{"id":1267,"date":"2022-05-17T13:11:03","date_gmt":"2022-05-17T13:11:03","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=1267"},"modified":"2022-08-03T14:23:14","modified_gmt":"2022-08-03T14:23:14","slug":"miradas-extranjeras-sobre-el-proteccionismo-y-el-libre-comercio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/miradas-extranjeras-sobre-el-proteccionismo-y-el-libre-comercio\/","title":{"rendered":"Miradas extranjeras sobre el proteccionismo y el libre comercio"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1778, se produjo un importante cambio en la organizaci\u00f3n del comercio colonial espa\u00f1ol con Am\u00e9rica. Los decretos de libre comercio acabaron con el sistema de puerto \u00fanico vigente desde principios del siglo XVI, que hab\u00edan capitalizado sucesivamente Sevilla y C\u00e1diz. A partir de ese momento, se habilitaba a una serie de puertos espa\u00f1oles para el comercio directo con Am\u00e9rica (entre ellos varios andaluces, como Sevilla, Sanl\u00facar de Barrameda, M\u00e1laga y Almer\u00eda, adem\u00e1s de C\u00e1diz), mientras que la n\u00f3mina de puertos americanos autorizados para el comercio con la metr\u00f3poli tambi\u00e9n se ampliaba. Se trataba de una medida de liberalizaci\u00f3n a medias, que amenazaba sobre el papel la posici\u00f3n que C\u00e1diz hab\u00eda mantenido en el sistema colonial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El debate sobre la libertad de comercio con las colonias se hab\u00eda instalado en la Europa de los a\u00f1os setenta del siglo XVIII. El abate Raynal, en su <em>Histoire philosophique et politique des \u00e9tablissemens et du commerce des europ\u00e9ens dans les deux Indes<\/em> (Par\u00eds, 1770), la defendi\u00f3 como medio para desarrollar la industria en Espa\u00f1a. El diplom\u00e1tico franc\u00e9s Jean-Fran\u00e7ois Peyron tambi\u00e9n se declar\u00f3 favorable a la libertad de comercio, pero cuestion\u00f3 la oportunidad del nuevo reglamento espa\u00f1ol. Alab\u00f3 el cambio del tradicional sistema de flotas por el de nav\u00edos sueltos de registro que se hab\u00eda impuesto a partir de la Guerra de la Oreja de Jenkins, en los a\u00f1os cuarenta del siglo, pero argument\u00f3 que el libre comercio hab\u00eda contrariado los intereses de C\u00e1diz, sin que tampoco lograra introducir ventajas significativas para otros puertos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Peyron, el decreto de libre comercio dilataba y desconcentraba la demanda, produciendo desajustes en la oferta, hasta el punto de que esta podr\u00eda superar la demanda del mercado americano, arrastrando a la baja a los precios y provocando la ruina de los comerciantes. Por el contrario, la concentraci\u00f3n del comercio colonial en C\u00e1diz propiciaba la concurrencia de comerciantes extranjeros en esta plaza, permitiendo la disminuci\u00f3n de los precios de sus mercanc\u00edas, un beneficio que ahora se perder\u00eda al repartirse dichos comerciantes por puertos ubicados en lugares diversos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el ingl\u00e9s Joseph Townsend, el libre comercio tambi\u00e9n constitu\u00eda un \u201crudo fracaso\u201d para el comercio gaditano, por la anulaci\u00f3n del monopolio. De esta medida se hab\u00edan derivado, en su opini\u00f3n, la saturaci\u00f3n del mercado americano y la consecuente quiebra de casas de negocios gaditanas y de otras ciudades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C\u00e1diz, sin embargo, mantuvo la hegemon\u00eda en el tr\u00e1fico colonial espa\u00f1ol despu\u00e9s del decreto de libre comercio. A pesar de la idea del \u201crudo fracaso\u201d transmitida por Townsend, lo cierto es que la realidad era distinta: C\u00e1diz concentraba el capital econ\u00f3mico y humano, las estructuras comerciales y todas las ventajas de una tradici\u00f3n mercantil que jugaba abiertamente a su favor. No otra que la de una ciudad cosmopolita, frecuentada por naves mercantes procedentes de todas partes y de primer\u00edsima importancia comercial, es la imagen que transmite del C\u00e1diz de fines del siglo XVIII el bar\u00f3n de Bourgoing: \u201cPero lo que, sobre todo, da importancia a C\u00e1diz, lo que lo iguala a las