{"id":1259,"date":"2013-08-28T14:03:02","date_gmt":"2013-08-28T14:03:02","guid":{"rendered":"http:\/\/grupo.us.es\/atlas\/?page_id=1259"},"modified":"2013-08-28T14:03:02","modified_gmt":"2013-08-28T14:03:02","slug":"sociedades-territorios-y-paisajes-en-la-prehistoria-de-antequera","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/index.php\/proyectos\/sociedades-territorios-y-paisajes-en-la-prehistoria-de-antequera\/","title":{"rendered":"Sociedades, Territorios y Paisajes en la Prehistoria de Antequera"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row el_position=\u00bbfirst last\u00bb] [vc_column] [vc_text_separator title=\u00bbSociedades, Territorios y Paisajes en la Prehistoria de Antequera\u00bb title_align=\u00bbseparator_align_left\u00bb el_position=\u00bbfirst\u00bb] [vc_toggle title=\u00bbPresentaci\u00f3n\u00bb open=\u00bbfalse\u00bb]<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Los D\u00f3lmenes de Antequera: hacia la tutela efectiva<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por Bartolom\u00e9 Ruiz Gonz\u00e1lez<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\">Referencia bibliogr\u00e1fica: Ruiz Gonz\u00e1lez, Bartolom\u00e9 (2005), \u00abLos D\u00f3lmenes de Antequera; hacia la tutela efectiva\u00bb en\u00a0<em>El Sol de Antequera\u00a0<\/em>, especial del 12\/06\/2005, pp. 100-106.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><strong>\/\/p\u00e1g. 100\/\/<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\">El conocimiento de la necr\u00f3polis megal\u00edtica se documenta ya en los siglos XVI (A. de Tejada y P\u00e9rez) y XVII (R. M\u00e9ndez de Silva), pero ser\u00e1 en el XIX cuando por primera vez dispongamos de una descripci\u00f3n exhaustiva y de referencias en distintas publicaciones nacionales y extranjeras. C. Fern\u00e1ndez, en su \u00abHistoria de Antequera desde su fundaci\u00f3n hasta el a\u00f1o 1800 que recuerda su remota antig\u00fcedad, heroicas haza\u00f1as, gloriosos combates y c\u00e9lebres monumentos que ha salvado de los estragos del tiempo\u00bb, de 1842, se limita a darnos la situaci\u00f3n del sepulcro de Menga y una descripci\u00f3n muy somera del mismo, as\u00ed como afirma que \u00abpoco distante de esta c\u00e9lebre cueva se esconde otra en las entra\u00f1as de la tierra que no es posible registrar por estar su puerta fuertemente cerrada\u00bb.\u00a0<strong>\/\/p\u00e1g. 101\/\/<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/bartolo_01_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1260 aligncenter\" alt=\"Proyectos-bartolo_01_g\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/bartolo_01_g-300x205.jpg\" width=\"300\" height=\"205\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\">Cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1847, R. Mitjana publica la\u00a0<strong>Memoria sobre el templo druida hallado en las cercan\u00edas de la ciudad de Antequera\u00a0<\/strong>en donde ofrece una descripci\u00f3n pormenorizada del sepulcro as\u00ed como explica que se ha hecho\u00a0<strong>\u00abuna excavaci\u00f3n en el centro de la cueva bajo de la gran piedra, sitio donde se cre\u00eda encontrar restos de cad\u00e1veres, urnas, profundizando de 20 \u00e1 26 pies, y nada se ha encontrado: lo mismo ha sucedido con una galer\u00eda que se ha hecho en el testero que da \u00e1 otro mont\u00f3n de tierra que hay detr\u00e1s de la cueva\u00bb\u00a0<\/strong>y acompa\u00f1a todo ello de la primera representaci\u00f3n gr\u00e1fica del sepulcro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor\u00eda de las referencias posteriores que se hacen a la Cueva de Menga hasta el trabajo de E. Cartailhac de 1886 que se citar\u00e1 m\u00e1s adelante, siguen muy de cerca y remiten al estudio de R. Mitjana; estos son los casos de M. G\u00f3ngora en sus\u00a0<strong>Antig\u00fcedades Prehist\u00f3ricas de Andaluc\u00eda,\u00a0<\/strong>de 1868, y de F. Tubino en su publicaci\u00f3n\u00a0<strong>Los Monumentos Megal\u00edticos de Andaluc\u00eda, Extremadura y Portugal y los abor\u00edgenes ib\u00e9ricos,\u00a0<\/strong>de 1870.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habr\u00eda que aludir no obstante, a un art\u00edculo de T. de Rojas que con el t\u00edtulo\u00a0<strong>Cueva de Menga\u00a0<\/strong>publica en el Semanario Literario\u00a0<strong>El Genil,\u00a0<\/strong>en 1874. En este trabajo critica a R. Mitjana en cuanto al nombre de la propia cueva, que es de Menga y no Mengal, as\u00ed como las inexactitudes en la citada memoria de las perspectivas, interior y lateral del sepulcro. Igualmente afirma que\u00a0<strong>\u00abEl existir \u00e1 sus espaldas otra elevaci\u00f3n de semejante forma, artificial tambi\u00e9n en la apariencia, y el haberse observado en algunos puntos vestigios de antiqu\u00edsimas excavaciones, hizo brotar en algunas imaginaciones exaltadas la creencia de que, minando el terreno por donde pareciera m\u00e1s adecuado, deb\u00edan forzosamente encontrarse extensos subterr\u00e1neos, joyas, tesoros\u00a0<\/strong>y<strong>sepulcros. \u00a1Esperanza fallida! Tan solo entre las primeras capas del profundo pozo que se abriera en el \u00faltimo departamento del Dolmen, se hallaron algunas monedas \u00e1rabes\u00a0<\/strong>y\u00a0<strong>romanas,\u00a0<\/strong>y\u00a0<strong>toscas herramientas de picapedrero, talladas en piedra oscura; dura y consistente, y con las que es probable fuesen labradas las caras interiores de las piedras que forman el monumento\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una s\u00edntesis del citado art\u00edculo puede encontrarse en la\u00a0<strong>Historia de\u00a0<\/strong>Antequera publicada por el mismo T. de Rojas en 1879.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1886 se publica\u00a0<strong>Les ages pr\u00e9historiques de l&#8217;Espagne et du Portugal,<\/strong>de E. de Cartailhac, obra en la que plantea los defectos que ofrecen las representaciones gr\u00e1ficas que R. Mitjana hab\u00eda realizado a\u00f1os atr\u00e1s de la Cueva de Menga, presentando su propia documentaci\u00f3n gr\u00e1fica. En 1899 el arquitecto conservador de la Catedral de Sevilla, J. Fern\u00e1ndez Ayarragaray, realiza unas nuevas se\u00f1as gr\u00e1ficas de la Cueva de Menga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El descubrimiento de la Cueva Chica o de los Hermanos Viera y de la Cueva de el Romeral a comienzo del siglo XX va a significar un incremento de los trabajos de investigaci\u00f3n\u00a0<strong>\/\/p\u00e1g. 102\/\/\u00a0<\/strong>sobre la necr\u00f3polis antequerana. Las primeras publicaciones que recogen ya estos dos sepulcros corresponden a 1905, y son debidas a R. Vel\u00e1squez-Bosco,\u00a0<strong>C\u00e1maras descubiertas en el t\u00e9rmino de Antequera\u00a0<\/strong>y a M. G\u00f3mez Moreno,\u00a0<strong>Arquitectura Tartesia.\u00a0<\/strong>La necr\u00f3polis de Antequera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/bartolo_02_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1261 aligncenter\" alt=\"Proyectos-bartolo_02_g\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/bartolo_02_g-300x280.jpg\" width=\"300\" height=\"280\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una visi\u00f3n general de la necr\u00f3polis es presentada por R. Amador de los R\u00edos en su\u00a0<strong>Cat\u00e1logo de los Monumentos Hist\u00f3ricos y Art\u00edsticos de la Provincia de M\u00e1laga,\u00a0<\/strong>publicado en 1907. Se suceden posteriormente y a partir de 1919 los trabajos de H. Obermaier,\u00a0<strong>El Dolmen de Matarrubilla<\/strong>, y de P. Paris,\u00a0<strong>Promenades Archeologiques en Espagne: Antequera<\/strong>, ambos publicados en la citada fecha, y de A. de Mortillet,\u00a0<strong>Le Dolmen d&#8217;Antequera,\u00a0<\/strong>en 1921.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1922 la necr\u00f3polis de Antequera ser\u00e1 objeto de un amplio estudio por parte de C. de Mergelina, titulado\u00a0<strong>La necr\u00f3polis tartesia de Antequera<\/strong>, que es sin duda el m\u00e1s extenso y completo de entre los publicados hasta aquel momento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1934, W. J. Hemp publica\u00a0<strong>The Pasaje Graves of Antequera and Maes Howwe, Orkney.\u00a0<\/strong>En 1943 aparecen los primeros vol\u00famenes de la obra realizada por el matrimonio alem\u00e1n Georg y Vera Leisner,\u00a0<strong>Die Megalithgr\u00e4ber der Iberischen Halbinsel,\u00a0<\/strong>amplio estudio que compila la bibliograf\u00eda conocida hasta el momento y presenta una detallada descripci\u00f3n de los sepulcros y los ajuares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/bartolo_03_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1262 aligncenter\" alt=\"Proyectos-bartolo_03_g\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/bartolo_03_g-300x300.jpg\" width=\"300\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/bartolo_04_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1263 aligncenter\" alt=\"Proyectos-bartolo_04_g\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/bartolo_04_g-300x298.jpg\" width=\"300\" height=\"298\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fruto de la intensa actividad desarrollada como Comisario Provincial de Excavaciones Arqueol\u00f3gicas por S. Gim\u00e9nez Reyna es la publicaci\u00f3n, en 1946, de su\u00a0<strong>Memoria Arqueol\u00f3gica de la Provincia de M\u00e1laga hasta 1946,\u00a0<\/strong>en la que se incluye la necr\u00f3polis de Antequera, en donde describe el mal estado de conservaci\u00f3n en que se encontraban los sepulcros y los trabajos de consolidaci\u00f3n y restauraci\u00f3n realizados durante los a\u00f1os cuarenta. En 1960 S. Gim\u00e9nez Reyna publica un trabajo monogr\u00e1fico titulado\u00a0<strong>Los D\u00f3lmenes de Antequera.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de 1985 se pone en marcha, desde la Consejer\u00eda de Cultura de la Junta de Andaluc\u00eda, el proyecto<strong>Reconstrucci\u00f3n arquitect\u00f3nica y paleo-ambiental del conjunto monumental de la necr\u00f3polis megal\u00edtica de Antequera\u00a0<\/strong>(conformado por los sepulcros de Menga, Viera y El Romeral y el cercano asentamiento del Cerro del Marimacho) a cargo de los profesores de la Universidad de M\u00e1laga J. E. Ferrer Palma e I. Marqu\u00e9s Merelo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho proyecto ha venido desarroll\u00e1ndose con diversas actuaciones, fundamentalmente en los sepulcros de Menga y Viera as\u00ed como el Cerro del Marimacho. De los citados trabajos se han dado a conocer resultados parciales en diferentes medios, prepar\u00e1ndose en la actualidad la memoria del proyecto para su publicaci\u00f3n por la Consejer\u00eda de Cultura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 2004 la Direcci\u00f3n General de Bienes Culturales\u00a0<strong>\/\/p\u00e1g. 204\/\/\u00a0<\/strong>de la Consejer\u00eda de Cultura de la Junta de de Andaluc\u00eda impulsa un nuevo proyecto de investigaci\u00f3n con el desarrollo de una importante labor cient\u00edfica pluridisciplinar en la que participan investigadores de las Universidades espa\u00f1olas de Sevilla (L. Garc\u00eda Sanju\u00e1n y V. Hurtado P\u00e9rez), Granada (F. Carri\u00f3n, J. A. Esquivel, D. Garc\u00eda, J. A. Lozano y T. Mu\u00f1oz) as\u00ed como J. Pe\u00f1a y T. Teixid\u00f3 del Instituto Andaluz de Geof\u00edsica), Alcal\u00e1 de Henares (P. Bueno Ram\u00edrez y R. de Balb\u00edn Behrmann) as\u00ed como brit\u00e1nicas de Southampton (S. Keay, J. M. Rodr\u00edguez, D. Wheatley, D. Knight y K. Strutt), Leicester (C. Ruggles) y Cambridge (M. Hoskin).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el punto de vista de la protecci\u00f3n, la necr\u00f3polis de Antequera conoce su momento \u00e1lgido en los a\u00f1os veinte del siglo pasado, cuando bajo el r\u00e9gimen del general Primo de Rivera se dicta el Real Decreto de 12 de julio de 1923 por el que se reconoce el valor de los D\u00f3lmenes de Menga y Viera como monumentos de car\u00e1cter nacional. A\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1931, se le concede el mismo car\u00e1cter al sepulcro megal\u00edtico de El Romeral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la filosof\u00eda de la legislaci\u00f3n patrimonial vigente en aquellos a\u00f1os, queda inmerso el significado y valor que entonces se les atribuy\u00f3 a estos sepulcros para ser considerados inmuebles dignos de la mayor protecci\u00f3n y tutela en el \u00e1mbito del territorio nacional. La primera resoluci\u00f3n administrativa de las mencionadas, que declar\u00f3 Menga y Viera, se produce en aplicaci\u00f3n de la Ley de 4 de marzo de Monumentos Arquitect\u00f3nicos Art\u00edsticos, la primera legislaci\u00f3n espa\u00f1ola que contemplaba la instrucci\u00f3n de los expedientes administrativos para la declaraci\u00f3n de monumentos. La Ley reconoc\u00eda entonces como valores para la declaraci\u00f3n fundamentalmente el componente hist\u00f3rico y art\u00edstico y por supuesto la impronta de la antig\u00fcedad, que ya hab\u00eda definido con rotundidad la anterior legislaci\u00f3n de 1911.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso del Romeral, declarado con el Real Decreto Ley de 9 de agosto de 1926 del Tesoro Art\u00edstico Arqueol\u00f3gico Nacional (posteriormente derogado por la Ley de 13 de mayo de 1933), esta norma reconoc\u00eda ya una mayor amplitud de valores y significados en los bienes de dicho tesoro art\u00edstico, mencion\u00e1ndose por primera vez en la normativa patrimonial el valor cultural como complementario de la dimensi\u00f3n hist\u00f3rica y art\u00edstica. En ambos casos, tanto en 1911 como en 1926, los D\u00f3lmenes de Menga, Viera y El Romeral fueron considerados m\u00e1ximo exponente de nuestra antig\u00fcedad, de nuestra historia y expresivos de un componente monumental que los hac\u00eda ser contemplados al mismo rango de inter\u00e9s y valor que nuestras catedrales o las mejores obras art\u00edstica que del pasado hab\u00edan perdurado hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/bartolo_05_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1264 aligncenter\" alt=\"Proyectos-bartolo_05_g\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/bartolo_05_g-200x300.jpg\" width=\"200\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/bartolo_06_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1265 aligncenter\" alt=\"Proyectos-bartolo_06_g\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/bartolo_06_g-300x253.jpg\" width=\"300\" height=\"253\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A ra\u00edz de la nueva organizaci\u00f3n territorial del Estado configurada por la Constituci\u00f3n\u00a0<strong>\/\/p\u00e1g. 105\/\/\u00a0<\/strong>de 1978, la Junta de Andaluc\u00eda asumi\u00f3, en virtud de los establecido en los art\u00edculos 148.1.16\u00ba de la Constituci\u00f3n Espa\u00f1ola y la 13.27 de la Ley Org\u00e1nica 6\/1981, de 30 de diciembre, del Estatuto de Autonom\u00eda de Andaluc\u00eda, las competencias en materia de Patrimonio Hist\u00f3rico, siendo transferidas las correspondientes funciones y servicios por Real Decreto 864\/1984, de 29 de febrero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la relaci\u00f3n n\u00famero 1-B de dicho Real Decreto, donde se contiene el Inventario detallado de los bienes inmuebles sobre los que se transfieren a la Junta de Andaluc\u00eda las competencias de la Administraci\u00f3n General del Estado, se incluyen los D\u00f3lmenes de Menga, Viera y El Romeral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1985, la promulgaci\u00f3n de la normativa hoy vigente de Patrimonio Hist\u00f3rico Espa\u00f1ol, 16\/85 de 25 de junio, unific\u00f3 por su disposici\u00f3n adicional primera todos los bienes hasta entonces declarados o incluidos en el Tesoro Art\u00edstico Nacional bajo la categor\u00eda y denominaci\u00f3n de Bien de Inter\u00e9s Cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde entonces, los d\u00f3lmenes significan y representan algunos de esos bienes de m\u00e1ximo inter\u00e9s y relevancia del Patrimonio, gozando de necesaria protecci\u00f3n y constituyendo una expresi\u00f3n de las manifestaciones m\u00e1s dignas de la historia del pueblo espa\u00f1ol y de su contribuci\u00f3n a la historia universal. Significan igualmente un elemento digno y receptor de la estima ciudadana, sentimiento y expresi\u00f3n \u00e9sta que les legitima como elementos que merecen el reconocimiento y tutela y se consideran, en definitiva, un elemento significativo de la identidad cultural de los espa\u00f1oles y andaluces en particular, tal expresa la mencionada Ley de Patrimonio Hist\u00f3rico Espa\u00f1ol en su pre\u00e1mbulo cuando afirma que\u00a0<strong>\u00abcomo objetivo \u00faltimo, la Ley no busca sino el acceso a los bienes que constituyen nuestro Patrimonio Hist\u00f3rico. Todas las medidas de protecci\u00f3n y fomento que la Ley establece s\u00f3lo cobran sentido si, al final, conducen a que un n\u00famero cada vez mayor de ciudadanos pueda contemplar y disfrutar las obras que son herencia de la capacidad colectiva de un pueblo. Porque en un Estado democr\u00e1tico estos bienes deben estar adecuadamente puestos al servicio de la colectividad en el convencimiento de que con su disfrute se facilita el acceso a la cultura y que \u00e9sta, en definitiva, es camino seguro hacia la libertad de los pueblos\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como Bienes de Inter\u00e9s Cultural, los D\u00f3lmenes se encuentran inscritos en el Registro de Bienes de Inter\u00e9s Cultural del Ministerio de Cultura (Cueva de Menga, c\u00f3digo 2251000025300 000; Cueva de Viera, c\u00f3digo 225 1000025400000, Cueva de El Romeral, c\u00f3digo 2251000074100000).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u00e1mbito auton\u00f3mico, Andaluc\u00eda promulg\u00f3 en 1991 su propia legislaci\u00f3n de Patrimonio Hist\u00f3rico (ley 1\/91 de Patrimonio Hist\u00f3rico de Andaluc\u00eda), configurando en esta norma el Cat\u00e1logo General del Patrimonio Hist\u00f3rico Andaluz, como instrumento para la salvaguarda de los bienes en \u00e9l inscritos, la consulta y la divulgaci\u00f3n de los mismos. En el Cat\u00e1logo se incluyen los Bienes de Inter\u00e9s Cultural ya declarados o que se declaren.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto por su naturaleza de Bien de Inter\u00e9s Cultural como de Bien inscrito en el Cat\u00e1logo General del Patrimonio Hist\u00f3rico Andaluz, los D\u00f3lmenes de Menga, Viera y El Romeral gozan hoy de la m\u00e1xima categor\u00eda jur\u00eddica como bienes integrantes del Patrimonio Hist\u00f3rico Espa\u00f1ol y Andaluz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1899, el arquitecto guipuzcoano Joaqu\u00edn Fern\u00e1ndez Ayarragaray proyecta la ordenaci\u00f3n del entorno del t\u00famulo de Menga, creando una plaza en su entrada donde sit\u00faa un edificio de recepci\u00f3n v de exposici\u00f3n con una torre mirador, as\u00ed como la casa del guarda, que finalmente no se lleg\u00f3 a construir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1941, el arquitecto granadino Francisco Prieto-Moreno Pardo lleva a cabo una restauraci\u00f3n sobre los tres sepulcros y sus t\u00famulos, as\u00ed\u00a0<strong>\/\/p\u00e1g. 106\/\/\u00a0<\/strong>como una ordenaci\u00f3n del entorno de los mismos y construye los caminos de acceso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1985 la Direcci\u00f3n General de Bienes Culturales de la Consejer\u00eda de Cultura encarg\u00f3 al arquitecto sevillano Manuel Salado Ord\u00f3\u00f1ez la redacci\u00f3n de un proyecto de ordenaci\u00f3n, consolidaci\u00f3n y rehabilitaci\u00f3n de la zona arqueol\u00f3gica de los D\u00f3lmenes de Antequera contemplando la edificaci\u00f3n de una importante infraestructura muse\u00edstica para la sede institucional del Conjunto Arqueol\u00f3gico, as\u00ed como la construcci\u00f3n de \u00e1reas de aparcamiento, servicios y nuevos accesos en el llamado Llano de Rojas, que se culmina en la actualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el fin de posibilitar la puesta al servicio de la colectividad del Conjunto Arqueol\u00f3gico de los D\u00f3lmenes de Antequera (Recinto de los D\u00f3lmenes de Menga y Viera, y Recinto de El Romeral), el Consejo de Gobierno de la Junta de Andaluc\u00eda, en sucesivos Decretos, aprueba una relaci\u00f3n de puestos de trabajo (RPT) para dicha instituci\u00f3n muse\u00edstica.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1266\" aria-describedby=\"caption-attachment-1266\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/bartolo_07_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1266\" alt=\"Imagen tomada desde la entrada de Menga en 1905 por G\u00f3mez Moreno. Al fondo se contempla el Cerro de Marimacho (notas manuscritas del autor). Archivo de la Academia de la Historia.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/bartolo_07_g-300x210.jpg\" width=\"300\" height=\"210\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1266\" class=\"wp-caption-text\">Imagen tomada desde la entrada de Menga en 1905 por G\u00f3mez Moreno.<br \/>Al fondo se contempla el Cerro de Marimacho (notas manuscritas del autor). Archivo de la Academia de la Historia.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 2003 por Orden de la Consejera de Cultura se encarga la gesti\u00f3n de las actividades de car\u00e1cter material, t\u00e9cnico o de servicios que se desarrollen en el Conjunto Arqueol\u00f3gico a la Empresa P\u00fablica de Gesti\u00f3n de Programas Culturales, facultando al Director General de Bienes Culturales para dictar instrucciones y actos para la ejecuci\u00f3n de la encomienda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La experiencia adquirida en los \u00faltimos a\u00f1os aconseja consolidar un modelo de gesti\u00f3n adecuado que garantice la agilidad y que se potencien las acciones de tutela, contempladas en el Plan General de Bienes Culturales, de manera integral, que permitan reconocer los hechos no de forma aislada sino como un \u00abcontinuum\u00bb en el que est\u00e1n presentes dos conceptos claves: el territorio, en un sentido amplio como suma de factores que coinciden y determinan los modelos y el devenir hist\u00f3rico ligado a este territorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo este prisma tendr\u00edamos en el sitio de Antequera, de un lado el Torcal y los asentamientos en cuevas, entre las que habr\u00eda que destacar la de El Toro; y por otro la Vega y los asentamientos principales del Cerro de Marimacho, la ladera sur de la Pe\u00f1a de los Enamorados y Altos de las Bre\u00f1as, los asentamienos dependientes, los lugares de utilizaci\u00f3n espor\u00e1dica, los talleres de transformaci\u00f3n de s\u00edlex, las canteras para extracci\u00f3n piedra para construcci\u00f3n, as\u00ed como los t\u00famulos de Menga, Viera y el Romeral y su vinculaci\u00f3n con ritos astron\u00f3micos o con hitos territoriales como la Pe\u00f1a, reflejo de la dial\u00e9ctica entre la sociedad y el espacio los rodeaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No s\u00f3lo por el valor intr\u00ednseco y significativo que hoy en d\u00eda se le reconoce a este sitio, sino incluso con la finalidad de posibilitar una tutela efectiva, se trabaja en la actualidad para la creaci\u00f3n de una instituci\u00f3n patrimonial que tenga como misi\u00f3n el ejercicio de acciones de protecci\u00f3n, conservaci\u00f3n y restauraci\u00f3n y difusi\u00f3n de los bienes culturales cuya custodia se le atribuye.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el desarrollo de sus funciones dispondr\u00e1 en su sede la adecuada infraestructura muse\u00edstica, con espacios de exposici\u00f3n permanente y temporal y un Centro de Interpretaci\u00f3n la Prehistoria de Andaluc\u00eda permitir\u00e1 contextualizar el sitio de Antequera.<\/p>\n<p>[\/vc_toggle] [vc_toggle title=\u00bbContexto\u00bb open=\u00bbfalse\u00bb]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.