f3 encerrarla en Santa Isabel de los \u00c1ngeles, donde pens\u00f3 que estar\u00eda a salvo y resguardada de las acechanzas de su contrario, pero no sucedi\u00f3 as\u00ed. Porque poni\u00e9ndose aqu\u00e9llos de acuerdo, una noche logr\u00f3 la joven fugarse, huyendo con el que tanto hab\u00eda logrado interesarla; lo supo el hermano, y saliendo en su persecuci\u00f3n, logr\u00f3 alcanzarla, darle muerte y desarmar a su defensor, a quien perdon\u00f3 la vida diciendo que no era \u00e9l, sino ella, la que as\u00ed hab\u00eda manchado el honor de su familia. Pero, sin duda, el peor episodio, por ser real, y sobre todo de tan larga memoria que pr\u00e1cticamente ha perdurado hasta nuestros d\u00edas, fue el que tuvo como protagonista a la religiosa sor Magdalena de la Cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oriunda de la localidad cordobesa de Aguilar de la Frontera, donde nace en 1487 de familia humilde, ingresa en Santa Isabel en 1504, con apenas diecisiete a\u00f1os, y tras una infancia donde ya empez\u00f3 a dar muestras de \u201cdiferente\u201d por tener apariciones e incluso ser considerada santa en su localidad natal por personas del pueblo y magnates; desde 1520 se da a conocer como profetisa, anunciando acontecimientos pol\u00edticos relevantes como el de las Comunidades, o la boda de Carlos V, todo lo cual favoreci\u00f3 su promoci\u00f3n como discreta tres a\u00f1os despu\u00e9s; que pronto se la considere santa; cuente con el apoyo del poder \u2013hasta el punto de que en 1527 reciba las ropitas de cristianar que vestir\u00eda el futuro Felipe II para que las bendijera-; y que sea elegida abadesa en 1533, y reelegida para los dos siguientes trienios, todo un logro por no pertenecer a la nobleza, como ya se ha indicado, y por suscitar serias dudas al respecto entre las religiosas y los hom\u00f3nimos hermanos franciscos. Retengamos este dato porque quiz\u00e1s tenga mucho que ver con lo que luego sucedi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, su fama no deja de crecer en Santa Isabel de los \u00c1ngeles, y aun fuera. Lleg\u00f3 a gozar de tal aureola de santidad, que todos la conoc\u00edan por la \u201cmonja milagrera\u201d, acudiendo a ella en demanda de alivio de males, consult\u00e1ndole los nobles los asuntos m\u00e1s arduos, incluso el emperador \u2013por ejemplo, sobre el \u00e9xito de la expedici\u00f3n a T\u00fanez en 1535-, y todos convencidos de que, despu\u00e9s de muerta, ser\u00eda colocada en los altares. Entre los milagros que se le atribu\u00edan, figuraba el que, al ir a recibir la comuni\u00f3n, vol\u00f3 la Sagrada forma desde la mano del sacerdote a la boca de sor Magdalena; o que estando \u00e9sta enferma por haberse fracturado una pierna, lo que le imped\u00eda subir al mirador del convento para ver una procesi\u00f3n que sali\u00f3 de la frontera parroquia de Santa Marina, en la octava del <em>Corpus<\/em>, se abri\u00f3 la pared de su celda y vio la fiesta desde su lecho, con admiraci\u00f3n de las otras religiosas que la acompa\u00f1aban. Pero empezaron a terminar los d\u00edas de vino y rosas y a llegar los de dudas y espinos. Y a la base de ello, de nuevo, las cuestiones econ\u00f3micas y sociales de la comunidad. Porque, ciertamente, su relaci\u00f3n con las dem\u00e1s religiosas no pareci\u00f3 ser f\u00e1cil, al favorecer sus propios intereses econ\u00f3micos asegurando su disponibilidad y autonom\u00eda en tal sentido reteniendo o controlando las limosnas que recib\u00eda; vanagloriarse de su nombrad\u00eda separ\u00e1ndose de sus hermanas; tener, al parecer, car\u00e1cter autoritario y dif\u00edcil para con las hermanas; o difundir ideas religiosas o morales de m\u00e1s que dudosa ortodoxia, todo lo cual hizo que no fuera reelegida nuevamente abadesa en 1542 y, sobre todo, que se redoblara la vigilancia de su comunidad para encontrar \u201cpruebas\u201d o argumentos en que sustentar el m\u00e1s que evidente recelo, o envidias, que en aqu\u00e9lla despertaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lleg\u00f3, al fin, un d\u00eda en que se descubri\u00f3 tanta farsa. Estando varias monjas al