{"id":524,"date":"2013-05-03T09:35:50","date_gmt":"2013-05-03T09:35:50","guid":{"rendered":"http:\/\/grupo.us.es\/atlas\/?page_id=524"},"modified":"2013-05-03T09:35:50","modified_gmt":"2013-05-03T09:35:50","slug":"prospecciones-de-superficie-en-la-zona-de-afeccion-del-embalse-de-los-melonares","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/index.php\/temas\/arqueologia-territorial-y-del-paisaje\/prospecciones-de-superficie-en-la-zona-de-afeccion-del-embalse-de-los-melonares\/","title":{"rendered":"Prospecciones de Superficie en la Zona de Afecci\u00f3n del Embalse de Los Melonares"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row el_position=\u00bbfirst last\u00bb] [vc_column] [vc_text_separator title=\u00bbProspecciones de Superficie en la Zona de Afecci\u00f3n del Embalse de Los Melonares (Almad\u00e9n de la Plata, El Pedroso y Castilblanco de los Arroyos, Sevilla)\u00bb title_align=\u00bbseparator_align_left\u00bb el_position=\u00bbfirst\u00bb] [vc_message color=\u00bbalert-info\u00bb]<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/documentos\/articulos\/anuario_2001\/anuario_2001.pdf\" target=\"_blank\">Descargar este art\u00edculo en formato PDF<\/a> (aprox. 2 MB)<\/p>\n<p>[\/vc_message] [vc_column_text]<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">L. Garc\u00eda Sanju\u00e1n (1), M.A. Vargas Dur\u00e1n (2) y D. W. Wheatley (3)<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Departamento de Prehistoria y Arqueolog\u00eda. Universidad de Sevilla<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) Mancomunidad de Municipios para el Fomento y Desarrollo de la Sierra Norte de Sevilla<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) Department of Archaeology. University of Southampton<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Resumen<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este art\u00edculo se describen los principales resultados obtenidos en las prospecciones de superficie realizadas en la zona de afecci\u00f3n del embalse de Los Melonares. Este embalse, cuya construcci\u00f3n se encuentra actualmente en marcha, inundar\u00e1 unos 15 km2 del curso medio y alto del r\u00edo Viar, afluente del r\u00edo Guadalquivir a la altura de Cantillana (Sevilla). Las prospecciones realizadas han permitido identificar y caracterizar un total de 39 yacimientos arqueol\u00f3gicos y varios sitios de inter\u00e9s paleontol\u00f3gico y etnol\u00f3gico que se van a ver afectados de distinta forma y en distinto grado por esta gran obra p\u00fablica, posibilitando as\u00ed la adopci\u00f3n por parte de la Consejer\u00eda de Cultura de ulteriores medidas preventivas y compensatorias con respecto al Patrimonio Cultural de la zona.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text] [vc_toggle title=\u00bbIntroducci\u00f3n\u00bb open=\u00bbfalse\u00bb]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este trabajo se informa de los resultados obtenidos en el trabajo de consultor\u00eda y asistencia t\u00e9cnica realizada para la Consejer\u00eda de Cultura de la Junta de Andaluc\u00eda por parte del Departamento de Prehistoria y Arqueolog\u00eda de la Universidad de Sevilla (en colaboraci\u00f3n con el Departamento de Arqueolog\u00eda de la Universidad de Southampton y la Mancomunidad de Municipios para el Fomento y Desarrollo de la Sierra Norte de Sevilla) con el t\u00edtulo \u201c<em>Prospecci\u00f3n Arqueol\u00f3gica Superficial y Delimitaci\u00f3n de los Elementos de Car\u00e1cter Patrimonial existentes en la Zona de Afecci\u00f3n del Embalse de Los Melonares, Sevilla).<\/em>\u201d El trabajo de campo se ha realizado en dos campa\u00f1as sucesivas de trabajo intensivo, en ambos casos bajo la co-direcci\u00f3n de los autores de este informe, la primera entre Agosto y Septiembre de 2001 y la segunda en Abril de 2002. En ellas han participado un total de 17 estudiantes de las Universidades de Sevilla (Antonio Jes\u00fas Bazalo de Miguel, Esther Conde Pernia, Tom\u00e1s Cordero Ruiz, Marta D\u00edaz-Zorita Bonilla, Anna Louise Finnegan Alonso, Jes\u00fas Mart\u00edn Caraballo, Sergio Pineda Iglesias y Jara Salguero Palma), Southampton (Pauline Goodlad, Nisa Pegg, Alexander Rees y Ruth Taylor) y Bradford (Rebecca French, Kimarnie Ki-Kydd, Mathew Nicholas y Amie Pockett).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, para la evaluaci\u00f3n del patrimonio paleontol\u00f3gico de la zona de afecci\u00f3n del embalse se ha contado con el concurso de Sonia Sierra del Pino y Carmen Moreno Garrido, del Departamento de Geolog\u00eda de la Universidad de Huelva, quienes vienen desarrollando desde hace a\u00f1os investigaciones relativas a la Geolog\u00eda y la Paleontolog\u00eda de la cuenca del Viar, mientras que para la evaluaci\u00f3n del patrimonio etnol\u00f3gico se ha partido del trabajo desarrollado por J. Agudo Torrico, del Departamento de Antropolog\u00eda Social la Universidad de Sevilla, y E. Le\u00f3n Hern\u00e1ndez, de la Universidad Pablo de Olavide, ambos autores de diversos estudios relativos a la vivienda tradicional y la arquitectura de cortijos de la Sierra Norte de Sevilla.<\/p>\n<p>[\/vc_toggle] [vc_toggle title=\u00bbEl Embalse de Los Melonares. Caracter\u00edsticas Generales de la Obra y Afecci\u00f3n Arqueol\u00f3gica\u00bb open=\u00bbfalse\u00bb]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Embalse de Los Melonares (cuyas obras fueron inauguradas oficialmente por el Sr. Ministro de Medio Ambiente en Enero de 2002) embalsar\u00e1 unos 180 hect\u00f3metros c\u00fabicos de capacidad total a lo largo del curso medio del r\u00edo Viar, afluente del Guadalquivir por su margen derecha (Figuras 1 y 2). La cuenca del r\u00edo Viar es una depresi\u00f3n fluvial de unos 30 Km de longitud y 5-6 Km de anchura m\u00e1xima en su parte m\u00e1s meridional (Figura 3). Desde el punto de vista de su configuraci\u00f3n geol\u00f3gica, es la m\u00e1s meridional de las cuencas paleozoicas post-herc\u00ednicas del Macizo Hesp\u00e9rico en su parte espa\u00f1ola, localiz\u00e1ndose justo en la zona de contacto entre la Zona de Ossa-Morena (ZOM) y la Zona Sudportuguesa (ZSP). La cuenca del Viar limita al NE con materiales metasedimentarios e \u00edgneos de la zona ZOM, por el SO limita con las rocas dev\u00f3nicas y carbon\u00edferas de la Faja pir\u00edtica y con las rocas \u00edgneas tardiherc\u00ednicas (granitos de El Berrocal y granodiorita de Los Melonares). Hacia el SE limita con los sedimentos terciarios de la cuenca del Guadalquivir. La cuenca del Viar est\u00e1 constituida por terrenos con relleno de sedimentos fluviales y lacustres con intercalaciones de coladas de lavas b\u00e1sicas. Son rocas detr\u00edticas con intercalaciones de basaltos, lo que se ha denominado <em>Secuencia Detr\u00edtica Roja<\/em> (Simancas, 1983), con fuerte predominio de areniscas caracterizadas por una fuerte inmadurez textural y una naturaleza mec\u00e1nicamente inestable (fundamentalmente fragmentos plut\u00f3nicos y esquistosos como granodiorita y pizarras esquistosas) (Sierra del Pino y Moreno Garrido, 1997:466).<\/p>\n<figure id=\"attachment_526\" aria-describedby=\"caption-attachment-526\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_01_web1.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-526\" alt=\"Figura 1\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_01_web1-300x246.jpg\" width=\"300\" height=\"246\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-526\" class=\"wp-caption-text\">Figura 1<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_527\" aria-describedby=\"caption-attachment-527\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_02_web1.