- CONTEXTO<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.a.- Marco f\u00edsico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un sentido amplio en t\u00e9rminos geogr\u00e1ficos, la comarca de Antequera se encuentra ubicada en el coraz\u00f3n de las depresiones interiores andaluzas, formando parte de la superestructura tect\u00f3nica que supone el denominado\u00a0<em>surco intrab\u00e9tico<\/em>. Por tanto, sus l\u00edmites se encuentran tanto en las estructuras de los diversos subsistemas externos del B\u00e9tico, como en los sistemas de falla que la limitan de las grandes cuencas fluviales. Fisiogr\u00e1ficamente son terrenos planos o ligeramente alomados, que ocasionalmente pueden verse afectado de cierto grado de endorre\u00edsmo, paliado sobre todo en torno al curso del Guadalhorce y su red de drenaje. La impresi\u00f3n general es de un paisaje abierto aunque bien delimitado por hitos de relieve muy caracter\u00edsticos, capaz, ambiental y econ\u00f3micamente, de soportar contingentes humanos numerosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De forma m\u00e1s concreta, el espacio f\u00edsico que enmarca a los grandes monumentos megal\u00edticos de Antequera (Dolmen de Viera, Cueva de Menga y El Romeral), aunque dotado de cierta homogeneidad, no deja de presentar matices ambientales bien contrastados. La proximidad al casco urbano consolidado de Antequera, puede suponer en la actualidad un factor de distorsi\u00f3n del paisaje dif\u00edcil de salvar. En cualquier caso, el n\u00facleo megal\u00edtico Menga\/Viera se localiz\u00f3 originalmente sobre la cota m\u00e1s alta de un peque\u00f1o morro abalconado sobre la planicie de la vega, coincidiendo con la zona en que los arroyos que descienden desde las laderas situadas al sur inician sus cursos divagantes antes de unirse al curso del r\u00edo Guadalhorce.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1267\" aria-describedby=\"caption-attachment-1267\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_01a_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1267\" alt=\"Ubicaci\u00f3n de la zona de estudio en la Comunidad Aut\u00f3noma de Andaluc\u00eda\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_01a_g-300x209.jpg\" width=\"300\" height=\"209\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1267\" class=\"wp-caption-text\">Ubicaci\u00f3n de la zona de estudio en la Comunidad Aut\u00f3noma de Andaluc\u00eda<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1268\" aria-describedby=\"caption-attachment-1268\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_01b_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1268\" alt=\"Ubicaci\u00f3n de la zona de estudio en la Comunidad Aut\u00f3noma de Andaluc\u00eda en relaci\u00f3n con la altimetr\u00eda y la hidrolog\u00eda\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_01b_g-300x184.jpg\" width=\"300\" height=\"184\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1268\" class=\"wp-caption-text\">Ubicaci\u00f3n de la zona de estudio en la Comunidad Aut\u00f3noma de Andaluc\u00eda en relaci\u00f3n con la altimetr\u00eda y la hidrolog\u00eda<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el punto de vista hidrol\u00f3gico, el principal colector de la zona lo constituye el curso alto del Guadalhorce, abri\u00e9ndose paso por los terrenos horizontales del surco intrab\u00e9tico. Hacia el Guadalhorce fluyen los cursos de los arroyos de la Villa y de las Adelfas, principales escorrent\u00edas que drenan el escal\u00f3n de elevaciones que dividen el espacio entre la sierra del Torcal y la zona de vega.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es precisamente el curso medio del Guadalhorce el elemento que ordena el medio m\u00e1s pr\u00f3ximo a la necr\u00f3polis megal\u00edtica, actuando de eje vertebrador de un espacio definido al este por la mole calc\u00e1rea de la Pe\u00f1a de los Enamorados, al sur las Lomas de Guerrero, Cuesta del Romeral, Zumacares, Cerro de San Crist\u00f3bal, Cerro de Castillo de Antequera y orla de mantos salinos tri\u00e1sicos que desde Matagrande a Vadolosyesos constituyen el piedemonte (no en sentido geol\u00f3gico ni tan siquiera litol\u00f3gico, aunque s\u00ed f\u00edsicamente) de la falda norte de la sierra del Torcal (siempre en recorrido este-oeste); al norte el l\u00edmite queda constituido por la orla de lomas de altimetr\u00edas medias situadas en torno al n\u00facleo de Cartaojal, los Llanos de Antequera y la sierra caliza de Humilladero (tambi\u00e9n en recorrido este-oeste). El cierre por el oeste lo conformar\u00edan las suaves lomas de Bobadilla y Ballesteros junto con la curva que describe el Guadalhorce en su b\u00fasqueda de un paso a trav\u00e9s de las cadenas del Subb\u00e9tico Externo que de forma diagonal dividen la provincia de M\u00e1laga.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1269\" aria-describedby=\"caption-attachment-1269\" style=\"width: 266px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_07_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1269\" alt=\"Localizaci\u00f3n del complejo megal\u00edtico de Antequera sobre ortofotos 1:2500.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_07_g-266x300.jpg\" width=\"266\" height=\"300\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1269\" class=\"wp-caption-text\">Localizaci\u00f3n del complejo megal\u00edtico de Antequera sobre ortofotos 1:2500.<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1270\" aria-describedby=\"caption-attachment-1270\" style=\"width: 267px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_08_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1270\" alt=\"Localizaci\u00f3n del complejo megal\u00edtico de Antequera sobre ortofotos 1:2500 con curvas de nivel (cartograf\u00eda topogr\u00e1fica del ICA).\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_08_g-267x300.jpg\" width=\"267\" height=\"300\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1270\" class=\"wp-caption-text\">Localizaci\u00f3n del complejo megal\u00edtico de Antequera sobre ortofotos 1:2500 con curvas de nivel (cartograf\u00eda topogr\u00e1fica del ICA).<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos accidentes ni constituyen ni han constituido hist\u00f3ricamente barreras infranqueables para los pobladores humanos de la zona, dada su permeabilidad ante los distintos procesos culturales que han tenido lugar desde la Prehistoria. Los principales pasos naturales hacia el sur conectan la zona de Antequera con la franja litoral a trav\u00e9s del corredor definido por el flysh de Colmenar-Periana por las v\u00edas de la Boca de Asno (principal ruta natural) o bien utilizando los puertos de Pedrizas-Fresneda, en cuyas paredes se conoce un importante poblamiento desde el Musteriense (cuevas de los Chivos y la Pulsera). En el l\u00edmite occidental de la cadena del Torcal (Chimenea y Pelada) tambi\u00e9n podemos constatar el tr\u00e1nsito por el paso del Llano de la Venta, donde se identific\u00f3 (por aficionados-coleccionistas) hace d\u00e9cadas un sepulcro megal\u00edtico y un peque\u00f1o asentamiento (a\u00fan in\u00e9ditos) en el Pe\u00f1\u00f3n de Vallejos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el norte, el suave escal\u00f3n que desciende hacia el plano de falla por el que discurre el Genil, facilita la comunicaci\u00f3n con la campi\u00f1a andaluza y, tanto al este como al oeste, la orograf\u00eda no imposibilita en ning\u00fan caso el recorrido hacia las vegas altas tanto de la Andaluc\u00eda oriental como de la occidental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El marco f\u00edsico, en definitiva, define el espacio de actuaci\u00f3n de esta actuaci\u00f3n como una zona resguardada y rica en recursos agrol\u00f3gicos (aparte del potencial de acceso a recursos minero-metal\u00fargicos vecinos), que ocupa adem\u00e1s un lugar\u00a0<em>centrado\u00a0<\/em>en el mediod\u00eda peninsular, hist\u00f3ricamente abierto a las regiones interiores y litorales que la rodean.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.b.- Precedentes arqueol\u00f3gicos: excavaciones<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor parte de las intervenciones arqueol\u00f3gicas ocurridas en el municipio de Antequerase se centran en la\u00a0necr\u00f3polis megal\u00edtica de Antequera, en gran parte debido a la monumentalidad de las estructuras funerarias y a la antig\u00fcedad de su descubrimiento a inicios del siglo XX (en el caso de las tumbas de Viera y Romeral). Tras las antiguas excavaciones de Sime\u00f3n Gim\u00e9nez Reyna (1946; 1953) en los a\u00f1os cuarenta tuvieron que pasar casi tres d\u00e9cadas antes de que se reiniciaran las investigaciones en este magno conjunto. A finales de los a\u00f1os 1980 los Drs. J. Ferrer Palma e I. Marqu\u00e9s Melero inician un proyecto de reconstrucci\u00f3n arquitect\u00f3nica y paleoambiental en la necr\u00f3polis de Antequera (Ferrer Palma 1997) con el objetivo de analizar el estado de los monumentos con vistas a la reconstrucci\u00f3n de las estructuras arquitect\u00f3nicas y tumulares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los resultados obtenidos dentro de este proyecto han quedado reflejados en una serie de publicaciones realizadas por sus responsables ( Ferrer Palma, 1997a; 1997b; Ferrer Palma y Marqu\u00e9s Merelo, 1993; Marqu\u00e9s Merelo y otros, 2004), aunque en este documento no se entrar\u00e1 en una valoraci\u00f3n espec\u00edfica del significado o alcance de estas intervenciones, puesto que, de cara al inter\u00e9s espec\u00edfico del Proyecto de Investigaci\u00f3n, su inter\u00e9s est\u00e1 limitado por la escasa repercusi\u00f3n que tuvieron a nivel de an\u00e1lisis del contexto territorial del sitio.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1271\" aria-describedby=\"caption-attachment-1271\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/dolmenga_1_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1271\" alt=\"Exterior de la Cueva de Menga (Abril 2005). Fotograf\u00eda D. Wheatley.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/dolmenga_1_g-300x199.jpg\" width=\"300\" height=\"199\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1271\" class=\"wp-caption-text\">Exterior de la Cueva de Menga<br \/>(Abril 2005). Fotograf\u00eda D. Wheatley.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un sitio arqueol\u00f3gico del entorno de los d\u00f3lmenes de Antequera en el que se han realizado trabajos de excavaci\u00f3n (por v\u00eda de urgencia) es el asentamiento de\u00a0Cerro de Marimacho (inicialmente publicado como Cerro de Antequera). Las primeras noticias sobre la existencia de este yacimiento se deben a un primer estudio en el que se daba a conocer la presencia del yacimiento en la proximidad de la necr\u00f3polis megal\u00edtica de Antequera (Leiva y Ruiz, 1977).<\/p>\n<figure id=\"attachment_1272\" aria-describedby=\"caption-attachment-1272\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/dolmenga_2_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1272\" alt=\"Exterior de la Cueva de Menga durante la intervenci\u00f3n llevada a cabo en primavera de 2005. Fotograf\u00eda D. Wheatley.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/dolmenga_2_g-300x204.jpg\" width=\"300\" height=\"204\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1272\" class=\"wp-caption-text\">Exterior de la Cueva de Menga durante la intervenci\u00f3n llevada a cabo en primavera de 2005. Fotograf\u00eda D. Wheatley.<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1273\" aria-describedby=\"caption-attachment-1273\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/dolmenga_4_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1273\" alt=\"Interior de la Cueva de Menga (Abril 2005). Fotograf\u00eda D. Wheatley.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/dolmenga_4_g-300x199.jpg\" width=\"300\" height=\"199\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1273\" class=\"wp-caption-text\">Interior de la Cueva de Menga (Abril 2005). Fotograf\u00eda D. Wheatley.<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1274\" aria-describedby=\"caption-attachment-1274\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/dolmenga_5_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1274\" alt=\"Interior de la Cueva de Menga (Abril 2005). Fotograf\u00eda D. Wheatley.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/dolmenga_5_g-300x199.jpg\" width=\"300\" height=\"199\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1274\" class=\"wp-caption-text\">Interior de la Cueva de Menga (Abril 2005). Fotograf\u00eda D. Wheatley.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un estudio posterior (Ferrer Palma y otros, 1988), de materiales de superficie permiti\u00f3 caracterizar el yacimiento como un peque\u00f1o poblado calcol\u00edtico ya entrado en la etapa campaniforme, identific\u00e1ndose como elementos m\u00e1s significativos algunas fuentes con los labios ligeramente exvasados y \u00e1pice plano decorado con motivos campaniformes incisos (zig-zags rellenos de l\u00edneas oblicuas), asimilables a los tipos relacionados tradicionalmente con los tipos Palmela.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1275\" aria-describedby=\"caption-attachment-1275\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/dolmenga_3_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1275\" alt=\"Interior de la Cueva de Menga (Abril 2005). Fotograf\u00eda D. Wheatley.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/dolmenga_3_g-200x300.jpg\" width=\"200\" height=\"300\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1275\" class=\"wp-caption-text\">Interior de la Cueva de Menga (Abril 2005). Fotograf\u00eda D. Wheatley.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un estudio posterior (Ferrer Palma y otros, 1988), de materiales de superficie permiti\u00f3 caracterizar el yacimiento como un peque\u00f1o poblado calcol\u00edtico ya entrado en la etapa campaniforme, identific\u00e1ndose como elementos m\u00e1s significativos algunas fuentes con los labios ligeramente exvasados y \u00e1pice plano decorado con motivos campaniformes incisos (zig-zags rellenos de l\u00edneas oblicuas), asimilables a los tipos relacionados tradicionalmente con los tipos Palmela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con bastante posterioridad, una vez iniciado el proceso de estudios de las estructuras megal\u00edticas, las obras del trazado de la Ronda Norte de Antequera permitieron efectuar una segunda intervenci\u00f3n arqueol\u00f3gica de este sitio, abordada en 1997 bajo la f\u00f3rmula administrativa de las intervenciones de urgencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La excavaci\u00f3n, ce\u00f1ida a la banda de afecci\u00f3n directa del trazado del nuevo vial, permiti\u00f3 descubrir dos estructuras excavadas en la calcarenita basal, con plantas ligeramente ovales y di\u00e1metros mayores comprendidos entre 1.50 m. y 2.20 m. aproximadamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las dos estructuras se encontraban conectadas mediante una perforaci\u00f3n no intencional (posiblemente la excavaci\u00f3n de una de ellas gener\u00f3 la rotura de la pared de la m\u00e1s antigua). Las cubiertas y accesos cenitales de estas subestructuras se encontraban colapsadas, circunstancia que facilit\u00f3 su colmataci\u00f3n a favor de ladera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los rellenos de estas estructuras, sobre todo en la m\u00e1s septentrional, presentaban un conjunto material bastante homog\u00e9neo, con elementos propios de ambiente dom\u00e9stico, bien basurero intencionado, bien producidos por el desmantelamiento erosivo de las estructuras y dep\u00f3sitos situados en las zonas elevadas de la ladera (la excavaci\u00f3n se verific\u00f3 en la zona m\u00e1s baja de la elevaci\u00f3n, orientada al Arroyo de la Villa). Los datos publicados en relaci\u00f3n a esta excavaci\u00f3n son m\u00ednimos y se limitan a una breve rese\u00f1a en el marco de estudios realizados en el entorno de la Depresi\u00f3n de Antequera (Marqu\u00e9s Merelo y otros, 2004).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo gran foco sobre el que se han concentrado hasta la fecha los esfuerzos por conocer la Prehistoria Reciente de la regi\u00f3n antequerana es la\u00a0necr\u00f3polis de cuevas artificiales de Alcaide. Esta necr\u00f3polis fue dada a conocer por Gim\u00e9nez Reyna (1946), que public\u00f3 las primeras tumbas, investigadas por \u00e9l mismo o conocidas por expolios anteriores a sus actuaciones. En 1953 realiz\u00f3 una descripci\u00f3n monogr\u00e1fica m\u00e1s completa de estructuras hipogeas y del listado de ajuares recuperados (Gim\u00e9nez Reyna, 1953). Posiblemente este trabajo debi\u00f3 completarse con un manuscrito in\u00e9dito, al parecer consultado por Berdichewsky (1964) y hoy perdido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en 1956, son los Leisner quienes retoman las descripciones f\u00edsicas de los enterramientos, as\u00ed como el estudio detallado de los listados de materiales presentados por Reyna. Tras los trabajos citados de Berdichewsky, descubridor involuntario de una de las nuevas cuevas sepulcrales que \u00e9l relacion\u00f3 con un segundo acceso a una de las ya conocidas, los trabajos m\u00e1s serios han venido desarroll\u00e1ndose por el Dr. Marqu\u00e9s Merelo desde 1976, con unas primeras fases documentales que pretend\u00edan elaborar adecuadamente la informaci\u00f3n expuesta por los anteriores autores, intentando superar las contradicciones que exist\u00edan en los referidos estudios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con posterioridad, tanto actuaciones de urgencia debidas a descubrimientos casuales en el yacimiento, como el propio curso sus investigaciones, han permitido al Dr. Marqu\u00e9s y su equipo completar el estudio de la necr\u00f3polis (21 sepulturas en total), as\u00ed como iniciar estudios cronol\u00f3gicos (absolutos y relativos), paleoantropol\u00f3gicos y de an\u00e1lisis general del yacimiento en su entorno (Ferrer Palma y Marqu\u00e9s Merelo, 1979; Marqu\u00e9s Merelo y Ferrer Palma, 1983; 1992; Marqu\u00e9s Merelo, 1983; 1987). La necr\u00f3polis aporta una secuencia funeraria particularmente interesante, ya que si bien todo indica en principio que los sepulcros se labran en fechas tempranas del Calcol\u00edtico\u00a0<strong>,<\/strong>parece que evidencian una continuidad en su funci\u00f3n funeraria, presentando los cl\u00e1sicos enterramientos \u00abcolectivos\u00bb, ahora barridos en algunos casos hacia los exteriores para introducir inhumaciones individuales durante el II milenio (sepulcro o cueva 9 con un \u00fanico enterramiento en posici\u00f3n fetal acompa\u00f1ado de diadema de plata y pu\u00f1al de remaches) e incluso continuados durante el Bronce Reciente, con inhumaciones individuales que barrieron hacia los corredores los enterramientos y ajuares calcol\u00edticos y cuya continuidad gener\u00f3 casos como la cueva 17, con un inhumado del Bronce Reciente acompa\u00f1ado de rico ajuar cer\u00e1mico, situado en el centro de la c\u00e1mara, para lo que se hab\u00eda arrinconado previamente los restos \u00f3seos de varios individuos y sus ajuares, tambi\u00e9n datados en el Bronce Reciente.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1276\" aria-describedby=\"caption-attachment-1276\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_13_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1276\" alt=\"Vista a\u00e9rea del t\u00famulo de El Romeral.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_13_g-300x189.jpg\" width=\"300\" height=\"189\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1276\" class=\"wp-caption-text\">Vista a\u00e9rea del t\u00famulo de El Romeral.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reconociendo que la propia necr\u00f3polis ya constituye un yacimiento de un valor excepcional, tanto en lo cient\u00edfico como en lo monumental, estos trabajos en el entorno han facilitado la aproximaci\u00f3n a los sistemas de adquisici\u00f3n de recursos abi\u00f3ticos en el entorno (M\u00e1rquez y Marqu\u00e9s, 1997; M\u00e1rquez, 1988); del mismo modo que han permitido la investigaci\u00f3n de un interesante h\u00e1bitat quiz\u00e1s relacionado con la necr\u00f3polis (Aguado et al., 2002).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este caso se trata de un peque\u00f1o contexto de h\u00e1bitat correspondiente a las etapas m\u00e1s tempranas de la Edad del Cobre, aunque sus descubridores dudan acerca de su posible relaci\u00f3n con la necr\u00f3polis, tanto por sus dimensiones como por la cronolog\u00eda que le atribuyen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s cercana a la necr\u00f3polis de Antequera que la necr\u00f3polis de Alcaide, la\u00a0necr\u00f3polis\/asentamiento de Alamedase descubri\u00f3 como consecuencia de una actividad de urgencia desarrollada por el antiguo Plan Arqueol\u00f3gico de la Diputaci\u00f3n Provincial de M\u00e1laga (Garc\u00eda, 1984). Estos trabajos permitieron estudiar varias estructuras excavadas en la roca arenisca local, conectadas por varios canales y, en alg\u00fan caso de car\u00e1cter funerario. Recientemente, su excavador, M. Garc\u00eda Le\u00f3n, y los Drs. M\u00e1rquez Romero y Fern\u00e1ndez, han efectuado una relectura del yacimiento (M\u00e1rquez Romero y otros, 1999), modificando ligeramente los planteamientos de 1984. En este caso, lo que se defini\u00f3 en su d\u00eda como necr\u00f3polis, posiblemente por el notable impulso generado por las investigaciones que paralelamente o en fechas muy recientes se hab\u00eda desarrollado en la necr\u00f3polis de Alcaide, ha pasado a integrarse, a la luz de los nuevos datos y con una interpretaci\u00f3n m\u00e1s correcta de las evidencias reales, en el \u00e1mbito de los asentamientos con estructuras de habitaci\u00f3n subterr\u00e1neas, quedando pendiente de nuevas intervenciones que con otro tipo de objetivaciones puedan contribuir a esclarecer las dimensiones reales del yacimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra localizaci\u00f3n prehist\u00f3rica conocida dentro del municipio de Antequera es el asentamiento de\u00a0Loma de Cortijo Quemado, descubierto en el transcurso de las prospecciones llevadas a cabo como consecuencia de as obras del AVE C\u00f3rdoba-M\u00e1laga. Pese a que s\u00f3lo se ha emitido un breve informe t\u00e9cnico-cient\u00edfico en relaci\u00f3n con esta actuaci\u00f3n (Fern\u00e1ndez et al, 2004), es posible establecer algunas de sus caracter\u00edsticas principales. Desde un punto de vista exclusivamente f\u00edsico, y teniendo en cuenta la p\u00e9rdida erosiva de los dep\u00f3sitos arqueol\u00f3gicos, sus estructuras y el propio soporte f\u00edsico rocoso que les sirve de base, es posible determinar que se trata de un h\u00e1bitat de escasas dimensiones, al menos comparado con los yacimientos m\u00e1s cercanos de naturaleza similar que se han investigado en las inmediaciones, superando ligeramente los 2000 metros cuadrados, \u00e1rea muy inferior a la presentada por los asentamientos de Pe\u00f1arubia, Cortijo de San Miguel, Alameda y Marimacho (M\u00e1rquez y Fern\u00e1ndez, 1998; Fern\u00e1ndez et al., 1996; Aguado et al., 2004). El establecimiento se orienta hacia el noroeste, ubic\u00e1ndose en la ladera media-alta del cerro, sobre terrenos de f\u00e1cil accesibilidad, bien defendidos visualmente de las zonas de planicie circundantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es muy posible que el n\u00famero de 30 estructuras siliformes identificadas en extensi\u00f3n fuera originalmente mayor, aunque es dif\u00edcil precisar este punto. En cualquier caso, suponiendo a estas subestructuras una profundidad media de 1.50 m., podemos especular sobre una p\u00e9rdida de masa en las laderas m\u00e1s altas del cerro cifrable entre uno y dos metros como m\u00ednimo, lo que ha contribuido a la casi total destrucci\u00f3n del yacimiento. El registro material recobrado apunta, salvo en el caso del silo n\u00famero 1, apunta hacia un ambiente dom\u00e9stico cotidiano, con vasijas destinadas a la preparaci\u00f3n y consumo, as\u00ed como un instrumental l\u00edtico pulimentado y sil\u00edceo tallado que se sit\u00faa en la misma l\u00ednea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos circunstancias pueden converger en la elecci\u00f3n de este emplazamiento para establecer el h\u00e1bitat y, posiblemente contribuyan a explicar una utilizaci\u00f3n temporal del mismo que posiblemente no resulte muy prolongada. Por una parte, la montera del cerro presenta en los conglomerados polig\u00e9nicos abundancia de n\u00f3dulos y tablas de s\u00edlex de buena calidad, as\u00ed como de fragmentos de almagre rojo (mineralizaci\u00f3n de hierro de aspecto terroso que demuestra altas concentraciones de hematites derivadas de la meteorizaci\u00f3n de menas de oligisto). En funci\u00f3n de la ausencia de cubierta vegetal que enmascarase estos afloramientos rocosos de la cima del cerro, la accesibilidad a estos recursos l\u00edticos no debi\u00f3 suponer un gran problema. Por otro lado, en varias de las estructuras se han localizado bloques nodulares de s\u00edlex sin trasformar,\u00a0<em>ex situ\u00a0<\/em>; as\u00ed como fragmentos de almagre en bruto y restos de su molturaci\u00f3n, trasformado en fino polvo colorante, en asociaci\u00f3n a bases abarquilladas de molinos con superficies abrasivas te\u00f1idas de este colorante, lo que implica su utilizaci\u00f3n para la preparaci\u00f3n de la base crom\u00e1tica hasta obtener una fracci\u00f3n fina que pudiera ser disuelta y aglutinada con alg\u00fan tipo de fluido. Esta informaci\u00f3n se complementar\u00eda con la presencia de una cantera de ofita en un radio inferior a 1.5 Km. desde el yacimiento, explotada hasta \u00e9poca romana como m\u00ednimo (Romero Silva, 2003).