{"id":1271,"date":"2022-05-17T13:39:23","date_gmt":"2022-05-17T13:39:23","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=1271"},"modified":"2022-08-03T14:23:02","modified_gmt":"2022-08-03T14:23:02","slug":"el-puerto-de-cadiz-y-el-comercio-atlantico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/el-puerto-de-cadiz-y-el-comercio-atlantico\/","title":{"rendered":"El puerto de C\u00e1diz y el comercio atl\u00e1ntico"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el momento en que se regulariz\u00f3, C\u00e1diz obtuvo una participaci\u00f3n en el comercio americano. Parte de los nav\u00edos que hac\u00edan la Carrera se despachaban en C\u00e1diz, donde existi\u00f3 un juzgado de Indias, como tambi\u00e9n una aduana donde se cobraban el almojarifazgo mayor, el de Indias y el de Berber\u00eda, impuestos sobre el comercio que proporcionaban importantes ingresos a la hacienda real. A fines del siglo XVI, Agust\u00edn de Horozco transmit\u00eda las siguientes noticias sobre la participaci\u00f3n de C\u00e1diz en el tr\u00e1fico americano:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Suelen cargarse en esta bah\u00eda diez y seis y m\u00e1s naos para la flota de Nueva Espa\u00f1a (si el trato anda seguro y bueno) de las mayores y mejores que en ella van. Para las provincias del Per\u00fa cargan de cuatro a seis, su mayor carga de unas y otras es de vino de esta isla, de Jerez, de Puerto Real y Chiclana en cantidad de cuatro a cinco mil pipas de 28 arrobas cada una\u2026<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El comercio de frutos y, sobre todo, el de vinos del Marco de Jerez constitu\u00eda, como se ve, la principal sustancia de la participaci\u00f3n gaditana en el comercio de Indias durante el siglo XVI.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero C\u00e1diz no era solamente la ciudad, sino tambi\u00e9n su bah\u00eda. Esta se divide en dos senos, uno exterior y otro interior, conocido tambi\u00e9n en la \u00e9poca como bah\u00eda de Puntales, que ofrec\u00eda excelentes condiciones como surgidero de flotas y armadas, por lo que muy pronto cobr\u00f3 gran importancia, tanto militar como mercantil. En la boca de acceso a esta bah\u00eda interior se construyeron dos fuertes, el de Puntales y el de Matagorda, cuyo fuego cruzado de artiller\u00eda garantizaba la seguridad de los barcos en ella anclados en caso de ataque enemigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La hora de C\u00e1diz empez\u00f3 a sonar definitivamente a mediados del siglo XVII. Las dificultades crecientes del r\u00edo de Sevilla para la navegaci\u00f3n de los buques de la Carrera de Indias hicieron que, de manera natural, el tr\u00e1fico comenzara a desplazarse hacia la bah\u00eda. Los cargadores de la Carrera y los comerciantes extranjeros que operaban con el resto de Europa comenzaron a preferir a C\u00e1diz sobre Sevilla. El proceso se torn\u00f3 irreversible, o casi, en 1679, cuando la Corona decret\u00f3 oficialmente el paso de la cabecera de flotas desde Sevilla a C\u00e1diz, aunque la primera de estas ciudades a\u00fan conservar\u00eda las instituciones rectoras del tr\u00e1fico americano: la Casa de la Contrataci\u00f3n y el Consulado de mercaderes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La rivalidad entre ambas ciudades se agudiz\u00f3. C\u00e1diz jug\u00f3 sus bazas. Rebaj\u00f3, a cambio de un servicio pecuniario a la Corona, los impuestos sobre el comercio, ofreciendo as\u00ed mayores ventajas que Sevilla. En 1690, el carmelita fray Jer\u00f3nimo de la Concepci\u00f3n publicaba en \u00c1msterdam, con el patrocinio del Ayuntamiento gaditano, una obra c\u00e9lebre, <em>Emporio del Orbe<\/em>, en la que narraba las antig\u00fcedades y grandezas de C\u00e1diz, pero tambi\u00e9n defend\u00eda abiertamente las ventajas de la bah\u00eda como surgidero de las Flotas y Galeones sobre el puerto sanluque\u00f1o de Bonanza, que se hallaba condicionado por el riesgo grav\u00edsimo de la barra del Guadalquivir, un aut\u00e9ntico cementerio de buques naufragados. La bah\u00eda, con palabras de fray Jer\u00f3nimo, reun\u00eda una serie de circunstancias favorables que \u201cno le tiene hoy Puerto