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-527\" alt=\"Figura 2\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_02_web1-300x262.jpg\" width=\"300\" height=\"262\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-527\" class=\"wp-caption-text\">Figura 2<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_525\" aria-describedby=\"caption-attachment-525\" style=\"width: 225px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_03_web1.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-525\" alt=\"Figura 3\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_03_web1-225x300.jpg\" width=\"225\" height=\"300\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-525\" class=\"wp-caption-text\">Figura 3<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La zona de afecci\u00f3n del embalse de Los Melonares abarca un total de casi 35 Km2 (3500 ha) en el sector Sur-Occidental de la comarca de la Sierra Norte de Sevilla, incluyendo terrenos ubicados en los t\u00e9rminos municipales de Almad\u00e9n de la Plata, Castilblanco de los Arroyos, y El Pedroso (m\u00e1s una min\u00fascula fracci\u00f3n del municipio de Cazalla de la Sierra). Desde el punto de vista de sus consecuencias arqueol\u00f3gicas y patrimoniales, las obras a realizar a lo largo y ancho de esos 35 Km2 pueden desglosarse en dos grandes actuaciones, correspondientes respectivamente a la zona de compensaci\u00f3n y al vaso del pantano o zona de inundaci\u00f3n propiamente dicha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La denominada zona de compensaci\u00f3n del pantano abarca unos 14 Km2 del sector Suroriental del t\u00e9rmino de Almad\u00e9n de la Plata (esta actuaci\u00f3n no afecta a ning\u00fan otro t\u00e9rmino municipal). En esta zona est\u00e1n previstas una serie de actuaciones destinadas a ordenar el impacto medioambiental de la obra hidr\u00e1ulica, incluyendo la replantaci\u00f3n de especies vegetales, el reasentamiento de especies animales, etc. La zona de compensaci\u00f3n forma un pol\u00edgono de tres lados en el que el lado Este coincide con el curso del r\u00edo Viar (es decir la futura l\u00e1mina de agua del embalse), el lado SW coincide casi totalmente con el curso del Arroyo Gargantafr\u00eda (desde los r\u00e1pidos hasta su desembocadura en el r\u00edo Viar), y el lado Norte se delimita por la cara sur del Cerro de los Pavones y siguiendo por la pista que une la Finca UPA con el Cortijo del Viar (top\u00f3nimos recogidos en la cartograf\u00eda topogr\u00e1fica de la Consejer\u00eda de Obras P\u00fablicas y Transporte) por lo que, b\u00e1sicamente, las actuaciones compensatorias afectan al sector del municipio almadenense denominado Los Canchales o Loma de los Canchales (top\u00f3nimo asimismo recogido en la cartograf\u00eda de la COPT). En la zona de compensaci\u00f3n, los usos del suelo predominantes son de dehesa para uso ganadero, y donde no existe dicha dehesa, bien porque el suelo no lo permite o porque las actuaciones antr\u00f3picas las han hecho desaparecer durante los \u00faltimos 40 a\u00f1os, predominan el pastizal o los terrenos bald\u00edos dedicados a coto de caza mayor. Desde el punto de vista de su impacto arqueol\u00f3gico, las actuaciones previstas en este sector son de nivel intermedio-alto, previ\u00e9ndose labores de arado superficial para facilitar la instalaci\u00f3n de \u00e1rboles y, en menor medida, de aterrazamiento y apertura de caminos nuevos, aunque (al menos en teor\u00eda) no grandes explanaciones, desmontes o excavaciones. No obstante, dada nuestra experiencia en la zona y en la vecina comarca de la Sierra de Huelva, la acci\u00f3n de un solo bulldozer provisto de arado subsolador para tareas de reforestaci\u00f3n puede ser m\u00e1s que suficiente para causar da\u00f1os irreparables a un yacimiento arqueol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que respecta a la zona de inundaci\u00f3n, la l\u00e1mina de agua prevista para el pantano tiene como l\u00edmite m\u00e1ximo la cota de 82 metros sobre el nivel del mar, extendi\u00e9ndose desde su punto m\u00e1s meridional en la presa de Los Melonares propiamente dicha, sita en el punto donde el r\u00edo Viar es cortado por la carretera comarcal 433 Castilblanco de los Arroyos-El Pedroso, hasta la cola del pantano, ubicada unos 11 kil\u00f3metros r\u00edo arriba, exactamente a la altura de la pantaneta actualmente existente, con la denominaci\u00f3n de Presa del Viar, en la confluencia de los t\u00e9rmino municipales de Almad\u00e9n de la Plata y Cazalla de la Sierra. Esta l\u00e1mina de agua inundar\u00e1 una extensi\u00f3n de unos 15 Km2 de terrenos actualmente dedicados a la agricultura de secano y la ganader\u00eda extensiva. La obra principal de la presa no se limita a la erecci\u00f3n del propio muro de contenci\u00f3n, sino que lleva aparejada dos obras menores denominados azudes del Esparragal y del Gargantafr\u00eda, que se ubican, respectivamente, en la actual localizaci\u00f3n del Pantano del Viar, y en la conjunci\u00f3n del Arroyo Gargantafr\u00eda con el r\u00edo Viar, as\u00ed como la apertura de una serie de v\u00edas de comunicaci\u00f3n (caminos, accesos, etc.) y canteras cuya afecci\u00f3n arqueol\u00f3gica potencial tambi\u00e9n debe ser tenida en cuenta. En lo que se refiere a los usos del suelo actualmente predominantes en la zona de inundaci\u00f3n del pantano, se dan actualmente una serie de espacios minoritarios dedicados al cultivo de regad\u00edos (en las zonas m\u00e1s pr\u00f3ximas al propio curso del r\u00edo y tan solo por su margen derecha), otro bloque m\u00e1s significativo dedicado a la ganader\u00eda extensiva de vacuno, es decir pastizales y dehesas, y una porci\u00f3n mayoritaria que se dedica a uso forestal. Los espacios que han sido reforestados en los \u00faltimos cuatro a\u00f1os con especies aut\u00f3ctonas como el alcornoque, la encina y los acebuches, se encuentran fundamentalmente en la margen izquierda del r\u00edo. Desde el punto de vista arqueol\u00f3gico, estos usos del suelo actuales comportan grados diversos de dificultad en cuanto a la visibilidad y accesibilidad de las evidencias superficiales, siendo los espacios de pastizales y dehesas y los espacios re-forestados los que ofrecen mayores dificultades por la existencia de vegetaci\u00f3n densa sobre la superficie. El impacto arqueol\u00f3gico de las obras relativas al pantano en s\u00ed, que se puede calificar muy alto, puede a su vez dividirse en dos. Por un lado la l\u00e1mina de agua sellar\u00e1 definitivamente cuantos sitios arqueol\u00f3gicos se encuentren por debajo de la cota de 82 metros a lo largo del r\u00edo Viar en el tramo se\u00f1alado. Por otro lado es preciso considerar las propias obras de desmonte y acondicionamiento de los muros de la presa principales y de los dos azudes, que pueden suponer en su caso la destrucci\u00f3n total de yacimientos.<\/p>\n<p>[\/vc_toggle] [vc_toggle title=\u00bbCondiciones y metodolog\u00eda de la intervenci\u00f3n\u00bb open=\u00bbfalse\u00bb]<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Precedentes arqueol\u00f3gicos<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ninguno de los sectores afectados por las obras del embalse hab\u00eda sido nunca explorado arqueol\u00f3gicamente. De hecho, hasta la realizaci\u00f3n de la intervenci\u00f3n de 2001-2002 no se hab\u00eda realizado nunca en esta zona intervenci\u00f3n arqueol\u00f3gica de urgencia o sistem\u00e1tica de ninguna clase, lo cual, b\u00e1sicamente, supon\u00eda un completo desconocimiento de la densidad, morfolog\u00eda y car\u00e1cter de su registro arqueol\u00f3gico. Ello est\u00e1 ciertamente en consonancia con el severo desconocimiento que, t\u00e9rminos generales, se tiene del Patrimonio Arqueol\u00f3gico de la comarca de la Sierra Norte de Sevilla (Garc\u00eda Sanju\u00e1n y Vargas Dur\u00e1n, 2002; 2003).