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con estos datos no parece aventurado presuponer que la obtenci\u00f3n y trasformaci\u00f3n de estos dos vectores de recursos abi\u00f3ticos pudo tener bastante peso en la elecci\u00f3n del lugar de h\u00e1bitat, en el caso de que incluso no constituyeran un factor determinante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La presencia de un dep\u00f3sito funerario (una inhumaci\u00f3n) dentro de una estructura subterr\u00e1nea muy diferente en su morfolog\u00eda a las habituales, bien puede ser el reflejo de esta movilidad del grupo, con enterramientos ocasionales que, incluso si consideramos un v\u00ednculo entre estos grupos y lo que venimos denominando poblaciones megal\u00edticas, podr\u00edamos considerar que se tratarse de una inhumaci\u00f3n primaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto la tipolog\u00eda de los materiales como la tecnolog\u00eda, patr\u00f3n de h\u00e1bitat y apropiaci\u00f3n de recursos y espacios nos sit\u00faan en momentos finales del Neol\u00edtico, posiblemente ya marcando el tr\u00e1nsito hacia las fases tempranas del Calcol\u00edtico. El enrarecimiento de las decoraciones sobre soporte cer\u00e1mico, la continuidad de los tratamientos de almagra de los mismos, la pobreza de formas cer\u00e1micas abiertas y la tecnolog\u00eda de trasformaci\u00f3n de productos sil\u00edceos parecen apuntar esta idea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tercer foco principal de la actividad investigadora del poblamiento prehist\u00f3rico de la regi\u00f3n antequerana se sit\u00faa en El Torcal, donde la Universidad de La Laguna ha venido desarrollando varias campa\u00f1as de trabajo de campo en algunas de las cavidades de la zona que presentan vestigios de ocupaci\u00f3n humana. B\u00e1sicamente son dos las cavidades estudiadas, la Sima del Tambor y la Cueva del Toro-Sima del Pasillo, aunque existen algunos datos sobre los complejos c\u00e1rsticos de Marinaleda-Cuerda y Cueva de la Picard\u00eda, todas ellas en el propio Torcal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de la Sima del Tambor se public\u00f3 hace algunos a\u00f1os el material cer\u00e1mico de superficie, algunos elementos singulares fosilizados por los carbonatos. El yacimiento fue datado en el Neol\u00edtico Final, apunt\u00e1ndose la presencia de una ocupaci\u00f3n ya Calcol\u00edtica (Sanchidri\u00e1n y Garc\u00eda, 1987). Pero sin duda el sitio mejor conocido es la Cueva del Toro, donde las excavaciones practicadas han revelado una interesante secuencia que se abre en el IV milenio (Neol\u00edtico Pleno), perdurando su h\u00e1bitat hasta la Edad del Bronce (observ\u00e1ndose una disminuci\u00f3n notable en el empleo del la cueva como lugar de habitaci\u00f3n hacia finales del II milenio a.n.e.). Las anal\u00edticas efectuadas han facilitado la reconstrucci\u00f3n de un marco ambiental y agro-econ\u00f3mico de gran inter\u00e9s (Mart\u00edn Socas y Camalich Massieu, 1987; Mart\u00edn Socas y otros, 1987; Mart\u00edn Socas y otros, 1993; 2004a; 2004b; Rodr\u00edguez y otros, 1995; etc.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.c.- Antecedentes arqueol\u00f3gicos: prospecciones<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posiblemente, las primeras actuaciones que merecen ser rese\u00f1adas en lo que respecta al reconocimiento arqueol\u00f3gico del territorio de la Depresi\u00f3n de Antequera, son las prospecciones sistem\u00e1ticas que hace dos d\u00e9cadas se realizaron en la\u00a0Sierra de La Camorra (Sierra de Mollina) (M\u00e1rquez Romero y Morales Melero, 1985). Estos trabajos, centrados en la ocupaci\u00f3n de las cavidades c\u00e1rsticas del frente Norte de la depresi\u00f3n, catalogaron varias cavidades con vestigios de actividad humana a lo largo de la Prehistoria Reciente, pudiendo destacarse las cuevas de La Higuera, Gran Torca-Perales I, Abrigo de los Porqueros, Cueva de Las Goteras y Cueva de Los \u00d3rganos. En la Cueva de la Higuera, el proceso de investigaci\u00f3n sistem\u00e1tica concluy\u00f3 con la verificaci\u00f3n de una serie de sondeos estratigr\u00e1ficos que arrojaron como principales resultados el descubrimiento de una ocupaci\u00f3n neol\u00edtica que se cerraba con niveles de \u00e9poca campaniforme. Los trabajos confirmaron tambi\u00e9n un uso funerario de las \u00e1reas m\u00e1s profundas de la cueva (o bien vinculado a las alteraciones de expolio del yacimiento, o bien relacionado con un uso sepulcral colectivo m\u00e1s antiguo) (M\u00e1rquez Romero, 1987).<\/p>\n<figure id=\"attachment_1277\" aria-describedby=\"caption-attachment-1277\" style=\"width: 211px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_14_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1277\" alt=\"Corredor del dolmen de El Romeral.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_14_g-211x300.jpg\" width=\"211\" height=\"300\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1277\" class=\"wp-caption-text\">Corredor del dolmen de El Romeral.<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1278\" aria-describedby=\"caption-attachment-1278\" style=\"width: 214px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_15_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1278\" alt=\"C\u00e1mara del dolmen de El Romeral.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_15_g-214x300.jpg\" width=\"214\" height=\"300\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1278\" class=\"wp-caption-text\">C\u00e1mara del dolmen de El Romeral.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, a pesar de la significativa conexi\u00f3n espacio-temporal, el trabajo realizado en la Sierra de Mollina no tuvo continuidad ni articulaci\u00f3n alguna dentro de las actuaciones realizadas por el equipo de la Universidad de M\u00e1laga en relaci\u00f3n con el proyecto de reconstrucci\u00f3n arquitect\u00f3nica y paleoambiental de la necr\u00f3polis de Antequera. Las publicaciones realizadas como resultado de este Proyecto citan algunos yacimientos localizados mediante prospecciones de superficie realizadas en el\u00a0entorno del conjunto dolm\u00e9nico de Antequera, aunque en ninguna de ellas se especifica la metodolog\u00eda ni el \u00e1rea exacta (o \u00e1reas) objeto de estudio &#8211; ver por ejemplo Ferrer Palma, 1997. Entre los yacimientos citados en este contexto se incluyen\u00a0<em>Cortijo de la Magdalena, Dehesa de los Potros, Pe\u00f1a de Los Enamorados y Zumacanes\u00a0<\/em>(a veces referido como Cortijo Zumacal o simplemente como Zumacal), adem\u00e1s de otras localizaciones \u00ab&#8230;\u00a0<em>m\u00e1s aisladas y situadas en las estribaciones monta\u00f1osas cercanas al n\u00facleo principal. y que pueden considerarse como enclaves relacionados con actividades ganaderas o de transformaci\u00f3n de tecnolog\u00eda primaria\u00a0<\/em>\u00bb (Ferrer Palma y Marqu\u00e9s Merelo, 1993).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente, el sitio de\u00a0Zumacal\u00a0se descubre a ra\u00edz de estas prospecciones de superficie en el entorno inmediato del conjunto dolm\u00e9nico, aunque ya era bastante bien conocido por los expoliadores locales. Este yacimiento s e encuentra emplazado en el primer escal\u00f3n de margas, yesos, argilitas y materiales subvolc\u00e1nicos que conforma la base litol\u00f3gica del Trias de Antequera. En la actualidad se encuentra pr\u00e1cticamente arrasado por grandes movimientos de tierras relacionados con las antiguas obras de los dep\u00f3sitos que abastecen el Pol\u00edgono Industrial. Zumacal ha sido fechado dentro del Bronce Final a partir del hallazgo de materiales cer\u00e1micos decorados con ret\u00edcula pintada en tonalidades ocres sobre piezas ejecutadas a mano con un cuidado tratamiento bru\u00f1ido, aunque en realidad nunca ha sido estudiado en mayor profundidad y no resultar\u00eda extra\u00f1o la presencia de materiales m\u00e1s antiguos (este yacimiento permanece in\u00e9dito para la literatura cient\u00edfica).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro de los sitios citados en el contexto de las prospecciones llevadas a cabo por la Universidad de M\u00e1laga en el entorno inmediato de los d\u00f3lmenes de Antequera es la\u00a0Pe\u00f1a de los Enamorados, ya conocida desde la publicaci\u00f3n de materiales de superficie por A. Moreno y J. Ramos (1983). Este primer estudio se hab\u00eda centrado en la trinchera abierta por el ferrocarril en la ladera Sur, sobre una acusada pendiente con ligeros resaltes que se orientaba hacia el angosto paso excavado por el Guadalhorce entre la Propia Pe\u00f1a y las Lomas de Guerrero. La trinchera del ferrocarril cort\u00f3 longitudinalmente los dep\u00f3sitos arqueol\u00f3gicos, de forma que a\u00fan hoy d\u00eda son bien visibles, tanto la estratigraf\u00eda del asentamiento como los restos estructurales dom\u00e9sticos y funerarios (estructura cistoide saqueada desde antiguo). El material proporcionado por este corte resultaba muy abundante y a pesar de que no se pudo adscribir a la estratigraf\u00eda visible, su estudio si permiti\u00f3 identificar una intensa ocupaci\u00f3n durante todo el II milenio a.n.e.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1279\" aria-describedby=\"caption-attachment-1279\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/penamorados_1_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1279\" alt=\"La Pe\u00f1a de los Enamorados desde el t\u00famulo de la Cueva de Menga (Abril 2005). Fotograf\u00eda D. Wheatley.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/penamorados_1_g-300x226.jpg\" width=\"300\" height=\"226\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1279\" class=\"wp-caption-text\">La Pe\u00f1a de los Enamorados desde el t\u00famulo de la Cueva de Menga (Abril 2005). Fotograf\u00eda D. Wheatley.<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1280\" aria-describedby=\"caption-attachment-1280\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/penamorados_2_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1280\" alt=\"La Pe\u00f1a de los Enamorados (Abril 2005). Fotograf\u00eda D. Wheatley.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/penamorados_2_g-300x175.jpg\" width=\"300\" height=\"175\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1280\" class=\"wp-caption-text\">La Pe\u00f1a de los Enamorados (Abril 2005). Fotograf\u00eda D. Wheatley.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posteriormente, como resultas de los trabajos de prospecci\u00f3n del primer Proyecto de Arqueometalurgia Prehist\u00f3rica de la Provincia de M\u00e1laga, se pudo constatar en la falda oeste (soslayada inicialmente por presentar una pendiente muy acusada), restos muy erosionados de un establecimiento ligeramente m\u00e1s antiguo, con abundantes restos cer\u00e1micos con decoraciones de tipo campaniforme (tanto impresas como incisas) asociados en superficie a los testimonios de una intensa actividad del laboreo metal\u00fargico para el beneficio de cobre (dada la multitud de recortes met\u00e1licos observados en superficie y a la distancia, relativamente lejana de las fuentes primarias de aprovisionamiento, se pens\u00f3 inicialmente que podr\u00eda tratarse de un centro destinado al reprocesado de material en desuso, aunque esta circunstancia no logr\u00f3 nunca contrastarse dado que se paraliz\u00f3 el proyecto justamente cuando correspond\u00eda sondear este yacimiento). Otros indicios superficiales apuntaban hacia una ocupaci\u00f3n m\u00e1s temprana en el III milenio ane, aunque tampoco se ha tenido nunca ocasi\u00f3n de verificar los datos obtenidos en superficie (Su\u00e1rez y Fern\u00e1ndez, 1995).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra intervenci\u00f3n puntual que abord\u00f3 la prospecci\u00f3n de determinados sectores de la Depresi\u00f3n antequerana tuvo como objetivo el estudio de localizaciones de arte rupestre prehist\u00f3rico. Aunque esta actuaci\u00f3n no tuvo mayor continuidad, la publicaci\u00f3n de V. E. Mu\u00f1oz Vivas (1992) dio a conocer varios abrigos con pinturas rupestres situadas junto al r\u00edo Guadalhorce y al Sureste de la localidad de Antequera, en el piedemonte. Aunque en la publicaci\u00f3n no se precisan los nombres que corresponden a los n\u00fameros mostrados en el croquis de situaci\u00f3n, se citan las localizaciones de Cueva de las Grajas, Malnombre, Camarolo I, II y III, Abrigo de Escardadera y Pe\u00f1a de los Enamorados, la mayor\u00eda de ellas actualmente no incluidas en el inventario municipal de localizaciones arqueol\u00f3gicas, por lo que requerir\u00e1n de una actuaci\u00f3n de localizaci\u00f3n y documentaci\u00f3n espec\u00edfica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1s la m\u00e1s robusta de las distintas actuaciones de car\u00e1cter territorial que han tenido lugar en la depresi\u00f3n antequerana y su entorno sea la realizada a partir del Proyecto de Investigaci\u00f3n desarrollado por la Universidad de La Laguna en la Sierra del Torcal. Este Proyecto supuso la gestaci\u00f3n de un marco de investigaci\u00f3n de car\u00e1cter expl\u00edcitamente territorial que concentr\u00f3 sus esfuerzos en el poblamiento Neol\u00edtico y Calcol\u00edtico del karst antequerano. Se estudi\u00f3 con bastante profundidad el \u00e1rea de captaci\u00f3n del h\u00e1bitat de la Cueva del Toro en las \u00e1reas de la falda sur del Torcal, siendo el resultado m\u00e1s significativo de estas prospecciones el descubrimiento de un asentamiento fortificado de \u00e9poca campaniforme (El Parque), as\u00ed como la zona de h\u00e1bitat de la Boca del Asno, acceso natural hacia la Depresi\u00f3n de Antequera desde el litoral, adem\u00e1s de la presencia de otras cavidades con ocupaci\u00f3n prehist\u00f3rica (Mart\u00edn Socas, 1993). Desde el punto de vista del an\u00e1lisis de la ocupaci\u00f3n y uso del espacio por los pobladores prehist\u00f3ricos, esta zona sirvi\u00f3 para efectuar un estudio experimental sobre los cereales de alta monta\u00f1a y su comportamiento econ\u00f3mico trasladado a la Prehistoria Reciente (Rodr\u00edguez et al., 1995).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La m\u00e1s reciente de la serie de intervenciones arqueol\u00f3gicas llevadas a cabo en Antequera es resultado de los trabajos de prospecci\u00f3n efectuados para el tramo IX de la l\u00ednea AVE C\u00f3rdoba-M\u00e1laga. En este caso, las prospecciones de car\u00e1cter intensivo llevadas a cabo como medida de control del impacto patrimonial de las obras del AVE han dado lugar a la identificaci\u00f3n y localizaci\u00f3n de un amplio n\u00famero de localizaciones arqueol\u00f3gicas (de todas las \u00e9pocas) a lo largo del valle del Guadalhorce a su paso por la depresi\u00f3n antequerana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este caso se han identificado distintas evidencias que los prospectores consideran producto del poblamiento prehist\u00f3rico de la zona. Aunque el Informe resultante de esta actuaci\u00f3n no ha podido ser directamente consultado por nosotros, las fichas incluidas en el inventario municipal de yacimientos del municipio de Antequera, muestran que varias de esas localizaciones son bastante inciertas y que su interpretaci\u00f3n requerir\u00e1 de nuevas visitas m\u00e1s espec\u00edficas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier caso, como resultado de estas prospecciones destaca el descubrimiento, en las proximidades de Bobadilla, del yacimiento denominado Loma de las Albinas , situado en la zona conocida como Vega Baja (Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez et al., 2004). Este yacimiento se describi\u00f3 por la presencia de materiales l\u00edticos sil\u00edceos con evidentes se\u00f1ales de procesado antr\u00f3pico que se localizan de forma irregular y en aparente v\u00ednculo estratigr\u00e1fico con la capa vegetal sucesivamente roturada. Las escasas pendientes que fuerzan los relieves circundantes y los desplazamientos gravitacionales masivos, probablemente vinculados a la formaci\u00f3n y evoluci\u00f3n de unos dep\u00f3sitos coluviales muy superficiales, han impedido que los procesos de erosi\u00f3n de los restos sean muy altos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cercan\u00eda del sitio a fuentes de aprovisionamiento de recursos l\u00edticos, fundamentalmente sil\u00edceos, s\u00edlex nodular y tabular b\u00e1sicamente, ha motivado que la traza de la l\u00ednea f\u00e9rrea se acerque e incluso corte varias \u00e1reas que no pueden considerarse asentamiento humano en sentido estricto, sino que m\u00e1s bien resultan ser \u00e1reas destinadas bien a la extracci\u00f3n del recurso en bruto, o bien, lo que parece m\u00e1s probable, son reflejo de una actividad en posici\u00f3n secundaria correspondiente al procesado b\u00e1sico del mismo en las fases iniciales de la cadena operativa de talla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fuerte incidencia que sobre estos materiales tienen los procesos de deriva sugiere la necesidad de efectuar prospecciones selectivas sobre algunas de las cotas m\u00e1s elevadas que se encuentran entre la v\u00eda f\u00e9rrea M\u00e1laga-C\u00f3rdoba y la traza prospectada en su d\u00eda, \u00e1reas que posiblemente revelen la existencia de un registro arqueol\u00f3gico estable (primario), ya que todos los restos localizados en traza y entorno de la misma, parecen proceder de estas zonas altas, carentes de afecci\u00f3n directa o indirecta, tanto por desplazamientos erosivos como por la movilidad de materiales de superficie sujetos a una roturaci\u00f3n intensiva durante los dos \u00faltimos milenios. La relativa frecuencia de restos de talla y la gran dispersi\u00f3n que presentan sobre el terreno parecen indicar una explotaci\u00f3n y transformaci\u00f3n in situ posiblemente efectuada durante un per\u00edodo temporal muy prolongado, que, afecta a las etapas terminales del Neol\u00edtico y las fases m\u00e1s tempranas del Cobre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.d.- Antecedentes arqueol\u00f3gicos: informaciones y noticias no contrastadas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con la informaci\u00f3n recogida por D. Manuel Romero P\u00e9rez, responsable de la Oficina de Arqueolog\u00eda Municipal, y D. L. E. Efr\u00e9n Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez, en diversos puntos del municipio de Antequera, aficionados, expoliadores y otras fuentes indican la existencia de posibles vestigios prehist\u00f3ricos. Aunque estas supuestas localizaciones requieren de una corroboraci\u00f3n y estudio arqueol\u00f3gico para contribuir de forma efectiva al an\u00e1lisis del poblamiento de la zona durante la Prehistoria Reciente , pueden servir para sugerir zonas de actuaci\u00f3n espec\u00edfica dentro de la actuaci\u00f3n aqu\u00ed planteada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las informaciones recabadas por la Oficina de Arqueolog\u00eda Municipal a trav\u00e9s de \u00abencuesta oral\u00bb apuntan a \u00abposibles\u00bb restos de ocupaciones prehist\u00f3ricas (Edad del Cobre) dentro del casco hist\u00f3rico de Antequera, en las zonas de Era de San Roque, Cerro de la Cruz y Parroquia de Santiago, aunque nunca se ha confirmado la veracidad de estas noticias. Similarmente, al suroeste del casco urbano, en terrenos conocidos como La Matagrande, se ha registrado recientemente la presencia de una base abarquillada de molino y restos de talla l\u00edtica en s\u00edlex.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muy pr\u00f3ximo al yacimiento anteriormente citado, a dos kil\u00f3metros en direcci\u00f3n Bobadilla, en una zona conocida como Arroyo del Alc\u00e1zar, se localizaron hace algunos a\u00f1os restos de ortostatos desplazados por las tareas agr\u00edcolas, as\u00ed como escasos fragmentos de cer\u00e1micas elaboradas a mano, indicios que apuntaban hacia la presencia de un peque\u00f1o sepulcro megal\u00edtico, situado justamente en el l\u00edmite de los terrenos entre las estribaciones de las elevaciones del tri\u00e1sico y la zona horizontal de vega. Posiblemente el emplazamiento exacto se ha perdido en la actualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el entorno norte de la localidad de Antequera, directamente orientadas hacia la depresi\u00f3n interior, aunque ubicadas en las suaves laderas de la Sierra de Humilladero, se localizan dos necr\u00f3polis excavadas en la roca. La primera de ellas, Ferradores, emplazada en el cortijo del mismo nombre, fue descubierta por el desplome accidental de la c\u00fapula de uno de los enterramientos (\u00fanico de los conocidos hasta la fecha). Se encontraba justamente bajo la zona destinada a aparcamiento de veh\u00edculos agr\u00edcolas, y fue el peso de uno de los tractores lo que permiti\u00f3 su descubrimiento. No existen datos veraces relativos a su morfolog\u00eda y dimensiones, aunque L. E. Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez comprob\u00f3 que presentaba un relleno parcial. En la actualidad, esta localizaci\u00f3n se encuentra registrada y protegida en las normativas municipales, aunque nunca se ha actuado cient\u00edficamente sobre ella. La segunda de ellas es la posible n ecr\u00f3polis de cuevas artificiales de Humilladero, mencionada por Ferrer Palma y Marqu\u00e9s Merelo en las fases iniciales de sus trabajos en la necr\u00f3polis de Antequera (1986) y posteriormente dada por \u00abcasi perdida\u00bb por J. E. M\u00e1rquez Romero (M\u00e1rquez et al. 1999). Recientemente, L. E. Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez ha podido comprobar la posible existencia, en relativo buen estado, de al menos dos estructuras, aunque ello requerir\u00e1 de confirmaci\u00f3n sobre el terreno en el transcurso de la actuaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras zonas de inter\u00e9s en este \u00e1mbito vienen marcadas por las noticias de aparici\u00f3n de un sepulcro megal\u00edtico ortost\u00e1tico en el paso natural entre las Sierras Pelada y Chimenea, concretamente en la zona denominada Pe\u00f1\u00f3n de Vallejo. En sus proximidades, los aficionados que han transmitido la informaci\u00f3n a la Oficina Municipal de Arqueolog\u00eda tambi\u00e9n sit\u00faan un peque\u00f1o yacimiento prehist\u00f3rico, sin que se tengan datos m\u00e1s concretos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.e.