alguno de todo el Orbe, como lo confiesan a\u00fan los propios Extranjeros\u201d: c\u00f3moda navegabilidad, un saco o bah\u00eda interior f\u00e1cilmente defendible por el fuego cruzado de los castillos de Puntales y Matagorda, ca\u00f1os para invernadas y carenas, facilidad para el almacenamiento de los pertrechos n\u00e1uticos, aguadas y abundante provisi\u00f3n de bizcocho y vino para las flotas\u2026 El libro de fray Jer\u00f3nimo de la Concepci\u00f3n es tambi\u00e9n, como acertadamente indica Manuel Ravina, una obra pol\u00edtica, ya que trataba de reforzar la posici\u00f3n de C\u00e1diz, rival de Sevilla en la pugna por la capitalidad del comercio americano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1717 el proceso se complet\u00f3, en medio de una estruendosa pol\u00e9mica entre las dos ciudades. La Casa de la Contrataci\u00f3n y el Consulado fueron trasladados oficialmente a C\u00e1diz. Esta ciudad suced\u00eda a Sevilla como capital oficial del monopolio americano. En un corto lapso de tiempo se hab\u00eda convertido en una nueva ciudad-mundo: una urbe cosmopolita, un centro internacional del comercio y las finanzas internacionales. Las instalaciones portuarias urbanas no estaban adaptadas para el reto del monopolio americano, pero C\u00e1diz emprendi\u00f3 un importante programa de obras que logr\u00f3 mejorarlas en pocas d\u00e9cadas, y adem\u00e1s sigui\u00f3 contando con las ventajas de la bah\u00eda interior como surgidero de nav\u00edos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A ra\u00edz de aquella decisi\u00f3n pol\u00edtica, C\u00e1diz asisti\u00f3 a un acelerado crecimiento. Su poblaci\u00f3n, de tan s\u00f3lo siete mil habitantes a comienzos del siglo XVII, alcanza los cuarenta mil a fines de este siglo y casi se duplicar\u00e1 en la d\u00e9cada de los setenta del XVIII, momento en el que la poblaci\u00f3n de derecho superaba las setenta mil almas y la de hecho era, con toda seguridad, superior a esta cifra. En 1721, apenas cuatro a\u00f1os despu\u00e9s del traslado a la ciudad de los \u00f3rganos rectores del tr\u00e1fico colonial, un elocuente testimonio del alf\u00e9rez mayor de C\u00e1diz, Juan Gregorio de Soto Avil\u00e9s, daba cuenta de las dificultades que exist\u00edan para cumplir las \u00f3rdenes reales sobre el control de las puertas de la ciudad, debido al<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2026innumerable concurso de gentes de todas naciones que ocurren y en copiosas avenidas se agolpan en dichas puertas desde que se abren hasta que se cierran, y por la muchedumbre de personas que salen (\u2026) para comerciar en la bah\u00eda, a que se agrega (\u2026) el traj\u00edn sucesivo de carros, caballos y trabajadores que se ocupan en las descargas e introducci\u00f3n de ropas, mercader\u00edas, bastimentos, materiales para obras y dem\u00e1s g\u00e9neros y cosas que incesantemente vienen para el abasto de esta ciudad y para dep\u00f3sitos para fuera del Reino\u2026<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La imagen no puede ser m\u00e1s expresiva del hervidero humano en el que se hab\u00eda convertido C\u00e1diz en pocos a\u00f1os. Todo ese gent\u00edo se concentraba en el estrecho espacio intramuros de la ciudad, que fue progresivamente satur\u00e1ndose, obligando a construir en altura, lo que representa una peculiaridad del casco hist\u00f3rico de C\u00e1diz en comparaci\u00f3n con la arquitectura civil de las otras urbes andaluzas coet\u00e1neas. La calle Nueva se convertir\u00eda en el coraz\u00f3n comercial y financiero del C\u00e1diz dieciochesco y la plaza de San Antonio en la expresi\u00f3n m\u00e1s acabada del nuevo segmento social enriquecido por los negocios. Ac\u00e1 y all\u00e1 se construyeron soberbios palacios de cargadores, muchos de ellos coronados por esbeltas torres miradores desde las que se atalayaba la llegada por el horizonte de los barcos que ven\u00edan de Am\u00e9rica cargados de fabulosas riquezas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los testimonios de los viajeros extranjeros, y sobre todo los de los franceses, sobre el C\u00e1diz de la Carrera de Indias son tambi\u00e9n extraordinariamente elocuentes. Uno