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ausencia casi absoluta de una caracterizaci\u00f3n arqueol\u00f3gica, siquiera incipiente, de esta comarca contrasta con la riqueza y densidad de yacimientos detectada en los sectores de Almad\u00e9n de la Plata donde se han llevado a cabo prospecciones extensivas (Vargas Dur\u00e1n 1986 y 1996) o intensivas (Garc\u00eda Sanju\u00e1n y Vargas Dur\u00e1n, 2002; 2003). Con un total de 71 localizaciones arqueol\u00f3gicas identificadas con anterioridad a la realizaci\u00f3n de las prospecciones de la zona de afecci\u00f3n del embalse, la densidad de yacimientos (en este caso prehist\u00f3ricos) actualmente constatada en los sectores re-prospectados en Almad\u00e9n de la Plata es de 1.48\/Km2 (Dehesa de San Bartolom\u00e9) y 1.60\/Km2 (Dehesa de Palacio) respectivamente lo que acerca a las pautas registradas en comarcas y sectores de Andaluc\u00eda que han sido tradicionalmente objeto de una exploraci\u00f3n arqueol\u00f3gica m\u00e1s intensiva (caso de las tierras bajas del valle del Guadalquivir), incluso super\u00e1ndola ampliamente. El desinter\u00e9s de que ha sido (y desafortunadamente sigue siendo) el patrimonio arqueol\u00f3gico de la Sierra Norte de Sevilla contrasta de forma llamativa con la singularidad que muestra en los casos puntuales en que se han realizado investigaciones sistem\u00e1ticas, cual es el caso de los sitios arqueol\u00f3gicos de La Traviesa, Cueva de Los Covachos y Dolmen de Palacio III, todos ubicados en el municipio de Almad\u00e9n de la Plata. En La Traviesa se identific\u00f3 una necr\u00f3polis de la Edad del Bronce de caracter\u00edsticas arquitect\u00f3nicas y de organizaci\u00f3n espacial bastante singulares (Garc\u00eda Sanju\u00e1n, 1998). El estudio del asentamiento y santuario prehist\u00f3rico de la Cueva de los Covachos (Caro G\u00f3mez <em>et alii<\/em>, 2000; Rodr\u00edguez <em>et alii<\/em>, 2000) ha puesto de relieve una serie de pr\u00e1cticas funerarias y de manifestaciones art\u00edsticas (grabados rupestres) de las cuales apenas hab\u00eda constancia en toda Andaluc\u00eda Occidental o el Suroeste peninsular por extensi\u00f3n. Finalmente, la intervenci\u00f3n realizada entre 2000 y 2001 en el Dolmen de Palacio III, actualmente en curso de estudio, ha deparado un registro de datos de excepcional inter\u00e9s (Garc\u00eda Sanju\u00e1n y Wheatley, 2004) que resalta la singularidad y el potencial (tanto cient\u00edfico como de difusi\u00f3n patrimonial) que tiene el patrimonio arqueol\u00f3gico de la zona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los valores de densidad y singularidad patrimonial observados en los estudios llevados a cabo en Almad\u00e9n de la Plata indican que la realizaci\u00f3n de prospecciones superficiales en la zona de afecci\u00f3n del embalse de Los Melonares debe ser entendida como una primera fase hacia una correcta evaluaci\u00f3n del impacto patrimonial de esta obra. Los antecedentes que se han descrito (que resultan de trabajos de campo muy recientes), as\u00ed como los resultados de la prospecci\u00f3n llevada a cabo y cuyo resultados son descritos a continuaci\u00f3n, indican que el patrimonio afectado por el embalse requiere una segunda fase de profundizaci\u00f3n en el esfuerzo de documentaci\u00f3n mediante la ejecuci\u00f3n de las oportunas excavaciones.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Objetivos y metodolog\u00eda<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el punto de vista del patrimonio arqueol\u00f3gico, las prospecciones de superficie han tenido como objetivo (i) la localizaci\u00f3n, georreferenciaci\u00f3n y delimitaci\u00f3n de los yacimientos existentes en la zona afectada, (ii) la recogida y estudio de materiales superficiales para su valoraci\u00f3n cronol\u00f3gico-funcional preliminar, (iii) la realizaci\u00f3n de un registro fotogr\u00e1fico (iv) la realizaci\u00f3n de micro-topograf\u00edas de alta precisi\u00f3n de los yacimientos m\u00e1s afectados y (v) la valoraci\u00f3n de los distintos niveles riesgo de los yacimientos detectados en funci\u00f3n de su estado de conservaci\u00f3n y su grado de afecci\u00f3n por la obra. Desde el punto de vista de las localizaciones etnogr\u00e1ficas y paleontol\u00f3gicas, las prospecciones se han centrado en su localizaci\u00f3n, georreferenciaci\u00f3n y delimitaci\u00f3n, en la realizaci\u00f3n de un registro fotogr\u00e1fico y en la evaluaci\u00f3n del grado de afecci\u00f3n a que se ver\u00e1n sometidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La metodolog\u00eda seguida en las prospecciones ha sido b\u00e1sicamente la misma que la empleada en las prospecciones realizadas en 2001 dentro del municipio de Almad\u00e9n de la Plata a prop\u00f3sito de la ejecuci\u00f3n de la primera fase del <em>Proyecto Paisaje de las Grandes Piedras<\/em> (Garc\u00eda Sanju\u00e1n y Vargas Duran, 2002). Se ha realizado una cubrici\u00f3n intensiva del terreno con un frente de prospecci\u00f3n integrado por individuos separados por no m\u00e1s de 50 metros de distancia, lo que garantiza una cubrici\u00f3n intensiva del territorio. Este procedimiento ofrece una mejor fiabilidad y rendimiento (reflejados en cuanto a la <em>densidad de yacimientos<\/em> resultante) que el empleado en la mayor parte de las <em>cartas arqueol\u00f3gicas<\/em> realizadas en Andaluc\u00eda Occidental en los a\u00f1os 1980 y que estuvieron realizadas por prospectores individuales que prospectaban o visitaban zonas designadas a partir de cualesquiera criterios. Estas <em>cartas arqueol\u00f3gicas<\/em> cumplieron evidentemente una importante misi\u00f3n en su momento, pero desde la perspectiva actual plantean una metodolog\u00eda insatisfactoria que no garantiza una cobertura suficiente del territorio, sobre todo en un caso, como es el que nos ocupa, de actuaci\u00f3n de urgencia en el que se requiere una identificaci\u00f3n sistem\u00e1tica del registro arqueol\u00f3gico presente en la zona afectada. El radical incremento de la eficacia prospectora se constata al comparar las densidades de yacimientos por kil\u00f3metro cuadrado obtenidas en la carta arqueol\u00f3gica de Almad\u00e9n de la Plata (Vargas Dur\u00e1n, 1986), y en los sectores de este municipio que se re-prospectaron con un equipo de prospectores el a\u00f1o 2000 (Garc\u00eda Sanju\u00e1n y Vargas Dur\u00e1n, 2002). Por otra parte, el peinado sistem\u00e1tico mediante un equipo de prospectores se hace tanto m\u00e1s necesario en funci\u00f3n del bajo nivel de visibilidad superficial del registro arqueol\u00f3gico que impera en la zona. En zonas monta\u00f1osas con predominio de los usos ganaderos y forestales del suelo la prospecci\u00f3n sistem\u00e1tica y de cobertura total del terreno es especialmente importante a efectos de evitar una infra-representaci\u00f3n del registro arqueol\u00f3gico. En este sentido hay que tener en cuenta las condiciones de visibilidad especialmente malas que ofrece el registro arqueol\u00f3gico de la zona, con predominio de pautas de uso del suelo relacionadas con la econom\u00eda ganadera y forestal, es decir, con frecuente cubrici\u00f3n arbustiva, arb\u00f3rea y herb\u00e1cea del terreno que dificulta sensiblemente la identificaci\u00f3n de las evidencias arqueol\u00f3gicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que se refiere al tratamiento cartogr\u00e1fico de la informaci\u00f3n, para la georreferenciaci\u00f3n de los yacimientos arqueol\u00f3gicos y de las localizaciones paleontol\u00f3gicas y etnogr\u00e1ficas se ha utilizado un GPS Leica SR530 de dos canales (con movilidad en