{"id":1148,"date":"2022-05-11T16:44:37","date_gmt":"2022-05-11T16:44:37","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=1148"},"modified":"2022-05-11T16:44:37","modified_gmt":"2022-05-11T16:44:37","slug":"mujeres-rebeldes-el-matrimonio-sin-consentimiento-paterno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/mujeres-rebeldes-el-matrimonio-sin-consentimiento-paterno\/","title":{"rendered":"Mujeres rebeldes. El matrimonio sin consentimiento paterno"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante los Tiempos Modernos los casamientos se arreglaban entre los padres sin tener en cuenta la vida afectiva y sexual de los futuros esposos. En lo que a matrimonios se refiere, toda estructura familiar encaminaba sus estrategias a mantener sus posiciones de influencia, consolidar redes de parentesco, renovar lazos establecidos entre las familias o concentrar y vincular patrimonios. El \u201cnegocio\u201d del matrimonio, en consecuencia, no pod\u00eda ser un asunto balad\u00ed; \u201cmatrimoniar\u201d resultaba ser algo que era preciso mantener a salvo de toda veleidad personal y alejado de las disfunciones que se pudieran ocasionar. Contraer matrimonio exig\u00eda establecer las condiciones para que los intereses del grupo familiar no se viesen perturbados por inoportunas decisiones individuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante esta situaci\u00f3n, nadie mejor que la Iglesia para reorientar armoniosamente las tendencias contrapuestas que pudieran surgir en materia matrimonial. En aquella sociedad cristiana, al menos desde los principios doctrinales, el sujeto era lo m\u00e1s importante; \u00e9ste ten\u00eda alma y entidad propia desde el momento en que entraba por el bautismo en el plan de salvaci\u00f3n. No obstante, la pastoral indicaba que dicha salvaci\u00f3n era m\u00e1s factible si a los m\u00e9ritos personales se a\u00f1ad\u00edan los del conjunto de la sociedad, sobre todo los del grupo en el que viv\u00eda el sujeto. En otras palabras, aunque la norma tridentina (<em>Decreto Tametsi<\/em>) prim\u00f3 el derecho que asist\u00eda a los contrayentes para elegir libremente a su c\u00f3nyuge, limitando con ello el inter\u00e9s de los grupos de parentesco, las propias autoridades eclesi\u00e1sticas consiguieron regular, a la conveniencia del grupo, la funcionalidad de sus propias normas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, el ser humano ha demostrado siempre tener una enorme capacidad de maniobra frente a las imposiciones institucionales y las formas de autorregulaci\u00f3n dise\u00f1adas por la comunidad. En ocasiones los individuos se movieron en direcciones imprevistas, propiciando la aparici\u00f3n de cambios en los modelos vigentes de relaciones sociales. Debilidades en el sistema institucional y tolerancias comunitarias habr\u00edan servido de acicate a la hora de optar por la resistencia e iniciar andaduras por terrenos conflictivos. Y aqu\u00ed es donde entran en acci\u00f3n nuestras mujeres. En el origen del conflicto: la existencia de distintas opciones, su limitaci\u00f3n por agentes externos \u2013familiares-, y el peso de las siempre presentes restricciones sociales e institucionales. Obligadas a debatirse entre sus propias inclinaciones y el cumplimiento de los requisitos morales de la \u00e9poca que les toc\u00f3 vivir, nuestras mujeres optaron por la primera de las opciones, dando prioridad a sus afectos y deseos individuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien es sabido el inter\u00e9s que las familias pusieron durante los Tiempos Modernos en criar en el recogimiento y la virtud a las j\u00f3venes para asegurar la pureza de sus almas y el honor de la familia. Estas en modo alguno hab\u00edan de ser callejeras, sueltas y libres. Lo m\u00e1s deseable era que permanecieran \u201cguardadas\u201d en el hogar, sin apartarse en momento alguno del lado de sus madres y la vigilancia de sus padres, para lograr as\u00ed que ignorasen, en la medida de lo posible, cuanto el mundo pudiera ofrecerles. Cualquier contacto con el exterior pod\u00eda suponer la perdici\u00f3n de cualquier doncella, su alejamiento de las directrices paternas y, en consecuencia, la ruina de los proyectos e intereses familiares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las causas m\u00e1s frecuentes de este tipo de desviaciones no ser\u00edan otras que el \u201camor\u201d, las pasiones, las emociones y pulsiones carnales de nuestras protagonistas. Y es que ninguna mujer, pese al