{"id":1006,"date":"2022-05-09T16:17:47","date_gmt":"2022-05-09T16:17:47","guid":{"rendered":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/?p=1006"},"modified":"2022-05-09T16:17:47","modified_gmt":"2022-05-09T16:17:47","slug":"las-primeras-escuadras-guardacostas-de-la-real-armada-en-tierra-firme-1713-1763","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/las-primeras-escuadras-guardacostas-de-la-real-armada-en-tierra-firme-1713-1763\/","title":{"rendered":"Las primeras escuadras guardacostas de la Real Armada en Tierra Firme (1713-1763)"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Los privilegios comerciales conseguidos por Inglaterra en el Tratado de Utrecht (asiento de negros y nav\u00edo de permiso), que puso fin a la Guerra de Sucesi\u00f3n espa\u00f1ola, sirvieron de tapadera para que comerciantes, corsarios y autoridades coloniales inglesas incrementaran en el Golfo de M\u00e9xico y en el Caribe exponencialmente un ya end\u00e9mico contrabando a trav\u00e9s de las factor\u00edas que establecieron para la trata de esclavos en los distintos puertos de este gran espacio mar\u00edtimo, donde Jamaica sirvi\u00f3 de base de apoyo para el tr\u00e1fico mar\u00edtimo, el comercio y la actividad corsaria a los ingleses, y Cura\u00e7ao a los holandeses. Para combatirlo Espa\u00f1a solo contaba con la decadente Armada de Barlovento, que depend\u00eda directamente del virrey mexicano y hab\u00eda demostrado su poca efectividad defensiva, al no efectuar patrullajes ni sistem\u00e1ticos, ni regulares, sino s\u00f3lo ocasionales, despu\u00e9s de haber repartido los situados por los distintos presidios. Para combatir el comercio il\u00edcito la Corona foment\u00f3 la actividad corsaria de particulares, como se hab\u00eda hecho durante el siglo XVII. Las numerosas presas legales e ilegales realizadas por los corsarios espa\u00f1oles y el clima de violencia en el mar derivaron en una situaci\u00f3n de guerra latente, que desemboc\u00f3 en varias guerras con enfrentamientos en el Golfo de M\u00e9xico y el Caribe: la guerra de la Cu\u00e1druple Alianza (1717-1721), la Guerra Anglo-espa\u00f1ola (1727-1729) y la del Asiento (1739-1748).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El contrabando y su persecuci\u00f3n produjeron un clima de violencia en el mar muy perjudicial para el comercio de la Carrera de Indias. En 1724 el Consulado de C\u00e1diz pidi\u00f3 formalmente al intendente general de Marina, Jos\u00e9 Pati\u00f1o, que la Corona hiciera un esfuerzo mayor en la lucha contra el contrabando. Felipe V autoriz\u00f3 entonces la creaci\u00f3n de la primera Escuadra Guardacostas de la Real Armada con sede permanente en La Habana. Los buques se enviaron desde C\u00e1diz con la misi\u00f3n de patrullar el Caribe, especialmente Tierra Firme, entre Cartagena de Indias y Portobello. Los comerciantes de la Carrera de Indias estuvieron de acuerdo en financiar la escuadra pagando un impuesto del 4% sobre la plata americana importada. La escuadra se form\u00f3 inicialmente con dos nav\u00edos de l\u00ednea y una fragata, que zarparon desde C\u00e1diz bajo el mando del capit\u00e1n de nav\u00edo de la Armada, Miguel de Sada, conde de Clavijo. Pronto se hizo evidente que la actividad de la Escuadra Guardacostas del conde de Clavijo no era suficiente para cubrir el enorme espacio mar\u00edtimo que ten\u00eda confiado y contener el creciente contrabando, alentado por la progresiva demanda de las burgues\u00edas coloniales de bienes europeos. En este contexto Pati\u00f1o promovi\u00f3 la creaci\u00f3n de compa\u00f1\u00edas de comercio privilegiadas para incorporar al comercio metropolitano los territorios coloniales insuficientemente abastecidos por el sistema de convoyes, que eran donde m\u00e1s proliferaba el contrabando. Tambi\u00e9n buscaba facilitar a las emergentes burgues\u00edas perif\u00e9ricas metropolitanas un acceso m\u00e1s directo a los beneficios del comercio colonial, sin la intermediaci\u00f3n de los comerciantes de la Carrera. En contrapartida las compa\u00f1\u00edas deb\u00edan colaborar en la represi\u00f3n del contrabando, destinando para ello embarcaciones y tripulaciones. Bajo estos par\u00e1metros