- Precedentes arqueol\u00f3gicos: valoraci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se ha visto, las distintas actuaciones arqueol\u00f3gicas llevadas a cabo en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas han generado un volumen significativo de informaci\u00f3n en relaci\u00f3n con la ocupaci\u00f3n de la depresi\u00f3n de Antequera y el surco intrab\u00e9tico durante la Prehistoria Reciente. Entonces \u00bfqu\u00e9 valoraci\u00f3n o diagn\u00f3stico puede hacerse en el momento presente, en cuanto al conocimiento de las din\u00e1micas de ocupaci\u00f3n, uso, explotaci\u00f3n, organizaci\u00f3n y percepci\u00f3n del espacio por parte de las comunidades prehist\u00f3ricas de la depresi\u00f3n antequerana?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las actuaciones desarrolladas por el \u00c1rea de Prehistoria de la Universidad de M\u00e1laga a lo largo del periodo 1986-1991, como parte de un Proyecto General de Investigaci\u00f3n patrocinado por la Consejer\u00eda de Cultura de la Junta de Andaluc\u00eda, gravitaron fundamentalmente en torno a la necr\u00f3polis de cuevas artificiales de Alcaide y el conjunto dolm\u00e9nico de Antequera. Esta actuaci\u00f3n ha contribuido significativamente a la construcci\u00f3n de lo que podr\u00edamos denominar un primer conocimiento cient\u00edfico de las formas de vidas de las sociedades que ocuparon este espacio geogr\u00e1fico durante la Prehistoria Reciente, estimulando la g\u00e9nesis y desarrollo de proyectos sistem\u00e1ticos dirigidos a aspectos m\u00e1s espec\u00edficos de la investigaci\u00f3n (Marqu\u00e9s Merelo et al., 1987). Pero por lo general han carecido de un impacto significativo en cuanto al an\u00e1lisis de la dimensi\u00f3n espacial y territorial de las comunidades que erigieron las magnas construcciones megal\u00edticas. En este sentido, resulta reveladora su desconexi\u00f3n con respecto a otras actividades desarrolladas previa o simult\u00e1neamente al proyecto de actuaci\u00f3n sobre los d\u00f3lmenes, como es el caso de las prospecciones y excavaciones llevadas a cabo el carst de la sierra de Mollina (M\u00e1rquez Romero, 1987), las fases de campo correspondientes al proyecto de estudio que gir\u00f3 en torno a la arqueometalurgia del cobre en la provincia de M\u00e1laga (Vinceiro y Fern\u00e1ndez, 1998), o el mismo Proyecto de prospecciones y excavaciones desarrollado en El Torcal (Mart\u00edn Socas, 1993; 2004a; 2004b; etc.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, desde finales de los a\u00f1os 1980 y como consecuencia de diversos trabajos relacionados con la construcci\u00f3n de varias grandes obras de infraestructuras de transporte dentro del municipio de Antequera (notablemente la Ronda Norte de Circunvalaci\u00f3n de Antequera y la l\u00ednea C\u00f3rdoba-M\u00e1laga del tren de alta velocidad), se ha generado una incipiente base documental relativa a la ocupaci\u00f3n del territorio antequerano durante la Prehistoria Reciente, desarrollada bajo las f\u00f3rmulas administrativas de prospecciones y excavaciones de urgencia y\/o prevenci\u00f3n. En este marco se inscribe el estudio de yacimientos como el Cerro de Marimacho (Ferrer, Marqu\u00e9s y Fern\u00e1ndez et al., 1997) o los de Loma de las Albinas y Cortijo Quemado (Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez, 2002; 2004).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad, la zona con mayor concentraci\u00f3n de localizaciones arqueol\u00f3gicas es, de lejos, el curso del Guadalhorce, dado que es el \u00fanico sector que ha sido objeto de prospecciones sistem\u00e1ticas de superficie con frente de prospectores. En la zona de El Torcal se han desarrollado asimismo prospecciones sistematicas, aunque las publicaciones que este Proyecto ha generado no especifican con demasiado detalle los \u00e1mbitos investigados o las metodolog\u00edas seguidas. En el resto del territorio del que aqu\u00ed nos ocupamos, las localizaciones son resultado de la combinaci\u00f3n de factores aleatorios (descubrimientos casuales, expolios) y de las visitas realizadas por el entorno de los principales sitios excavados (Alcaide y necr\u00f3polis megal\u00edtica de Antequera).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En conjunto, la acumulaci\u00f3n de estas actuaciones ha dado como resultado un inventario que actualmente sobrepasa los dos centenares de localizaciones arqueol\u00f3gicas para el municipio de Antequera, de las cuales m\u00e1s de medio centenar son de cronolog\u00eda prehist\u00f3rica. Dado que el t\u00e9rmino municipal de Antequera ocupa m\u00e1s de 800 Km 2 (es uno de los de mayor extensi\u00f3n de Espa\u00f1a), esta cifra no implica una densidad de localizaciones necesariamente alta. El mapa de densidad de yacimientos prehist\u00f3ricos en la depresi\u00f3n de Antequera muestra que la mayor concentraci\u00f3n actualmente conocida se encuentra a lo largo del curso alto del r\u00edo Guadalhorce, el \u00fanico sector donde se han realizado prospecciones de cobertura intensiva con frente de prospectores.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1281\" aria-describedby=\"caption-attachment-1281\" style=\"width: 298px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_03_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1281\" alt=\"Inventario municipal de yacimientos arqueol\u00f3gicos (Fuente de los datos: Oficina Municipal de Arqueolog\u00eda. Ayto. de Antequera).\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_03_g-298x300.jpg\" width=\"298\" height=\"300\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1281\" class=\"wp-caption-text\">Inventario municipal de yacimientos arqueol\u00f3gicos (Fuente de los datos: Oficina Municipal de Arqueolog\u00eda. Ayto. de Antequera).<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1282\" aria-describedby=\"caption-attachment-1282\" style=\"width: 297px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_02_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1282\" alt=\"Localizaciones de cronolog\u00eda prehist\u00f3rica (delimitaci\u00f3n poligonal) del municipio de Antequera en ARQUEOS. Fuente de los datos: IAPH.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_02_g-297x300.jpg\" width=\"297\" height=\"300\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1282\" class=\"wp-caption-text\">Localizaciones de cronolog\u00eda prehist\u00f3rica (delimitaci\u00f3n poligonal) del municipio de Antequera en ARQUEOS. Fuente de los datos: IAPH.<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1283\" aria-describedby=\"caption-attachment-1283\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_04_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1283\" alt=\"Localizaciones de cronolog\u00eda prehist\u00f3rica (delimitaci\u00f3n puntual) del municipio de Antequera (ARQUEOS + inventario de la Oficina Municipal de Arqueolog\u00eda).\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_04_g-300x292.jpg\" width=\"300\" height=\"292\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1283\" class=\"wp-caption-text\">Localizaciones de cronolog\u00eda prehist\u00f3rica (delimitaci\u00f3n puntual) del municipio de Antequera (ARQUEOS + inventario de la Oficina Municipal de Arqueolog\u00eda).<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Donde se manifiesta con niveles m\u00e1s altos, esta densidad apenas alcanza los 0,30-0,38 yacimientos por Km2, aunque esta mancha supone una porci\u00f3n diminuta de todo el t\u00e9rmino municipal y las zonas colindantes.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1284\" aria-describedby=\"caption-attachment-1284\" style=\"width: 274px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_10_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1284\" alt=\"Densidad de localizaciones prehist\u00f3ricas en la depresi\u00f3n de Antequera.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_10_g-274x300.jpg\" width=\"274\" height=\"300\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1284\" class=\"wp-caption-text\">Densidad de localizaciones prehist\u00f3ricas en la depresi\u00f3n de Antequera.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparte del resto de la cuenca del Guadalhorce y el n\u00facleo dolm\u00e9nico de Antequera (valores entre 0,076 y 0,15), la densidad media de localizaciones prehist\u00f3ricas en el municipio es, de hecho, cero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los datos de densidad son an\u00e1logos a los que hemos venido obteniendo en distintas prospecciones efectuadas en Sierra Morena occidental en los \u00faltimos 15 a\u00f1os, aunque resulta interesante constatar que los niveles m\u00e1s altos de obtenidas en aquellas zonas donde la prospecci\u00f3n ha sido m\u00e1s intensiva son m\u00e1s elevados en la zona antequerana que en cualquiera de los sectores de la sierras de Huelva y de Sevilla para los que se ha estimado el par\u00e1metro, lo cual podr\u00eda sugerir (y ello es ciertamente esperable por razones de demograf\u00eda hist\u00f3rica) una mayor densidad de ocupaci\u00f3n prehist\u00f3rica del territorio en la zona que ahora nos ocupa.<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td>Top\u00f3nimo<\/td>\n<td>Per\u00edodo<\/td>\n<td>Funci\u00f3n<\/td>\n<td>Referencia<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Alcaide<\/td>\n<td>Calcol\u00edtico<\/td>\n<td>Necr\u00f3polis<\/td>\n<td>Marqu\u00e9s y Ferrer, 1979; 1983; Marqu\u00e9s, 1987<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Aratispi<\/td>\n<td>Calcol\u00edtico<\/td>\n<td>Asentamiento<\/td>\n<td>Perdiguero, 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Arquillo de los Porqueros<\/td>\n<td>Prehistoria Reciente<\/td>\n<td>Indeterminado. Arte rupestre<\/td>\n<td>M\u00e1rquez Romero y Morales Melero, 1987<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Arroyo Pedrera I<\/td>\n<td>Calcol\u00edtico-Bronce<\/td>\n<td>Zona de actividad<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Arroyo Pedrera II<\/td>\n<td>Prehistoria Reciente Medieval<\/td>\n<td>Zona de actividad<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Arroyo Villalta III<\/td>\n<td>Calcol\u00edtico. Romano<\/td>\n<td>Asentamiento<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Bat\u00e1n Alto<\/td>\n<td>Prehistoria Reciente Romano<\/td>\n<td>Indeterminado<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Camino del Vado II<\/td>\n<td>Prehistoria Reciente Romano<\/td>\n<td>Indeterminado<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Caser\u00eda Nueva<\/td>\n<td>Prehistoria Reciente Romano<\/td>\n<td>Indeterminado<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Caser\u00eda Realenga II<\/td>\n<td>Neol\u00edtico Final\/ Calcol\u00edtico<\/td>\n<td>Zona de actividad<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Caser\u00edo de Lerva I<\/td>\n<td>Prehistoria Reciente<\/td>\n<td>Indeterminado<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Caser\u00edo de Lerva II<\/td>\n<td>Neol\u00edtico Final<\/td>\n<td>Zona de actividad<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Cerro Marimacho<\/td>\n<td>Calcol\u00edtico-Bronce-Romano<\/td>\n<td>Asentamiento<\/td>\n<td>Ferrer et al., 1988<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Cerro Valdolosyesos<\/td>\n<td>Hierro II. Ib\u00e9rico<\/td>\n<td>Fort\u00edn<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Colina del Quemado<\/td>\n<td>Neol\u00edtico -Calcol\u00edtico<\/td>\n<td>Asentamiento<\/td>\n<td>Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez y otros, 2004<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Cueva de la Pulsera<\/td>\n<td>Neol\u00edtico -Calcol\u00edtico Bronce<\/td>\n<td>H\u00e1bitat en cueva<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Cueva de los Chivos<\/td>\n<td>Calcol\u00edtico-Bronce. Romano<\/td>\n<td>H\u00e1bitat en cueva<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Cueva del Toro<\/td>\n<td>Neol\u00edtico -Calcol\u00edtico Bronce<\/td>\n<td>H\u00e1bitat en cueva<\/td>\n<td>Mart\u00edn y Camalich, 1985; Mart\u00edn et al. 1985; Mart\u00edn et al. 1993<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Cuevas de Cuerda y Marinaleda.<\/td>\n<td>Neol\u00edtico -Calcol\u00edtico Bronce<\/td>\n<td>H\u00e1bitat en cueva<\/td>\n<td>Mart\u00edn y Camalich, 1985; Mart\u00edn et al. 1985; Mart\u00edn et al. 1993<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Dolmen de Menga<\/td>\n<td>Calcol\u00edtico<\/td>\n<td>Dolmen<\/td>\n<td>(Ver Bibliograf\u00eda Adjunta) Reciente: Ferrer y Marqu\u00e9s, 1986<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Dolmen de Viera<\/td>\n<td>Calcol\u00edtico<\/td>\n<td>Dolmen<\/td>\n<td>(Ver Bibliograf\u00eda Adjunta) Reciente: Ferrer y Marqu\u00e9s, 1986<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Dolmen del Cortijo El Tard\u00f3n<\/td>\n<td>Neol\u00edtico -Calcol\u00edtico<\/td>\n<td>Necr\u00f3polis<\/td>\n<td>Ferrer et al., 1985<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Dolmen del Romeral<\/td>\n<td>Calcol\u00edtico<\/td>\n<td>Tholos<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>El Bollo<\/td>\n<td>Paleolitico Medio. Prehistoria Reciente Romano<\/td>\n<td>Zona de actividad<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>El Zumacal<\/td>\n<td>Bronce Final<\/td>\n<td>Asentamiento<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Estaci\u00f3n de Bobadilla<\/td>\n<td>Paleol\u00edtico.Medio y Superior<\/td>\n<td>Taller l\u00edtico<\/td>\n<td>Leyva y Ruiz, 1977<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Ferradores I<\/td>\n<td>Prehistoria Reciente Romano<\/td>\n<td>Necr\u00f3polis<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Guerrero<\/td>\n<td>Hierro II. Ib\u00e9rico<\/td>\n<td>Fort\u00edn<\/td>\n<td>Su\u00e1rez et al, 1995; Moreno y Ramos, 1982<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Hoyo de la Burra<\/td>\n<td>Calcol\u00edtico-Bronce<\/td>\n<td>H\u00e1bitat en cueva<\/td>\n<td>Mart\u00edn y Camalich, 1985; Mart\u00edn et al. 1985; Mart\u00edn et al. 1993<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>La Dehesilla<\/td>\n<td>Prehistoria Reciente Romano<\/td>\n<td>Indeterminado<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>La Fresneda<\/td>\n<td>Calcol\u00edtico-Bronce<\/td>\n<td>Asentamiento<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>La Hoya<\/td>\n<td>Hierro II. Ib\u00e9rico<\/td>\n<td>Necr\u00f3polis<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Las Albinas<\/td>\n<td>Prehistoria Reciente Romano<\/td>\n<td>Asentamiento<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Las Chozas<\/td>\n<td>Paleolitico Medio. Prehistoria Reciente<\/td>\n<td>Zona de actividad<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Los Frailes<\/td>\n<td>Prehistoria Reciente Romano<\/td>\n<td>Indeterminado<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Los Gaitanes<\/td>\n<td>Calcol\u00edtico-Bronce<\/td>\n<td>H\u00e1bitat en cueva<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Los Olivillos I<\/td>\n<td>Prehistoria Reciente Romano y Medieval<\/td>\n<td>Indeterminado<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Los Olivillos II<\/td>\n<td>Prehistoria Reciente Romano<\/td>\n<td>Indeterminado<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Los Olivillos III<\/td>\n<td>Prehistoria Reciente Romano<\/td>\n<td>Indeterminado<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Mina de Oligisto Ib\u00e9rica<\/td>\n<td>Hierro II. Ib\u00e9rico<\/td>\n<td>Mina de oligisto<\/td>\n<td>Su\u00e1rez et al, 1995; Moreno y Ramos, 1982<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Palancos<\/td>\n<td>Prehistoria Reciente<\/td>\n<td>Indeterminado<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Partido Alto I<\/td>\n<td>Prehistoria Reciente<\/td>\n<td>Indeterminado<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Partido Alto II<\/td>\n<td>Paleol\u00edtico.Medio y Superior<\/td>\n<td>Indeterminado<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Pe\u00f1a de los Enamorados<\/td>\n<td>Calcol\u00edtico-Bronce-Romano<\/td>\n<td>Asentamiento<\/td>\n<td>Su\u00e1rez et al, 1995; Moreno y Ramos, 1982<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Rodahuevos<\/td>\n<td>Bronce<\/td>\n<td>Necr\u00f3polis<\/td>\n<td>Fern\u00e1ndez et al., 1999<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Sima Hoyo del Tambor<\/td>\n<td>Neol\u00edtico-Calcol\u00edtico-Bronce<\/td>\n<td>H\u00e1bitat en cueva<\/td>\n<td>Mart\u00edn y Camalich, 1985; Mart\u00edn et al. 1985; Mart\u00edn et al. 1993<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Singilia Barba<\/td>\n<td>Hierro I y II. Romano. Medieval<\/td>\n<td>Asentamiento<\/td>\n<td>Abundante bibliografia<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Sol\u00eds<\/td>\n<td>Neol\u00edtico-Calcol\u00edtico<\/td>\n<td>Indeterminado<\/td>\n<td>Informe prospecciones AVE 2001<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Torre del Cuchillo<\/td>\n<td>Hierro II. Ib\u00e9rico. Medieval<\/td>\n<td>Asentamiento<\/td>\n<td>Recio Ruiz y Romero P\u00e9rez, 1993a; 1993b<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Torre\u00f3n Ib\u00e9rico I<\/td>\n<td>Hierro II. Ib\u00e9rico<\/td>\n<td>Fort\u00edn<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Torre\u00f3n Ib\u00e9rico II<\/td>\n<td>Hierro II. Ib\u00e9rico<\/td>\n<td>Fort\u00edn<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Torre\u00f3n Ib\u00e9rico III<\/td>\n<td>Hierro II. Ib\u00e9rico<\/td>\n<td>Fort\u00edn<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Valdelalanes<\/td>\n<td>Prehistoria Reciente Romano<\/td>\n<td>Indeterminado<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con independencia de la significaci\u00f3n de estos valores preliminares de densidad de localizaciones prehist\u00f3ricas, lo que destaca en relaci\u00f3n con el inventario de yacimientos generado para el municipio de Antequera a d\u00eda de hoy es que refleja tan s\u00f3lo una fracci\u00f3n m\u00ednima de la densidad potencial (esperable) de sitios, por lo que requiere de una cualificaci\u00f3n de cara a su empleo como base emp\u00edrica para el estudio de las din\u00e1micas de ocupaci\u00f3n del territorio durante la Prehistoria Reciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, en lo que se refiere a la caracterizaci\u00f3n funcional de los sitios prehist\u00f3ricos que han sido objeto de investigaciones espec\u00edficas, es preciso tener en cuenta que existe un cierto sesgo a favor de los de tipo funerario (de nuevo Alcaide y necr\u00f3polis megal\u00edtica de Antequera), aunque existen datos obtenidos de excavaciones de al menos dos asentamientos prehist\u00f3ricos (Cueva de la Higuera y Cueva del Toro). A este respecto, numerosas localizaciones incluidas en el inventario de las prospecciones de la zona de afecci\u00f3n de la l\u00ednea de alta velocidad son descritos de forma gen\u00e9rica como \u00abzonas de actividad\u00bb sin que se hayan propuesto valoraciones m\u00e1s precisas respecto a la exacta naturaleza funcional de los sitios (lo cual, dicho sea de paso, suele ser dif\u00edcil cuando tan solo se cuenta con datos de prospecci\u00f3n pedestre).<\/p>\n<figure id=\"attachment_1285\" aria-describedby=\"caption-attachment-1285\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_05_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1285\" alt=\"Mapa de localizaciones prehist\u00f3ricas sobre modelo digital del terreno de la depresi\u00f3n de Antequera. Al sur se observa la sierra del Torcal, quedando el centro ocupado por la cuenca del Guadalhorce, que fluye de este a oeste.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_05_g-300x293.jpg\" width=\"300\" height=\"293\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1285\" class=\"wp-caption-text\">Mapa de localizaciones prehist\u00f3ricas sobre modelo digital del terreno de la depresi\u00f3n de Antequera. Al sur se observa la sierra del Torcal, quedando el centro ocupado por la cuenca del Guadalhorce, que fluye de este a oeste.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante su limitaci\u00f3n cuantitativa y el cierto sesgo crono-funcional que presenta, este inventario de localizaciones constituye un buen punto de partida para una actuaci\u00f3n como la que se propone en este Proyecto, destinado a valorar las din\u00e1micas de asentamiento y ocupaci\u00f3n del territorio en la Prehistoria Reciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras dos consideraciones previas deben ser tenidas en cuenta a la hora de valorar la serie de actuaciones arqueol\u00f3gicas que han conducido al\u00a0<em>estado de la cuesti\u00f3n\u00a0<\/em>del que parte esta Intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por un lado, el medio geogr\u00e1fico en el que se inscribe el poblamiento prehist\u00f3rico antequerano conforma un rico mosaico de espacios naturales y nichos ecol\u00f3gicos que pudieron haber dado lugar durante la Prehistoria a pautas y formas de ocupaci\u00f3n-explotaci\u00f3n del territorio bastante diversas en el tiempo y en el espacio. La diversidad geomorfol\u00f3gica y la multiplicidad de l\u00edneas de tr\u00e1nsito, recursos y paisajes explotables y la amplitud del arco cronol\u00f3gico a tratar (con la consiguiente diversidad de formaciones sociales), exige de esta investigaci\u00f3n una estrategia de muestreo consciente, planificada y con objetivos realistas que se ajusten al tiempo y los medios financieros disponibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, el grado de conocimiento que poseemos sobre la Prehistoria Reciente en el norte de la actual provincia de M\u00e1laga a\u00fan se encuentra en un estadio incipiente, especialmente en lo que se refiere a la aplicaci\u00f3n de metodolog\u00edas de an\u00e1lisis espacial a escala macro, por lo que resulta dif\u00edcil contar con interpretaciones robustas que ayuden a formular hip\u00f3tesis y planteamientos iniciales s\u00f3lidos. Las actuaciones desarrolladas por la Universidad de M\u00e1laga han primado el an\u00e1lisis a escala micro y semi-micro, en el contexto de las necr\u00f3polis de Alcalde y Antequera, produciendo escasos resultados en lo que se refiere a la prospecci\u00f3n y an\u00e1lisis del territorio. La investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica de la zona se ha desenvuelto en torno a focos espacio-temporales muy concretos, sin una perspectiva epistemol\u00f3gica amplia y articulada en relaci\u00f3n con la ocupaci\u00f3n humana del espacio, siendo en la actualidad inexistente una efectiva contextualizaci\u00f3n de las comunidades humanas, en los territorios y paisajes de los que formaron parte.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1286\" aria-describedby=\"caption-attachment-1286\" style=\"width: 206px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_06_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1286\" alt=\"Mapa de localizaciones prehist\u00f3ricas sobre modelo digital del terreno de la depresi\u00f3n de Antequera. Detalle del sector necr\u00f3polis megal\u00edtica-Pe\u00f1a de los Enamorados (centro), con las cuevas del Torcal al sur.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_06_g-206x300.jpg\" width=\"206\" height=\"300\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1286\" class=\"wp-caption-text\">Mapa de localizaciones prehist\u00f3ricas sobre modelo digital del terreno de la depresi\u00f3n de Antequera. Detalle del sector necr\u00f3polis megal\u00edtica-Pe\u00f1a de los Enamorados (centro), con las cuevas del Torcal al sur.<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1287\" aria-describedby=\"caption-attachment-1287\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_12_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1287\" alt=\"Distribuci\u00f3n de localizaciones de cronolog\u00eda prehist\u00f3rica en la depresi\u00f3n de Antequera (perspectiva desde el noroeste).