acecho, vieron una noche penetrar en su celda un gallardo joven que se entr\u00f3 con ella en el lecho y le estuvo dando quejas de que le tratase mal, cuando, por su mediaci\u00f3n, consegu\u00eda cuanto su deseo imaginaba; sospecharon entonces si tendr\u00eda tratos con el demonio y dieron aviso al confesor de una de ellas, que debi\u00f3 delatarla a la Inquisici\u00f3n, que se encarg\u00f3 del asunto por considerarlo caso de herej\u00eda al tratarse de pacto diab\u00f3lico. Uno de sus jueces la detuvo en el convento llev\u00e1ndola en un carruaje preparado al efecto. Estuvo encerrada a\u00f1o y medio en las c\u00e1rceles inquisitoriales. Ya en el tribunal confes\u00f3 tener pacto con el diablo, que le inspiraba cuanto hac\u00eda, aunque jug\u00f3 algo a su favor el que apelara a la clemencia del Santo Oficio, \u201ccon tantas l\u00e1grimas de arrepentimiento\u201d, al decir de un erudito posterior, \u201cque los inquisidores tuvieron alguna piedad de ella\u201d, porque depuso que hab\u00eda sido enga\u00f1ada por el maligno, y sostuvo la sinceridad de su h\u00e1bito y profesi\u00f3n. No obstante \u2013y mientras reflexionaba para convertirse y salvarse-, evidentemente fue condenada, siendo los castigos destierro perpetuo en el convento de Santa Clara de And\u00fajar; privaci\u00f3n de opini\u00f3n; inhabilitaci\u00f3n para votar o ser votada; ser siempre la \u00faltima en el coro, o comer todos los viernes del a\u00f1o como las religiosas que deb\u00edan hacer penitencia, entre otras cargas, so pena de ser tenida por relapsa y excomulgada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El auto de fe se celebr\u00f3 en la catedral cordobesa el tres de mayo de 1546, d\u00eda de la Santa Cruz; sali\u00f3 de la c\u00e1rcel con una vela amarilla en la mano, descalza, con una gruesa soga al cuello, y vestida con el h\u00e1bito de clarisa, pero sin el velo. Tras la lectura p\u00fablica del extracto del proceso, se pronunci\u00f3 la sentencia definitiva. Abjur\u00f3 <em>de vehementi<\/em>, siendo obligada solo, en atenci\u00f3n a sus muchos a\u00f1os, a vivir en reclusi\u00f3n perpetua en el monasterio de su Orden en And\u00fajar, donde hasta su muerte habr\u00eda de ser la \u00faltima de la comunidad; todos los d\u00edas, al ir al refectorio, tenderse atravesada en la puerta para que toda las otras religiosas pasasen por encima haciendo adem\u00e1n de pisarla \u2013sentencia, que cumpli\u00f3 con gran resignaci\u00f3n hasta que muri\u00f3-; y donde, efectivamente, parece que vivi\u00f3 sus \u00faltimos a\u00f1os como monja ejemplar, con muchas penitencias, ayunos y mortificaciones, y dejando nueva fama de buena religiosa. Cuando enferm\u00f3 y supo que iba a morir, inici\u00f3 una confesi\u00f3n general que le dur\u00f3 casi un a\u00f1o, dejando este mundo el veintisiete de diciembre de 1560, a la provecta edad de ochenta a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ha dicho una de sus mejores conocedoras, la profesora Gra\u00f1a Cid, la monja aguilarense sor Magdalena de la Cruz se perfila como mujer ic\u00f3nica con proyecci\u00f3n perdurable en el catolicismo del siglo XVI europeo, en general, e hispano y andaluz, en particular. Considerada \u201csanta viva\u201d durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os, model\u00f3 despu\u00e9s el arquetipo de \u201cfalsa santa\u201d \u2013o santa fingida- y de monja diab\u00f3lica, de figura reprobable y temida por la Iglesia oficial, blandido por el catolicismo postridentino frente a las experiencias frescas, diferentes y carism\u00e1ticas femeninas de la crisis de la vieja iglesia bajomedieval, y previas al magno concilio de Trento, y, tras su condena, como religiosa ejemplar. Por eso, el que acabara sus d\u00edas, una vez juzgada, como ejemplar penitente y arrepentida, dio pie a la tradici\u00f3n franciscana para reivindicarla \u201csantificando\u201d sus a\u00f1os finales en una curiosa operaci\u00f3n hagiogr\u00e1fica que, empero, no ha tenido mayor recorrido.