defendido encierro dom\u00e9stico, estuvo libre de convertirse en objeto de cortejo masculino; cortejo durante el cual la actitud de la mujer no necesariamente implicaba negatividad y pasividad, sino que con frecuencia contaba con el consentimiento mutuo, y que, en ocasiones, llegaba a culminar en promesas de matrimonio entre las partes. Unas promesas en las que poco tuvieron que ver las opiniones de deudos y parientes. La posici\u00f3n de los j\u00f3venes en estos supuestos queda clara: en un acto que podr\u00edamos considerar de rebeld\u00eda, quieren proceder seg\u00fan sus deseos y sortear las imposiciones de sus familias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta confrontaci\u00f3n entre \u201camor\u201d e \u201cinter\u00e9s\u201d lo encontramos bien reflejado en los litigios seguidos ante la justicia eclesi\u00e1stica por cuestiones matrimoniales, especialmente en los pleitos por incumplimiento de palabra de casamiento. M\u00e1s concretamente, en aquellos incoados de mutuo acuerdo por los contrayentes para hacer frente a las imposiciones familiares que tratan de impedir la celebraci\u00f3n del enlace deseado por ambos. La actitud adoptada por los protagonistas de este tipo de situaciones demuestra el valor que dan a sus sentimientos e inclinaciones particulares a la hora de elegir consorte, as\u00ed como la identificaci\u00f3n que hacen del origen del conflicto: la oposici\u00f3n de sus deudos m\u00e1s allegados al deseado enlace.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son bastante comunes los contenciosos en los que las demandas llegan al tribunal eclesi\u00e1stico por la suspensi\u00f3n del estado de libre elecci\u00f3n de la mujer por parte de sus padres o parientes. Con frecuencia los progenitores se muestran disconformes con las decisiones tomadas por sus hijas en materia matrimonial e intervienen al efecto presionando para hacerlas desistir de sus intenciones y ofrecerles alternativas matrimoniales consideradas por ellos m\u00e1s deseables. La intervenci\u00f3n familiar a fin de evitar un matrimonio tenido por no conveniente pod\u00eda responder a causas como la diferencia de edad o de \u201ccalidad\u201d entre los novios, la existencia de v\u00ednculos de afinidad o consanguinidad entre ellos, o el origen incierto del contrayente. Supuesto aparte lo constitu\u00eda el de las muchachas cuyos padres, llegado el momento, carec\u00edan de medios suficientes para dotarlas en compromisos que ten\u00edan por parejos y acordes a su condici\u00f3n social. En estos casos los padres decid\u00edan que ingresara en un convento, opci\u00f3n menos gravosa para la familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para sorpresa de algunos progenitores, el mayor obst\u00e1culo encontrado para llevar a t\u00e9rmino sus intenciones no ser\u00e1 otro que la propia negativa de sus hijas, quienes, lejos de rendirse ante la autoridad del cabeza de familia, toman la iniciativa de denunciarlos ante los tribunales de la Iglesia. No fueron pocas las mujeres que, lejos de resignarse, se enfrentaron a sus padres luchando por hacer respetar la promesa matrimonial que un d\u00eda hicieron sin contar con su consentimiento. Es m\u00e1s, llegado el momento, en sede judicial, ellas negar\u00e1n tener intenci\u00f3n de contraer nupcias con la persona elegida por sus parientes o seguir los derroteros que para ellas hab\u00edan sido trazados por los hombres de sus familias. Mujeres valientes, rebeldes si se prefiere, que buscaron en la justicia eclesi\u00e1stica el amparo que precisaban para proseguir el proyecto de matrimonio que un d\u00eda iniciaron y ahora ve\u00edan truncado por la intromisi\u00f3n de sus deudos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Menos numerosas, se encuentran tambi\u00e9n demandas por incumplimiento de palabra de casamiento realizadas por la parte masculina de la pareja. Realmente se trata de denuncias dise\u00f1adas por ambos componentes de la misma, que suelen darse, principalmente, cuando la familia de la mujer promueve para ella un enlace con otro hombre. No es algo que responda a los deseos de las j\u00f3venes. De hecho, las mujeres denunciadas suelen mostrarse dispuestas a acceder a las peticiones de los demandantes. Insistimos, ellas mismas han planeado la denuncia junto a sus compa\u00f1eros, y es a ellos a quienes concedieron esa palabra de libre voluntad, y no a los otros, a quienes, si lo hicieron, fue s\u00f3lo en atenci\u00f3n a las presiones de sus deudos. Presiones y amenazas