\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/sociantequera_12_g-300x218.jpg\" width=\"300\" height=\"218\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1287\" class=\"wp-caption-text\">Distribuci\u00f3n de localizaciones de cronolog\u00eda prehist\u00f3rica en la depresi\u00f3n de Antequera (perspectiva desde el noroeste).<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.f.- Referencias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aguado, T. &#8211; Baldomero, A. &#8211; Ferrer, J. &#8211; Marques, I. (2002): \u00abEvidencias de h\u00e1bitat en el yacimiento de Alcaide (Antequera, M\u00e1laga).\u00bb\u00a0<em>Ma inake\u00a0<\/em>24, 335-373. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Berdichewsky , B. (1964):\u00a0<em>L\u00a0<\/em><em>os Enterramientos en Cuevas Artificiales del Bronce I Hisp\u00e1nico.<\/em>\u00bb BPH, vol. VI. Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Espinosa Galv\u00e1n , J. (1998): \u00bb Estudio petrogr\u00e1fico de los materiales de los D\u00f3lmenes de Antequera.\u00bb<em>\u00a0Bolet\u00edn de Instituto Andaluz del Patrimonio Hist\u00f3rico\u00a0<\/em>25, 80-88. Sevilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez, L. -E. &#8211; Su\u00e1rez, J. &#8211; Tomassetti, J. M. &#8211; Cisneros, M. I. y Navarro, I. (2003): \u00abCorominas 2. Una s\u00edntesis de la Prehistoria Reciente en el litoral de Estepona (M\u00e1laga)\u00bb.\u00a0<em>Plioc\u00e9nica, 3. Actas del II Congreso de Paleontolog\u00eda \u00abVilla de Estepona\u00bb. Paleoantropolog\u00eda y Prehistoria,\u00a0<\/em>188-202. Estepona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez, L. E. et alii (1999): \u00abInforme preliminar de la excavaci\u00f3n arqueol\u00f3gica de urgencia en la necr\u00f3polis del Bronce del Cortijo de Rodahuevos (Antequera-Campillos, M\u00e1laga). \u00bb\u00a0<em>Anuario Arqueol\u00f3gico de Andaluc\u00eda\/1995. Tomo III, 384-390.\u00a0<\/em>Sevilla. Junta de Andaluc\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez, L. E. &#8211; Su\u00e1rez, J. &#8211; Navarro, I. &#8211; Rodr\u00edguez, F. (1996): \u00abEl Cortijo de San Miguel (Ardales, M\u00e1laga). Aportaciones al poblamiento durante el Cobre Antiguo en el interior de M\u00e1laga.\u00bb En Balb\u00edn Behrman, R. -Bueno Ram\u00edrez, P. (Eds.):\u00a0<em>Actas del II Congreso de Arqueolog\u00eda Peninsular. Tomo II. Neol\u00edtico, Calcol\u00edtico y Bronce (Zamora, 24-27 de Septiembre de 1996).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez , L. E. &#8211; Fern\u00e1ndez, I. &#8211; Fern\u00e1ndez, C. &#8211; Ayala, S. &#8211; Thode, C. (2004):\u00a0<i>Seguimiento Arqueol\u00f3gico de la Obra de la LAV C\u00f3rdoba-M\u00e1laga. Base de Montaje en el TM de Antequera. La Actuaci\u00f3n en el Cortijo Quemado<\/i>. Informe In\u00e9dito. Archivo de la Delegaci\u00f3n Provincial de M\u00e1laga de la Consejer\u00eda de Cultura de la Junta de Andaluc\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez , L. E. &#8211; Romero, M . (2004):\u00a0<em>R\u00a0<\/em><em>esultados Preliminares del Control Arqueol\u00f3gico de los Trabajos de Consolidaci\u00f3n del Sepulcro Megal\u00edtico de Viera\u00a0<\/em>. Archivo de la Delegaci\u00f3n Provincial de M\u00e1laga de la Consejer\u00eda de Cultura de la Junta de Andaluc\u00eda. In\u00e9dito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fern\u00e1ndez Ruiz, J. (1987):\u00a0<em>El Poblamiento Durante el Cobre y el Bronce en la Provincia de M\u00e1laga. Los Asentamientos al Aire Libre\u00a0<\/em>. Tesis doctoral in\u00e9dita. Universidad de M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fern\u00e1ndez Ruiz, J. (1988): \u00abFactores que intervienen en la situaci\u00f3n de los asentamientos durante las primeras etapas metal\u00fargicas en la Provincia de M\u00e1laga.\u00bb\u00a0<em>Baetica\u00a0<\/em>11, 195-210. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fern\u00e1ndez Ruiz, J. &#8211; M\u00e1rquez Romero, J. E. (2001):\u00a0<em>Megalitismo en la Cuenca Media del R\u00edo Grande (M\u00e1laga)<\/em>. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fern\u00e1ndez Ruiz, J. &#8211; Marqu\u00e9s Merelo, I. -Ferrer Palma, J. E. -Baldomero Navarro, A. (1997): \u00abLos enterramientos colectivos de El Tard\u00f3n (Antequera, M\u00e1laga).\u00bb En Balb\u00edn Behrman, R. -Bueno Ram\u00edrez, P. (Eds.):\u00a0<em>Actas del II Congreso de Arqueolog\u00eda Peninsular. Tomo II. Neol\u00edtico, Calcol\u00edtico y Bronce (Zamora, 24-27 de Septiembre de 1996),\u00a0<\/em>371-380.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ferrer Palma, J. E. &#8211; Baldomero, A. &#8211; Garrido, A. (1988) : \u00abEl Cerro de Marimacho (Antequera, M\u00e1laga).\u00bb\u00a0<em>Baetica<\/em>10, 179-187. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ferrer Palma, J. E. (1986) : \u00abEl Megalitismo en Andaluc\u00eda Oriental: Problem\u00e1tica\u00bb. Actas de la\u00a0<em>Mesa redonda sobre el Megalitismo Peninsular\u00a0<\/em>. Espa\u00f1a &#8211; Portugal, 97-110. Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ferrer Palma, J. E. (1997 a ) : \u00abLa necr\u00f3polis megal\u00edtica de Antequera. Proceso de recuperaci\u00f3n arqueol\u00f3gica de un paisaje holoc\u00e9nico en los alrededores de Antequera, M\u00e1laga<em>.\u00bb Baetica\u00a0<\/em>19 (I). P\u00e1g. 351-370. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ferrer Palma, J. E (1997b): \u00abProyecto de reconstrucci\u00f3n arquitect\u00f3nica y paleoambiental en la necr\u00f3polis megal\u00edtica de Antequera (1985-1991): aspectos metodol\u00f3gicos\u00bb.\u00a0<em>Arqueolog\u00eda a la Carta. Relaciones entre Teor\u00eda y M\u00e9todo en la Pr\u00e1ctica Arqueol\u00f3gica\u00a0<\/em>, 118-144. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ferrer Palma, J. &#8211; Marqu\u00e9s Merelo, I. (1986): \u00abEl Cobre y el Bronce en las tierras malague\u00f1as\u00bb. En\u00a0<i>Actas<\/i>\u00a0<em>del Homenaje a Luis Siret\u00a0<\/em>, 251-261. Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ferrer Palma, J. &#8211; Marqu\u00e9s Merelo, I. (1993): \u00abI nforme de las actuaciones realizadas en la necr\u00f3polis megal\u00edtica de Antequera (M\u00e1laga) durante 1991\u00bb\u00a0<em>Anuario Arqueol\u00f3gico de Andaluc\u00eda\/1991\u00a0<\/em>Vol. III.\u00a0<i>Actividades de Urgencia<\/i>, 358-360. Sevilla. Junta de Andaluc\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ferrer Palma, J. E. &#8211; Marqu\u00e9s Merelo, I. &#8211; Fern\u00e1ndez, J. &#8211; Baldomero, A. &#8211; Garrido , A. (1980) : \u00abEl sepulcro megal\u00edtico de El Tajillo del Moro (Casabermeja-M\u00e1laga)\u00bb.\u00a0<em>Cuadernos de Prehistoria de la Universidad de Granada\u00a0<\/em>5, 81-118. Granada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda, E. &#8211; Mart\u00ednez, V. &#8211; Morgado, A. (1995):\u00a0<em>El Bajo Guadalteba (M\u00e1laga): Espacio y Poblamiento. Una Aproximaci\u00f3n Arqueol\u00f3gica a Teba y su Entorno\u00a0<\/em>. Excmo. Ayuntamiento de Teba. Diputaci\u00f3n provincial de M\u00e1laga. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda, M. (1984):\u00a0<em>\u00abInforme preliminar de los trabajos arqueol\u00f3gicos realizados en la necr\u00f3polis calcol\u00edtica de cuevas artificiales, Alameda (M\u00e1laga)\u00bb.\u00a0<\/em>Informe In\u00e9dito del Servicio de Arqueolog\u00eda de la Diputaci\u00f3n Provincial de M\u00e1laga. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gim\u00e9nez Reyna, S. (1946): \u00abMemoria arqueol\u00f3gica de la provincia de M\u00e1laga hasta 1946\u00bb\u00a0<em>. Informes y Memorias<\/em>, 12. Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gim\u00e9nez Reina, S. (1953): \u00abAlcaide (Antequera, M\u00e1laga). \u00bb\u00a0<em>Noticiario Arqueol\u00f3gico Hisp\u00e1nico 1.\u00a0<\/em>Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G\u00f3mez Moreno, M. (1905): \u00abArquitectura Tartesia. La Necr\u00f3polis de Antequera. \u00bb\u00a0<em>Bolet\u00edn de la Real Academia de la Historia 47.\u00a0<\/em>Madrid. Real Academia de la Historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leiva, A &#8211; Ruiz Gonz\u00e1lez, B (1977): \u00abVaria prehist\u00f3rica: materiales arqueol\u00f3gicos del Cerro de Antequera. \u00bb\u00a0<em>Jabega 19\u00a0<\/em>. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leisner, G. y Leisner, V. (1965) \u00bb\u00a0<em>Die Megalitghr\u00e4ber der Iberischen Halbinsel. Der Westen\u00a0<\/em>1&#8243; Berlin: 158-161.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marqu\u00e9s Merelo, I (1983). : \u00abSepulcro in\u00e9dito de la necr\u00f3polis de Alcaide (Antequera, M\u00e1laga).\u00bb\u00a0<em>Cuadernos de Prehistoria de la Universidad de Granada\u00a0<\/em>8, 149-173. Granada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marqu\u00e9s Merelo, I. (1987): \u00abEl yacimiento de Alcaide (Antequera-M\u00e1laga). Campa\u00f1a de excavaciones de 1987\u00bb.<em>Anuario Arqueol\u00f3gico de Andaluc\u00eda\u00a0<\/em>, Vol. II\u00a0<em>Actividades Sistem\u00e1ticas<\/em>, 268-270. Sevilla. Junta de Andaluc\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marqu\u00e9s Melero, I. &#8211; Ferrer Palma, J. E. (1983): \u00abAportaciones al primer horizonte cronol\u00f3gico de Alcaide (Antequera, M\u00e1laga). \u00bb\u00a0<em>Actas del XVI Congreso Nacional de Arqueolog\u00eda.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marqu\u00e9s Merelo, I. &#8211; Ferrer Palma, J. E. (1979): \u00abLas campa\u00f1as de excavaciones arqueol\u00f3gicas en la necr\u00f3polis de Alcaide (Antequera, M\u00e1laga). \u00bb\u00a0<em>Mainake 1.\u00a0<\/em>M\u00e1laga. Diputaci\u00f3n Provincial de M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marqu\u00e9s Merelo, I. &#8211; Aguado, T. &#8211; Baldomero, A. &#8211; Ferrer Palma, J. E. (2004):\u00bbProyectos sobre la Edad del Cobre en Antequera (M\u00e1laga)\u00bb.\u00a0<em>III Simposio de Prehistoria Cueva de Nerja<\/em>, 238-260. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marqu\u00e9s Merelo, I. -Ferrer Palma, J. E. &#8211; M\u00e1rquez Romero, J. E. (1992): \u00abActuaciones en el yacimiento de Alcaide (Antequera, M\u00e1laga) durante la campa\u00f1a de 1990.\u00bb\u00a0<em>Anuario Arqueol\u00f3gico de Andaluc\u00eda\/1990. Tomo II. Actuaciones Sistem\u00e1ticas<\/em>, 210-212\u00a0<em>.\u00a0<\/em>Sevilla. Junta de Andaluc\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1rquez Romero, J. E. (1988): \u00abEl taller l\u00edtico del Abrigo de los Porqueros (Mollina, M\u00e1laga)\u00bb.\u00a0<em>Mainake\u00a0<\/em>10, 25-50. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1rquez Romero, J. E. (1987): \u00abProspecci\u00f3n arqueol\u00f3gica con sondeos estratigr\u00e1ficos en la Cueva de La Higuera (Mollina, M\u00e1laga)\u00bb.\u00a0<em>Anuario Arqueol\u00f3gico de Andaluc\u00eda\/1986.\u00a0<\/em>Vol. II\u00a0<em>Actividades Sistem\u00e1ticas<\/em>, 186-189. Sevilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1rquez Romero, J. E. (1998): \u00abExplotaci\u00f3n y transformaci\u00f3n l\u00edtica en las fases iniciales de la Edad del Cobre en la Provincia de M\u00e1laga\u00bb.\u00a0<em>Actas del XXIV Congreso Nacional de Arqueolog\u00eda (Cartagena, 28-31 de Octubre 1997)<\/em>. Cartagena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1rquez Romero, J. E. (2000):\u00a0<em>El Megalitismo en la Provincia de M\u00e1laga. Breve Gu\u00eda para su Conocimiento e Interpretaci\u00f3n\u00a0<\/em>. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1rquez Romero, J. E. y Morales Melero, A. (1987): \u00abProspecci\u00f3n superficial en la Sierra de la Camorra (Mollina, M\u00e1laga)\u00bb.\u00a0<em>Anuario Arqueol\u00f3gico de Andaluc\u00eda\/1985\u00a0<\/em>, Vol. II\u00a0<em>Actividades Sistem\u00e1ticas<\/em>, 29-32. Sevilla. Junta de Andaluc\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1rquez Romero , J. E. y Marqu\u00e9s Merelo , I. (1997): \u00abLa fuente de suministro l\u00edtico del yacimiento de Alcaide (Antequera-M\u00e1laga).\u00bb\u00a0<em>Baetica\u00a0<\/em>19(I), 371-394. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1rquez Romero, J. E. y Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez, L. E. (1998): \u00abLos asentamientos de las fases iniciales de la Edad del Cobre en la Provincia de M\u00e1laga\u00bb. Coloquio: \u00bb\u00a0<em>A Pr\u00e9-Hist\u00f3ria na Beira Interior\u00a0<\/em>\u00ab. Tondela (Portugal), 259-277. Viseu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1rquez Romero, J. &#8211; Fern\u00e1ndez Ruiz, J. y Garc\u00eda, M. (1999): \u00abUn asentamiento prehist\u00f3rico en el casco urbano de Alameda (M\u00e1laga).\u00bb\u00a0<em>Baetica\u00a0<\/em>21, 177-206. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1rquez Romero, J. E. y Fern\u00e1ndez Ruiz, J. (2002): \u00abViejos dep\u00f3sitos, nuevas interpretaciones: la estructura n\u00famero 2 del yacimiento prehist\u00f3rico del Los Villares de Algane (Co\u00edn, M\u00e1laga).\u00a0<em>Mainake\u00a0<\/em>24, 301-333. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mart\u00edn Socas, D. &#8211; Camalich Massieu, M. D. &#8211; Gonz\u00e1lez, P. &#8211; Mederos, A. (1993): \u00abEl Neol\u00edtico en la Comarca de Antequera\u00bb.\u00a0<em>Investigaciones Arqueol\u00f3gicas en Andaluc\u00eda. 1985-1992. Proyectos<\/em>, 273-284. Huelva. Junta de Andaluc\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mart\u00edn Socas, D. y otros (2004): \u00abLa Cueva del Toro (Antequera, M\u00e1laga). Una comunidad ganadera en Andaluc\u00eda entre el VI y el III milenio A. N. E. \u00bb\u00a0<em>Sociedades Recolectoras y Primeros Productores. Actas de las Jornadas Tem\u00e1ticas Andaluzas de Arqueolog\u00eda (Ronda, 28 al 30 de Octubre de 2003),\u00a0<\/em>205-228<em>.\u00a0<\/em>Sevilla. Junta de Andaluc\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mart\u00edn Socas, D. -Camalich Massieu, M. D. -Bux\u00f3 i Capdevilla, R. &#8211; Ch\u00e1vez \u00c1lvarez, E. (2004): \u00abLa Cueva del Toro (El Torcal de Antequera, M\u00e1laga).\u00bb\u00a0<em>Actas de los Simposios de Prehistoria de la Cueva de Nerja. La Problem\u00e1tica del Neol\u00edtico en Andaluc\u00eda. Las Primeras Sociedades Metal\u00fargicas en Andaluc\u00eda, 68-89.\u00a0<\/em>Nerja. Fundaci\u00f3n Cueva de Nerja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mergelina, C. de (1922): \u00abLa necr\u00f3polis tartesia de Antequera. \u00bb\u00a0<em>Actas y Memorias de la Sociedad Espa\u00f1ola de Antropolog\u00eda, Etnolog\u00eda y Prehistoria.\u00a0<\/em>Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MINISTERIO DE ECONOM\u00cdA Y CONSEJERIA DE AGRICULTURA Y PESCA (1986): Mapa de Cultivos y Aprovechamientos de la provincia de M\u00e1laga. Escala 1:200. 000. Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MINISTERIO DE ECONOM\u00cdA Y CONSEJERIA DE ECONOM\u00cdA E INDUSTRIA (1985): Mapa geol\u00f3gico minero de Andaluc\u00eda. Escala 1:400. 000. Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mitjana, R. (1847):\u00a0<em>Memoria sobre el Templo Druida hallado en las cercan\u00edas de la Ciudad de Antequera\u00a0<\/em>. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Moreno Arag\u00fcez, A. y Ramos Mu\u00f1oz, J. (1983): \u00abPe\u00f1a de los Enamorados. Un yacimiento del la Edad del Bronce en la Depresi\u00f3n de Antequera.\u00bb\u00a0<em>Mainake\u00a0<\/em>4-5, 53-74. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mu\u00f1oz Vivas, V. E. (1992): \u00abLas manifestaciones pict\u00f3ricas del abrigo del Cortijo de la Escardadera. \u00bb\u00a0<em>Zephyrus<\/em>44, 497-510. Salamanca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perdiguero, M. (2001): \u00abAproximaci\u00f3n al fen\u00f3meno comercial en el interior de la provincia de M\u00e1laga. El caso de Aratispi (Antequera, M\u00e1laga).\u00bb En Wulff Alonso, F. &#8211; Cruz Andreotti, G. -Mart\u00ednez Maza, C. (Eds.):\u00a0<em>Comercio y Comerciantes en la Historia Antigua de M\u00e1laga (siglo VIII a. C. -a\u00f1o 711 d. C.). Actas del\u00a0<\/em>M\u00e1laga\u00a0<em>II Congreso de Historia Antigua de M\u00e1laga,\u00a0<\/em>143-162\u00a0<em>.\u00a0<\/em>M\u00e1laga. Diputaci\u00f3n Provincial de M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recio Ruiz, A. y Romero P\u00e9rez, M. (1993a):\u00a0<em>Prospecciones Arqueol\u00f3gicas en el T\u00e9rmino Municipal de Antequera\u00a0<\/em>. Documento In\u00e9dito. Delegaci\u00f3n provincial de Cultura en M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recio Ruiz, A. y Romero P\u00e9rez, M. (1993b): \u00abAn\u00e1lisis hist\u00f3rico de Antequera\u00bb en\u00a0<em>Avance del P.G.O.U. de Antequera<\/em>. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rodr\u00edguez, A. &#8211; Mart\u00edn Socas, D. &#8211; Camalich Massieu, M. D. &#8211; Gonz\u00e1lez, P. (1995): Las actividades tecno-econ\u00f3micas en Cueva del Toro (Antequera &#8211; M\u00e1laga) a trav\u00e9s del an\u00e1lisis funcional.\u00a0<em>Congreso de Gav\u00e1<\/em>, 161-167. Gav\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rodr\u00edguez Vinceiro, J. F. &#8211; Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez, L. E. (1998): \u00abLa explotaci\u00f3n de recursos minerometal\u00fargicos cupr\u00edferos en el B\u00e9tico de M\u00e1laga\u00bb.\u00a0<em>Los Recursos Abi\u00f3ticos en la Prehistoria. Caracterizaci\u00f3n, Aprovisionamiento e Intercambio\u00a0<\/em>.\u00a0<em>Actas de la I\u00aa Reuni\u00f3n de Trabajo sobre el aprovisionamiento de Recursos L\u00edticos en la Prehistoria<\/em>, 155-172. Valencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Romero Silva, J. C. (2003):\u00a0<em>Minerales y Rocas de la Provincia de M\u00e1laga\u00a0<\/em>. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sanchidri\u00e1n, J. &#8211; Garc\u00eda Le\u00f3n, M (1986): \u00abMaterial cer\u00e1mico de la Sima Hoyo del Tambor (El Torcal, Antequera).\u00bb<em>Mainake\u00a0<\/em>8-9, 89-104. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Serrano, F. (1993): \u00abGeneralidades sobre la geolog\u00eda de la provincia de M\u00e1laga\u00bb,\u00a0<em>IX Jornadas de Paleontolog\u00eda\u00a0<\/em>. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su\u00e1rez, J. &#8211; Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez, L. E. (1995): La Pe\u00f1a de los Enamorados de Antequera (Ladera Oeste). Un importante enclave en la Ruta del Genil hacia la Andaluc\u00eda Oriental\u00bb.\u00a0<em>XXI CNA\u00a0<\/em>. Vol. I. 73-84. Zaragoza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vel\u00e1zquez Bosco, R. (1905): \u00abC\u00e1maras sepulcrales descubiertas en el t\u00e9rmino de Antequera.\u00bb\u00a0<em>Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos 9\u00a0<\/em>. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VV.AA. (1984):\u00a0<em>Cat\u00e1logo de suelos de Andaluc\u00eda\u00a0<\/em>. Consejer\u00eda de Cultura y Medio Ambiente de la Junta de Andaluc\u00eda, Agencia del Medio Ambiente. Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VV.AA. (1987):\u00a0<em>Mapa de Recursos Hidrol\u00f3gicos de la Provincia de M\u00e1laga\u00a0<\/em>\u00ab. Diputaci\u00f3n Provincial de M\u00e1laga. M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VV.AA. (1986):\u00a0<em>Mapa de Cultivos y Aprovechamientos de la Provincia de M\u00e1laga, escala 1: 200.000\u00a0<\/em>. Ministerio de Industria, Consejer\u00eda de Industria de la Junta de Andaluc\u00eda. Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VV.AA. (1983):\u00a0<em>Mapa Geol\u00f3gico y de Recursos Minero-Metal\u00fargicos de Andaluc\u00eda, escala 1: 250.000\u00a0<\/em>. Consejer\u00eda de Industria y Minas. Granada.<\/p>\n<p>[\/vc_toggle] [vc_toggle title=\u00bbPlanteamiento\u00bb open=\u00bbfalse\u00bb]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.- Planteamiento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.a.- Premisas y condicionantes<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La formulaci\u00f3n de los objetivos de esta intervenci\u00f3n emana de una doble consideraci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1) <\/strong> Por una parte, el deseo de la direcci\u00f3n del Centro de Interpretaci\u00f3n de la Prehistoria de Andaluc\u00eda (Antequera), de proponer una lectura o interpretaci\u00f3n preliminar de las din\u00e1micas de ocupaci\u00f3n del territorio en que se insertan las comunidades constructoras y usuarias de megalitos entre el Neol\u00edtico y la Edad del Hierro. De acuerdo con la revisi\u00f3n de precedentes arqueol\u00f3gicos hecha en la secci\u00f3n anterior, esta lectura territorial es altamente necesaria, dado que hasta la fecha ninguna de las actuaciones arqueol\u00f3gicas habidas en la zona la ha abordado mediante el empleo de los procedimientos y m\u00e9todos con que la disciplina arqueol\u00f3gica cuenta para ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La necesidad de un an\u00e1lisis de las din\u00e1micas de poblamiento y ocupaci\u00f3n humana de esta regi\u00f3n parte de la necesidad de contextualizar el elemento a musealizar como parte del Centro de Interpretaci\u00f3n de la Prehistoria de Andaluc\u00eda, es decir la necr\u00f3polis megal\u00edtica de Antequera, dentro del marco m\u00e1s amplio de las formas de vida de las comunidades que construyeron y utilizaron los monumentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta contextualizaci\u00f3n debe asumir criterios m\u00e1s amplios y robustos que los propuestos en intervenciones precedentes, tanto en el espacio (extendiendo su \u00e1mbito de referencia a toda la depresi\u00f3n de Antequera) como en el tiempo (abarcando la diacron\u00eda de las pautas de asentamiento durante toda la prehistoria, e incluso durante periodos hist\u00f3ricos).<\/p>\n<figure id=\"attachment_1290\" aria-describedby=\"caption-attachment-1290\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/dolviera_1_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1290\" alt=\"Exterior del Dolmen de Viera antes de la restauraci\u00f3n de 2003.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/dolviera_1_g-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1290\" class=\"wp-caption-text\">Exterior del Dolmen de Viera antes de la restauraci\u00f3n de 2003.<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1291\" aria-describedby=\"caption-attachment-1291\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/dolviera_2_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1291\" alt=\"Exterior del Dolmen de Viera despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n de 2003. (D. Wheatley)\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/dolviera_2_g-300x183.jpg\" width=\"300\" height=\"183\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1291\" class=\"wp-caption-text\">Exterior del Dolmen de Viera despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n de 2003. (D. Wheatley)<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1292\" aria-describedby=\"caption-attachment-1292\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/dolviera_3_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1292\" alt=\"Exterior del Dolmen de Viera despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n de 2003. (D. Wheatley)\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/dolviera_3_g-300x200.jpg\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1292\" class=\"wp-caption-text\">Exterior del Dolmen de Viera despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n de 2003. (D. Wheatley)<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1293\" aria-describedby=\"caption-attachment-1293\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/dolviera_4_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1293\" alt=\"Interior del Dolmen de Viera. Fotograf\u00eda D. Wheatley.