an\u00f3nimo escrib\u00eda a fines del siglo XVII que C\u00e1diz era \u201cun famos\u00edsimo y rico puerto mar\u00edtimo\u201d, donde el dinero corr\u00eda m\u00e1s que en ning\u00fan otro sitio de Europa. La misma opini\u00f3n mantuvo \u00c9tienne de Silhouette, quien dijo de C\u00e1diz que era una ciudad \u201cmuy mercantil\u201d y afirm\u00f3 categ\u00f3ricamente: \u201cNo hay sitio en Europa donde el dinero sea m\u00e1s abundante y corra m\u00e1s\u201d. El autor de un <em>Estado pol\u00edtico, hist\u00f3rico y moral de Espa\u00f1a<\/em>, escrito hacia 1765, sosten\u00eda que C\u00e1diz era la ciudad m\u00e1s considerable de Andaluc\u00eda, despu\u00e9s de Sevilla, incluso m\u00e1s rica que esta capital, cuyo comercio y esplendor hab\u00eda absorbido. \u201cLa ciudad de C\u00e1diz -apostillaba- respira los placeres, el lujo y la riqueza\u201d. C\u00e1diz era comparada por su comercio con el mismo Londres: \u201cLondres y C\u00e1diz -anot\u00f3 \u00c9tienne-Fran\u00e7ois Lantier- son los pa\u00edses donde el comercio tiene m\u00e1s actividad y extensi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, C\u00e1diz se convirti\u00f3 en el siglo XVIII en un referente principal para el comercio americano y europeo, as\u00ed como en sede de potentes grupos y colonias mercantiles. La pl\u00e9tora de cargadores a Indias y comerciantes al por mayor que concurrieron en gran n\u00famero a C\u00e1diz para desarrollar su actividad tiene una muestra en los datos del Catastro de Ensenada, de mediados del siglo XVIII. Este registro recoge un total de 529, de los cuales 285 eran espa\u00f1oles y 244 extranjeros. A ellos hay que unir otros 118 presentes en El Puerto de Santa Mar\u00eda y 84 m\u00e1s en Sanl\u00facar de Barrameda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autor: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/juan-jose-iglesias-rodriguez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Juan Jos\u00e9 Iglesias Rodr\u00edguez<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">BUSTOS RODR\u00cdGUEZ, Manuel, <em>C\u00e1diz en el sistema atl\u00e1ntico. La ciudad, sus comerciantes y la actividad mercantil (1650-1830).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GARC\u00cdA-BAQUERO GONZ\u00c1LEZ, Antonio, <em>C\u00e1diz y el Atl\u00e1ntico, 1717-1778<\/em>, C\u00e1diz, Diputaci\u00f3n Provincial, 1988.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">IGLESIAS RODR\u00cdGUEZ, Juan Jos\u00e9, <em>Ciudades-Mundo. Sevilla y C\u00e1diz en la construcci\u00f3n del mundo moderno<\/em>, Sevilla, Universidad de Sevilla, 2021.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RAVINA MART\u00cdN, Manuel, \u201cEl <em>Emporio del Orbe<\/em>, \u00bflibro pol\u00edtico?\u201d, en <em>Gades<\/em>, 11, 1983, pp. 201-222.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-893f207f vp-id-1FEOr2\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-a4e0837c\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/fabricascadiz1.jpeg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"1443x1080\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/fabricascadiz1.jpeg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"1443x1080\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/fabricascadiz1.jpeg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"1443x1080\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Ciudad y puerto de C\u00e1diz, 1736<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Ciudad y puerto de C\u00e1diz, 1736. Fuente: Biblioteca Nazionale Marciana \u2013Venezia (https:\/\/www.europeana.eu\/es\/item\/447\/GEO0027663)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/fabricascadiz1.jpeg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1443\" height=\"1080\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/fabricascadiz1.jpeg\" class=\"wp-image-1259\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/fabricascadiz1.jpeg\" >Ciudad y puerto de C\u00e1diz, 1736<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde el momento en que se regulariz\u00f3, C\u00e1diz obtuvo una participaci\u00f3n en el comercio americano. 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