que les habr\u00edan impedido actuar con total libertad y declarar sin miedo a sufrir nefastas consecuencias. A sabiendas de esta limitaci\u00f3n, una vez iniciado el proceso judicial, suelen ser depositadas por mandato del juez eclesi\u00e1stico en alguna casa de confianza. El fin de esta disposici\u00f3n: garantizar su seguridad y la obtenci\u00f3n de una declaraci\u00f3n en condiciones de plena libertad. En ocasiones, incluso, ser\u00e1n las propias doncellas las que, sin mediar intervenci\u00f3n judicial, escapen impacientes procurando refugio lejos del domicilio familiar que las oprime. Por regla general, las declaraciones de estas mujeres, en un entorno alejado de su hogar, manifiestan la voluntad de cumplir la promesa de casamiento realizada contra los intereses familiares. Alejadas de la coacci\u00f3n familiar, al sentirse libres, expresan abiertamente sus aut\u00e9nticas aspiraciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las causas en las que se denuncia es el abandono de la palabra por la intromisi\u00f3n de familiares y amenazas de parientes, con independencia de si fueron incoadas por el hombre o la mujer que realiz\u00f3 la promesa, suelen obtener sentencias positivas. De ello se concluye que, si bien la Iglesia valoraba positivamente la obediencia a los dirigentes familiares y la adecuaci\u00f3n a los intereses grupales, en sede judicial actu\u00f3 por regla general en defensa de la libre voluntad de los contrayentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para concluir, el an\u00e1lisis de los pleitos por incumplimiento de palabra de casamiento revela las circunstancias que motivaron, en determinadas circunstancias, la rebeli\u00f3n frente al orden establecido por la patria potestad. Si bien es cierto que, por lo general, padres e hijos aceptaron que el matrimonio deb\u00eda ser una relaci\u00f3n de acuerdo con las condiciones socialmente establecidas, hubo excepciones entre las gentes de aquella sociedad. Sin llegar a se\u00f1alar la intransigencia de los padres como \u00fanica causa del conflicto, verdad es que el \u201camor\u201d y el afecto s\u00f3lo fueron respetados cuando respond\u00edan a las expectativas de todos. Los pleitos seguidos ante la justicia eclesi\u00e1stica son, en los casos que hemos tratado, expresiones de una debilidad: muestran los enfrentamientos surgidos de este conflicto de intereses, as\u00ed como las argucias empleadas para obtener beneficios de un sistema matrimonial m\u00e1s interesado en beneficiar al grupo, que en procurar la felicidad individual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La existencia de unas relaciones de poder poco equitativas a favor del var\u00f3n y con el respaldo de las instituciones y de la costumbre no impidi\u00f3 que algunas mujeres buscasen satisfacer su afectividad y lucharan por sus derechos. El hecho de que muchos moralistas de la \u00e9poca dedicasen cuantiosas l\u00edneas a recordar a la mujer su posici\u00f3n en la familia y la sociedad da a entender la existencia de \u201cotra\u201d realidad no acorde con los postulados te\u00f3ricos. Por mucho que los hombres, como representantes del patriarcado, avasallasen a sus mujeres \u2013a sus hijas en el caso que ahora nos ocupa-, ellas supieron encontrar el arma con la que hacerles frente. El estudio de la documentaci\u00f3n de la \u00e9poca nos permite comprobar c\u00f3mo algunas mujeres consiguieron abrir brechas en una estructura de la sociedad patriarcal y monol\u00edtica, a trav\u00e9s de las cuales se adentraron en nuevas sendas que, poco a poco, las fueron alejando de la prisi\u00f3n en que se desarrollaba su existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los actos de rebeld\u00eda a los que hemos hecho referencia revelan una lucha por el poder en la que las mujeres part\u00edan en clara desventaja, precisamente por ser mujeres en una sociedad donde estaba arraigada la idea del poder ligado al sexo. Sin embargo, algunas de ellas supieron encontrar fisuras en el sistema y obtener peque\u00f1as cuotas de autoridad. Pese a las escasas licencias de los hombres \u2013de sus padres-, ellas no se arredrar\u00e1n, utilizando sus armas para hacer valer sus derechos. Si bien la valoraci\u00f3n que de la mujer har\u00e1n los hombres depende de sus responsabilidades en el espacio dom\u00e9stico y en desempe\u00f1o de sus funciones como hija, madre y esposa, no por ello las mujeres se dar\u00e1n por conformes y dejar\u00e1n de combatir para conseguir aquello que es objeto