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/dolviera_4_g-300x199.jpg\" width=\"300\" height=\"199\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1293\" class=\"wp-caption-text\">Interior del Dolmen de Viera.<br \/>Fotograf\u00eda D. Wheatley.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2) <\/strong>La otra consideraci\u00f3n principal desde la que parte la formulaci\u00f3n de los objetivos de esta actuaci\u00f3n es el car\u00e1cter puntual y limitado (en cuanto a tiempo y recursos humanos y econ\u00f3micos) de la actuaci\u00f3n. No trat\u00e1ndose de una actuaci\u00f3n sistem\u00e1tica, a medio plazo, sino de una intervenci\u00f3n puntual, a corto plazo (dos a\u00f1os) la investigaci\u00f3n asume un car\u00e1cter limitado que necesariamente condiciona la metodolog\u00eda a aplicar y los potenciales resultados a obtener. De nuevo, la consideraci\u00f3n de los precedentes arqueol\u00f3gicos de la zona en cuesti\u00f3n constituye un elemento crucial para la definici\u00f3n de los objetivos y el planteamiento de la estrategia y metodolog\u00eda de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.b.- Metodolog\u00eda de prospecci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los objetivos principales de esta actuaci\u00f3n, por tanto (y el que habr\u00e1 de consumir mayor cantidad de recursos y tiempo sobre el terreno), es la prospecci\u00f3n de superficie. Desde una perspectiva epistemol\u00f3gica, reconocimiento y an\u00e1lisis mantienen una relaci\u00f3n <em>ordinal <\/em> o <em>secuencial <\/em> en el estudio arqueol\u00f3gico del territorio: el an\u00e1lisis de la territorialidad de las sociedades pasadas es imposible sin un previo<em> <\/em> reconocimiento del territorio que provea los datos necesarios para el an\u00e1lisis. El an\u00e1lisis territorial arqueol\u00f3gico viene precedido de una fase de prospecci\u00f3n y recogida de datos en la zona designada para la investigaci\u00f3n (o, en todo caso, de una recuperaci\u00f3n de la informaci\u00f3n disponible en el inventario de yacimientos pertinente).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los principios metodol\u00f3gicos y t\u00e9cnicos destinados a facilitar eficazmente la detecci\u00f3n, localizaci\u00f3n, delimitaci\u00f3n y caracterizaci\u00f3n de sitios arqueol\u00f3gicos previamente desconocidos han quedado fijados en el cuerpo epistemol\u00f3gico disciplinar los \u00faltimos veinte a\u00f1os por medio de una abundante bibliograf\u00eda de corte tanto te\u00f3rico-metodol\u00f3gico como aplicado. En Espa\u00f1a esta cuesti\u00f3n ha quedado asimismo claramente resuelta &#8211; <em>cf <\/em>. Ruiz Zapatero 1983; 1988a; 1988b; Ruiz Zapatero y Burillo Mozota, 1988; Ruiz Zapatero y Fern\u00e1ndez Mart\u00ednez, 1993; Burillo Mozota 1991; 1992; Burillo Mozota e Ib\u00e1\u00f1ez Gonz\u00e1lez, 1990; Burillo Mozota y otros, 1991; Garc\u00eda Sanju\u00e1n, 2004; 2005a; Garc\u00eda Sanju\u00e1n y Wheatley, 2003; etc.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1294\" aria-describedby=\"caption-attachment-1294\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/prospecc_1_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1294\" alt=\"Prospecci\u00f3n de superficie intensiva en Almad\u00e9n de la Plata (Sevilla, Septiembre de 2005). Fotograf\u00eda L. Garc\u00eda Sanju\u00e1n.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/prospecc_1_g-300x198.jpg\" width=\"300\" height=\"198\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1294\" class=\"wp-caption-text\">Prospecci\u00f3n de superficie intensiva en Almad\u00e9n de la Plata (Sevilla, Septiembre de 2005). Fotograf\u00eda L. Garc\u00eda Sanju\u00e1n.<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1295\" aria-describedby=\"caption-attachment-1295\" style=\"width: 275px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/prospecc_2_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1295\" alt=\"Resultados de prospecci\u00f3n de superficie intensiva en el asentamiento de La Pijotilla (Solana de los Barros, Badajoz). Fuente: Hurtado P\u00e9rez, 2000: 126).\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/prospecc_2_g-275x300.jpg\" width=\"275\" height=\"300\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1295\" class=\"wp-caption-text\">Resultados de prospecci\u00f3n de superficie intensiva en el asentamiento de La Pijotilla (Solana de los Barros, Badajoz). Fuente: Hurtado P\u00e9rez, 2000: 126).<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, en circunstancias como las que concurren en esta actuaci\u00f3n, la prospecci\u00f3n arqueol\u00f3gica de superficie constituye una herramienta fundamental no solo para el an\u00e1lisis de las pautas de conducta humana en el Pasado, sino de cara a la protecci\u00f3n del <strong><\/strong>Patrimonio Cultural y Arqueol\u00f3gico. De hecho, de todos los aspectos implicados en la protecci\u00f3n del Patrimonio Arqueol\u00f3gico (legislaci\u00f3n, planeamiento urban\u00edstico, conservaci\u00f3n, protecci\u00f3n, puesta en valor, etc.) la prospecci\u00f3n arqueol\u00f3gica de superficie supone una contribuci\u00f3n fundamental al que de ellos tiene mayor importancia: los inventarios de yacimientos a escala regional y nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La prospecci\u00f3n de superficie sirve para (1) detectar, (2) localizar, (3) delimitar y (4) caracterizar las localizaciones arqueol\u00f3gicas que constituyen el vestigio residual de lo que tiempo atr\u00e1s fueron sistemas de poblamiento y ocupaci\u00f3n del territorio antequerano. Por tanto, los objetivos de la prospecci\u00f3n de superficie<em> <\/em>son b\u00e1sicamente:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Detecci\u00f3n: Identificaci\u00f3n positiva de un conjunto de restos materiales (artefactos, ecofactos y contextos) como lugar de actividad humana en el Pasado.<\/li>\n<li>Localizaci\u00f3n <strong>: <\/strong> Ubicaci\u00f3n de dicho conjunto de restos en un sistema de coordenadas normalizado, apto para su representaci\u00f3n cartogr\u00e1fica (geo-referenciaci\u00f3n)<\/li>\n<li>Delimitaci\u00f3n: Demarcaci\u00f3n de la extensi\u00f3n espacial del conjunto de restos.<\/li>\n<li>Caracterizaci\u00f3n <strong>: <\/strong> Interpretaci\u00f3n de las dimensiones cronol\u00f3gica y funcional b\u00e1sicas del conjunto de restos<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el punto de vista metodol\u00f3gico por tanto, de cara al trabajo de campo de estas prospecciones es preciso considerar los siguientes aspectos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Organizaci\u00f3n del territorio de prospecci\u00f3n<\/em>: A efectos de su prospecci\u00f3n superficial, la zona de estudio ha sido estructurada en dos grandes ejes muestrales, a los que denominamos ejes Norte-Sur y Este-Oeste. Como se expuso anteriormente, las prospecciones mediante frente de prospectores (con independencia del nivel de intensidad) se realizar\u00e1n dentro de estos espacios maestrales, mientras que fuera de ellos se llevar\u00e1n a cabo inspecciones, b\u00fasquedas y visitas puntuales con tres objetivos principales: (i) cualificar la informaci\u00f3n existente sobre sitios arqueol\u00f3gicos a partir de prospecciones previas (especialmente estudio de impacto de la l\u00ednea AVE), (ii) corroborar o descartar noticias e informaciones relativas a posibles sitios nunca visitados previamente por especializastas y (iii) identificar fuentes de aprovisionamiento de recursos abi\u00f3ticos (tanto rocas para la construcci\u00f3n como para elaboraci\u00f3n de medios de producci\u00f3n econ\u00f3mica y reproducci\u00f3n ideol\u00f3gica), as\u00ed como localizaciones espec\u00edficas (arte rupestre).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Intensidad de la prospecci\u00f3n<\/em>. La prospecci\u00f3n ser\u00e1 llevada a cabo mediante la cubrici\u00f3n intensiva del terreno m\u00e1s que por un muestreo selectivo. A partir de la experiencia que hemos acumulado en anteriores proyectos investigaci\u00f3n con fuerte componente de prospecci\u00f3n superficial y an\u00e1lisis del territorio en la <a title=\"An\u00e1lisis de la Din\u00e1mica de Ocupaci\u00f3n de la Comarca de Tierra de Barros (Extremadura) entre el IV y el II milenio a.C.\" href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/proyectos\/analisis-de-la-dinamica-de-ocupacion-de-la-comarca-de-tierra-de-barros-extremadura-entre-el-iv-y-el-ii-milenio-a-c\/\" target=\"_blank\">cuenca media del Guadiana<\/a> (Hurtado P\u00e9rez, 1997; 2000; 2005; etc.) y en Sierra Morena occidental (Hurtado P\u00e9rez y otros, 1993; Hurtado P\u00e9rez y Garc\u00eda Sanju\u00e1n, 1995; Hunt Ortiz, 1992; 1995; 1998; 2001; 2003; etc.; Garc\u00eda Sanju\u00e1n y otros, 2002; <a title=\"Prospecciones de Superficie en la Zona de Afecci\u00f3n del Embalse de Los Melonares\" href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/temas\/arqueologia-territorial-y-del-paisaje\/prospecciones-de-superficie-en-la-zona-de-afeccion-del-embalse-de-los-melonares\/\" target=\"_blank\">2004<\/a>), as\u00ed como de posteriores an\u00e1lisis de los datos sobre el poblamiento prehist\u00f3rico (Garc\u00eda Sanju\u00e1n y Hurtado P\u00e9rez, 1998; Garc\u00eda Sanju\u00e1n y otros, 2006b; etc.), hemos constatado que la prospecci\u00f3n intensiva mediante frente de prospectores es la \u00fanica que produce resultados satisfactorios en cuanto a representaci\u00f3n y caracterizaci\u00f3n de la densidad potencial (te\u00f3rica) de localizaciones. Efectivamente, considerando los factores de densidad de yacimientos, visibilidad superficial del registro en funci\u00f3n de los usos predominantes del suelo, y accesibilidad del terreno, una aproximaci\u00f3n no intensiva redundar\u00eda en la identificaci\u00f3n de un n\u00famero excesivamente bajo de localizaciones. En las prospecciones realizadas por nosotros en las provincias de Sevilla y Huelva fue solo gracias a la cobertura intensiva aplicada que se pudo localizar yacimientos en zonas que ya hab\u00edan sido exploradas previamente, lo que indica claramente la adecuaci\u00f3n de esta estrategia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Recogida de materiales superficiales<\/em>. A lo largo de la prospecci\u00f3n se recoger\u00e1n sistem\u00e1ticamente todas las evidencias superficiales encontradas al objeto de posibilitar una posterior evaluaci\u00f3n de las caracter\u00edsticas cronol\u00f3gicas y funcionales de cada localizaci\u00f3n realizada. En la parte final de este informe se incluir\u00e1 un inventario de estos materiales, que quedar\u00e1n oportunamente depositados en el Museo Arqueol\u00f3gico Provincial de M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Georreferenciaci\u00f3n y delimitaci\u00f3n de yacimientos<\/em>. Las localizaciones efectuadas son georreferenciadas utilizando el GPS Leica SR530 de dos canales (con movilidad en tiempo real) y precisi\u00f3n sub-centim\u00e9trica que venimos utilizando en trabajos de campo precedentes con resultados altamente satisfactorios (Garc\u00eda Sanju\u00e1n y otros, <a title=\"Prospecciones de Superficie en la Zona de Afecci\u00f3n del Embalse de Los Melonares\" href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/temas\/arqueologia-territorial-y-del-paisaje\/prospecciones-de-superficie-en-la-zona-de-afeccion-del-embalse-de-los-melonares\/\" target=\"_blank\">2004<\/a>; Garc\u00eda Sanju\u00e1n y Wheatley, 2003). Este equipo cuenta con una estaci\u00f3n base y estaci\u00f3n m\u00f3vil para la realizaci\u00f3n de prospecciones topogr\u00e1ficas r\u00e1pidas de alto grado de precisi\u00f3n. La ubicaci\u00f3n de los yacimientos es luego plasmada en las hojas de la cartograf\u00eda topogr\u00e1fica a escala 1:10.000 de la Consejer\u00eda de Obras P\u00fablicas y Transporte de la Junta de Andaluc\u00eda, en sus versiones tanto raster como vectorial, as\u00ed como en las distintas cartograf\u00edas de \u00e1mbito municipal ya mencionadas anteriormente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Entrada de datos en SIG<\/em>. Una vez obtenida sobre el terreno y adecuadamente referenciada, la informaci\u00f3n ser\u00e1 introducida en la Base de Datos Arqueos de la Consejer\u00eda de Cultura de la Junta de Andaluc\u00eda. Toda la informaci\u00f3n ser\u00e1 asimismo introducida Sistema de Informaci\u00f3n Geogr\u00e1fica para su adecuada salida cartogr\u00e1fica, la realizaci\u00f3n de los an\u00e1lisis espaciales (an\u00e1lisis de captaci\u00f3n de recursos, densidad, interpolaci\u00f3n, rutas \u00f3ptimas y v\u00edas de paso, cuencas visuales, etc.) y su ulterior su transferencia a los organismos competentes en materia de gesti\u00f3n patrimonial (en este caso el Centro de Interpretaci\u00f3n de la Prehistoria de Andaluc\u00eda, la Consejer\u00eda de Cultura y la Oficina Municipal de Arqueolog\u00eda del Ayuntamiento de Antequera).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.b.- Estrategia de prospecci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado que el <strong>objetivo general <\/strong> de la intervenci\u00f3n es plantear una interpretaci\u00f3n preliminar de las din\u00e1micas de ocupaci\u00f3n humana del territorio de la depresi\u00f3n de Antequera y zonas colindantes durante la Prehistoria, con especial \u00e9nfasis en la Prehistoria Recientes (milenios V-II cal ANE), pero con referencia tambi\u00e9n a la ocupaci\u00f3n del espacio en periodos hist\u00f3ricos, al objeto de insertar y valorar la necr\u00f3polis megal\u00edtica de Antequera en su marco de poblamiento, dentro de una escala amplia de referencia temporal y geogr\u00e1fica, la estrategia, metodolog\u00eda y procedimientos a aplicar en el trabajo de campo (captura y cualificaci\u00f3n de datos) se supeditan a la consecuci\u00f3n de dicho objetivo general.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de la formulaci\u00f3n de este objetivo general, y en base a las premisas y condicionantes descritos anteriormente, es posible especificar los <strong>objetivos espec\u00edficos<\/strong> de la actuaci\u00f3n que planteamos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1) <\/strong>Sistematizaci\u00f3n y organizaci\u00f3n de la masa de informaci\u00f3n emp\u00edrica actualmente disponible. El trabajo de compilaci\u00f3n y organizaci\u00f3n de la informaci\u00f3n relativa a la geograf\u00eda y el poblamiento humano de la zona de actuaci\u00f3n constituye el primer objetivo de cara a la preparaci\u00f3n del trabajo de campo. Como se ha dicho anteriormente, se da la circunstancia de que el Ayuntamiento de Antequera cuenta con una Oficina Municipal de Arqueolog\u00eda competente en materias de protecci\u00f3n y gesti\u00f3n del Patrimonio Arqueol\u00f3gico del municipio. Esta Oficina cuenta con un inventario de 205 localizaciones arqueol\u00f3gicas (Recio Ruiz y Romero P\u00e9rez, 2003a; 2003b) distribuidas por el municipio que sirve de base y punto de partida para el estudio territorial que perseguimos. El primer objetivo de esta actuaci\u00f3n es, pues, organizar y sistematizar esa informaci\u00f3n, de manera que sea utilizable para un an\u00e1lisis cient\u00edfico de pautas de asentamiento. Secundariamente, entendemos que las actuaciones a realizar servir\u00e1n para cualificar lo que podr\u00edamos denominar <em>carta arqueol\u00f3gica municipal<\/em>, no s\u00f3lo mediante una m\u00e1s exhaustiva cobertura del territorio, sino mediante la visita y estudio de localizaciones ya conocidas cuya interpretaci\u00f3n no es actualmente posible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Ayuntamiento de Antequera cuenta asimismo con una importante base de recursos cartogr\u00e1ficos digitales de \u00e1mbito municipal (topograf\u00eda a escala 1:5000, ortofotograf\u00edas a color a escala 1:2500, mapa de usos del suelo, etc.) que, unida a la cartograf\u00eda e \u00e1mbito regional producida por el Instituto Cartogr\u00e1fico de Andaluc\u00eda (Consejer\u00eda de Obras P\u00fablicas y Transporte), m\u00e1s la que pueda generarse <em>ex profeso <\/em> dentro de esta intervenci\u00f3n, proporcionar\u00e1 una base emp\u00edrica muy cualificada para el estudio territorial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2) <\/strong>Incremento controlado de la base emp\u00edrica mediante la prospecci\u00f3n sistem\u00e1tica de distintas zonas muestrales dentro de la zona de estudio. La organizaci\u00f3n y sistematizaci\u00f3n de la informaci\u00f3n existente constituye \u00fanicamente un paso preliminar hacia la generaci\u00f3n de informaci\u00f3n nueva mediante una serie de campa\u00f1as de prospecci\u00f3n de superficie que permitan definir una superficie continua, arqueol\u00f3gicamente controlada, sobre (o dentro de) la cual se pueda examinar el comportamiento territorial de las sociedades investigadas. Numerosas t\u00e9cnicas y procedimientos arqueol\u00f3gicos de an\u00e1lisis del territorio (\u00e1rea de captaci\u00f3n de recursos, territorialidad te\u00f3rica, jerarquizaci\u00f3n) requieren para su aplicaci\u00f3n que el espacio analizado haya sido investigado sobre el terreno de forma exhaustiva para evitar que determinadas pautas resulten un artefacto de la investigaci\u00f3n y no representativas la conducta humana pasada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n con este objetivo espec\u00edfico, dado el vasto territorio de referencia, nuestra actuaci\u00f3n distingue una serie de niveles en cuanto a la intensidad de las prospecciones, donde las zonas de prospecci\u00f3n de mayor intensidad se centran en dos ejes muestrales seleccionados y definidos de una forma expl\u00edcita teniendo en cuenta los precedentes arqueol\u00f3gicos (y su lectura en t\u00e9rminos de potencialidad informativa), as\u00ed como los condicionantes de la actuaci\u00f3n, seg\u00fan se ha dicho anteriormente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2.a) <\/strong> As\u00ed, para las <em>prospecciones de muy alta y alta intensidad <\/em> se definen dos grandes ejes de trabajo que cortan la zona de estudio de Norte a Sur y de Este a Oeste y que son representativos de la diversidad de medios fisiogr\u00e1ficos y ambientales implicados, al mismo tiempo que presentan la virtualidad de optimizar la informaci\u00f3n arqueol\u00f3gica existente. Dentro de estos dos ejes de actuaci\u00f3n se definir\u00e1n transectos de prospecci\u00f3n <em>muy intensiva <\/em> (con frentes de prospectores separados por no m\u00e1s de 50 metros) a efectos de muestreo, mientras que otros transectos ser\u00e1n prospectados de forma <em>menos intensiva <\/em> (frentes de prospectores de 100 a 200 metros). Dada la amplitud de la zona a tratar entendemos que la delimitaci\u00f3n precisa y expl\u00edcita de la metodolog\u00eda aplicada en los distintos sectores de trabajo de campo es de gran importancia para el ulterior an\u00e1lisis espacial de los datos y su valoraci\u00f3n en t\u00e9rminos de las din\u00e1micas de poblamiento.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1296\" aria-describedby=\"caption-attachment-1296\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/sociantequera_09_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1296\" alt=\"Ejes de estudio territorial (unidades de muestreo) \" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/sociantequera_09_g-300x291.jpg\" width=\"300\" height=\"291\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1296\" class=\"wp-caption-text\">Ejes de estudio territorial<br \/>(unidades de muestreo)<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1297\" aria-describedby=\"caption-attachment-1297\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/sociantequera_11_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1297\" alt=\"Ejes de estudio territorial (unidades de muestreo) \" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/sociantequera_11_g-300x288.jpg\" width=\"300\" height=\"288\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1297\" class=\"wp-caption-text\">Ejes de estudio territorial<br \/>(unidades de muestreo)<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, el <strong>Eje Este-Oeste <\/strong> abarca b\u00e1sicamente el l\u00edmite Sur del \u00e1rea de estudio, correspondiente al escal\u00f3n de elevaciones en los materiales salinos y subvolc\u00e1nicos del trias de Antequera. Estas elevaciones se disponen en sentido Este-Oeste conectando la hoya de Antequera con la sierra del Torcal, justo un escal\u00f3n topogr\u00e1fico por encima del espacio que ocupa la necr\u00f3polis dolm\u00e9nica de Antequera. Por tanto, se trata b\u00e1sicamente de la serie de lomas bajas que constituyen el \u00e1mbito Sur del entorno paisaj\u00edstico de la necr\u00f3polis ( Lomas de Guerrero, Cuesta del Romeral, Zumacares, Cerro de San Crist\u00f3bal, Cerro de Castillo de Antequera y orla de mantos salinos tri\u00e1sicos que desde Matagrande a Vadolosyesos constituyen el piedemonte de la sierra del Torcal), un espacio donde las evidencias actualmente disponibles sugieren una importante ocupaci\u00f3n durante el III y II milenios a.n.e. (dentro de este eje se encuentran, por ejemplo, los asentamientos ya conocidos de Marimacho y Zumacal). Ello es consistente con los resultados que venimos obteniendo en el an\u00e1lisis de las din\u00e1micas de poblamiento de las sociedades de la Edad del Cobre y de la Edad del Bronce en Sierra Morena occidental, donde las primera muestran una estrategia de asentamiento centrada en elevaciones de tipo intermedio pr\u00f3ximas a los terrenos aluviales y cursos de agua, mientras que en las segundas la importancia del factor defensivo se acent\u00faa, ocup\u00e1ndose elevaciones dominantes (m\u00e1ximas, a veces) m\u00e1s alejadas de las zonas llanas y de las tierras cultivables. Puede decirse, por tanto, que con el an\u00e1lisis de este eje territorial Este-Oeste se persigue primariamente identificar y caracterizar los principales n\u00facleos de habitaci\u00f3n de las sociedades del III y II milenio. Otros objetivos de la actuaci\u00f3n en este marco ser\u00e1n la identificaci\u00f3n de lugares con pinturas y grabados rupestres y de puntos de aprovisionamiento de recursos abi\u00f3ticos (a este respecto, cabe se\u00f1alar que las elevaciones que por el Sur flanquean la necr\u00f3polis megal\u00edtica y el actual n\u00facleo urbano de Antequera est\u00e1n plagadas de canteras que han servido hist\u00f3ricamente para la construcci\u00f3n de edificaciones locales).<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td>Objetivo General<\/td>\n<td>Objetivos espec\u00edficos<\/td>\n<td>Procedimientos<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td rowspan=\"4\">Construcci\u00f3n Marco interpretativo preliminar de las din\u00e1micas de ocupaci\u00f3n humana del territorio de la depresi\u00f3n de Antequera, con especial \u00e9nfasis en la Prehistoria Recientes (milenios V-II cal ANE).<\/td>\n<td>1. Sistematizaci\u00f3n y organizaci\u00f3n de la masa de informaci\u00f3n emp\u00edrica actualmente disponible<\/td>\n<td>\n<ul>\n<li>Dise\u00f1o base de datos<\/li>\n<li>Compilaci\u00f3n cartogr\u00e1fica y bibliogr\u00e1fica<\/li>\n<li>Cualificaci\u00f3n inventario municipal<\/li>\n<\/ul>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>2. Incremento controlado de la base emp\u00edrica mediante la prospecci\u00f3n sistem\u00e1tica de distintas zonas muestrales dentro de la zona de estudio<\/td>\n<td>\n<ul>\n<li>Prospecciones de muy alta y alta intensidad (frente prospectores 50-200 metros). Ejes de prospecci\u00f3n N-S y E-W.<\/li>\n<li>Prospecciones media y baja densidad (objetivos designados; cualificaci\u00f3n prospecciones previas).<\/li>\n<li>An\u00e1lisis fotograf\u00eda a\u00e9rea<\/li>\n<li>Muestreo recursos abi\u00f3ticos<\/li>\n<li>Levantamientos micro-topogr\u00e1ficos<\/li>\n<\/ul>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>3. Incremento controlado de la base emp\u00edrica mediante an\u00e1lisis geomorfol\u00f3gico de la zona de estudio y de las implicaciones antr\u00f3picas de la evoluci\u00f3n f\u00edsica del paisaje.