tiempo real) y precisi\u00f3n sub-m\u00e9trica. Asimismo, se han realizado levantamientos micro-topogr\u00e1ficos de alto grado de precisi\u00f3n de varios de los yacimientos descubiertos (Figuras 4, 5 y 6). Todas las localizaciones efectuadas han sido reflejadas sobre la cartograf\u00eda topogr\u00e1fica 1:10.000 de la COPT de la Junta de Andaluc\u00eda, aunque para una m\u00e1s precisa referenciaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n geogr\u00e1fica de las localizaciones se ha procedido a la vectorizaci\u00f3n de la cartograf\u00eda 1:10.000 de la zona de afecci\u00f3n del embalse, lo que ha permitido la realizaci\u00f3n de modelos digitales del terreno de alta precisi\u00f3n (Figuras 9 y 10). Finalmente, una vez concluidas las prospecciones superficiales y realizado un inventario definitivo de localizaciones, toda la informaci\u00f3n generada ha sido volcada en un proyecto SIG que ha sido entregado a la Consejer\u00eda de Cultura como parte del Informe Final de esta intervenci\u00f3n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_529\" aria-describedby=\"caption-attachment-529\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_04_web1.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-529\" alt=\"Figura 4\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_04_web1-300x300.jpg\" width=\"300\" height=\"300\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-529\" class=\"wp-caption-text\">Figura 4<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_530\" aria-describedby=\"caption-attachment-530\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_05_web1.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-530\" alt=\"Figura 5\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_05_web1-300x269.jpg\" width=\"300\" height=\"269\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-530\" class=\"wp-caption-text\">Figura 5<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_528\" aria-describedby=\"caption-attachment-528\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_06_web1.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-528\" alt=\"Figura 6\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_06_web1-300x251.jpg\" width=\"300\" height=\"251\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-528\" class=\"wp-caption-text\">Figura 6<\/figcaption><\/figure>\n<p>[\/vc_toggle] [vc_toggle title=\u00bbValoraci\u00f3n de las Localizaciones Arqueol\u00f3gicas\u00bb open=\u00bbfalse\u00bb]<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Descripci\u00f3n general<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">El n\u00famero total de localizaciones arqueol\u00f3gicas registradas es de 39, de las cuales 8 corresponden a la <em>zona de compensaci\u00f3n<\/em> 23 a la <em>zona de inundaci\u00f3n<\/em>, y las restantes 8 a una zona de seguridad definida en el per\u00edmetro de la <em>zona de compensaci\u00f3n<\/em> (<a href=\"tabla-1-el-numero-total-de-localizaciones-arqueologicas-registradas-es-de-39-de-las-cuales-8-corresponden-a-la-zona-de-compensacion-23-a-la-zona-de-inundacion-y-las-restantes-8-a-una-zona-de-seguri\/\" target=\"_blank\">Tabla 1<\/a> y Figuras 7, 8, 9 y 10).<\/p>\n<figure id=\"attachment_533\" aria-describedby=\"caption-attachment-533\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_07_web1.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-533\" alt=\"Figura 7\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_07_web1-300x276.jpg\" width=\"300\" height=\"276\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-533\" class=\"wp-caption-text\">Figura 7<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_534\" aria-describedby=\"caption-attachment-534\" style=\"width: 294px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_08_web1.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-534\" alt=\"Figura 8\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_08_web1-294x300.jpg\" width=\"294\" height=\"300\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-534\" class=\"wp-caption-text\">Figura 8<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_535\" aria-describedby=\"caption-attachment-535\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_09_web1.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-535\" alt=\"Figura 9\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_09_web1-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-535\" class=\"wp-caption-text\">Figura 9<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_532\" aria-describedby=\"caption-attachment-532\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_10_web1.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-532\" alt=\"Figura 10\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_10_web1-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-532\" class=\"wp-caption-text\">Figura 10<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los yacimientos de cronolog\u00eda prehist\u00f3rica son especialmente numerosos los de tipo funerario-monumental (de car\u00e1cter megal\u00edtico) y escasos aquellos que podr\u00edamos considerar con seguridad de car\u00e1cter habitacional. Una posible \u00e1rea de actividad prehist\u00f3rica fue identifica en el Majadal de los Bueyes en un punto designado como Dehesa del Viar (C8) en el que se recogieron restos de talla l\u00edtica, incluyendo tres lascas con retoque y un fragmento nucleiforme pero no restos de cer\u00e1micas ni evidencias superficiales de otro tipo que parecieran sugerir un lugar asentamiento (Figura 11). La gran cantidad de industria l\u00edtica encontrada como parte del ajuar de la Estructura 2 (tholos) del Dolmen de Palacio III (puntas de flechas y l\u00e1minas fundamentalmente), elaborada en un amplio espectro de rocas localmente disponibles (desde cuarcitas a pizarra, pasando por s\u00edlex y madera f\u00f3sil), demuestra que las poblaciones prehist\u00f3ricas de la zona estaban haciendo un uso intensivo de las rocas locales, por lo que es de esperar que se identifiquen puntos especializados donde la extracci\u00f3n y preparaci\u00f3n de piezas ten\u00eda lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo caso, ni en la zona de inundaci\u00f3n ni en la de compensaci\u00f3n se han encontrado evidencias definitorias de un sistema de h\u00e1bitats prehist\u00f3ricos. Ello se debe a que, como se ha demostrado en el estudio de la vecina Sierra de Huelva, las comunidades prehist\u00f3ricas segu\u00edan estrategias de asentamiento que daba especial preferencia a las localizaciones en altura, con buenas condiciones defensivas. La mayor parte de los terrenos englobados dentro de las zonas de compensaci\u00f3n e inundaci\u00f3n son relativamente llanos (en todo caso con colinas suaves), no mostrando ninguno de ellos el tipo de condiciones topogr\u00e1ficas preferidas por las comunidades de la Edad del Cobre, Edad del Bronce o Edad del Hierro de Sierra Morena Occidental. Los asentamientos de las comunidades que ocupaban este sector en la Prehistoria Reciente se encuentran con toda probabilidad en las elevaciones que flanquean el valle del Viar por el Este (Collado de La Zamarrona, Loma de la Torre, Mesa del Array\u00e1n, etc.), es decir por la margen izquierda del r\u00edo. Ejemplos del tipo de asentamientos prehist\u00f3ricos presentes en las elevaciones de esta zona son el Abrigo de Juan Caoba (en el per\u00edmetro de la zona de compensaci\u00f3n) y el Cerro del Arroyo Tamujar (en el per\u00edmetro de la cola de la zona de inundaci\u00f3n). Situado en la cara Sur de la Loma de los Castillejos, el Abrigo de Juan Caoba (S1) es un peque\u00f1o abrigo natural, de unos 5 metros de anchura por 3 de profundidad, situado en torno a la cota de 270-280 