mejores poblaciones del mundo, es lo importante de su comercio\u201d, escribi\u00f3, a\u00f1adiendo que en 1795 hab\u00eda en la ciudad m\u00e1s de 110 navieros y unas 170 casas comerciales, sin contar a los comerciantes al por menor y a los tenderos, ni tampoco a los comerciantes franceses que tuvieron que salir de la ciudad a causa de la orden de expulsi\u00f3n dictada por el gobierno de Espa\u00f1a durante la Guerra de la Convenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A ello a\u00f1adi\u00f3 algunos elocuentes datos estad\u00edsticos sobre la actividad mar\u00edtima de C\u00e1diz: en 1776 entraron en su puerto 949 barcos de todas las naciones, en 1791 fueron un millar. Asimismo, anot\u00f3 que los 177 barcos procedentes de las colonias hab\u00edan tra\u00eddo cerca de 26 millones de pesos en metales preciosos y se refiri\u00f3 a las diversas naciones extranjeras establecidas en C\u00e1diz: irlandeses, flamencos, genoveses, alemanes, ingleses y holandeses. Respecto a los franceses, indica que, antes de la orden de expulsi\u00f3n, hab\u00eda m\u00e1s de 50 casas comerciales galas, adem\u00e1s de unos 30 tenderos, otras tantas modistas y por lo menos 100 artesanos de diferentes oficios naturales de Francia. Una imagen sin duda cosmopolita, de esplendor mercantil y prosperidad, aunque sobre ella ya sobrevolaban sombras, insospechadas por el momento, de ruina y decadencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero volvamos nuevamente a la mirada cr\u00edtica de los viajeros sobre la pol\u00edtica econ\u00f3mica espa\u00f1ola. Ya hemos constatado los juicios emitidos por Peyron y Townsend sobre el libre comercio. Ambos, y tambi\u00e9n Bourgoing, escribir\u00edan sobre los efectos del proteccionismo y sobre la extensi\u00f3n del contrabando. Los decretos de libre comercio fueron compatibles con otras medidas intervencionistas tendentes a fomentar las manufacturas y a proteger la producci\u00f3n nacional mediante prohibiciones a las exportaciones de ciertas materias primas y a las importaciones de manufacturas textiles extranjeras. Peyron se\u00f1alaba que se hab\u00eda prohibido tambi\u00e9n exportar a las Indias manufacturas extranjeras, estando como estaba Espa\u00f1a a\u00fan lejos de poder abastecer por s\u00ed misma a sus colonias, y lamentaba que Francia, perjudicada por estas medidas, no hiciera lo suficiente por promover su comercio, atento como estaba el gobierno franc\u00e9s m\u00e1s a gravarlo con impuestos destinados a alimentar las finanzas p\u00fablicas que a ordenarlo, estimularlo y protegerlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Townsend se mostr\u00f3 como un \u00e1cido detractor del proteccionismo espa\u00f1ol y como un firme partidario del liberalismo econ\u00f3mico:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Gobierno espa\u00f1ol -aseveraba- no ha adquirido todav\u00eda ninguna idea liberal concerniente al comercio, incluso actualmente algunos de sus mejores escritores pol\u00edticos se parecen a esos perros de caza que gracias a su lentitud siguen todav\u00eda la pista cuando sus compa\u00f1eros, m\u00e1s listos, han alcanzado ya la presa.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Censuraba que, en lugar de remover los obst\u00e1culos que entorpec\u00edan el comercio, los espa\u00f1oles se esforzaran en reducir las oportunidades que este ofrec\u00eda con la vana esperanza de establecer un monopolio, sin tomar en consideraci\u00f3n la falta de capitales, de industria y de esp\u00edritu de empresa, as\u00ed como la imposibilidad de impedir el contrabando. Finalmente, consideraba al gobierno desp\u00f3tico e ignorante, y juzgaba como errores las prohibiciones, que consideraba absurdas, los monopolios y los derechos excesivos establecidos sobre el comercio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La consecuencia mayor de la errada pol\u00edtica econ\u00f3mica espa\u00f1ola, que permanec\u00eda anclada en el viejo proteccionismo mercantilista, era, seg\u00fan Peyron, el atraso espa\u00f1ol (\u201cEspa\u00f1a ha quedado retrasada sobre una multitud de objetos esenciales\u201d, afirmaba) y, sobre todo, la extensi\u00f3n del contrabando. Seg\u00fan opinaba, Espa\u00f1a hab\u00eda querido