<\/td>\n<td>\n<ul>\n<li>Sondeos mec\u00e1nicos<\/li>\n<li>Cartograf\u00eda hist\u00f3rica<\/li>\n<\/ul>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>4. Interpretaci\u00f3n en clave de an\u00e1lisis territorial y paisaj\u00edstico de las comunidades humanas que han ocupado la depresi\u00f3n de Antequera.<\/td>\n<td>\n<ul>\n<li>An\u00e1lisis locacional asentamientos-recursos (ACR)<\/li>\n<li>An\u00e1lisis locacional asentamientos &#8211; asentamientos: jerarquizaci\u00f3n (densidad, visibilidad, v\u00edas de paso).<\/li>\n<li>An\u00e1lisis locacional asentamientos-lugares cultuales: ideolog\u00eda religiosa (densidad, visibilidad, v\u00edas de paso).<\/li>\n<\/ul>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <strong>Eje Norte-Sur <\/strong>, el segundo gran \u00e1mbito de actuaci\u00f3n tiene como prop\u00f3sito permitir el muestreo de las formas de asentamiento habidas entre las elevaciones de la Sierra del Torcal, en el que se encuentran atestiguados asentamientos en cueva de las primeras sociedades agrarias, hacia el valle del Guadalhorce, gran eje vertebrador de la depresi\u00f3n antequerana y colector principal h acia el que fluyen los cursos de los arroyos de la Villa y de las Adelfas, principales escorrent\u00edas que drenan el escal\u00f3n de elevaciones que dividen el espacio entre la sierra del Torcal y la zona de vega. Espacialmente, esta zona de actuaci\u00f3n se encuentra desplazada unos 5 kil\u00f3metros hacia el Este con respecto al n\u00facleo dolm\u00e9nico de Antequera al objeto de integrar y optimizar la informaci\u00f3n existente en relaci\u00f3n con Pe\u00f1a de los Enamorados y Alcaide, dos de los n\u00facleos de poblamiento de la Edad del Cobre y de la Edad del Bronce mejor documentados de la zona. Por tanto, este eje se prolonga hacia el Norte hasta la vega del arroyo Serrano, afluente del Guadalhorce por su margen derecha, y en cuya cabecera se encuentra el complejo de Alcaide. La disposici\u00f3n y extensi\u00f3n de este eje pretende, en primer lugar, establecer un marco representativo de muestreo desde la vega hacia las elevaciones de la sierra del Torcal (las distintas unidades de paisaje que caracterizan a la zona de estudio quedan integradas en una misma unidad de estudio espacial), al mismo tiempo que, por otra parte, se amortiza la limitada informaci\u00f3n arqueol\u00f3gica disponible en relaci\u00f3n la ocupaci\u00f3n del territorio durante la Prehistoria Reciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2.b) <\/strong> Para las <em>prospecciones de intensidad media y baja <\/em>se seleccionar\u00e1n \u00e1reas muestrales <em>ad hoc <\/em> en base a la identificaci\u00f3n y\/o caracterizaci\u00f3n de unidades de paisaje o sitios arqueol\u00f3gicos concretos, como es por ejemplo el caso de algunos de los prospectados a lo largo de la zona de afecci\u00f3n del AVE o aquellos de los que se tienen noticias no confirmadas (ver secci\u00f3n precedente). En este caso, las actuaciones de campo pueden tener lugar dentro o fuera de los ejes de actuaci\u00f3n Norte-Sur y Este-Oeste anteriormente descritos. La metodolog\u00eda en el caso de las prospecciones de intensidad media\/baja no comporta el empleo de frente de prospectores, por lo que los costos de tiempo y personal se reducen notablemente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto las prospecciones muy intensivas como las menos intensivas permitir\u00e1n incrementar de forma sensible el inventario de localizaciones \u00e1mbito municipal actualmente conocidas, posibilitando as\u00ed una mejor gesti\u00f3n y protecci\u00f3n de los recursos patrimoniales locales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3) <\/strong>Estudio de la geomorfolog\u00eda de la zona de estudio y de las implicaciones antr\u00f3picas de su la evoluci\u00f3n f\u00edsica del paisaje. Paralelamente al desarrollo de la prospecci\u00f3n de superficie, se plantea la necesidad de un trabajo de campo conducente a la reconstrucci\u00f3n de la evoluci\u00f3n holoc\u00e9nica del paisaje antequerano. El an\u00e1lisis de las din\u00e1micas de cambio en las estrategias de ocupaci\u00f3n y uso del espacio es imposible sin el estudio de la evoluci\u00f3n de las formas del paisaje. Como demostraran los primeros trabajos geoarqueol\u00f3gicos de C. Vita-Finzi (1969; 1978), en el caso de los paisajes mediterr\u00e1neos es de especial importancia el papel de los procesos de sedimentaci\u00f3n aluvial, que han hecho evolucionar la topograf\u00eda y la naturaleza de los suelos a lo largo de los cursos fluviales y sus desembocaduras, especialmente desde que, ya dentro del Holoceno, la intensificaci\u00f3n de la econom\u00eda agraria iniciase procesos de clareo de los bosques naturales con la consiguiente degradaci\u00f3n de suelos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una cuenca interior<em>cerrada<\/em>, como la depresi\u00f3n de Antequera (curso del Guadalhorce y red de drenaje asociada) manifiesta sin duda din\u00e1micas de esta naturaleza, no a la escala que puede darse en las desembocaduras de los r\u00edos andaluces (Arteaga Matute y Roos, 1995; Arteaga Matute y otros, 1995), y de ello el mismo Guadalhorce es un buen ejemplo (Aubet Semmler y Carulla, 1987; Arteaga Matute y Hoffmann, 1987; 1999; etc.), pero s\u00ed a una escala lo suficientemente significativa como para presentar pautas de acumulaci\u00f3n de dep\u00f3sitos significativas y capaces de transformar el paisaje con el paso del tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ello, dentro de esta intervenci\u00f3n se contempla la realizaci\u00f3n de un muestreo de campo mediante barrenas para el efectivo levantamiento de una cartograf\u00eda preliminar de la evoluci\u00f3n geomorfol\u00f3gica de la zona, tarea encomendada al equipo del Dr. F. Borja Barrera, de la Universidad de Huelva y reconocido especialista en este campo, que han desarrollado ampliamente con distintas investigaciones llevadas a cabo en Andaluc\u00eda occidental (Borja Barrera, 1993; 1994; 1995; Borja Barrera y D\u00edaz del Olmo, 1994; Borja Barrera y Ramos Mu\u00f1oz, 1993; etc.). Con este trabajo se pretende que la reconstrucci\u00f3n de las pautas de poblamiento que contextualizan y dan sentido social e ideol\u00f3gico a los grandes d\u00f3lmenes de Antequera, est\u00e9n a su vez contextualizadas en la evoluci\u00f3n f\u00edsica del paisaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4) <\/strong>An\u00e1lisis de las pautas de territorialidad de las comunidades humanas que han ocupado la depresi\u00f3n de Antequera. El cuarto gran objetivo espec\u00edfico de esta an\u00e1lisis es proponer un marco interpretativo de las pautas de ocupaci\u00f3n y uso del territorio que han seguido las distintas formaciones sociales que han ocupado la depresi\u00f3n de Antequera en la Prehistoria Reciente. Dado que esta actuaci\u00f3n no contempla la realizaci\u00f3n de excavaciones en yacimientos espec\u00edficos, la base del an\u00e1lisis es estrictamente locacional, es decir, se refiere las relaciones espaciales existentes entre los distintos tipos de localizaciones arqueol\u00f3gicas y entre estas y cualesquiera variables de car\u00e1cter geogr\u00e1fico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ha quedado evidenciado al repasar los precedentes arqueol\u00f3gicos de la zona, la magnitud y singularidad de los monumentos megal\u00edticos de Antequera ha actuado de hecho como <em>pantalla epistemol\u00f3gica<\/em> en el planteamiento de las actuaciones arqueol\u00f3gicas de la zona, inhibiendo y desactivando su contextualizaci\u00f3n en el territorio. Sin embargo, numerosas cuestiones relativas a la naturaleza misma de los tres grandes monumentos de Viera, Menga y Romeral s\u00f3lo pueden ser respondidas mediante la extensi\u00f3n del enfoque anal\u00edtico al paisaje circundante. \u00bfCu\u00e1l es la densidad y distribuci\u00f3n de las construcciones megal\u00edticas en la regi\u00f3n? Es decir \u00bfExisten otras construcciones semejantes a las antequeranas en el marco su entorno? \u00bfC\u00f3mo se relacionan, a nivel paisaj\u00edstico, los monumentos prehist\u00f3ricos entre s\u00ed y con respecto a los asentamientos que ocupaban sus constructores o con respecto a otros focos o localizaciones de actividades m\u00e1gico-religiosas (santuarios rupestres, necr\u00f3polis, v\u00edas de paso, hitos paisaj\u00edsticos, etc.)? Otras cuestiones relevantes hacen referencia al contexto demogr\u00e1fico, social y econ\u00f3mico en el que se di\u00f3 la construcci\u00f3n de los tres monumentos. \u00bfSe trata de una zona que experimenta durante los milenios IV y III un crecimiento importante de la densidad de poblaci\u00f3n? De ser as\u00ed \u00bfC\u00f3mo se organiza el poblamiento? \u00bfQu\u00e9 tama\u00f1o y qu\u00e9 relaciones de distancia y jerarqu\u00eda presentan las comunidades prehist\u00f3ricas entre s\u00ed? La definici\u00f3n de las din\u00e1micas de evoluci\u00f3n que estas complejas relaciones espaciales experimentan en el tiempo, desde la aparici\u00f3n de las primeras de sociedades de cazadores y recolectores en la zona, hasta la consolidaci\u00f3n del paisaje rural del <em>antiguo r\u00e9gimen <\/em>, ya en periodos hist\u00f3ricos, constituye sin duda un reto formidable al que no daremos respuesta a partir de esta actuaci\u00f3n (pensar lo contrario supondr\u00eda, desde el punto de vista cient\u00edfico, un ejercicio ilusorio), aunque s\u00ed esperamos establecer un primer marco de racionalidad para su comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por supuesto, aunque planteamos un an\u00e1lisis territorial y paisaj\u00edstico a amplia escala, no olvidamos que el an\u00e1lisis pivota en torno a la necesidad de dar explicaci\u00f3n a la dimensi\u00f3n espacial de unos monumentos concretos, unos monumentos conspicuos y singulares en s\u00ed mismos que se han convertido, como ocurre a menudo con las construcciones megal\u00edticas, en hitos y referentes de todos los paisajes habidos con posterioridad a su creaci\u00f3n. Las relaciones espaciales de los lugares de car\u00e1cter cultual y funerario (d\u00f3lmenes) con los asentamientos y con otros hitos paisaj\u00edsticos constituyen uno de los temas de mayor actualidad en la investigaci\u00f3n contempor\u00e1nea del fen\u00f3meno megal\u00edtico. Precisamente, el an\u00e1lisis de la dimensi\u00f3n paisaj\u00edstica del fen\u00f3meno megal\u00edtico constituye uno de los campos de investigaci\u00f3n que m\u00e1s han avanzado en el \u00faltimo decenio dentro de la Prehistoria Europea. Una buena parte del impulso filos\u00f3fico que ha ayudado a renovar este campo de investigaci\u00f3n procede del campo del posprocesualismo, una corriente de pensamiento cuyas premisas epistemol\u00f3gicas ( <em>relativismo radical <\/em>) estamos lejos de compartir, aunque no es ni mucho menos este el marco para desarrollar reflexiones a este respecto. Y sin embargo, la renovaci\u00f3n de los planteamientos y metodolog\u00edas de estudio ha sido tan significativa e impactante. como soslayada por parte de la Prehistoria andaluza. Pocas, por no decir ninguna, de las propuestas formuladas en cuanto a la dimensi\u00f3n paisaj\u00edstica del megalitismo han sido recogidas por parte de la investigaci\u00f3n reciente desarrollada en Andaluc\u00eda. Conscientes de este desfase, venimos intentando, a partir del desarrollo del Proyecto <em>El Paisaje de las Grandes: Comunidades Constructoras de Megalitos en Sierra Morena Occidental <\/em>, actualmente en proceso, contrastar una serie de hip\u00f3tesis relativas a la dimensi\u00f3n paisaj\u00edstica y temporal del megalitismo andaluz (Garc\u00eda Sanju\u00e1n, <a href=\"http:\/\/www.grupo.us.es\/atlas\/documentos\/articulos\/ph31-171.pdf\" target=\"_blank\">2000<\/a>; 2005b; <a href=\"http:\/\/www.grupo.us.es\/atlas\/documentos\/articulos\/lgarcia_tp62.pdf\" target=\"_blank\">2005c<\/a>; Garc\u00eda Sanju\u00e1n y Vargas Dur\u00e1n, 2002; Garc\u00eda Sanju\u00e1n y otros, <a title=\"Prospecciones de Superficie en la Zona de Afecci\u00f3n del Embalse de Los Melonares\" href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/temas\/arqueologia-territorial-y-del-paisaje\/prospecciones-de-superficie-en-la-zona-de-afeccion-del-embalse-de-los-melonares\/\" target=\"_blank\">2004<\/a>; 2006a; 2006b; Garc\u00eda Sanju\u00e1n y Wheatley, 2006) , aunque tampoco creemos que este documento constituya el marco apropiado para entrar en una discusi\u00f3n en profundidad de este problema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En resumen, los objetivos espec\u00edficos de la actuaci\u00f3n pueden entenderse como el dispositivo epistemol\u00f3gico-metodol\u00f3gico conducente a la construcci\u00f3n de un primer marco de conocimiento de las estrategias de i) selecci\u00f3n del asentamiento, ii) captaci\u00f3n y explotaci\u00f3n de recursos, iii) organizaci\u00f3n y jerarquizaci\u00f3n del territorio y iv) articulaci\u00f3n simb\u00f3lico-ideol\u00f3gica, y su evoluci\u00f3n temporal en el sentido m\u00e1s amplio, seguidas por las comunidades que han ocupado el paisaje antequerano en el Pasado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.d.- Objetivos del an\u00e1lisis territorial<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El dise\u00f1o de la estrategia y la definici\u00f3n de la metodolog\u00eda para el reconocimiento de superficie del \u00e1rea de estudio plantea las bases para el an\u00e1lisis de las pautas de doblamiento y ocupaci\u00f3n del territorio del \u00e1rea bajo estudio, verdadero objetivo general final de la actuaci\u00f3n. En este contexto, esta actuaci\u00f3n plantea un <em>an\u00e1lisis <\/em><em>arqueol\u00f3gico espacial<\/em>, aunque no con la concepci\u00f3n restrictiva que podr\u00eda derivarse de la desenfocada noci\u00f3n de <em>arqueolog\u00eda espacial<\/em>, sino desde el punto de vista de una interpretaci\u00f3n cr\u00edtica general de las distintas propuestas epistemol\u00f3gicas que ha contribuido a la construcci\u00f3n de una teor\u00eda arqueol\u00f3gica del comportamiento espacial humano. No entendemos que el dise\u00f1o metodol\u00f3gico de una investigaci\u00f3n territorial pueda depender de unos postulados te\u00f3ricos previos planteados en clave de <em>doctrina<\/em>; antes al contrario, buscamos un enfoque que racionalice y optimice el rendimiento del an\u00e1lisis de datos a partir del empleo y experimentaci\u00f3n de nociones, m\u00e9todos y t\u00e9cnicas que pueden venir planteados por corrientes te\u00f3ricas y de pensamiento de signo muy distinto. Ello no significa en ning\u00fan caso renunciar a una estrategia a nivel epistemol\u00f3gico; m\u00e1s bien, asumimos que la amplia riqueza y complejidad de la metodolog\u00eda cient\u00edfica de an\u00e1lisis requiere de aproximaciones abiertas, flexibles, dial\u00e9cticas y cr\u00edticas antes que de discursos ideologizados (teleol\u00f3gicos) excluyentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La definici\u00f3n b\u00e1sica del <em>an\u00e1lisis espacial arqueol\u00f3gico <\/em> se encuentra en los trabajos esenciales de Hodder y Orton (1976) y Clarke (1977), aunque las monograf\u00edas y vol\u00famenes dedicados a este tema no han dejado de producirse regularmente desde entonces, despertando gran inter\u00e9s internacional &#8211; <em>cf <\/em>. planteamientos generales del tema en Hodder, 1984; 1988b; Burillo Mozota, 1984b; Simek, 1984; Hodges, 1987; Kroll y Price, 1991; Ebert, 1992; etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una definici\u00f3n sencilla, el an\u00e1lisis espacial ser\u00eda de modo general aquel \u00abconjunto de t\u00e9cnicas cuyos resultados son dependientes de la localizaci\u00f3n de los objetos analizados\u00bb (Goodchild, 1996:241). M\u00e1s espec\u00edficamente, el an\u00e1lisis espacial arqueol\u00f3gico puede ser definido como la \u00ab&#8230;recuperaci\u00f3n de informaci\u00f3n relativa a las relaciones espaciales arqueol\u00f3gicas y estudio de las consecuencias espaciales de las pautas de actividad hom\u00ednida del pasado dentro y entre contextos y estructuras as\u00ed como su articulaci\u00f3n dentro de asentamientos, sistemas de asentamientos y sus entornos naturales\u00bb (Clarke, 1977:9). La Arqueolog\u00eda espacial no ata\u00f1e solo a los asentamientos, sino a cualquier tipo de yacimientos (es decir contempla la presencia humana en el paisaje y la naturaleza en su totalidad, aunque el estudio de los asentamientos tenga un indudable protagonismo) y se desenvuelve en las tres escalas de an\u00e1lisis espacial, micro, semi-micro<em> <\/em> y macro<em> <\/em> (Clarke, 1977:11-14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El inter\u00e9s espec\u00edfico e inmediato de la intervenci\u00f3n que planteamos aqu\u00ed se centra en la escala <em>macro <\/em> o territorial de an\u00e1lisis, puesto que buscamos explorar relaciones entre las poblaciones prehist\u00f3ricas de la zona y entre ellas y su medio f\u00edsico en evoluci\u00f3n din\u00e1mica, lo que en la pr\u00e1ctica equivale (al menos en parte) a decir las relaciones de car\u00e1cter econ\u00f3mico y social (explotaci\u00f3n de recursos) o ideol\u00f3gico-simb\u00f3lico (construcciones paisaj\u00edsticas insertas en sistemas cosmog\u00f3nicos y m\u00edtico-religiosos) que las formaciones sociales superponen e integran en el paisaje.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1298\" aria-describedby=\"caption-attachment-1298\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/analiterr_3_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1298\" alt=\"Patrones fronterizos. Fuente: Ruiz Rodr\u00edguez y Molinos Molinos, 1989:124.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/analiterr_3_g-300x171.jpg\" width=\"300\" height=\"171\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1298\" class=\"wp-caption-text\">Patrones fronterizos.<br \/>Fuente: Ruiz Rodr\u00edguez y Molinos Molinos, 1989:124.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta escala <em>regional <\/em> de an\u00e1lisis, puede poner el \u00e9nfasis principal en las estrategias de ocupaci\u00f3n y explotaci\u00f3n econ\u00f3mica de la naturaleza, en la territorialidad te\u00f3rica, es decir, las relaciones grupo-grupo (desigualdad, conflictividad, cooperaci\u00f3n, comunicaciones, comercio, etc.) o en las relaciones grupo medio, aunque el enfoque paisaj\u00edstico nos ha mostrado igualmente la importancia del elemento simb\u00f3lico-religioso en la definici\u00f3n del <em>espacio prehist\u00f3rico<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Influencias determinantes en este medio de estudio proceden escuelas tan dispares como la denominada <em>Geograf\u00eda Locacional <\/em> de Cambridge, de la ecolog\u00eda cultural, de la teor\u00eda de sistemas mundiales o de la filosof\u00eda hermene\u00fatica (Garc\u00eda Sanju\u00e1n, 2004).<\/p>\n<figure id=\"attachment_1299\" aria-describedby=\"caption-attachment-1299\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/analiterr_1_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1299\" alt=\"Proceso de saturaci\u00f3n del territorio de una llanura aluvial como consecuencia del crecimiento demogr\u00e1fico. Fuente: Haggett, 1976: 67.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/analiterr_1_g-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1299\" class=\"wp-caption-text\">Proceso de saturaci\u00f3n del territorio de una llanura aluvial como consecuencia del crecimiento demogr\u00e1fico.<br \/>Fuente: Haggett, 1976: 67.<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_1300\" aria-describedby=\"caption-attachment-1300\" style=\"width: 260px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/analiterr_2_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1300\" alt=\"Pauta jerarquizada de territorialidad de una sociedad campesina sedentaria. Fuente: Garc\u00eda Sanju\u00e1n, 2005a: 231.\" src=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/analiterr_2_g-260x300.jpg\" width=\"260\" height=\"300\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1300\" class=\"wp-caption-text\">Pauta jerarquizada de territorialidad de una sociedad campesina sedentaria.<br \/>Fuente: Garc\u00eda Sanju\u00e1n, 2005a: 231.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">La metodolog\u00eda empleada en esta actuaci\u00f3n para la consecuci\u00f3n del objetivo general ya definido anteriormente la construcci\u00f3n de un marco de conocimiento de las estrategias de i) selecci\u00f3n del asentamiento, ii) captaci\u00f3n y explotaci\u00f3n de recursos, iii) organizaci\u00f3n y jerarquizaci\u00f3n del territorio y iv) articulaci\u00f3n simb\u00f3lico-ideol\u00f3gica, y su evoluci\u00f3n temporal en el sentido m\u00e1s amplio, seguidas por las comunidades que han ocupado el paisaje antequerano en el Pasado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.e.- Referencias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arteaga Matute, O. y Roos, A. M. (1995): \u00abEl proyecto geoarqueol\u00f3gico de las marismas del Guadalquivir. Perspectivas arqueol\u00f3gicas de la campa\u00f1a de 1992.\u00bb <em>Anuario Arqueol\u00f3gico de Andaluc\u00eda\/1992<\/em>, Tomo II. <em>Actividades Sistem\u00e1ticas <\/em>, 329-340. Sevilla. Junta de Andaluc\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arteaga Matute, O. y Hoffmann, G. (1987): \u00abInvestigaciones geol\u00f3gicas y arqueol\u00f3gicas sobre los cambios de la l\u00ednea costera en el litoral de la Andaluc\u00eda mediterr\u00e1nea.\u00bb <em>Anuario Arqueol\u00f3gico de Andaluc\u00eda\/1986<\/em>. Tomo II. <em>Actividades Sistem\u00e1ticas <\/em>, 194-195. Sevilla. Junta de Andaluc\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arteaga Matute, O. y Hoffmann, G. (1999): \u00abDial\u00e9ctica del proceso natural y sociohist\u00f3rico en las costas mediterr\u00e1neas de Andaluc\u00eda.\u00bb <em>Revista Atl\u00e1ntica-Mediterr\u00e1nea de Prehistoria y Arqueolog\u00eda Social <\/em> 2, 13-121. C\u00e1diz. Universidad de C\u00e1diz<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arteaga Matute, O.; Schulz, H. D. y Roos, A. M. (1995): \u00abEl problema del Lacus Ligustinus. Investigaciones geoarqueol\u00f3gicas en torno a las marismas del Bajo Guadalquivir.\u00bb AAVV: <em>Tartessos 25 a\u00f1os despu\u00e9s (1968-1993). Actas del Congreso Conmemorativo del V Symposium Internacional de Prehistoria Peninsular<\/em>, 99-136. Jerez de la Frontera. Ayto. de Jerez de la Frontera<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aubet Semmler, M. E. y Carulla, N. (1987): \u00abEl asentamiento fenicio del Cerro del Villar (M\u00e1laga). Arqueolog\u00eda y paleogeograf\u00eda del Guadalhorce y su hinterland.\u00bb <em>Anuario Arqueol\u00f3gico de Andaluc\u00eda\/1986 <\/em>. Tomo II. <em>Actividades Sistem\u00e1ticas<\/em>, 425-430. Sevilla. Junta de Andaluc\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Banning, E. B. (2002): <em>Archaeological Survey <\/em>. New York. Kluivert<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Borja Barrera, F. (1993): \u00abFormaciones superficiales antr\u00f3picas. Aportaci\u00f3n al estudio del proceso holoceno de antropizaci\u00f3n de los sistemas naturales.\u00bb <em>Arqueolog\u00eda Espacial <\/em> 16-17, 29-40. Teruel<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Borja Barrera, F. (1994): \u00abLa secuencia paleogeogr\u00e1fica Pleistoceno Superior-Holoceno del corte de El Estanquillo (San Fernando).\u00bb En Ramos Mu\u00f1oz, J.; Saez, A.; Casta\u00f1eda, V. y P\u00e9rez, M. (Eds.): <em>Aproximaci\u00f3n a la Prehistoria de San Fernando. Un Modelo de Poblamiento en la Banda Atl\u00e1ntica de C\u00e1diz <\/em>, 179-190. San Fernando. Ayto. San Fernando<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Borja Barrera, F. (1995): \u00abPaleogeograf\u00eda de las costas atl\u00e1nticas de Andaluc\u00eda durante el Holoceno Medio-Superior. Prehistoria Reciente, Protohistoria y Fases Hist\u00f3ricas.