de su inter\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resta preguntarse si realmente nuestras mujeres pretendieron cuestionar formalmente la autoridad de sus padres y el deber de obediencia y sumisi\u00f3n femenina. Pensamos que no. Si bien llevaron a cabo comportamientos contestatarios en lo que a normas se refiere, no pretendieron un cuestionamiento \u2013al menos consciente- de la asignaci\u00f3n de roles impuestos desde la legislaci\u00f3n y la doctrina. Habr\u00edan sido tan s\u00f3lo maneras \u201crebeldes\u201d de proceder que no parecen haber tenido otro prop\u00f3sito que encontrar una v\u00e1lvula de escape a la presi\u00f3n causada por la situaci\u00f3n familiar vivida por cada una de ellas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autora: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/marta-ruiz-sastre\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Marta Ruiz Sastre<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIRRIEL SALCEDO, Margarita Mar\u00eda, \u00a0\u201cMujeres y familia. Fuentes y metodolog\u00eda\u201d, en OZIEBLO, B\u00e1rbara (ed.), <em>Conceptos y metodolog\u00eda en los estudios sobre la mujer<\/em>, M\u00e1laga, Universidad de M\u00e1laga, M\u00e1laga, 1993, pp. 43-70.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CANDAU CHAC\u00d3N, Mar\u00eda Luisa, \u201cEntre los permitido y lo il\u00edcito: la vida afectiva en los Tiempos Modernos\u201d, en <em>Tiempos Modernos. Monogr\u00e1fico: el matrimonio en el coraz\u00f3n de la sociedad<\/em>,\u00a0 18, 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">IM\u00cdZCOZ BEUNZA, Jos\u00e9 Mar\u00eda y OLIVERI KORTA, Oihane (eds.), <em>Econom\u00eda dom\u00e9stica y redes sociales en el Antiguo R\u00e9gimen<\/em>, Madrid, Silex, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MELCHIOR-BONNET, Sabine y SALLES, Catherine (dirs.), <em>Histoire du mariage<\/em>, Par\u00eds, Robert Laffont, 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RUIZ SASTRE, Marta, <em>El abandono de la palabra. Promesas incumplidas y ruptura de noviazgo en el Arzobispado sevillano durante el siglo XVII<\/em>, Madrid, Fundaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Historia Moderna, 2018.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RUIZ SASTRE, Marta y CANDAU CHAC\u00d3N, Mar\u00eda Luisa, \u201cEl noviazgo en la Espa\u00f1a Moderna y la importancia de la \u201cpalabra\u201d. Tradici\u00f3n y conflicto\u201d, en <em>Studia historica. Historia Moderna<\/em>, 38\/2, 2016, pp. 55-105.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-373f1861 vp-id-Z176YT8\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-2f0211f5\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/rebeldes1.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"900x1080\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/rebeldes1.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"900x1080\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/rebeldes1.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"900x1080\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Mujeres en la ventana, Murillo. Galer\u00eda Nacional de Arte. Washington<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Mujeres en la ventana, Murillo. Galer\u00eda Nacional de Arte. Washington. Fuente: Dominio p\u00fablico<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/rebeldes1.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"1080\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/rebeldes1.jpg\" class=\"wp-image-1146\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/rebeldes1.jpg\" >Mujeres en la ventana, Murillo. Galer\u00eda Nacional de Arte. 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Fuente: Biblioteca Nacional de Francia (https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b10488511r.r=matrimonio?rk=21459;2) <\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/rebeldes2.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1485\" height=\"878\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/rebeldes2.jpg\" class=\"wp-image-1147\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/rebeldes2.jpg\" >Nicolas Poussin (1594-1665) y Jean Dughet (1614-1679), Sacrementum matrimonij: Le mariage<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante los Tiempos Modernos los casamientos se arreglaban entre los padres sin tener en cuenta la vida afectiva y sexual de los futuros esposos. 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