metros y que presenta una posible zona de actividad en el exterior. Es posible que haya algunas cavidades m\u00e1s profundas colmatadas no observables a simple vista y que esta localizaci\u00f3n est\u00e9 en conexi\u00f3n m\u00e1s general con La Toba (S7) e incluso Cueva de Risco Nogal, que est\u00e1n dentro de un radio de un kil\u00f3metro y que parecen constituir conjuntamente la zona de asentamiento humano m\u00e1s antiguo (es decir, del Neol\u00edtico) hasta la fecha identificado en Almad\u00e9n de la Plata. Entre los materiales recogidos se cuentan varios \u00fatiles l\u00edticos en cuarcita, un punz\u00f3n retocado, tres lascas con retoque, as\u00ed como un fragmento de cer\u00e1mica a mano. El Cerro del Arroyo Tamujar (S6) es un h\u00e1bitat de peque\u00f1o tama\u00f1o (unos 800 m2), aunque por la extrema densidad del monte que cubr\u00eda la zona en el momento de la prospecci\u00f3n, es posible que otras zonas de concentraci\u00f3n de artefactos pasaran inadvertidas. Por su emplazamiento, en un espol\u00f3n protegido por tres de sus lados por barrancos de extrema pendiente, al fondo de los cuales hace una curva el Arroyo Tamujar, re\u00fane buenas condiciones defensivas. Se recogieron numerosos fragmentos de cer\u00e1mica a mano sin forma y de aspecto claramente prehist\u00f3rico. En su factura predominan la cocci\u00f3n oxidante (tonalidades rojizas y anaranjadas), el desgrasante grueso o muy grueso (con algunas escasas excepciones) y la ausencia de tratamiento superficial, de nuevo con una o dos excepciones, como un fragmento con decoraci\u00f3n puntillada (Figura 11). Tambi\u00e9n se recogieron varias pellas de adobe con improntas vegetales procedentes de estructuras de habitaci\u00f3n, as\u00ed como un microlito, una lasca retocada y un fragmento de moleta.<\/p>\n<figure id=\"attachment_540\" aria-describedby=\"caption-attachment-540\" style=\"width: 225px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_11_web1.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-540\" alt=\"Figura 11\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_11_web1-225x300.jpg\" width=\"225\" height=\"300\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-540\" class=\"wp-caption-text\">Figura 11<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los monumentos megal\u00edticos son a menudo utilizados por las comunidades de la Prehistoria Reciente de Sierra Morena occidental como marcadores territoriales en las zonas de cultivos situadas en las vegas de los r\u00edos, al pie de las sierras sobre las que se ubican los asentamientos. Esto se ha comprobado en el caso de la Vega del Chanza, en la provincia de Huelva, y m\u00e1s recientemente en los propios grupos dolm\u00e9nicos de Dehesa de San Bartolom\u00e9 y Dehesa de Palacio, en Almad\u00e9n de la Plata. En la zona de inundaci\u00f3n del embalse de Los Melonares se han identificado 4 localizaciones de posible car\u00e1cter megal\u00edtico, designadas como T\u00famulo del Acueducto (I12), Gallina Ahorcada (I11) y El Chaparral II y III (I19 e I21). Ninguna de ellas, sin embargo, ha podido ser confirmada como tal a partir del mero examen superficial que se ha practicado, debido a las malas condiciones de visibilidad (para todas ellas se recomiendan intervenciones de urgencia antes de que tenga lugar la inundaci\u00f3n del pantano). En la zona de compensaci\u00f3n, por otra parte, se ha registrado dos monumentos megal\u00edticos, Dolmen del Cerro de los Pavones (S2) y Dolmen del Esparragal (C3), en este caso confirmados, ambos en posible conexi\u00f3n con el grupo de Dehesa de Palacio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que respecta al grupo de yacimientos de cronolog\u00eda hist\u00f3rica, existe un grupo numeroso de localizaciones de cronolog\u00eda romana o medieval de car\u00e1cter habitacional. Son asentamientos rurales de cronolog\u00eda muy imprecisa (no proporcionan material de superficie significativo) y limitada extensi\u00f3n (en ning\u00fan caso superior a una hect\u00e1rea). Los m\u00e1s importantes de estos asentamientos se encuentran en la zona de inundaci\u00f3n, mientras que en la zona de compensaci\u00f3n tan solo aparecen h\u00e1bitats de menor relevancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de la zona de inundaci\u00f3n, y por la margen derecha del r\u00edo Viar, se encuentra el asentamiento medieval de Dehesa de San Benito (I10) (en la finca del mismo nombre), en el que se recogi\u00f3 abundante material cer\u00e1mico a torno y a mano, escorias y un molino de mano. Toda la parte superior del cerro, de unos 600-800 m2, est\u00e1 delimitada por un muro del que actualmente solo se conserva una hilada por casi todo su trazado, aunque posiblemente sea parte de una estructura mayor, de defensa o aterrazamiento, dado que por las laderas del cerro se observan numerosos bloques de piedra dispersos. Tambi\u00e9n es de considerable tama\u00f1o el asentamiento de La Rivera (I6), asimismo en la margen derecha. En la margen izquierda se encuentra el asentamiento de Cerro de las Ni\u00f1as (I7), ubicado en una elevaci\u00f3n que se alza justo sobre la orilla izquierda del r\u00edo Viar formando un farall\u00f3n rocoso de conglomerados bastante inaccesible. Se trata de un cerro en parte aterrazado para la plantaci\u00f3n de eucaliptos, por lo que por su cara oriental aparece bastante destruido. En la parte alta del cerro se observan diversas alineaciones murarias a base de sillarejos irregulares as\u00ed como restos de terrazas antiguas, mientras que por toda la superficie, y en gran densidad, se recogieron cer\u00e1micas a torno romanas y medievales, una pieza de un gran molino de granito y cer\u00e1micas a mano m\u00e1s toscas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro interesante lugar de asentamiento antiguo es el yacimiento designado como Gallina Ahorcada (I11), situado dentro de la finca de Monte Gil, a escasos metros de la casa de los guardas. Se trata de un yacimiento de cierta complejidad, ya que integra elementos constructivos y materiales de cronolog\u00eda diversa (Figura 5). En la parte alta del cerro se ha identificado una posible estructura megal\u00edtica de la que podr\u00edan conservarse varios ortostatos de delimitaci\u00f3n in situ. En la parte intermedia del cerro se observan otros ortostatos que podr\u00edan ser parte de otra construcci\u00f3n megal\u00edtica m\u00e1s arrasada, destacando uno de ellos que sobresale unos 60 cms. del terreno. Asimismo, escasos metros al Norte de esta estructura se observan acumulaciones de bloques de piedras que podr\u00edan constituir restos de bastiones o terrazas. En el momento de realizarse las visitas estas acumulaciones se encontraban cubiertas de una densa vegetaci\u00f3n, por lo que la interpretaci\u00f3n de su disposici\u00f3n espacial es dif\u00edcil. Finalmente, por toda la superficie de esta ladera se recogieron restos de materiales constructivos y cer\u00e1micas tanto a mano como a torno, en este \u00faltimo grupo con fragmentos de aspecto tanto romano como medieval. En conjunto, este yacimiento, que abarca aproximadamente una hect\u00e1rea de superficie, parece integrar tanto construcciones monumentales prehist\u00f3ricas como un asentamiento rural de \u00e9poca romana y\/o medieval.