se cre\u00f3 en 1728 la Compa\u00f1\u00eda Guipuzcoana de Caracas, que a cambio del monopolio del comercio del cacao deb\u00eda armar y mantener una escuadrilla corsaria para patrullar las aguas de Tierra Firme. Los gobernadores de las plazas coloniales no s\u00f3lo otorgaron patentes de corso a armadores y corsarios particulares, tambi\u00e9m promovieron la creaci\u00f3n de agrupaciones guardacostas para perseguir el contrabando formadas por embarcaciones menores de poco calado, como ocurri\u00f3 en los puertos de la Capitan\u00eda General de Guatemala, o en Yucat\u00e1n, Campeche, Santo Domingo, Cuba y Tierra Firme. Otra alternativa fue involucrar a las \u00e9lites locales para la creaci\u00f3n de compa\u00f1\u00edas mercantiles destinadas a hacer el corso, con el apoyo de las autoridades militares y de la Armada. Este fue el caso de la Compa\u00f1\u00eda de Armadores en Corso de Cartagena de Indias, creada en 1737 por iniciativa del gobernador de la plaza y con el apoyo log\u00edstico de la escuadra de Blas de Lezo, una vez cumplida su misi\u00f3n de escoltar la flota de Galeones que lleg\u00f3 a Cartagena ese a\u00f1o. En las mismas fechas, ante la escalada de tensi\u00f3n en todo el \u00e1mbito del Caribe y del Golfo de M\u00e9xico el Almirantazgo espa\u00f1ol reforz\u00f3 la Escuadra Guardacostas de La Habana enviando seis nav\u00edos de l\u00ednea al mando del teniente de nav\u00edo Benito Antonio de Sp\u00ednola, promoviendo, adem\u00e1s, la creaci\u00f3n de otra compa\u00f1\u00eda corsaria particular, la Compa\u00f1\u00eda de La Habana, semejante a la de Cartagena, pero destinada a patrullar el Golfo de M\u00e9xico apoyada por la Escuadra Guardacostas de La Habana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Tratado de Paz de Aquisgr\u00e1n de 1748 sancion\u00f3 el final de la Guerra del Asiento sin solucionar ni la fuerte rivalidad entre las monarqu\u00edas europeas, ni su determinaci\u00f3n por acceder legal o ilegalmente a los mercados coloniales espa\u00f1oles, que hab\u00eda sido el origen de la declaraci\u00f3n de guerra de Inglaterra a Espa\u00f1a en noviembre de 1739. Inglaterra sali\u00f3 de la guerra reforzada, convertida en la primera potencia naval europea y decidida a controlar los mercados coloniales espa\u00f1oles y las rutas mar\u00edtimas. El marqu\u00e9s de la Ensenada al frente de los Ministerios de Guerra, Hacienda, Marina e Indias desde 1746, cuando Fernando VI sucedi\u00f3 a Felipe V en el trono espa\u00f1ol, estaba convencido de que un futuro enfrentamiento con Inglaterra era inevitable. Aprovech\u00f3 que Fernando VI hab\u00eda decretado la neutralidad durante su reinado para poner en marcha un proyecto global de reformas y de rearme naval para reforzar la Administraci\u00f3n y el sistema defensivo. Asesorado por marinos del Cuerpo General de la Armada decidi\u00f3 desplegar escuadras de la Armada para que patrullaran sistem\u00e1ticamente las zonas m\u00e1s conflictivas del imperio, entre ellas Tierra Firme, y en las plazas donde ya exist\u00edan escuadras guardacostas, como en La Habana, se reforzaron con m\u00e1s buques.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El final de la Guerra del Asiento coincidi\u00f3 con el levantamiento de la poblaci\u00f3n de Caracas contra la Guipuzcoana. Ensenada envi\u00f3 una escuadra de dos nav\u00edos de 70 ca\u00f1ones al mando del jefe de escuadra Juli\u00e1n de Arriaga para someter la rebeli\u00f3n y tranquilizar la provincia. En cuanto lleg\u00f3 a La Guaira Arriaga pidi\u00f3 al comandante de la Escuadra Guardacostas de La Habana, el capit\u00e1n de nav\u00edo Jos\u00e9 Montero de Espinosa que incluyera regularmente la costa de Tierra Firme en sus cruceros, tocando el puerto de La Guaira para contener el contrabando e intimidar a los naturales que se hab\u00edan alzado. Estos patrullajes de la escuadra de La Habana recorriendo las costas de Tierra Firme dificultaron el comercio ilegal, hasta el punto de que los comerciantes holandeses se quejaron a sus autoridades de las nuevas dificultades para comerciar, quejas que el consul espa\u00f1ol hizo llegar a la Corte espa\u00f1ola. Sometida la revuelta, los nav\u00edos de la