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autora: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/maria-soledad-gomez-navarro\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Mar\u00eda Soledad G\u00f3mez Navarro<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">BARCIA Y PAV\u00d3N, \u00c1ngel M\u00aa (comp.), <em>Casos raros ocurridos en la ciudad de C\u00f3rdoba<\/em>, I, C\u00f3rdoba, Cajasur, 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G\u00d3MEZ NAVARRO, M\u00aa Soledad, \u201cLa familia religiosa en la Espa\u00f1a Moderna. Balance y propuesta anal\u00edstica\u201d, en <em>Historia social<\/em>, 92, 2018, pp. 119-138.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GRACIA BOIX, Rafael, <em>Autos de Fe y Causas de la Inquisici\u00f3n de C\u00f3rdoba<\/em>, C\u00f3rdoba, Diputaci\u00f3n Provincial, 1983.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GRA\u00d1A CID, M\u00aa del Mar, \u201cMagdalena de la Cruz, de santa viva a hereje: feminismo y disidencia de g\u00e9nero en el monacato observante espa\u00f1ol (1504-1560)\u201d, en BARTOLOMEI ROMAGNOLI, Alessandra (coord.), <em>Sante vive in Europa (secoli XV-XVI)<\/em>, Roma, Edizioni di Storia e Letteratura, 2020, pp. 199-233.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RAM\u00cdREZ DE ARELLANO Y GUTI\u00c9RREZ, Teodomiro, <em>Paseos por C\u00f3rdoba, \u00f3 sean Apuntes para su historia<\/em>, C\u00f3rdoba-Le\u00f3n, Librer\u00eda Luque-Everest, 1985.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VIGIL, Maril\u00f3, <em>La vida de las mujeres en los siglos XVI y XVII<\/em>, Madrid, Siglo XXI, 1986.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-c2180286 vp-id-Z12TFW7\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-19dd6300\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/santaisabel1.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"3056x4075\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/santaisabel1.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"3056x4075\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/santaisabel1.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"3056x4075\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Convento de Santa Isabel de los \u00c1ngeles, C\u00f3rdoba<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Convento de Santa Isabel de los \u00c1ngeles, C\u00f3rdoba. Fuente: Am\u00e9rico Toledano, Wikipedia, CC BY-SA 4.0 (https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Convento_de_Santa_Isabel_de_los_%C3%81ngeles_002.JPG)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/santaisabel1.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3056\" height=\"4075\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/santaisabel1.jpg\" class=\"wp-image-1362\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/santaisabel1.jpg\" >Convento de Santa Isabel de los \u00c1ngeles, C\u00f3rdoba<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como puso de manifiesto hace tiempo Maril\u00f3 Vigil, y otra investigaci\u00f3n posterior asimismo ha ratificado, comprender la vida cotidiana en los cenobios femeninos del Antiguo R\u00e9gimen exige tener en cuenta que aqu\u00e9llos albergaban grupos muy heterog\u00e9neos de mujeres que recalaban all\u00ed por distintos motivos, voluntaria y conscientemente por sus propias inquietudes espirituales que las empujaban [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1362,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[],"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[136],"class_list":["post-1357","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-papel-mujeres","tag-maria-soledad-gomez-navarro","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1357","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1357"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1357\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2245,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1357\/revisions\/2245"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1362"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1357"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1357"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1357"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}