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de la zona de inundaci\u00f3n, otros asentamientos rurales de menor envergadura que han proporcionado materiales superficiales de cronolog\u00eda hist\u00f3rica, son La Tetilla (I9) y Los Provinciales (I23) en la margen derecha, y La Quesera (I1), Cerro Marta (I20), Cerro La Jara (I15) y Monte Gil (I4) por la margen izquierda. La mayor\u00eda de estos yacimientos desaparecen bajo las aguas del pantano (Figuras 9 y 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la zona de compensaci\u00f3n los principales asentamientos de cronolog\u00eda hist\u00f3rica son El Charnec\u00f3n (C1) y El Romeral (C2), con restos de construcciones de \u00e9poca moderna todav\u00eda visibles y Cerro del Canal (C7), un asentamiento romano situado junto al r\u00edo Viar. El mayor asentamiento de cronolog\u00eda hist\u00f3rica localizado en la zona de compensaci\u00f3n es Cerro del Canal, donde, por una extensi\u00f3n de unas dos hect\u00e1reas se recogi\u00f3 abundante material cer\u00e1mico y constructivo romano. La cer\u00e1mica es por lo general bastante grosera, de cocina, almacenamiento o transporte, sin que aparezcan fragmentos de terra sigillata (ausencia por otra parte habitual en los asentamientos romanos de la Sierra Norte occidental que llevamos explorados hasta la fecha). No se observan restos de estructuras arquitect\u00f3nicas tales como derrumbes o cimientos de muros desmochados, lo que en principio parece indicar que se tratar\u00eda de un asentamiento rural peque\u00f1o. Parece claro que la concentraci\u00f3n de asentamientos de cronolog\u00eda hist\u00f3rica es menor en las tierras de la zona de compensaci\u00f3n (donde los usos de suelos actualmente predominantes son de dehesa, pastos o erial) que en la vega del Viar, donde existen tierras m\u00e1s f\u00e9rtiles y la agricultura es m\u00e1s viable.<\/p>\n<figure id=\"attachment_541\" aria-describedby=\"caption-attachment-541\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_12_web1.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-541\" alt=\"Figura 12\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_12_web1-300x201.jpg\" width=\"300\" height=\"201\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-541\" class=\"wp-caption-text\">Figura 12<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparte de las de car\u00e1cter habitacional y citadas, en la zona de inundaci\u00f3n se encuentran dos interesantes localizaciones de car\u00e1cter industrial. La primera de ellas es la Mina de la Contienda (I2), compuesta por un conjunto de edificios industriales que, dentro de la segunda mitad del siglo XIX d.n.e., estuvieron dedicados a la extracci\u00f3n de carb\u00f3n durante un periodo relativamente corto (Figura 12). La explotaci\u00f3n no tuvo mucho \u00e9xito, ya que en esta zona el carb\u00f3n solo se encuentra en vetillas de poco espesor que, adem\u00e1s, tienen escasa continuidad al aparecer asociadas con margas y lutitas sil\u00edceas o con lentejones calizos (Simancas, 1983).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mina es f\u00e1cilmente identificable por una alta chimenea y por los muros de las diversas dependencias que lo conforman, que abarcan una superficie de unos 1000m2. Por toda la superficie se observa abundante material constructivo y cer\u00e1mico, as\u00ed como un vertedero de residuos. El pozo de acceso a la mina se encuentra colmatado de agua y rodeado por una valla de protecci\u00f3n. Se trata de una instalaci\u00f3n industrial altamente singular, \u00fanica en todo caso en la comarca. La segunda de estas localizaciones de car\u00e1cter industrial es el Escorial de Monte Gil (I17), vestigio de una posible fundici\u00f3n de hierro cronolog\u00eda indeterminable (no se identificaron restos de materiales de superficie que permitieran un diagn\u00f3stico m\u00e1s preciso de su cronolog\u00eda). Esta localizaci\u00f3n es asimismo altamente interesante por representar un tipo de actividad productiva poco o nada documentado por la zona &#8211; la \u00fanica localizaci\u00f3n de car\u00e1cter arqueometal\u00fargico que se ha estudiado hasta la fecha en la comarca es la Mina de los Paredones (Almad\u00e9n de la Plata) una mina de cobre posiblemente conectada con el asentamiento de La Traviesa (Hunt, 1998).<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Niveles de afecci\u00f3n y propuesta de actuaci\u00f3n<\/h4>\n<figure id=\"attachment_542\" aria-describedby=\"caption-attachment-542\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_13_web1.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-542\" alt=\"Figura 13\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/fig_13_web1-300x261.jpg\" width=\"300\" height=\"261\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-542\" class=\"wp-caption-text\">Figura 13<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las localizaciones identificadas en la zona de afecci\u00f3n del embalse de Los Melonares est\u00e1n sujetas a un variable riesgo de destrucci\u00f3n en funci\u00f3n de su ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica. Los niveles de afecci\u00f3n que se han establecido ad hoc para este trabajo a efectos de describir de forma sint\u00e9tica el riesgo a que se encuentran sometidos los yacimientos son cuatro: muy alta, alta, media y baja. Como de afecci\u00f3n muy alta han sido clasificados todos los yacimientos ubicados dentro del per\u00edmetro de la zona de inundaci\u00f3n, es decir, un total de 12 (30,7 %). Como de afecci\u00f3n alta han sido descritos los yacimientos que se ubican dentro del per\u00edmetro de la zona de compensaci\u00f3n o en el reborde de la zona general de afecci\u00f3n, hasta un total de 15 (38,4 % del total). De un nivel medio de afecci\u00f3n han sido considerados los 8 yacimientos (20,5% del total) que se encuentran fuera de los per\u00edmetros de las zonas de compensaci\u00f3n e inundaci\u00f3n, pero que se encuentran dentro de un per\u00edmetro de 1000 metros entorno a las mismas (Figura 13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, han sido clasificados como de afecci\u00f3n baja los 4 yacimientos que se encuentran fuera de los per\u00edmetros de las zonas de compensaci\u00f3n e inundaci\u00f3n y fuera del per\u00edmetro de 1000m.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que se refiere a las propuestas de actuaci\u00f3n potenciales se ha seguido un criterio de compromiso entre el grado de afecci\u00f3n y el nivel de singularidad de la clase de yacimiento de que se trate (en t\u00e9rminos de su frecuencia en el conjunto tratado y por extensi\u00f3n en Sierra Morena Occidental), recomend\u00e1ndose intervenciones de vigilancia, prospecci\u00f3n geof\u00edsica, sondeo estratigr\u00e1fico y excavaci\u00f3n de urgencia. Los yacimientos para los que se propone excavaci\u00f3n por v\u00eda de urgencia son los de mayor singularidad y con mayor riesgo de destrucci\u00f3n completa (es decir aquellos que quedar\u00e1n cubiertos por la l\u00e1mina de agua m\u00e1s algunos de los que aparecen en la zona de compensaci\u00f3n), concretamente Dolmen del Esparragal, Dolmen del Cerro de los Pavones, Cerro de las Ni\u00f1as, Dehesa de San Benito, Torre\u00f3n de Monte Gil, Dolmen de Palacio IV, La Rivera, Gallina Ahorcada y Escorial de Monte Gil. Para una serie de yacimientos se propone la realizaci\u00f3n de prospecciones geof\u00edsicas que contribuyan a determinar con mayor certidumbre su extensi\u00f3n y\/o car\u00e1cter, y en su caso excavaciones. En esta propuesta se incluyen los sitios de La Contienda, Vega del Boticario, T\u00famulo del Acueducto, La Presita y El Chaparral I, II, y III. Las actuaciones de vigilancia han sido especialmente recomendadas para los yacimientos de la zona de compensaci\u00f3n y su entorno, incluyendo Cancela del Pilar, Dehesa del Viar, Cata\u00f1o, El Romeral, La Quesera y Monte Gil. Los responsables de las obras medioambientales que comenzaron en Mayo de 2002 fueron advertidos verbalmente de la localizaci\u00f3n de estos yacimientos.