salir de la dependencia del comercio extranjero y no hab\u00eda hecho m\u00e1s que multiplicar el incentivo de las ganancias il\u00edcitas: \u201ctodo son trabas, estupideces, dificultades, cuando quiere poner l\u00edmites al contrabando, le abre salidas que no ten\u00eda\u201d. C\u00e1diz, como principal plaza mercantil de Espa\u00f1a y como puerto hegem\u00f3nico en el comercio colonial, era un enclave propicio para el contrabando:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ninguna parte se hace tanto contrabando como en el puerto de C\u00e1diz -sosten\u00eda el bar\u00f3n de Bourgoing-. Es planta que se da y que arraiga siempre en los sitios donde existen m\u00faltiples prohibiciones y las ocasiones de burlarlas son frecuentes y tentadoras.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los esfuerzos de vigilancia llevados a cabo por las autoridades para impedir el contrabando resultaban in\u00fatiles, pues las prohibiciones no eran respetadas. Townsend observ\u00f3 en su viaje por Espa\u00f1a que, a pesar las prohibiciones en vigor, el uso de telas de algod\u00f3n de Manchester en el vestido de los hombres se encontraba generalizado, como tambi\u00e9n los velos de muselina entre las mujeres. \u201cNo hay ley que pueda impedir las operaciones de los contrabandistas\u201d, conclu\u00eda. El proteccionismo espa\u00f1ol resultaba un d\u00e9bil obst\u00e1culo para la expansi\u00f3n de los mercados de una Inglaterra inmersa de pleno en la primera revoluci\u00f3n industrial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los oficiales de aduana eran a menudo colaboradores necesarios del fraude y el contrabando. Bourgoing se refiere a los empleados subalternos y a los inspectores de vista de la aduana de C\u00e1diz como unos elementos especialmente corruptos del sistema de control aduanero. Townsend, por su parte, refiere que un gobernador militar cuyo nombre silencia, a pesar de observar una conducta severa y honrada durante la mayor parte de su mandato, se dej\u00f3 finalmente corromper, permitiendo a cambio de dinero que los comerciantes defraudasen las rentas p\u00fablicas y que los estafadores evitasen las acciones judiciales de sus acreedores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo Townsend dedic\u00f3 un pu\u00f1ado importante de p\u00e1ginas al comercio americano y a la realidad de las colonias, abordando otra serie de cuestiones de inter\u00e9s, adem\u00e1s de las ya referidas. Traz\u00f3 una breve pero convincente s\u00edntesis de la evoluci\u00f3n de la Carrera de Indias, apenas empa\u00f1ada por alg\u00fan error puntual. Inform\u00f3 con amplitud acerca de las compa\u00f1\u00edas privilegiadas que se ocuparon en el tr\u00e1fico colonial espa\u00f1ol. Trat\u00f3 asuntos tan relevantes como el tr\u00e1fico de esclavos, la producci\u00f3n de metales preciosos en la Am\u00e9rica espa\u00f1ola o el valor econ\u00f3mico del comercio de Indias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre las compa\u00f1\u00edas de comercio, Townsend centr\u00f3 su atenci\u00f3n en la Real Compa\u00f1\u00eda Guipuzcoana de Caracas y en la Compa\u00f1\u00eda de Filipinas. Fiel a sus principios librecambistas, critic\u00f3 la pol\u00edtica que hab\u00eda llevado a la creaci\u00f3n de estas compa\u00f1\u00edas y de las compa\u00f1\u00edas privilegiadas europeas que les sirvieron de precedente y modelo. A ello a\u00f1adi\u00f3 la idea de que limitar la actividad comercial a un peque\u00f1o n\u00famero de individuos iba en detrimento de la mayor\u00eda y era \u201cincompatible con todos los principios de equidad y de pol\u00edtica comercial\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Townsend ofreci\u00f3 una valoraci\u00f3n del comercio colonial americano, en parte basada en estimaciones propias y en otra parte en datos apuntados por De Pradt. Lo primero que llama la atenci\u00f3n es el notable incremento del volumen de negocio entre finales de los a\u00f1os setenta y finales de los a\u00f1os ochenta del XVIII. Para el a\u00f1o 1778, De Pradt valor\u00f3 las exportaciones de Espa\u00f1a a Am\u00e9rica en 19 millones de libras tornesas, los retornos en 18 millones y los derechos de entrada y salida en 2 millones de la misma