escuadra de Arriaga regresaron a C\u00e1diz a principio de 1750, pero los de la escuadra de La Habana siguieron patrullando Tierra Firme regularmente, hasta que a principios de 1752 el marqu\u00e9s de la Ensenada decidi\u00f3 reforzar la defensa de Tierra Firme, destacando permanentemente una nueva escuadra de la Armada en Cartagena de Indias, que en adelante se denomin\u00f3 la Escuadra Guardacostas de Tierra Firme. El 29 de julio de 1752 el jefe de escuadra Pedro Mess\u00eda de la Cerda recibi\u00f3 una instrucci\u00f3n secreta de Ensenada con las \u00f3rdenes para dirigirse a Cartagena de Indias para hacer el corso en las costas de Tierra Firme contra los holandeses, franceses e ingleses, con una divisi\u00f3n naval formada inicialmente por un nav\u00edo de 70 ca\u00f1ones, una fragata, un paquebote y cuatro jabeques. Deb\u00eda patrullar la jurisdicci\u00f3n de Cuman\u00e1, siguiendo por las costas de Caracas, poniendo especial cuidado en la ensenada de Giguerote hasta el cabo Codera, por ser los lugares que m\u00e1s frecuentaban los contrabandistas holandeses. Se previ\u00f3 que Mess\u00eda de la Cerda destacara en La Guaira una divisi\u00f3n formada por un paquebote y dos jabeques y otra divisi\u00f3n de dos jabeques en Puerto Cabello para patrullar junto a las embarcaciones corsarias de la Guipuzcoana, que despu\u00e9s de la revuelta volvieron a combatir el corso. Los nav\u00edos que quedaban en Veracruz de la extinta escuadra de Barlovento se incorporaron a la escuadra Guardacostas de Mess\u00eda de la Cerda. El mensaje de la Corona era claro, a partir de ese momento reforzaba ostentosamente la defensa de Tierra Firme mediante el corso estatal realizado por buques de la Real Armada, de forma paralela se manten\u00eda el corso de particuales, que actuar\u00edan coordin\u00e1ndose con los buques de la Armada.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ensenada tuvo en cuenta las dificultades que hab\u00edan tenido los buques de la Armada para proveerse de harinas y bastimentos durante la Guerra del Asiento, por lo que orden\u00f3 al intendente de Marina el env\u00edo regular de estos productos desde C\u00e1diz a Cartagena de Indias en los barcos de la Guipuzcoana. Mientras que los pagamentos de la escuadra y lo necesario para su mantenimiento se financiar\u00eda con un situado con cargo a las cajas de Nueva Espa\u00f1a. Tambi\u00e9n previ\u00f3 Ensenada mudar las dotaciones y repasar y carenar los nav\u00edos cada dos a\u00f1os en el arsenal de C\u00e1diz. El primer relevo se produjo en marzo de 1754, cuando entreg\u00f3 al teniente de nav\u00edo Lu\u00eds de C\u00f3rdoba el mando de dos fragatas\u00a0 que deb\u00edan sustirruir a los nav\u00edos de Mess\u00eda, y le orden\u00f3 zarpar hacia Cartagena con dotaciones de reemplazo. Siendo ya ministro de Marina Juli\u00e1n de Arriaga, a partir de julio de 1754, prosigui\u00f3 con los relevos regulares de tripulaciones y buques, env\u00edos de harinas, bastimentos y pertrechos desde C\u00e1diz, y reclam\u00f3 a los virreyes novohispanos que enviaran puntualmente los caudales para el mantenimiento de las escuadras guardacostas de La Habana y de Cartagena que le solicitaran los ministros de las escuadras mediante un presupuesto firmado por sus respectivos comandantes. La experiencia demostr\u00f3 que las embarcaciones de gran porte con palos y antenas muy altos eran poco operativas para el corso en aguas caribe\u00f1as, por la fuerza de los vientos y los numerosos baj\u00edos, que demandaban embarcaciones de poco calado. Juli\u00e1n de Arriaga nombr\u00f3 en 1760 a Mess\u00eda de la Cerda virrey de Nueva Granada. Una de sus primeras propuestas basada en su experiencia fue prescindir de los buques de gran porte para sustituirlos por balandras y bergantines para hacer la escuadra de corso m\u00e1s operativa. Arriaga aprob\u00f3 la propuesta, pero insisti\u00f3 en mantener una fragata armada para la defensa del virreinato. La Guerra de los Siete A\u00f1os, supuso un antes y un despu\u00e9s en el dise\u00f1o del sistema defensivo, que tambi\u00e9n influir\u00eda en la configuraci\u00f3n de las escuadras guardacostas que la Armada destin\u00f3 a las Indias, porque la persecuci\u00f3n del corso se intensific\u00f3 y demand\u00f3 una mayor profesionalizaci\u00f3n y militarizaci\u00f3n, que qued\u00f3 regulada en una nueva Ordenanza de Corso, promulgada en 1762.