\u00bb En AAVV: <em>Tartessos 25 a\u00f1os despu\u00e9s (1968-1993). Actas del Congreso Conmemorativo del V Symposium Internacional de Prehistoria Peninsular <\/em>, 73-98. Jerez de la Frontera<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Borja Barrera, F. y D\u00edaz del Olmo, F. (1994): \u00abPaleogeograf\u00eda fluvial del SW andaluz. Fases de aluvionamiento reciente y paisajes hist\u00f3ricos.\u00bb En Campos Carrasco, J.; P\u00e9rez Mac\u00edas, J. A. y G\u00f3mez Toscano, F. (Eds.): <em>Arqueolog\u00eda en el Entorno del Bajo Guadiana. Actas del I encuentro de Arqueolog\u00eda del Suroeste de <\/em><em>la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica <\/em><em> (Huelva, Marzo 1993) <\/em>, 15-25. Huelva. Junta de Andaluc\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Borja Barrera, F. y Ramos Mu\u00f1oz, J. (1993): \u00abLas costas atl\u00e1nticas de C\u00e1diz durante los \u00faltimos 30.000 a\u00f1os. Paleoclimas e impacto antr\u00f3pico.\u00bb <em>Cuadernos de Geograf\u00eda de la Universidad de C\u00e1diz <\/em> 4, 13-29. C\u00e1diz. Universidad de C\u00e1diz<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Burillo Mozota, F. (Ed.) (1991): <em>Patrimonio Hist\u00f3rico de Arag\u00f3n. Inventario Arqueol\u00f3gico. Calamocha. <\/em> Zaragoza. Diputaci\u00f3n General de Arag\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Burillo Mozota, F. (Ed.) (1992): <em>Patrimonio Hist\u00f3rico de Arag\u00f3n. Inventario Arqueol\u00f3gico. Daroca. <\/em> Zaragoza. Diputaci\u00f3n General de Arag\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Burillo Mozota, F. y Pe\u00f1a Monne, J. L. (1984): \u00abModificaciones por factores geomorfol\u00f3gicos en el tama\u00f1o y ubicaci\u00f3n de los asentamientos primitivos.\u00bb <em>Arqueolog\u00eda Espacial <\/em> 1, 91-105. Teruel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Burillo Mozota, F. e Ib\u00e1\u00f1ez Gonz\u00e1lez, E. J. (1990): <em>Configuraci\u00f3n de la Base de Datos y Ficha Informatizada del Proyecto Carta Arqueol\u00f3gica de Arag\u00f3n <\/em>. <em>Cuadernos del Instituto Aragon\u00e9s de Arqueolog\u00eda 1. <\/em>Teruel. Instituto Aragon\u00e9s de Arqueolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Burillo Mozota, F. e Ib\u00e1\u00f1ez Gonz\u00e1lez, E. J. &#8211; Polo, C. (1993): <em>Ficha General de Yacimientos de la Carta Arqueol\u00f3gica de Arag\u00f3n: Localizaci\u00f3n y Descripci\u00f3n F\u00edsica del Yacimiento y de su Entorno <\/em>. <em>Cuadernos del Instituto Aragon\u00e9s de Arqueolog\u00eda 2. <\/em>Teruel. Instituto Aragon\u00e9s de Arqueolog\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clarke, D. L. (Ed.) (1977): <em>Spatial Archaeology. <\/em>London. Academic Press<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ebert, J. I. (1992): <em>Distributional Archaeology <\/em>. Albuquerque. University of New Mexico Press<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L. (2000): \u00ab<a href=\"http:\/\/www.grupo.us.es\/atlas\/documentos\/articulos\/ph31-171.pdf\" target=\"_blank\">Grandes piedras, paisajes sagrados<\/a>.\u00bb <em>Bolet\u00edn del Instituto Andaluz del Patrimonio Hist\u00f3rico <\/em> 31, 171-178. Sevilla. Instituto Andaluz del Patrimonio Hist\u00f3rico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L. (2004): \u00ab<a title=\"La prospecci\u00f3n arqueol\u00f3gica de superficie y los SIG\" href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/temas\/arqueologia-territorial-y-del-paisaje\/la-prospeccion-arqueologica-de-superficie-y-los-sig\/\" target=\"_blank\">La prospecci\u00f3n arqueol\u00f3gica de superficie y los SIG.<\/a>\u00bb En Martin de La Cruz, J. C. y Lucena Martin, A. M. (Eds.): <em>Actas del I Encuentro Internacional de Inform\u00e1tica Aplicada a la Investigaci\u00f3n y la Gesti\u00f3n Arqueol\u00f3gicas (I IAIGA, C\u00f3rdoba, 5-7 de Mayo de 2003)<\/em>, 185-210. C\u00f3rdoba. Universidad de C\u00f3rdoba<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L. (2005a): <em><a title=\"Introducci\u00f3n al Reconocimiento y An\u00e1lisis Arqueol\u00f3gico del Territorio\" href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/temas\/arqueologia-territorial-y-del-paisaje\/introduccion-al-reconocimiento-y-analisis-arqueologico-del-territorio\/\" target=\"_blank\">Introducci\u00f3n al Reconocimiento y An\u00e1lisis Arqueol\u00f3gico del Territorio<\/a><\/em>. Barcelona. Ariel<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L. (2005b): \u00abGrandes piedras viejas, memoria y pasado. Reutilizaciones del Dolmen de Palacio III (Almad\u00e9n de la Plata, Sevilla) durante la Edad del Hierro.\u00bb <em>Actas del III Simposio Internacional de Arqueolog\u00eda de M\u00e9rida. Congreso de Protohistoria del Mediterr\u00e1neo Occidental. El Periodo Orientalizante (M\u00e9rida, 5-8 de Mayo de 2003)<\/em>. M\u00e9rida. CSIC<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L. (2005c): \u00ab<a href=\"http:\/\/www.grupo.us.es\/atlas\/documentos\/articulos\/lgarcia_tp62.pdf\" target=\"_blank\">Las piedras de la memoria: la permanencia del megalitismo en el Suroeste de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica durante el II y I milenios ANE<\/a>.\u00bb <em>Trabajos de Prehistoria <\/em>62 (1), 85-109. Madrid. CSIC<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L. y Hurtado P\u00e9rez, V. (1998): \u00abLa din\u00e1mica de poblamiento en la estribaci\u00f3n occidental de Sierra Morena durante el II milenio a.n.e.\u00bb En Garc\u00eda Sanjuan, L. (Ed.) <em>: <\/em><em>La Traviesa. Ritual <\/em><em> Funerario y Jerarquizaci\u00f3n Social en una Comunidad de <\/em><em>la Edad <\/em><em> del Bronce de Sierra Morena Occidental <\/em>. Spal Monograf\u00edas 1, 35-100. Sevilla. Universidad de Sevilla<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L. y Vargas Dur\u00e1n, M. A. (2002): \u00abProspecciones de superficie en Almad\u00e9n de la Plata (Sevilla).\u00bb <em>Anuario Arqueol\u00f3gico de Andaluc\u00eda\/1999<\/em>, 258-270. Sevilla. Junta de Andaluc\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L. y Wheatley, D. W. (2003): \u00ab<a href=\"http:\/\/www.mappinginteractivo.com\/plantilla-ante.asp?id_articulo=303\" target=\"_blank\">Obtenci\u00f3n de micro-topograf\u00edas de alta precisi\u00f3n de yacimientos arqueol\u00f3gicos mediante DGPS.<\/a>\u00bb <em>Mapping <\/em> 89, 94-98. Madrid<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L. y Wheatley, D. W. (2006): \u00abRecent investigations of the megalithic landscapes of Sevilla province, Spain, Andaluc\u00eda: Dolmen de Palacio III.\u00bb En Joussaume, R.; Laporte, L. y Scarre, C. (eds.): <i>Origin and Development of the Megalithic Phenomenon of Western Europe. Proceedings of the International Symposium (Bougon, France, October 26th-30th 2002)<\/i>, 473-484. Niort. Conseil G\u00e9n\u00e9ral de Deux S\u00e8vres<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L.; Vargas Dur\u00e1n, M. A. y Wheatley, D. W. (2004): \u00abProspecciones de superficie en la zona de afecci\u00f3n del embalse de Los Melonares (Almad\u00e9n de la Plata, El Pedroso y Castilblanco de los Arroyos, Sevilla).\u00bb <em>Anuario Arqueol\u00f3gico de Andaluc\u00eda\/2001 <\/em>. Tomo III. <em>Actividades de Urgencia<\/em>, 962-972. Sevilla. Junta de Andaluc\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L.; Rivera Jim\u00e9nez, T. y Wheatley, D. W. (2006a): \u00abProspecci\u00f3n de superficie y documentaci\u00f3n gr\u00e1fica en el Dolmen del Llano de la Belleza (Aroche, Huelva).\u00bb <em>Anuario Arqueol\u00f3gico de Andaluc\u00eda\/2003<\/em>, 181-192. Sevilla. Junta de Andaluc\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L.; Metcalfe-Wood, S.; Rivera Jim\u00e9nez, T. y Wheatley, D. W. (2006b): \u00abAn\u00e1lisis de pautas de visibilidad en la distribuci\u00f3n de monumentos megal\u00edticos de Sierra Morena occidental.\u00bb En Grau Mira, I. (Ed.): <i>La Aplicaci\u00f3n de los SIG en la Arqueolog\u00eda del Paisaje<\/i>, 181-200 Alicante. Universidad de Alicante<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L.; Hunt Ortiz, M.; Hurtado P\u00e9rez, V.; Mondejar Fernandez De Quincoces, P. y Romero Bomba, E. (1999): \u00abLa ocupaci\u00f3n humana en la Sierra de Huelva durante la Edad del Bronce. Despu\u00e9s de un proyecto de investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica.\u00bb En <em>Actas de las XII Jornadas del Patrimonio de <\/em><em>la Comarca <\/em><em> de <\/em><em>la Sierra <\/em><em>, (Aracena, Huelva, Marzo de 1997)<\/em>, 149-180. Huelva. Diputaci\u00f3n Provincial de Huelva<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Goodchild, M. F. (1996): \u00abGeographic information systems and spatial analysis in the social sciences.\u00bb En Aldenderfer, M. y Maschner, H. (Eds.): <em>The Anthropology of Human Behavior through Geographic Information and Analysis<\/em>, 241-250. London. Oxford University Press<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Haggett, P. (1975): <em>An\u00e1lisis Locacional en la Geografia Humana<\/em>. Barcelona. Gustavo Gili<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hunt Ortiz, M. (1992): \u00abProspecci\u00f3n arqueol\u00f3gica superficial de la cuenca alta del Ribera del Cala y r\u00edo Corumbel.\u00bb <i>Anuario Arqueol\u00f3gico de Andaluc\u00eda\/1990<\/i>, 84-85. Sevilla. Junta de Andaluc\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hunt Ortiz, M. (1995):\u00bbProspecci\u00f3n arqueol\u00f3gica superficial: estudio arqueometal\u00fargico de la estribaci\u00f3n norte de la Sierra de Aracena.\u00bb <i>Anuario Arqueol\u00f3gico de Andaluc\u00eda\/1992<\/i>. Tomo II. <i>Actividades Sistem\u00e1ticas<\/i>, 243-248. Sevilla. Junta de Andaluc\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hunt Ortiz, M. (1998): \u00abPlata prehist\u00f3rica: recursos, metalurgia, origen y movilidad.\u00bb En Delibes de Castro,G. (Ed.): <i>Minerales y Metales en la Prehistoria Reciente. Algunos Testimonios de su Explotaci\u00f3n y Laboreo en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. Studia Archaeologica <\/i>88, 247-289. Valladolid. Universidad de Valladolid<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hunt Ortiz, M. (2001): \u00abEl dep\u00f3sito de la r\u00eda de Huelva: datos isot\u00f3picos para la determinaci\u00f3n de su procedencia.\u00bb En G\u00f3mez Tub\u00edo,B.- Respaldiza Galisteo, M. A. y Pardo Rodr\u00edguez, M. L. (Eds.): <i>Actas del III Congreso Nacional de Arqueometr\u00eda (Sevilla, Septiembre de 1999)<\/i>, 487-496. Sevilla. Universidad de Sevilla<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hunt Ortiz, M. (2003): <em><a title=\"Prehistoric Mining and Metallurgy in South West Iberian Peninsula\" href=\"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/temas\/arqueometria-de-materiales-metalicos-arqueometalurgia\/prehistoric-mining-and-metallurgy-in-south-west-iberian-peninsula\/\" target=\"_blank\">Prehistoric Mining and Metallurgy in South West Iberian Peninsula. <\/a><\/em>British Archaeological Reports International Series 1188. Oxford. Archaeopress<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hurtado P\u00e9rez, V. y Garc\u00eda Sanju\u00e1n, L. (1996): \u00abProspecciones de superficie en la sierra de Huelva. Campa\u00f1a de 1992.\u00bb <em>Anuario Arqueol\u00f3gico de Andaluc\u00eda\/1992<\/em>, 237-243 <em>. <\/em>Sevilla. Junta de Andaluc\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hurtado P\u00e9rez, V. yGarc\u00eda Sanju\u00e1n, L. y Mondejar de Quincoces, P. (1994): \u00abProspecci\u00f3n en la Sierra de Huelva y estudio de materiales del yacimiento de El Trastej\u00f3n. Campa\u00f1a de 1991\u00bb <em>Anuario Arqueol\u00f3gico de Andaluc\u00eda\/1991<\/em>, 254-258. Sevilla. Junta de Andaluc\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hurtado P\u00e9rez, V. (2000): \u00abSurface survey analysis of the Copper Age site of La Pijotilla (Spain).\u00bb En Francovich, R. y Patterson, H. (Eds.): <em>Extracting Meaning from Ploughsoil Assemblages. The Archaeology of Mediterranean Landscapes<\/em> 5, 121-130. Oxford. Oxbow Books<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hodges, R. (1987): \u00abSpatial models, anthropology and archaeology.\u00bb En Wagstaff, J. M. (Ed.): <em> Landscape and Culture. Geographical and Archaeological Perspectives <\/em>, 118-133. <em><\/em>Oxford. Basil Blackwell<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hodder, I. (1988): \u00abFrom space to place: current trends in spatial archaeology\u00bb <em>Arqueolog\u00eda Espacial <\/em>12, 9-15. Teruel. Colegio Universitario de Teruel<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hodder, I. y Orton, C. (1990): <em>An\u00e1lisis Espacial en Arqueolog\u00eda <\/em>. Barcelona. Cr\u00edtica [1\u00aa edici\u00f3n inglesa 1976]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Kroll, E. M. y Price, T. D. (1991): <em>The Interpretation of Archaeological Spatial Patterning <\/em>. New York. Plenum<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recio Ruiz, A. y Romero P\u00e9rez, M. (1993): <em>Prospecciones Arqueol\u00f3gicas en el T\u00e9rmino Municipal de Antequera <\/em>. Documento In\u00e9dito. Delegaci\u00f3n provincial de Cultura en M\u00e1laga<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recio Ruiz, A. y Romero P\u00e9rez, M. (1993): \u00abAn\u00e1lisis Hist\u00f3rico de Antequera\u00bb En <em>AVANCE DEL PGOU DE ANTEQUERA<\/em>. M\u00e1laga<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ruiz Zapatero, G. (1983): \u00abNotas metodol\u00f3gicas sobre prospecci\u00f3n en Arqueolog\u00eda.\u00bb <em>Revista de Investigaci\u00f3n del Colegio Universitario de Soria <\/em>7 (3), 8-23. Soria. Colegio Universitario de Soria<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ruiz Zapatero, G. (1988): \u00abLa prospecci\u00f3n arqueol\u00f3gica en Espa\u00f1a: pasado, presente y futuro.\u00bb <em>Arqueolog\u00eda Espacial <\/em>12, 33-47 <em>. <\/em>Teruel. Colegio Universitario de Teruel<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ruiz Zapatero, G. y Burillo Mozota, F. (1988): \u00abMetodolog\u00eda para la investigaci\u00f3n en Arqueolog\u00eda territorial.\u00bb <em>Munibe <\/em> 6, 45-64. San Sebasti\u00e1n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ruiz Zapatero, G. y Fern\u00e1ndez Mart\u00ednez, V. M. (1993): \u00abProspecci\u00f3n de superficie, t\u00e9cnicas de muestreo y recogida de informaci\u00f3n.\u00bb En Jimeno, A.; Val, J. M. y Fernandez, J. J. (Eds.): <em> Inventarios y Cartas Arqueol\u00f3gicas. Homenaje a Blas Taracena. 50 Aniversario de la Primera Carta Arqueol\u00f3gica de Espa\u00f1a <\/em>, 87-98 <em>. <\/em>Valladolid. Junta de Castilla y Le\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ruiz Zapatero, G. y Jimeno Mart\u00ednez, A. (1999): \u00abArchaeological inventories in Spain: problems and solutions in a decentralized country.\u00bb En Hansen, H. J. y Quine, G. (Eds.): <em> Our Fragile Heritage. Documenting the Past for the Future, <\/em>35-49 <em>. <\/em> Copenhaguen. National Museum of Denmark<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Simek, J. F. (1984): \u00abIntegrated pattern and context in spatial archaeology.\u00bb <em>Journal of Archaeology Science <\/em>11, 405-420 <em>. <\/em>London. Academic Press<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vita-Finzi, C. (1969): <em>The Mediterranean Valleys. Geological Changes in Historical Times <\/em>. London<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vita-Finzi, C. (1978): <em>Archaeological Sites in Their Setting <\/em>. London. Thames and Hudson<\/p>\n<p>[\/vc_toggle] [vc_toggle title=\u00bbEquipo\u00bb open=\u00bbfalse\u00bb el_position=\u00bblast\u00bb]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El equipo responsable de esta investigaci\u00f3n integra especialistas experimentados en los campos del reconocimiento y an\u00e1lisis arqueol\u00f3gico del territorio, abarcando distintos objetivos y aspectos metodol\u00f3gicos particulares, entre los que se incluyen el tratamiento de cartograf\u00eda digital y el an\u00e1lisis espacial de base SIG, el an\u00e1lisis geomorfol\u00f3gico, el an\u00e1lisis espacial-territorial y el an\u00e1lisis de captaci\u00f3n de recursos abi\u00f3ticos. La coordinaci\u00f3n general de la actuaci\u00f3n corre a cargo de los Dres. L. Garc\u00eda Sanju\u00e1n y V. Hurtado P\u00e9rez, del Departamento de Prehistoria y Arqueolog\u00eda de la Universidad de Sevilla, quienes han desarrollado en los \u00faltimos a\u00f1os distintos proyectos de estudio territorial centrados en las sociedades del III y II milenio ANE, realizando asimismo varias aportaciones al debate sobre procedimientos y m\u00e9todos de prospecci\u00f3n y an\u00e1lisis arqueol\u00f3gico del territorio. El tratamiento de cartograf\u00eda digital, an\u00e1lisis territorial y espacial<em> <\/em>(an\u00e1lisis de modelos digitales del terreno, v\u00edas de paso, cuencas visuales, \u00e1reas isocronas en torno a los asentamientos, an\u00e1lisis de captaci\u00f3n de recursos y an\u00e1lisis espacial en general) cuenta con el concurso de los Drs. D. Wheatley, de la Universidad de Southampton, y del Dr. Joaqu\u00edn M\u00e1rquez P\u00e9rez, profesor de la Universidad de Sevilla y especialista en Sistemas de Informaci\u00f3n Geogr\u00e1fica y modelos digitales del terreno. El an\u00e1lisis geomorfol\u00f3gico<em> <\/em> ser\u00e1 dirigido por el Profesor F. Borja Barrera, quien cuenta con una amplia experiencia en investigaciones relacionadas con la evoluci\u00f3n de paisajes fluviales y costeros en Andaluc\u00eda occidental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que se refiere a la prospecci\u00f3n de superficie<em> <\/em>, el equipo integra a dos especialistas en la arqueolog\u00eda de la provincia de M\u00e1laga, como son los Sres. M. Romero P\u00e9rez, arque\u00f3logo municipal de Antequera, y D. Luis Efr\u00e9n Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez, quienes cuentan con una vasta experiencia en el reconocimiento y estudio del registro material de las poblaciones prehist\u00f3ricas malague\u00f1as. Asimismo, de cara al an\u00e1lisis de determinados ejes tem\u00e1tico-cronol\u00f3gicos espec\u00edficos, se incluyen en el equipo especialistas con intereses m\u00e1s concretos: es el caso de los Dres. P. Bueno Ram\u00edrez y R. Balb\u00edn Behrmann, de cara al estudio del arte rupestre y megal\u00edtico, o del Sr. Marcos Thiene, investigador de la Universidad de M\u00e1laga, que se ocupar\u00e1 de forma monogr\u00e1fica del poblamiento de \u00e9poca ib\u00e9rica. Para la identificaci\u00f3n de puntos potenciales de captaci\u00f3n de recursos abi\u00f3tios<em> <\/em> (b\u00e1sicamente identificaci\u00f3n de lugares-fuente para la explotaci\u00f3n de minerales metal\u00edferos y otros tipos de rocas) el equipo integra a los Dres. M. Hunt Ortiz y A. Polvorinos del R\u00edo, de la Universidad de Sevilla, con quienes hemos venido desarrollando numerosos proyectos de investigaci\u00f3n en los \u00faltimos diez a\u00f1os. Dada la limitaci\u00f3n temporal y de recursos, esta parte de la investigaci\u00f3n se restringir\u00e1 a la identificaci\u00f3n de puntos de abastecimiento potencial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, se contempla la realizaci\u00f3n de una <em>evaluaci\u00f3n del impacto de la intervenci\u00f3n en relaci\u00f3n con la gesti\u00f3n y protecci\u00f3n del Patrimonio Arqueol\u00f3gico municipal de Antequera <\/em>. En este sentido, creemos que el an\u00e1lisis del rendimiento de las prospecciones arqueol\u00f3gicas de superficie en la gesti\u00f3n de inventarios de yacimientos constituye una responsabilidad de primer orden en cualquier proyecto arqueol\u00f3gico con proyecci\u00f3n territorial. Para la realizaci\u00f3n de este trabajo de evaluaci\u00f3n se incluye en el equipo del Proyecto a D\u00aa Silvia Fern\u00e1ndez Cacho, del Centro del Documentaci\u00f3n del Instituto Andaluz del Patrimonio Hist\u00f3rico (Consejer\u00eda de Cultura de la Junta de Andaluc\u00eda).<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td>Nombre<\/td>\n<td>Instituci\u00f3n<\/td>\n<td>Cometido<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Dr. L. Garc\u00eda Sanju\u00e1n y Dr. V. Hurtado P\u00e9rez<\/td>\n<td>Universidad de Sevilla<\/td>\n<td>Coordinaci\u00f3n general<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Dr. D. W. Wheatley<\/td>\n<td>Universidad de Southampton<\/td>\n<td>Prospecci\u00f3n arqueol\u00f3gica de superficie, tratamiento datos, cartograf\u00eda digital, GPS.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Dr. J. M\u00e1rquez P\u00e9rez<\/td>\n<td>Universidad de Sevilla<\/td>\n<td>Tratamiento datos, cartograf\u00eda digital, modelos digitales del terreno, an\u00e1lisis espacial.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Dr. F. Borja Barrera<\/td>\n<td>Universidad de Huelva<\/td>\n<td>Prospecci\u00f3n y an\u00e1lisis geomorfol\u00f3gico<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Dr. M. Hunt Ortiz<\/td>\n<td>Universidad de Sevilla<\/td>\n<td>Prospecci\u00f3n arqueol\u00f3gica de superficie y an\u00e1lisis recursos abi\u00f3ticos<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Dr. A. Polvorinos del R\u00edo<\/td>\n<td>Universidad de Sevilla<\/td>\n<td>An\u00e1lisis recursos abi\u00f3ticos.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>D. M. Romero P\u00e9rez<\/td>\n<td>Oficina Municipal de Arqueolog\u00eda. Ayuntamiento de Antequera (M\u00e1laga)<\/td>\n<td>Tratamiento datos y prospecci\u00f3n arqueol\u00f3gica de superficie. Evaluaci\u00f3n patrimonial de las prospecciones de superficie.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>D. L. E. Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez<\/td>\n<td>Universidad de M\u00e1laga<\/td>\n<td>Prospecci\u00f3n arqueol\u00f3gica de superficie.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>D\u00aa Silvia Fern\u00e1ndez Cacho<\/td>\n<td>Instituto Andaluz del Patrimonio Hist\u00f3rico. Consejer\u00eda de Cultura<\/td>\n<td>Evaluaci\u00f3n del rendimiento patrimonial de las prospecciones de superficie.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Dra. P. Bueno Ram\u00edrez y Dr. R. Balb\u00edn Behrmann<\/td>\n<td>Universidad de Alcal\u00e1 de Henares<\/td>\n<td>Estudio de arte rupestre y megal\u00edtico<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>D. Marcos Thiene<\/td>\n<td>Universidad de M\u00e1laga<\/td>\n<td>Estudio del poblamiento de \u00e9poca ib\u00e9rica<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>[\/vc_toggle] [\/vc_column] [\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row el_position=\u00bbfirst last\u00bb] [vc_column] [vc_text_separator title=\u00bbSociedades, Territorios y Paisajes en la Prehistoria de Antequera\u00bb title_align=\u00bbseparator_align_left\u00bb el_position=\u00bbfirst\u00bb] [vc_toggle title=\u00bbPresentaci\u00f3n\u00bb open=\u00bbfalse\u00bb] Los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":0,"featured_media":0,"parent":4185,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","template":"","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"class_list":["post-1259","page","type-page","status-publish","hentry"],"uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false},"uagb_author_info":{"display_name":"","author_link":"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/index.php\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"[vc_row el_position=\u00bbfirst last\u00bb] [vc_column] [vc_text_separator title=\u00bbSociedades, Territorios y Paisajes en la Prehistoria de Antequera\u00bb title_align=\u00bbseparator_align_left\u00bb el_position=\u00bbfirst\u00bb] [vc_toggle title=\u00bbPresentaci\u00f3n\u00bb open=\u00bbfalse\u00bb] Los [&hellip;]","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1259","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1259"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1259\/revisions"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/4185"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/grupo.us.es\/atlas\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1259"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}