moneda. En 1784, las cifras respectivas aumentaron a 104 millones de libras tornesas las exportaciones, 303 millones los retornos y 17 millones los derechos de entrada y salida; es decir, estas partidas se hab\u00edan multiplicado respectivamente por 5,5; 16,8 y 8,5. En 1788, utilizando nuevamente datos aportados por De Pradt, las exportaciones hab\u00edan descendido a 76 millones, los retornos a 201 millones y los derechos a 15 millones de libras tornesas, aunque estas cifras segu\u00edan siendo significativamente superiores a las de 1778. Las diferencias fueron explicadas por Townsend, a pesar de las dudas que inicialmente manifest\u00f3 respecto a la bondad de la medida, por los efectos del libre comercio. En 1784 los productos extranjeros segu\u00edan predominando sobre los espa\u00f1oles en las exportaciones a Am\u00e9rica, con un 55% del total del valor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los datos aportados por Townsend se deduce tambi\u00e9n con claridad la hegemon\u00eda de C\u00e1diz en el comercio colonial espa\u00f1ol despu\u00e9s del decreto de libre comercio. C\u00e1diz concentraba el 83,3% de las exportaciones a Am\u00e9rica (el 73,5 de las exportaciones de productos nacionales y el 91,4% de mercanc\u00edas extranjeras), frente al 4,8% de M\u00e1laga, el 3,3% de Barcelona, el 2,9% de Santander, el 2,4% de La Coru\u00f1a, el 2,1% de Sevilla y otros porcentajes menores de Canarias, Gij\u00f3n y Tortosa. El mismo predominio absoluto ostentaba C\u00e1diz en relaci\u00f3n con las importaciones de Am\u00e9rica, concentrando un 89,3% del total.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las riquezas procedentes de la Am\u00e9rica espa\u00f1ola segu\u00edan siendo fabulosas a finales de la d\u00e9cada de los a\u00f1os ochenta del siglo XVIII, despu\u00e9s de casi tres siglos de explotaci\u00f3n colonial. Nada hac\u00eda temer, en apariencia, la inesperada evoluci\u00f3n posterior de las cosas. En primer lugar, el impacto negativo que sobre el comercio colonial tendr\u00edan las guerras finiseculares. El hispano-chileno Nicol\u00e1s de la Cruz y Bahamonde, conde de Maule, firme partidario del r\u00e9gimen mercantil establecido por el decreto de libre comercio, atribuy\u00f3 a este \u201cbello m\u00e9todo\u201d, como lo calific\u00f3, el florecimiento del comercio gaditano. \u201cParec\u00eda C\u00e1diz en este momento el Alexandr\u00eda moderno\u201d, escribi\u00f3. Sin embargo, como testigo directo que fue, explic\u00f3 las causas de la decadencia del comercio colonial, en primer lugar, por la saturaci\u00f3n del mercado americano en los a\u00f1os de 1784 a 1786, tras las fabulosas ganancias obtenidas en el primero de dichos a\u00f1os, y, m\u00e1s tarde, por los efectos de las guerras revolucionarias, que interrumpieron las relaciones con Am\u00e9rica y permitieron que otros pa\u00edses europeos comerciaran directamente con las colonias.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autor: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/juan-jose-iglesias-rodriguez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Juan Jos\u00e9 Iglesias Rodr\u00edguez<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Fuentes<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Reglamento y aranceles reales para el comercio libre de Espa\u00f1a a Indias<\/em>, Imprenta de Pedro Mar\u00edn, Madrid, 1778. <a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/reglamentoyaranc00spai_0\/page\/n5\/mode\/2up\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Disponible en l\u00ednea<\/a>.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">DE PRADT, Dominique, <em>Les trois \u00e2ges des colonies ou de leur \u00e9tat pass\u00e9, pr\u00e9sent et \u00e0 venir<\/em>, Par\u00eds, Chez Giguet et Cie. Imprimeurs-Libraires, 1801.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GARC\u00cdA MERCADAL, Jos\u00e9 (ed.), <em>Viajes de extranjeros por Espa\u00f1a y Portugal<\/em>, tomo III, Madrid, Aguilar, 1962.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">IGLESIAS RODR\u00cdGUEZ, Juan Jos\u00e9, \u201cLos prodigios del comercio: miradas cruzadas en torno al tr\u00e1fico colonial americano\u201d, en S\u00c1NCHEZ MANTERO, Rafael y ERAUSQUIN, Estela (coord.), <em>Espa\u00f1a y Am\u00e9rica en el bicentenario de la Independencia. Miradas sobre lo extra\u00f1o y el extranjero<\/em>, Sevilla, Universidad de Sevilla, 2011, pp. 49-86.