<\/p>\n<p>[\/vc_toggle] [vc_toggle title=\u00bbValoraci\u00f3n de las Localizaciones Etnol\u00f3gicas y Paleontol\u00f3gicas\u00bb open=\u00bbfalse\u00bb]<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Localizaciones etnol\u00f3gicas<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los principales inmuebles de inter\u00e9s etnol\u00f3gico que aparecen en la zona de afecci\u00f3n del embalse de Los Melonares son tres cortijos ubicados en el Valle del Viar (correspondientes, por tanto, a la <em>zona de inundaci\u00f3n<\/em>), denominados <em>Cielo Hermoso de Monte Gil<\/em>, <em>Monte Gil<\/em> y <em>El Chaparral<\/em>. De ellos, los cortijos de Cielo Hermoso de Monte Gil y El Chaparral quedan escasos metros por encima de la cota m\u00e1xima de inundaci\u00f3n, por tanto a la orilla del futuro pantano, pero no son inundados. En principio son cortijos que no van a ser abandonados por causa de la inundaci\u00f3n del pantano, por lo que no es de prever que puedan ser destruidos en un futuro inmediato, as\u00ed que no han sido contemplados en este trabajo, aunque deber\u00edan ser objeto de seguimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el cortijo de Monte Gil el que va sufrir una afecci\u00f3n m\u00e1s alta (de hecho <em>muy alta<\/em>, de acuerdo con los criterios descritos en la secci\u00f3n anterior), ya que una parte de sus instalaciones, esto es, el caser\u00edo donde residen actualmente los encargados, quedar\u00e1 inundado. La finca de Monte Gil es una de las principales unidades de apropiaci\u00f3n de la tierra de la margen izquierda del Viar, junto con El Chaparral y La Zamarrona, fincas que se encuentran r\u00edo arriba. El tipo de aprovechamiento al que se dedica se basa en parte en el olivar (hasta hace 40 a\u00f1os exist\u00eda un molino de prensa hidr\u00e1ulica que fue luego desmantelado), pero con un componente ganadero bovino y porcino predominante. Una parte de la finca (tierras llanas junto al r\u00edo, al Oeste del caser\u00edo) est\u00e1 actualmente dedicada al cultivo de algod\u00f3n bajo pl\u00e1stico en r\u00e9gimen de aparcer\u00eda. Aunque actualmente una gran parte de las dependencias de este cortijo han sido abandonadas, en los siglos XIX y XX Monte Gil actu\u00f3 como un verdadero cortijo-aldea, contando con numerosos trabajadores, talleres especializados (carpinter\u00eda, herrer\u00eda, naves de molino, cuarto de matanzas, etc.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El edificio residencial principal del cortijo queda a salvo de la afecci\u00f3n del embalse al encontrarse al Este del camino del Viar, a una cota bastante por encima de la de la l\u00e1mina de agua. De acuerdo con la descripci\u00f3n realizada por Agudo y Hern\u00e1ndez, este edificio cont\u00f3 con el mayor n\u00famero de espacios especializados de todas las cortijadas del t\u00e9rmino municipal. En el n\u00facleo principal, que alcanza mayor altura y tama\u00f1o, se ubican la vivienda del propietario y las naves de la almazara. Las diferentes edificaciones se levantan en torno a un patio y un corral\u00f3n situado a la derecha. La fachada principal de la vivienda del propietario tiene una gran torre de color rojo que contrasta con los muros blancos del resto, destacando por la decoraci\u00f3n <em>neomudejar<\/em> de sus ventanas (Agudo Torrico y Hern\u00e1ndez Le\u00f3n, 1994:12). Este edificio contaba con capilla, cocheras, pajar, almacenes, viviendas, e incluso un cuartillo para alojar al destacamento de la Guardia Civil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El edificio que quedar\u00e1 inundado corresponde a algunos de los trabajadores, concretamente los encargados primero y segundo. De acuerdo con la descripci\u00f3n de Agudo y Hern\u00e1ndez, la vivienda del encargado primero tiene en la planta baja una habitaci\u00f3n de comedor y la cocina, as\u00ed como tres habitaciones m\u00e1s en el doblado. Aunque la edificaci\u00f3n original ha sufrido modificaciones, su estructura b\u00e1sica se mantiene (curiosamente las tejas no han dado paso a la uralita). La vivienda del segundo encargado es m\u00e1s peque\u00f1a y con una sola planta, con un sal\u00f3n cocina corrido al que dan dos habitaciones. Entre esta edificaci\u00f3n y el camino del Viar se encuentra un corral\u00f3n tradicional elaborado con vigas y traviesas de madera y utilizado para embarcar a los animales en veh\u00edculos. Otras instalaciones que quedar\u00e1n inundadas son la gran zah\u00farda que se encuentra al pi\u00e9 de Cerro de la Jara, a unos 200 metros de distancia hacia el SO desde el caser\u00edo de los guardas, as\u00ed como la gran zah\u00farda que se ubica a dos kil\u00f3metros en direcci\u00f3n Norte, en el camino que lleva a la linde con la finca El Chaparral.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Localizaciones paleontol\u00f3gicas<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">La riqueza de la flora f\u00f3sil de la cuenca del Viar es conocida ya desde la realizaci\u00f3n de diversos estudios en el siglo XIX, por lo cual, como parte de la intervenci\u00f3n arqueol\u00f3gica en la zona de afecci\u00f3n del embalse de Los Melonares se encarg\u00f3 un informe paleontol\u00f3gico a Sonia Sierra del Pino y Carmen Moreno Garrido, profesoras del Departamento de Geolog\u00eda de la Universidad de Huelva y autoras de numerosas investigaciones relativas a la Geolog\u00eda y la Paleontolog\u00eda de la zona (Sierra del Pino y Moreno Garrido, 1997; 1998 Sierra del Pino y otros, 1999; 2000). En este informe (Moreno Garrido y Sierra del Pino, 2002) se hace una valoraci\u00f3n general de la cuenca del Viar desde el punto de vista geol\u00f3gico-paleontol\u00f3gico as\u00ed como una valoraci\u00f3n espec\u00edfica de dos localizaciones concretas identificadas en el transcurso de las prospecciones arqueol\u00f3gicas y designadas como Cerro de Las Torretas y Cortijo del Viar respectivamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con este informe, es J. Broutin quien en su Tesis Doctoral (1981) constata la existencia de una asociaci\u00f3n flor\u00edstica de edad P\u00e9rmica Inferior, localizando yacimientos fosil\u00edferos en la Secuencia Detr\u00edtica Roja Inferior (SDRI) y en la Secuencia Volcanocl\u00e1stica Gris (SVG) (Sierra del Pino y Moreno Garrido, 2002:13). Las interesantes asociaciones de plantas localizadas en la zona consisten en una mezcla de especies de plantas septentrionales (Laurantienses) y meridionales (Gondwanienses), incluyendo megaflora (varias especies de los g\u00e9neros <em>Pecopteris<\/em>, <em>Paracalamites<\/em> y <em>Cordaites<\/em> junto con restos no identificables de otros Pteridophylla), troncos silicificados (<em>Dadoxylon<\/em> &#8211; <em>Cordaioxylon<\/em> &#8211; sp. y con\u00edferas de tipo <em>Lebachia<\/em>) y microflora (<em>Calamospora<\/em> sp., <em>Calamospora pedata <\/em>kosanke, <em>Granulatisporites<\/em> sp., <em>Verrucosisporites<\/em> sp., <em>Crassispora plicata<\/em> Peppers, <em>Florinites<\/em> sp., <em>Florinites florini<\/em> Imgrund, <em>Florinites<\/em> cf., <em>Diversiformis<\/em> Kosanke, <em>Wilsonites<\/em> sp., <em>Cordainita<\/em> sp., <em>Crusisaccites<\/em> sp., <em>Densipollenites<\/em> sp., <em>Potonieisporites bhardwaji<\/em> Remy, etc.) (Sierra del Pino y Moreno Garrido, 2002:13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la localizaci\u00f3n denominada Cerro de las Torretas, ubicada dentro de la finca de El Esparragal en la <em>zona de inundaci\u00f3n<\/em>, los autores de este informe identificaron<em> in situ<\/em> fragmentos de troncos de entre 30 y 50 cms. de longitud, lugar de donde, seg\u00fan los encargados de la finca, procede otro gran tronco f\u00f3sil de m\u00e1s de un metro de longitud que se encuentra en el patio del cortijo. Seg\u00fan Sierra del Pino y Moreno Garrido, este yacimiento fosil\u00edfero se encuentra enclavado en los dep\u00f3sitos de la Secuencia Detr\u00edtica Roja Superior (SDRS), con un significado sedimentol\u00f3gico muy interesante, pues incluye por una parte suelos de vegetaci\u00f3n con lechos de briznas carbonosas y acumulaciones de troncos petrificados por corrientes fluviales en la base paleocanales (Sierra del Pino y Moreno Garrido, 2002:16).