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Autora: <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/tag\/maria-baudot-monroy\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Mar\u00eda Baudot Monroy<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda <\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">CRUZ BARNEY, \u00d3scar, <em>El corso mar\u00edtimo<\/em>, M\u00e9xico, Secretar\u00eda de Marina, Universidad Nacional Aut\u00f3\u00adnoma de M\u00e9xico, Instituto de Investigaciones Jur\u00eddicas, 2013,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BAUDOT MONROY, Mar\u00eda, <em>La defensa del imperio. Juli\u00e1n de Arriaga en la Armada, (1700-1754), <\/em>Madrid, Ministerio de Defensa, C\u00e1tedra de Historia Naval de la Universidad de Murcia, 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FELICIANO RAMOS, H\u00e9ctor, <em>El contrabando ingl\u00e9s en el Caribe y el Golfo de M\u00e9xico, (1748-1778),<\/em> Sevilla, Diputaci\u00f3n Provincial, 1990.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G\u00c1RATE OJANGUREN, Montserrat,<em> La Real Compa\u00f1\u00eda Guipuzcoana de Caracas, <\/em>San Sebasti\u00e1n, Sociedad Guipuzcoana de Ediciones y Publicaciones, 1990.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">REICHERT, Rafal, \u201cNavegaci\u00f3n, comercio y guerra. Rivalidad por el dominio colonial en la re\u00adgi\u00f3n del Golfo de Honduras, 1713-1763\u201d, en <em>Pen\u00ednsula<\/em>, 7\/1, 2012, pp. 13-38.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MOYA SORDO, Vera, \u201cLos corsarios guardacostas del Golfo-Caribe hispanoamericano a lo largo del siglo XVIII\u201d, en <em>Revista Universitaria de Historia Militar<\/em>, 10, 2021, pp. 125-147.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">        <div class=\"wp-block-visual-portfolio\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio vp-uid-35dc6e45 vp-id-62AqH\"\n    data-vp-layout=\"masonry\" data-vp-items-style=\"emerge\" data-vp-items-click-action=\"popup_gallery\" data-vp-items-gap=\"15\" data-vp-items-gap-vertical=\"\" data-vp-pagination=\"load-more\" data-vp-next-page-url=\"\" data-vp-masonry-columns=\"1\" >\n    <div class=\"vp-portfolio__preloader-wrap\">\n        <div class=\"vp-portfolio__preloader\">\n            <img decoding=\"async\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/plugins\/visual-portfolio\/assets\/images\/logo-dark.svg\" alt=\"Visual Portfolio, Posts &amp; Image Gallery para WordPress\" width=\"20\" height=\"20\" data-skip-lazy>\n        <\/div>\n    <\/div>\n        <div class=\"vp-portfolio__items-wrap\">\n            \n<div class=\"vp-portfolio__items vp-portfolio__items-style-emerge vp-portfolio__items-show-overlay-hover vp-portfolio__items-show-img-overlay-hover\">\n\n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-3dab8e50\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/tierrafirme1.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"800x596\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/tierrafirme1.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"800x596\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/tierrafirme1.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"800x596\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Mapa de la Tierra Firme, Guayana y las Islas Antillas, 1732<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Mapa de la Tierra Firme, Guayana y las Islas Antillas, 1732, Hermann Moll, Instituto Geogr\u00e1fico de Venezuela Sim\u00f3n Bol\u00edvar: Fuente: Dominio p\u00fablico (https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Archivo:TierraFirme.jpg)<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/tierrafirme1.