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RAYNAL, Guillaume, <em>Histoire philosophique et politique des \u00e9tablissements et du commerce des europ\u00e9ens dans les deux Indes<\/em>, \u00c1msterdam, 1780.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-598ffb85 vp-id-Z1ddnNs\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-867b9c94\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/proteccionismo1.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"350x546\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/proteccionismo1.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"350x546\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/proteccionismo1.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"350x546\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Carlos III firma el decreto de libre comercio con Am\u00e9rica en 1778, por Pedro Pablo Monta\u00f1a<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Carlos III firma el decreto de libre comercio con Am\u00e9rica en 1778, por Pedro Pablo Monta\u00f1a. Fuente: Wikipedia, Dominio p\u00fablico<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/proteccionismo1.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"350\" height=\"546\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/proteccionismo1.jpg\" class=\"wp-image-1265\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/proteccionismo1.jpg\" >Carlos III firma el decreto de libre comercio con Am\u00e9rica en 1778, por Pedro Pablo Monta\u00f1a<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-2212e49e\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/proteccionismo3.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"3981x2606\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/proteccionismo3.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"3981x2606\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/proteccionismo3.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"3981x2606\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Francisco de Paula Mart\u00ed, Vista de la plaza de C\u00e1diz por la parte del sur, grabado del siglo XVIII<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Francisco de Paula Mart\u00ed, Vista de la plaza de C\u00e1diz por la parte del sur, grabado del siglo XVIII. Fuente: BNE, INVENT\/43550<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/proteccionismo3.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3981\" height=\"2606\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/proteccionismo3.jpg\" class=\"wp-image-1266\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/proteccionismo3.jpg\" >Francisco de Paula Mart\u00ed, Vista de la plaza de C\u00e1diz por la parte del sur, grabado del siglo XVIII<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        <\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1778, se produjo un importante cambio en la organizaci\u00f3n del comercio colonial espa\u00f1ol con Am\u00e9rica. 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A partir de ese momento, se habilitaba a una serie de puertos espa\u00f1oles para [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1265,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[],"footnotes":""},"categories":[198,4],"tags":[79],"class_list":["post-1267","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comercio","category-economia","tag-juan-jose-iglesias-rodriguez","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1267","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1267"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1267\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1269,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1267\/revisions\/1269"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1265"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1267"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1267"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1267"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}