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda localizaci\u00f3n identificada en el transcurso de las prospecciones arqueol\u00f3gicas, designada como Cortijo del Viar, se encuentra al norte de la zona de compensaci\u00f3n, pero fuera de la zona de afecci\u00f3n de las obras del embalse. Este yacimiento fosil\u00edfero se encuentra enclavado en los dep\u00f3sitos de la Secuencia Volcanocl\u00e1stica Gris (SVG), con acumulaci\u00f3n de restos vegetales flotados, briznas carbonosas y tallos vegetales en posici\u00f3n de vida (Sierra del Pino y Moreno Garrido, 2002:16).<\/p>\n<p>[\/vc_toggle] [vc_toggle title=\u00bbReferencias\u00bb open=\u00bbfalse\u00bb el_position=\u00bblast\u00bb]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agudo Torrico, G. y Hern\u00e1ndez Le\u00f3n, E. (1994): <em>Inventario-Estudio del Patrimonio Arquitect\u00f3nico Diseminado en el Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla<\/em>. El Pedroso. Sevilla. Universidad de Sevilla. Informe In\u00e9dito<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Caro, J. A. &#8211; \u00c1lvarez, G. &#8211; Rodr\u00edguez, J. &#8211; Rodrigo, J. M. &#8211; Buend\u00eda , A. F. &#8211; Ayala, S. (2000): \u00abLa ocupaci\u00f3n humana de la Cueva de los Covachos (Almad\u00e9n de la Plata, Sevilla). Materiales y contexto cultural.\u00bb En Santiago, A. &#8211; Mart\u00ednez, A. &#8211; Mayoral, J. (Eds.): <em>Actas del Primer Congreso Andaluz de Espeleolog\u00eda<\/em>, 129-135. Ronda. Excmo. Ayto. de Ronda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L. (Ed.) (1998): <em>La Traviesa. Ritual Funerario y Jerarquizaci\u00f3n Social en una Comunidad de la Edad del Bronce de Sierra Morena Occidental<\/em>. Spal Monograf\u00edas 1. Sevilla. Universidad de Sevilla<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L. &#8211; Vargas Dur\u00e1n, M. A. (2002): \u201cProspecciones de superficie en Almad\u00e9n de la Plata (Sevilla).\u201d <em>Anuario Arqueol\u00f3gico de Andaluc\u00eda\/1999<\/em>, 258-270 Sevilla. Junta de Andaluc\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L. &#8211; Vargas Dur\u00e1n, M. A. (2003 &#8211; En Prensa): \u201cEl Paisaje de las Grandes Piedras. Proyecto de documentaci\u00f3n de los monumentos megal\u00edticos de Almad\u00e9n de la Plata (Sevilla).\u201d <em>Actas de las VII Jornadas de Difusi\u00f3n del Patrimonio Hist\u00f3rico<\/em>. Sevilla. Junta de Andaluc\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L. y Wheatley, D. W. (2004 &#8211; En Prensa): \u201cRecent investigations of the megalithic landscapes of Seville province, Andaluc\u00eda: Dolmen de Palacio III.\u201d <em>The Origin and Development of Megalithic Monuments in Western Europe (Bougon, Deux-Sevres, France, October 2002)<\/em>. Bougon. Mus\u00e8e des Tumulus de Bougon<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hunt, M. (1998): \u201cAn\u00e1lisis arqueometal\u00fargico de La Traviesa\u201d En Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L. (Editor): <em>La Traviesa. Ritual Funerario y Jerarquizaci\u00f3n Social en una Comunidad de la Edad del Bronce de Sierra Morena Occidental,<\/em> 259-270. Sevilla. Universidad de Sevilla<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Moreno Garrido, C. y Sierra del Pino, S. (2002): <em>Informe Geol\u00f3gico y Paleontol\u00f3gico de la Zona Afectada por el Embalse de Los Melonares, Cuenca del Viar (Sevilla)<\/em>. Huelva. Universidad de Huelva. Informe In\u00e9dito<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rodr\u00edguez, J. &#8211; \u00c1lvarez, G. &#8211; Mart\u00ednez, A. &#8211; Alcaraz, J. M. &#8211; C\u00e1ceres, L. M. &#8211; Melgar, J. Y. &#8211; Bernab\u00e9, J. &#8211; Caro, J. A. (2000): \u00abFases isot\u00f3picas de evoluci\u00f3n k\u00e1rstica en la Cueva de los Covachos (Almad\u00e9n de la Plata, Sevilla).\u00bb En Santiago P\u00e9rez, A. &#8211; Mart\u00ednez Garc\u00eda, A. &#8211; Mayoral Valsera, J. (Eds.): <em>Actas del Primer Congreso Andaluz de Espeleolog\u00eda<\/em>, 121-128. Ronda. Excmo. Ayuntamiento de Ronda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sierra Del Pino, S. y Moreno Garrido, C. (1997): \u201cLa cuenca p\u00e9rmica del r\u00edo Viar, SO de Espa\u00f1a: an\u00e1lisis petrogr\u00e1fico de las areniscas.\u201d <em>Cuadernos de Geolog\u00eda Ib\u00e9rica<\/em> 22, 447-472.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sierra Del Pino, S. y Moreno Garrido, C. (1998): \u201cArquitectura fluvial de la cuenca p\u00e9rmica del Viar (SO de Espa\u00f1a).\u201d <em>Revista de la Sociedad Geol\u00f3gica de Espa\u00f1a<\/em> 11 (3-4), 197-212.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sierra Del Pino, S. &#8211; Moreno Garrido, C. &#8211; Gonz\u00e1lez, F. (1999): \u201cLos abanicos aluviales de la cuenca p\u00e9rmica del Viar (SO de Espa\u00f1a). <em>Caracterizaci\u00f3n sedimentol\u00f3gica y petrogr\u00e1fica<\/em>.\u201d Geogaceta 25, 195-197.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sierra Del Pino, S. &#8211; Moreno Garrido, C. &#8211; Gonz\u00e1lez, F. (2000): \u201cEl vulcanismo p\u00e9rmico de la cuenca del Viar (SO de Espa\u00f1a). <em>Caracterizaci\u00f3n de la Secuencia Volcanocl\u00e1stica Gris<\/em>.\u201d Geogaceta 27, 159-162.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Simancas, F. (1983): <em>Geolog\u00eda de la Extremidad Oriental del a Zona Sudportuguesa.<\/em> Universidad de Granada. Tesis Doctoral in\u00e9dita<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vargas Dur\u00e1n, M. A. (1986): <em>Carta Arqueol\u00f3gica de los T\u00e9rminos Municipales de Almad\u00e9n de la Plata y El Real de la Jara (Sevilla)<\/em>. Sevilla. Tesis de Licenciatura In\u00e9dita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vargas Dur\u00e1n, M. A. (1996): <em>Informe T\u00e9cnico de las Prospecciones Arqueol\u00f3gicas de Superficie en la Finca Dehesa Palacios<\/em>. Sevilla. Informe In\u00e9dito<\/p>\n<p>[\/vc_toggle] [\/vc_column] [\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row el_position=\u00bbfirst last\u00bb] [vc_column] [vc_text_separator title=\u00bbProspecciones de Superficie en la Zona de Afecci\u00f3n del Embalse de Los Melonares (Almad\u00e9n de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":0,"featured_media":0,"parent":68,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","template":"","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"class_list":["post-524","page","type-page","status-publish","hentry"],"uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false},"uagb_author_info":{"display_name":"","author_link":"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/index.php\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"[vc_row el_position=\u00bbfirst last\u00bb] [vc_column] [vc_text_separator title=\u00bbProspecciones de Superficie en la Zona de Afecci\u00f3n del Embalse de Los Melonares (Almad\u00e9n de [&hellip;]","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/524","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=524"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/524\/revisions"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/68"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=524"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}