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"596\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/tierrafirme1.jpg\" class=\"wp-image-1007\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/tierrafirme1.jpg\" >Mapa de la Tierra Firme, Guayana y las Islas Antillas, 1732<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n        <div class=\"vp-portfolio__item-wrap vp-portfolio__item-uid-9074ba71\" data-vp-filter=\"\">\n                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup\"\n                style=\"display: none;\"\n                data-vp-popup-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/tierrafirme2.jpg\"\n                data-vp-popup-img-srcset=\"\"\n                data-vp-popup-img-size=\"4347x3502\"\n                data-vp-popup-md-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/tierrafirme2.jpg\"\n                data-vp-popup-md-img-size=\"4347x3502\"\n                data-vp-popup-sm-img=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/tierrafirme2.jpg\"\n                data-vp-popup-sm-img-size=\"4347x3502\"\n            >\n                                    <h3 class=\"vp-portfolio__item-popup-title\">Virreinato de Nueva Granada. Agust\u00edn Codazzi\u00a0&#8211;\u00a0Atlas geogr\u00e1fico e hist\u00f3rico de la Rep\u00fablica de Colombia, 1890<\/h3>\n                                        <div class=\"vp-portfolio__item-popup-description\">Virreinato de Nueva Granada. Agust\u00edn Codazzi\u00a0&#8211;\u00a0Atlas geogr\u00e1fico e hist\u00f3rico de la Rep\u00fablica de Colombia, 1890. Fuente: Dominio p\u00fablico (https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/Atlas_Geogr%C3%A1fico_e_Hist%C3%B3rico_de_la_Rep%C3%BAblica_de_Colombia_(1890))<\/div>\n                                <\/div>\n                                    <figure class=\"vp-portfolio__item\">\n                \n<div class=\"vp-portfolio__item-img-wrap\">\n    <div class=\"vp-portfolio__item-img\">\n        <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/tierrafirme2.jpg\" >\n        <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4347\" height=\"3502\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/tierrafirme2.jpg\" class=\"wp-image-1008\" alt=\"\" \/>\n        <div class=\"vp-portfolio__item-img-overlay\"><\/div>\n\n        <\/a>    <\/div>\n<\/div>\n\n<figcaption class=\"vp-portfolio__item-overlay vp-portfolio__item-align-center\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta-wrap vp-portfolio__custom-scrollbar\">\n            <div class=\"vp-portfolio__item-meta\">\n                \n<h2 class=\"vp-portfolio__item-meta-title\">\n    <a  href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/tierrafirme2.jpg\" >Virreinato de Nueva Granada. Agust\u00edn Codazzi\u00a0&#8211;\u00a0Atlas geogr\u00e1fico e hist\u00f3rico de la Rep\u00fablica de Colombia, 1890<\/a><\/h2>\n            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/figcaption>\n            <\/figure>\n                    <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        \n<\/div>\n        <\/div>\n        <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los privilegios comerciales conseguidos por Inglaterra en el Tratado de Utrecht (asiento de negros y nav\u00edo de permiso), que puso fin a la Guerra de Sucesi\u00f3n espa\u00f1ola, sirvieron de tapadera para que comerciantes, corsarios y autoridades coloniales inglesas incrementaran en el Golfo de M\u00e9xico y en el Caribe exponencialmente un ya end\u00e9mico contrabando a trav\u00e9s [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1007,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[],"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[88],"class_list":["post-1006","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-andalucia-america","tag-maria-baudot-monroy","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1006","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1006"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1006\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1009,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1006\/revisions\/1009"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1007"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1006"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1006"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1006"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}